Mi Camino De Santiago En Verso

Posteado: 04/07/2009 |Comentarios: 0 | Vistas: 273 |

Mi camino de Santiago por el camino Francés en verso

 

 

No busquéis oro donde luce el cobre

ni plata, donde estaño brilla

si acaso, calamina y calderilla

de este poetastro, en versos pobre,

aún cuando, voluntad y fe le sobre,

para hacer del verbo fina astilla

que sea para el lenguaje la puntilla

por la cual, venga a yacer en tumba fría,

el metro, el compás, la melodía,

teniendo por verdugo a su plumilla.

 

 

 

 

El relato del camino

en prosa, la pluma vuela,

y en los detalles se encela

describiendo con gran tino

mis pasos y mi destino,

porque, va tomando notas

conforme gasto las botas

de multitud de detalles

que hallo en montes y valles,

en sus gentes, y en sus tocas.

 

Del camino; si es pedrero,

un lodazal insufrible,

una pendiente imposible,

u orgullo del caminero,

del bosque; si es maderero,

o al respeto sobrevive,

del hombre que mora y vive

al borde de su belleza

sin usar mal la cabeza

cuando su futuro escribe.

 

Del lugar; sus monumentos,

cada cual con su valor

todos: frutos del amor,

o singulares eventos

que en la piedra, son los cuentos

por los cuales el pasado

es querido y respetado,

de aquellos que en su presente,

son el latido viviente

que el pretérito ha legado.

 

Más; dar al papel el poema

que a la pluma yo recabo

del camino de Santiago,

es tan encumbrado tema

que a pesar de que me quema

ver el árido papel,

aún torpe me ha de ser fiel

la mano que a pluma rema

con el recuerdo que llena

mí aquí, con aquel aquel.

 

1ª etapa

 

Del limitado horizonte

de Roncesvalles salí,

el día que dispuesto fui

atravesando su monte

sin ningún otro que afronte

antes que yo la mañana,

tan etérea, y casquivana,

que bajo un cielo de estrellas

a dado al suelo las huellas

de una nevada temprana.

 

Mi primera etapa apunta

a que mis pies no me llamen

con su dolor, y reclamen,

lo que mi inquietud barrunta

cuando cielo y tierra junta

la senda en Erro, y aquí,

viene lo que presentí,

un roce sobre un juanete

que clava como un machete

su dolor en el y en mí.

 

Antes que vaya a mayores

y el dolor se haga lamento

reclamando algún ungüento,

aligero los calores

de los pies, y en un momento,

me cambio de calcetines

traídos para estos fines,

y el juanete se relaja

cuando por la senda baja

entre arroyos cantarines.

 

 

 

 

 

Zubiri dibuja el rostro

del valle domesticado

y aquí me tomo un bocado

calmando el hambre que arrastro,

y sin dejar ningún rastro

que demuestre que he pasado,

dejo al pueblo aún acostado

que se anda desperezando,

y persigo, caminando,

la meta que hoy me he marcado.

 

Falsos valles me hacen largo

llegar a Larrasoaña

ocultado tras la braña

que de ocultarlo hace cargo,

y tras un corto y amargo

retorno de los dolores,

le encuentro lleno de flores

con sus paseos levantados,

para que sean sepultados

el gas, y mis sinsabores.

 

Primer hito en mi camino

y fin de esta larga etapa,

su albergue, relaja y tapa

el dolor del peregrino,

que a paso lento, y cansino,

recorre su larga calle

y admira el estrecho valle,

saludando a poca gente

que sestea tranquilamente

hasta que el ocaso raye.

 

2ª etapa

 

Tras una noche con sueño

pero sin poder dormir,

salgo dispuesto a partir

con ligereza y empeño,

y valle abajo despeño

mi pereza, en el afán,

de realizar mi plan

de alcanzar Zizur Menor,

antes que venga el calor

a hacer en mí, su desmán.

 

 

 

 

 

Arre y su puente traspaso

cuando ya el Sol, levantado,

con sus rayos ha alcanzado

el pueblo que dejo al paso,

en viandantes, muy escaso,

por ser hora muy temprana

y andar la gente holgazana

ya que hoy, siendo festivo,

del colchón, ha hecho su amigo,

quien le será infiel mañana.

 

Villa antigua y blasonada

que a la derecha del río

se asienta con señorío,

hoy, es la bella Burlada,

de Pamplona, una barriada

que enjoya con su belleza

la que fue y es fortaleza

de los valientes navarros,

que hacen chorizo a los guarros,

y al vino, le dan nobleza.

 

Un puente que no se gana

porque es el quien te conquista,

es recreo para la vista

que regala la mañana,

y da paso, a la galana

ciudad oculta en la piedra,

de la muralla, hecha hiedra,

que por la orilla se eleva

y por su puerta te lleva

a entrar, donde el mito medra.

 

Recorro sus viejas vías

y disfruto los rincones

que viven las tradiciones

por San Fermín, hechas rías,

para toros y alegrías

que asombran al mundo entero

con encierro, tan torero,

haciendo capa al papel,

jugándose la vida en el,

el mozo, del toro arriero.

 

 

 

 

 

 

 

Siguen mis pies con su andar

y en su cuenta, van dejando

atrás, en su caminando,

la ciudad que ha de dejar

para poder alcanzar

la meta que hoy me he marcado,

que en un momento, he alcanzado,

tras ganar la cuestecilla

que me da acceso a la villa

donde, del día he descansado.

 

Sobre una pequeña altura,

una iglesia rodeada

por casas de bella alzada,

al creyente le asegura

a sus penas santa cura,

a mí, me ofrece el balcón,

para que mi corazón

en las vistas se solace,

y que el descanso, desplace,

el cansancio a otra ocasión.

 

3ª etapa

 

Hoy, me pego un madrugón,

para que, con la frescura

que la mañana procura,

gane el puerto de El Perdón

a paso fresco y trotón,

y vea, en el amanecer,

al horizonte crecer

mientras saco de mi hatillo,

un pequeño bocadillo,

que me entretengo en comer.

 

Tras esta pequeña juerga

cual es, comer un bocado

que al cuerpo ha recuperado,

me bajo a ganar Uterga,

soportando la monserga

de unos cuantos moscardones

que se muestran cabezones

a pesar de mis gorrazos,

hasta dar, con los ribazos,

de sus primeras mansiones.

 

 

 

 

 

Pueblo sin nada que ver,

al que se puede pasar

sin tenerte que parar

si acaso, para beber,

un café, que viene a ser,

espuela para el camino

que estimula al peregrino

a acelerar en su andar,

para llegar a alcanzar

Óbanos, que hoy es destino.

 

Solar de los Infanzones,

que agruparon a señores

para abatir malhechores,

bajo orgullosos pendones,

hoy, recuerda sus razones,

una placa, en plaza puesta,

que rememora la gesta

de hacer justicia, en el hombre,

que por malhechor se nombre,

y haga de lo ajeno apuesta.

 

Tragedia de dos hermanos

que al humano ser admira,

sobre la cual versa, y gira,

el venirse los mundanos

a alzar al cielo sus manos,

tras, el arrepentimiento,

que a Dios hace monumento,

con el duro sacrificio

de dar al pobre, servicio,

y a la fe, fuerza y aliento.

 

Paseo bajo su balcón,

por su plaza porticada,

admirando en la fachada

la piedra de su blasón

y aquí, doy fe y razón,

con alma de enamorado,

de este pueblo, dedicado,

a ser espejo y modelo

de los que sueñan el cielo,

y por su ejemplo, han ganado.

 

 

 

 

 

 

 

4ª etapa

 

Otra noche sin dormir,

otro día, para soñar,

otra etapa que he de andar

y por eso, he de partir,

llevando el gusto al salir

de un lugar, que me ha encantado,

y a mi corazón, le ha dado,

razones para vencer

penas, que vengan a ser,

de mi camino el cayado.

 

La Luna en el río se peina

y el cielo, en el agua admira,

el reflejo en que se mira,

cuando el peregrino, empeña,

su paso en Puente la Reina

y tras pasarlo, se gira,

y en contemplarlo se admira

de ver, a quien le ha salvado,

de cruzar sobre mojado

el río, que a la villa estira.

 

Pasajero en el paisaje,

me voy sumergiendo en el

escuchando el cascabel

del que da su lana al traje,

y dando un fuerte viraje

afronto una fuerte cuesta

que, para mis penas puesta,

me hacen dejar el resuello,

haciendo estrecho mi cuello

al aire, que fuerzas presta.

 

Un escondido poblado

viene a ser, remedio y cura,

de la sed, que ahoga y apura

mi gaznate, resecado,

en este duro collado,

y en la fuente que se ofrece

a quien, con la sed padece,

rehidrato mis energías

y vuelvo a las alegrías,

viendo el llano que aparece.

 

 

 

 

 

Sin que la fatiga tuerza

el ánimo que me rige,

mi caminar, se dirige,

por la calle de La Fuerza,

adonde el ser humano esfuerza

su afán, por ser recordado,

cuando yace sepultado

tras medir, con su medida,

que por su corta y breve vida,

nunca ha de ser olvidado.

 

Cirauqui en un altozano

con sus casas blanqueadas,

es imán a las miradas

de los que cruzan el llano,

siendo chincheta que gano

y que procuro perder,

tras oler y padecer

a un grupo de endemoniados,

que andan todos, empeñados,

en mudar mi parecer.

 

Unas vaguadas me tragan

y en ellas, dejo el amor,

ahogado en el resquemor

de una ofensa, que otros pagan,

y en mi caminar, se estragan,

los deseos de darle horca

a quien, al mal gusto ajorca,

y tras una breve cuesta,

entra mi hambre dispuesta

a que le de muerte, en Lorca.

 

Repuesto de cuerpo y alma

y por el Sol acosado,

me enredo por el sembrado

que con su verdor encalma

calor que a fatiga empalma,

en un luminoso día

que me da, la melodía,

del canto de la perdiz,

de la esquiva codorniz,

y de la dulce avefría.

 

 

 

 

 

 

 

Te dejo atrás, Villatuerta,

sin hacerte una canción,

porque tu duro hormigón,

deja mis pies en la incierta

razón, de ganar la puerta,

de Estella, sin ser las ollas,

donde nazcan las ampollas

en mis pies, que van quemados,

salvando los asfaltados

viales, en que me enrollas.

 

A otros les parece bella,

y a unos cuantos, que es divina,

a mí; que es una ruina

la vieja ciudad de Estella,

que quizá, cuando doncella,

con su belleza excitara

el laúd y la citara,

pero que hoy, a mis ojos,

es del tiempo, los despojos,

que en su ruina declara.

 

A ella llego algo cansado

y con los pies, algo hinchados,

por los asfaltos mentados,

y con paciencia, sentado,

frente al albergue cerrado,

dejo a un lado la mochila

mientras el pie se ventila,

y entablo conversación

con el que me da ocasión,

mientras se acrece la fila.

 

El bálsamo de la ducha,

viene el cuerpo a refrescarme

y nuevas fuerzas a darme,

para seguir con mí lucha

de hacer, en mi mente hucha,

con lo que la vista vea,

y me enzarzo en la pelea

de recorrer la ciudad,

valorar su calidad,

y gozar lo que recrea.

 

 

 

 

 

 

 

5ª etapa

 

Otra noche, presto vuela

entre el sueño y el ronquido,

aunque, muy poco he dormido,

y porque estoy medio en vela,

mi afán en partir se encela

y en la noche, hago camino

aunque estoy algo cansino

pero, dormir sin soñar,

yo no lo puedo aguantar,

y parto hacia otro destino.

 

Irache, en la noche oscura,

tiene cortada la fuente

que da vino al penitente,

y en un cartel, se asegura,

que a las ocho dará cura

al sufrido peregrino

que pase con sed de vino,

son las seis, y no me espero,

y me enredo en el sendero

frustrado, y algo mohíno.

 

A Mojardin le domino

a pesar de la inclemencia

de sufrir la continencia

de no haber probado el vino,

y rogando a lo divino,

viene un alma buena a darme,

un café que me rearme

tras una dura subida,

dándome la bienvenida

donde pronto, he de marcharme.

 

Tras agradecer al cielo

que bajo techo y alero

halles a un hospitalero

que cuida de ti con celo,

bajo del monte en un vuelo

y enredado en los viñedos,

en lo que duran dos credos

llego al llano, sin dudar,

que me habrá de castigar

con el farol de los ruedos.

 

 

 

 

 

Bajo una sombra que asombra

en este tramo abonado

a ser por el Sol quemado,

Catalina (así se nombra),

a sus poros desescombra

bañada por el sudor,

y sin muestras de pudor,

ofrece su carne al viento

con el tostado lamento

que le ha dado la calor.

 

Catalina es alemana

y; mas blanca que la leche,

del Sol ha sido escabeche

y del tostón prima hermana,

me saluda con desgana

y hablo con ella un ratito

disfrutando del fresquito

que la sombra nos depara,

y mientras su piel repara,

reanudo mi andar contrito.

 

Antes que a Los Arcos llegue,

soy cordero en el caldero

que cuece el Sol puñetero,

y me hace que al cielo ruegue,

que sin nubes, llueva y nieve,

más sin atender a mi ruego,

bajo el Sol, al pueblo llego,

sin agua, deshidratado,

completamente empapado,

y de sal, el ojo ciego.

 

Lugar con muchos pasados,

en sus fachadas se asoman

los escudos que blasonan

tiempos, ya periclitados,

que en piedra, yacen bordados,

adornando su presente

donde la sangre caliente

de gente joven, da cuenta,

de la herencia, y de la renta,

en una apuesta valiente.

 

 

 

 

 

 

 

Cuando en el atardecer,

de los negros nubarrones

ha caído agua a montones,

he venido a agradecer

que me venga a conceder

el cielo, mi rogativa,

que la ha tenido cautiva,

hasta que llegó a destino

el último peregrino,

de esta jornada festiva.

 

6ª etapa

 

Tal como viene ocurriendo

desde que inicié el camino,

durmiendo; no he estado fino,

y por la noche, no viendo,

salgo de este pueblo huyendo

no de sus muchas bondades

ejemplo de otras ciudades,

huyo de otra noche en vela,

cual inútil centinela

de vacíos y soledades.

 

Si ayer en sudor mojado

el camino transitable

se hizo largo, insoportable,

hoy, con el suelo embarrado,

el andar se hace pesado

hasta que vengo a alcanzar

un habitado lugar

por el asfalto ganado,

al cual, se queda pegado,

junto al barro, mi pesar.

 

Tras este lugar y otro

que hay tras una vaguada,

está menos embarrada

la senda donde soy potro

por la cual, corro y galopo,

por el frescor animado,

a través del verde prado,

atravesando vaguadas,

y entre pequeñas pinadas,

que me llevan relajado.

 

 

 

 

 

Tras un continuo bajar

y un consiguiente subir

sin esfuerzos, ni sufrir,

nada digno de contar,

vienen mis huesos a dar

con los predios de Viana

que principesca, y galana,

te ofrece una buena fuente

que sacia al más exigente

y al cuerpo sediento, sana.

 

Me la encuentro engalanada

celebrando el centenario

de un guerrero temerario

que aquí, finó su jornada

en batalla celebrada,

y como yo no soy fiero

y solo descanso quiero,

buscando albergue y mesón,

recorro la población

con aires de forastero.

 

Tras llenarme bien la tripa

y asear mi piel morena,

hago de calles mi arena,

y convertido en Agripa,

mi interés busca y destripa

monumentos y fachadas

que me roben las miradas,

y llevar a mí saber,

lo que pueda conocer

de mil historias pasadas.

 

Aquí, una iglesia agrietada,

allá, una fachada hundida

con una historia perdida,

acá, otra iglesia arruinada,

una casa blasonada,

o una piedra, que denota,

que el tiempo siempre derrota,

el orgullo y vanidad,

de quien se creyó deidad

y hoy yace, ignorada y rota.

 

 

 

 

 

 

 

7ª etapa

 

No te vayas de mi lado

Musa, porque ahora conviene,

cantar la tierra que viene,

y quiero estar inspirado

teniéndote a mi costado,

que entro donde mil cantares

pregonan de estos lugares

la excelencia de sus vinos,

y han de ser mis versos finos

para honrar a sus lagares.

 

Rima con coño, Logroño,

pero aquí, tengo que obviar

el ser zafio y ser vulgar,

porque el lector; sea retoño,

o dama que luzca moño,

deben ver en mis escritos

los lugares bien descritos,

sin tener que rebajarme,

a usar palabra que alarme

los oídos de los benditos.

 

He salido de Viana

con fuego en el corazón,

sin atender a razón,

y abandonando la cama

que mi sueño me reclama

por andar de día soñando

lo que me voy encontrando,

sin esperarse a soñar,

cuando me voy a acostar

y el cuerpo anda reposando.

 

El día me ha sorprendido

cuando la ciudad despierta

me ha dado su puerta abierta

por la cual, yo me he metido

por la emoción encogido

no sin antes, admirar,

al Ebro en su caminar,

y al poco, tomo el vial

que lleva a la Catedral

a la cual, no puedo entrar.

 

 

 

 

 

Ya que me encuentro cerrado

este templo a cal y canto,

calle arriba me adelanto

al que hoy camina a mi lado,

y con paso espabilado,

marcho en busca de un cajero

para hacerme con dinero,

ya que este, va menguando,

y aunque el viaje lo hago andando,

se gasta, el muy puñetero.

 

Haciéndose el vil metal

acomodo en la cartera,

disfruto la placentera

y bonita capital

que me ofrece el recital

de sus calles y sus gentes,

en la mañana, pendientes,

de acudir a su trabajo,

mientras que yo me relajo,

viendo sus hermosas fuentes.

 

Los pasos que aquí doy ya están contados

y aún estando en Logroño, vivo ausente,

que tengo rondando por mi mente

los campos de vid engalanados

por tal, mis pasos van apresurados,

buscando la frontera, donde fina,

la ciudad que me oprime y elimina,

y hallar de la campiña sus olores,

el lúcido tapiz de sus colores,

y el relajo que da el ave cuando trina.

 

Al cabo de un rato en descampado

sin taberna, o mesón, que traiga el hado,

vengo a dar en la cuenta que he olvidado

tomar para el camino algún bocado,

y cual potro que anda desbocado,

acelero mi paso, y voy sintiendo,

que la tripa vacía va sufriendo

en tanto la sed, apenas brota,

encuentra en el camino alguna gota,

mientras oye a las tripas maldiciendo.

 

 

 

 

 

 

 

Alcanzo Navarrete entre las riñas

que procura el progreso a nuestro agro

y asisto al torneo, duro y magro,

del asfalto y los autos con las viñas,

y heridas por la lucha entran mis niñas,

a ver si en la ciudad se han respetado

la piedra, la reja, y el tejado,

encontrando lo vulgar y lo sencillo,

levantado en aluminio y en ladrillo,

dejando al buen gusto aniquilado.

 

En llegando a la perla de su centro

que fortuna con piedad procura,

le encuentro en su antigua arquitectura

y en su borde un bar donde me entro,

y sentado en la barra una vez dentro,

dejando mi mochila tras la silla,

me desayuno un buen pincho de tortilla

por vaso de vino acompañado,

dejando al apetito, saciado,

y a las tripas en paz con su rencilla.

 

Navarrete hoy volcado en los viñedos,

de su antigua y feraz etapa islámica,

apenas quedan talleres de cerámica

que puedan disfrutar ojos y dedos,

pues se hallan con pesar, mustios y quedos,

abierto su presente a otros negocios,

y viviendo su gente en otros ocios

por los cuales, se vive otra cultura,

que no por ser moderna, es menos dura,

que aquella por la cual fueron famosos.

 

8ª etapa

 

Ayer, se vino el cielo encapotando,

y espesos chaparrones derramó

sobre el seco campo, que lo agradeció,

poniendo en guardia al que vive andando

y que hoy en la mañana, anda dudando,

si sacar de la mochila el chubasquero,

previendo que le caiga un aguacero,

o salir en la fortuna confiando,

que los cielos le vayan respetando

mientras dure su etapa de viajero.

 

 

 

 

 

Hijos de Baco oíd,

que para envidia vuestra

hoy a mi diestra y siniestra

he hallado campos de vid,

y en vuestra envidia, sentid,

el disfrute que he sentido

viendo, que en la cepa erguido,

el pámpano reverdea,

y se hace rumor y marea

sobre la tierra tendido.

 

Sabed, que solo es promesa,

de esta clara primavera

lo que al otoño se espera,

y da muestras de ser gruesa

pues, el viñedo se espesa,

bebiendo, lo que los cielos,

lloran bajo espesos velos

de nubes algodonadas

que pasan, bien apretadas,

en lentos y húmedos vuelos.

 

Entretanto que sedientos

en el Olimpo estáis presos,

voy disfrutando sus besos

montado sobre los vientos

holgando de estos momentos,

e imaginando el licor

que nazca de su verdor,

me hallo cruzando las vías

de Nájera y sus cercanías,

con buen paso, y buen humor.

 

Hoy he sido previsor

y antes de cruzar el puente

de esta ciudad floreciente,

he disfrutado el sabor,

el aroma, y el color,

de un buen pincho de tortilla

que ha sido una maravilla,

y de un buen vaso de vino

a mi paladar, divino,

que me ha dado una chiquilla.

 

 

 

 

 

 

 

Después, mi vista ha gozado

del río, sus verdes riberas

henchidas de primaveras,

del parque bien arbolado,

de su bien cuidado prado,

de su pasado, esculpido,

en piedra que el tiempo ha herido,

del lugar donde los reyes,

fueron de la historia bueyes

que al presente la han traído.

 

Y como el cielo da muestras

de llorar por mi emoción,

acabo aquí mi canción

y me lanzo hacia unas cuestas

con mente y voluntad puestas

de ganar Azofra pronto,

porque sería necio y tonto,

soportar un chaparrón,

por faltarle una oración

a esta historia que me monto.

 

Vuelve de nuevo a abrazarme

el prometedor viñedo,

y aquí callarme no puedo

aunque vengas a nombrarme

pesado, por dedicarme,

a versar con sentimiento

y dar mi canto al sarmiento

que con su jugo acompaña

a mi dolor, y restaña,

heridas de amor que siento.

 

Llego, cuando el viento aventa

unas gotas de sudor

que sudan con su calor

unas nubes de tormenta

que, apenas las tengo en cuenta,

puesto que Azofra me acoge,

y en su albergue me recoge

dejándome la impresión,

de ser hotel o mansión,

a lo que mi etapa exige.

 

 

 

 

 

 

 

Del fruto de los viñedos,

me ha dado cuenta cabal

un edil municipal,

que gracias a los robledos,

viven en silencio quedos

en el frescor de la cueva,

a cuyo fondo, me lleva,

a disfrutar la ambrosia

que al triste, le da alegría,

y al mudo, para que hablar pueda.

 

Laudos a Diego y su hermano,

que, siendo la tarde lluviosa,

en la cueva ha sido hermosa,

y como voy de paisano

les doy las gracias, mi mano,

y un poquito cabezón,

me retiro a mi rincón

a soñar con lo vivido

que su arte, ha permitido,

grabar en mi corazón.

 

9ª etapa

 

Ha hablado Baco a los dioses

por su lengua viperina

con rabia, y feroz inquina,

de mis versos y mis goces,

mis holas y mis adioses

al venerable viñedo,

y a merced de ellos me quedo,

porque el borracho taimado

a los dioses me ha enfrentado

mas; vencerlos, quiero y puedo.

 

Así; cuando a mi salida

la lluvia me hace sufrir,

estoy dispuesto a partir

siendo en él causa perdida

el que yo obvie mi partida,

que la épica se escribe

mejor, cuando se recibe,

del enemigo un mandoble,

pues, tiene merito doble,

quien tras vencer; lo describe.

 

 

 

 

 

Un barrizal imposible

que exige tenacidad,

acecha en la oscuridad

y se hace indescriptible

para quien hace posible

pasar esto a la leyenda,

pero sabed, que mi menda,

venció al Olimpo y su furia,

a su soberbia, y su incuria,

sin que prudencia le atienda.

 

Aquí restando valor

a Hércules y sus trabajos,

fueron los lodos atajos

por mi fuerza y mi pudor

para salvar, con honor,

las trampas que puso el cielo

con mal arte, y mucho celo,

al principio de esta etapa

que esta crónica, destapa,

a los que habitan el suelo.

 

El resto fue una llantina

de ese gordinflón beodo

que reina empinando el codo

y hoy, ha libado la quina,

de su soberbia y su inquina,

mientras yo bebo Rioja

de esta tierra, sangre roja,

que brota con sacrificio

del buen arte, y buen oficio,

del que al trabajo se arroja.

 

Tras el barrizal, Cirueña,

con una urbanización,

vive en la especulación

del mal gusto, esclava y reina,

y es a mis ojos la peña

que carga, y sufre Sísifo,

por catar del fácil grifo

de un progreso equivocado,

que su paisaje, ha asolado,

con cemento, asfalto, y piso.

 

 

 

 

 

 

 

Dejo atrás esta locura

que enferma a quien la atraviesa,

sumergiéndome en la gruesa

siembra, que mi vista cura,

y como nada me apura,

del rectilíneo camino

hago mi ruta a destino,

bajo negros nubarrones

que vierten los lagrimones

de un cielo, triste y mohíno.

 

Tras un altozano asoma

un llano, que esta adornado,

por la torre y el tejado

de la iglesia, que es redoma,

para la fe del que toma

por santo deber poner

hospital donde atender

al cansado peregrino,

que agarrotado y cansino,

flaquea en su desfallecer.

 

Como es de mi conocida

la ciudad que el santo nombra,

soy apenas una sombra

que la atraviesa enseguida,

y hago de ella mi salida

por el puente que se arroja

sobre el cauce del río Oja,

que hoy se viene algo crecido

por la lluvia, que ha vertido,

el cielo de La Rioja.

 

Grañon, calma mi apetito

por las manos de Daniel,

que me ha servido un tonel

para dar gusto al garlito

mientras que a la muela irrito

masticando un buen bocado

que junto al vino, ha dejado,

mi cuerpo tan satisfecho,

que le impedía estar derecho,

y ha estado un rato sentado.

 

 

 

 

 

 

 

De Grañon a Redecilla

la distancia no se nota,

y con tres golpes de bota

hago mi entrada en la villa,

primer pueblo de Castilla

en mi ruta hacia Santiago

de la cual, hoy mi hogar hago,

y en el albergue me asilo,

a mi mochila, espabilo,

y me tumbo ha hacer el vago.

 

Como el pueblo son dos calles

y una de ellas carretera,

me paso la tarde entera

anotando mil detalles

para que de gozo estalles

cuando al leer mis escritos,

encuentres muy bien descritos

los sitios por donde paso,

y que si se pone al caso,

hasta se te hagan bonitos.

 

10ª etapa

 

Hoy he sido remolón,

y en la cama me he quedado

hasta que han abandonado

en hilado pelotón

los que viven mi canción

el albergue que ha brindado

cama a su cuerpo cansado,

y con ánimo dispuesto,

se han marchado pronto, y presto,

camino de Belorado.

 

Causa de la decisión

de quedarme retrasado

es, porque tengo pensado,

vivir hoy otra emoción

que me presta la ocasión

en la ruta Jacobea

de hacer, que salude y vea,

a mis queridos amigos

que hoy, han sido testigos,

de la amistad que los crea.

 

 

 

 

 

Como la de hoy es otra historia

ajena a lo que me lleva,

evito al papel que beba

de la pluma la memoria

de lo que viví en Viloria,

y privo de comentar

el día que vine a pasar

con amistad por bandera,

jornada tan placentera,

que no la habré de olvidar.

 

11ª etapa

 

Salgo en agua y viento envuelto

por la oscuridad tapado,

en busca de Belorado

muy bien dispuesto, y muy suelto,

con el ojo al suelo vuelto,

temiendo que la tormenta

se fije en mí, y haga cuenta,

de mi afán y mi desvelo,

y de mis huesos al suelo,

con el barro que alimenta.

 

Más que llover, se desploma,

de las nubes tal cascada,

que tiene la tierra ahogada

desde el llano hasta la loma,

y en mi voluntad asoma

la decisión de vencer,

etapa que viene a ser

por caminos anegados

y por el barro ganados,

un “el poder es querer”.

 

Viento, lluvia, barros, hoyos,

que el camino desdibujan

por las nubes que se estrujan

desbordando los arroyos,

son acicate y apoyos

en los cuales me sostengo,

pues en la inclemencia, vengo,

a reafirmar el empeño,

que me haga señor y dueño

de la lucha que mantengo.

 

 

 

 

 

Si el infierno esta montado

con piedras barros y lodo,

hoy que lo he catado todo,

se que el infierno he probado,

y como último bocado

por si me queda apetito

de postre, me ha puesto el hito,

con el cual hoy me alimento,

dándome un desbordamiento

con el que he quedado, ahíto.

 

Agés es el asidero

donde agarro acongojado

el cuerpo sucio y mojado

de un agotado viajero,

que ya manso, tras ser fiero,

busca con ansia ducharse,

una cama donde echarse,

un vino que le caliente,

un plato que le alimente,

y sin pensar; relajarse.

 

Como el interés encubre

la fatiga y el dolor,

tras recobrar el color

sin la mugre que le cubre,

mi curiosidad descubre

del pueblo, su intimidad,

que veo en su totalidad

hasta el último rincón,

disfrutando el remojón

que el cielo da sin piedad.

 

12ª etapa

 

Salgo presto bajo un cielo

que tras la juerga de ayer

parece que va a poner

en fastidiar menos celo,

y en un breve y corto vuelo,

Atapuerca me aparece

cuando la noche fenece,

y entre dos luces lo paso

pensando que otro día, acaso,

vuelva, si ocasión se ofrece.

 

 

 

 

 

Una etapa sin problemas

salvo un pequeño incidente

que ha tumbado a un penitente,

deja a mi musa sin temas

y a mis pulmones sin flemas

pues, sin parar de toser,

vierto las penas de ayer

por culpa de un constipado,

que me ha dejado tocado

el cuerpo más; no mi ser.

 

Un encaje de aguanieve

de la niebla se desprende

y en las capas fija y prende

dando al paisaje y relieve

la sensación de que llueve,

pero cuando el Sol se sube

por encima de la nube,

hace por ella jirones

y por ellos, los balcones,

que al húmedo suelo arrugue.

 

Bajo el Sol y su calor

que cuerpo y tierra agradecen

los campos al fin, fenecen,

y el aroma de la flor

al igual que su verdor,

se rinden a la ciudad

que al Cid le dio calidad,

a la historia su leyenda,

y al creyente, donde atienda,

por su fe y su caridad.

 

Burgos, ciudad de España

donde el claustro es filigrana,

y la piedra, se engalana,

por el arte y por la maña

del artista que la apaña

en la forma, y el motivo,

para ser de Dios testigo

de gente, tan religiosa,

que tiene al mundo por fosa,

y en el cielo, busca abrigo.

 

 

 

 

 

 

 

Me he asilado en una iglesia

cerca de la Catedral

que dispone de hospital

y es del cansancio anestesia

que mi cuerpo no desprecia

pues, traigo los pies dolidos

de los tramos recorridos

en asfalto y hormigón,

y han sufrido un calentón,

que los tiene alicaídos.

 

La fresca ducha repone

al cuerpo con su frescor,

y con renovado ardor

el que escribe se dispone

a comer donde supone

le sirvan un buen yantar,

y al poquito de buscar,

halla un mesón de su agrado,

con buen vino y buen asado,

donde se pone a almorzar.

 

Después de comer, se marcha,

a buscar la paz de Dios

ya que en su uno, son dos,

los que cantan esta Jarcha,

uno; va envuelto en la escarcha

de la duda que mantiene

sobre, lo que tras la muerte viene,

otro; en su filosofía,

paz en la sabiduría,

ambos; que luchar y hallar conviene.

 

De la Catedral me salgo

cuando la lluvia ha cesado

y el Sol al suelo ha oreado,

y de mi saber me valgo,

para correr como un galgo

por paseos y avenidas

que son por mi conocidas,

para aprovechar la luz

antes, que oscuro capuz,

deje las calles dormidas.

 

 

 

 

 

 

 

13ª etapa

 

Hoy se abre para mí

desde Burgos a León,

una nueva sensación

que me ha traído hasta aquí

por lo que me prometí;

que si a mis fuerzas llegara

el que Burgos alcanzara,

estas etapas pondría

donde les correspondía,

y a mis espaldas dejara.

 

Y a este objetivo me lanzo

a la luz de los faroles

que son remedo de soles

hasta que el sembrado alcanzo,

y conforme paso avanzo

y el alba arrasa tinieblas,

musa que me inspiras, pueblas,

mi alma, con temas nuevos,

y echándole un par de …,

me sumerjo entre las nieblas.

 

¿Por qué me evitas fortuna

el disfrutar del paisaje

que es nuevo en mi largo viaje¿,

que es de la historia la cuna

donde mi pasado auna

lo cierto con la leyenda,

en mis lecturas la prenda

donde vengo a conocer

con los datos del ayer,

que mi presente se entienda.

 

Pero el clima, ingrato velo,

de nieblas me ha procurado,

para que me vea privado

de ver la tierra y su cielo

libres, del celoso celo,

con que a mi cantar oculta

lo que se por gente culta,

y ralentizo mi andar

por ver, si quiere aclarar,

la niebla que mi afán multa.

 

 

 

 

 

Y porque soy de La Mancha,

yo no me quiero acordar

donde fui a desayunar,

tras el, mi recuerdo engancha

con otro que al alma ensancha,

y con fuerzas renovadas

en Rabé de las Calzadas,

entro con la devoción

que procura la emoción

de ver, sus piedras labradas.

 

Aquí encuentro a la alemana

que esta en un poyo tumbada

abierta y espatarrada

mirándome con desgana,

que por señas, me reclama,

para que me acerque a ella

y al llegarme, veo la huella

del dolor en su mirada,

quedando la mía clavada,

en sus ingles de doncella.

 

Cerca de donde el pudor

en su máximo se expresa,

veo la roja huella impresa

causante de su dolor

que a mi, me causa escozor;

las bragas le han lacerado

la carne, donde ha brotado,

la sangre en terrible herida,

por la parte más sentida

y el cuerpo es mas delicado.

 

Restaño y curo su herida

y le pongo un buen vendaje,

pidiéndola que en su viaje

haga reposo enseguida,

pero ella esta decidida

a pesar de su lesión,

a seguir con decisión

he ir, con las piernas abiertas,

por las llanuras desiertas,

por darle más emoción.

 

 

 

 

 

 

 

Yo escéptico, me despido,

después de darnos dos besos,

y la dejo con sus huesos

y su rostro alicaído,

mientras marcho decidido

sobre mis fuertes tobillos

a tomar café en Hornillos,

donde llego, en un suspiro,

y en busca de un bar me tiro,

rodeado de chiquillos.

 

No es de mi gusto lo visto

en un bar lleno de gente

donde unos, de aspecto indolente,

y otros con cara de listo,

observan como yo asisto

a pasar

Hacer una pregunta

Pregunta
200 Caracteres que restan
Puntear artículo
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 2 voto(s)
    Comentar
    Imprimir
    Re-Publicar
    Fuente del Artículo: http://www.articuloz.com/viajes-articulos/mi-camino-de-santiago-en-verso-1013658.html

    Tags del Artículo:

    santos

    René De León González

    Biografía de Santo Tomás de Villanueva, basada en múltiples fuentes bibliográficas. Obras escritas de Santo Tomás. Bibliografía.

    por: René De León Gonzálezl Literatura> Biografíasl 26/08/2011 lVistas: 104

    Relato de nuestro viaje a la Republica Dominicana, y en concreto a su capital Santo Domingo y de las excursiones que hicimos, como por ejemplo la de las Cuevas de los 3 Ojos y la del monumento El Faro a Colon. Tambien relato nuestro viaje a la playa de Boca Chica y a la Peninsula de Samana y las excursiones realizadas desde Samana

    por: Antonio Tebarl Viajes> Sugerenciasl 08/06/2011 lVistas: 279

    La Amistad con el Espíritu Santo Es la mayor relación que las personas pueden tener con Dios, a través des este estudio comprenderás bíblicamente como tener una amistad con el Espíritu Santo.

    por: Leandro chacinl Espiritualidadl 18/07/2010 lVistas: 889 lComentarios: 1

    El Proyecto Santo Grial del Forex es el proyecto de Investigación y Desarrollo más ambicioso llevado a cabo sobre el Forex hasta la fecha y trata sobre una novedosa técnica de trading inventada por RobotFX y cuya característica principal es que tiene un RIESGO CERCANO A CERO.

    por: RobotFXl Finanzas> Forexl 29/11/2009 lVistas: 530 lComentarios: 1
    Enrique Arias Vega

    Este artículo fue encargado por una revista confesional. El tema era la "semblanza de algún sacerdote que te haya impresionado en tu vida", dentro de una serie en la que se había solicitado lo mismo a otros autores. El artículo no fue publicado por la revista (probablemente con buen criterio), ya que quizás no correspondía a la exégesis que se pretendía, aunque los responsables del semanario ya estaban advertidos de antemano sobre la herodoxia de los planteamientos del autor, de sobra conocidos.

    por: Enrique Arias Vegal Noticias & Sociedad> Religiónl 01/11/2009 lVistas: 206

    MISTERIO DE EL EMBARAZO DE LA VIRGEN MARIA POR OBRA Y GRACIA DEL ESPIRITU SANTO SUSTENTACIÓN BIBLICA Y BIOLOGICA POR PRACTICA MENDELIANA

    por: jose orlando melo naranjol Educación> Escuelasl 07/07/2010 lVistas: 780
    Ricardo Sánchez-Serra

    Padre Pío es un hombre santo. Se relata vida y milagros. Un ejemplo para la humanidad

    por: Ricardo Sánchez-Serral Espiritualidadl 08/06/2009 lVistas: 632

    Córdoba, ubicada en la Región Centro de la República Argentina, es la quinta provincia más extensa del país. Se caracteriza por ofrecer a sus miles de visitantes una amplia diversidad de paisajes junto a numerosos atractivos, sitios de interés y una preparada infraestructura que asegura una estadía inolvidable en la provincia mediterránea.

    por: Cecilia Marquezl Viajes> Sugerenciasl 28/05/2012
    Daliense Universal

    Mi primer poema místico, con verso largo, del que guardo un recuerdo especial, y que refleja las inquietudes de una etapa de mi vida con ilusión de comenzar mis estudios universitarios. Veinte años después de ser premiado, lo publico con algunos retoques que le han dado más profundidad, siempre respetando y manteniendo la atmósfera y el estilo, como se aprecia en su título, que he mantenido con cierta nostalgia, ahora que lo publico en Domingo de Ramos, para despedir la Samena Santa.

    por: Daliense Universall Literatura> Poesíal 23/04/2011 lVistas: 74

    Los hombres de Dios, se preguntan: el porque los milagros de la iglesia se volvieron propiedad privada de los templos. que paso con esos tiempos hermosos de los hechos de los apostoles. donde los milagros se daban en las calles y cualquier lugar, cuando no tenian precio. las multitudes querian que se les predicara a "cristo-jesus" como consecuencia de estas poderosos milagros. si estos hombres tan ungidos de nuestras macro iglesias cristianas hacen multitud de milagros, haganlos en las calles.

    por: jose orlando melo naranjol Espiritualidad> Cristianismol 23/08/2010 lVistas: 137

    Basta con navegar un poco en el internet para descubrir que existe un sin numero de vuelos de bajo costo que ponen fin al precio monopolizado de diferentes aerolíneas.

    por: artcreatorl Viajesl 24/05/2012

    ¿Estás pensando en visitar la hermosa Península de Yucatán? Entonces debes conocer Valladolid, una hermosa ciudad colonial que representa uno de los destinos turísticos más importantes de toda la península.

    por: visitingl Viajesl 20/05/2012 lVistas: 13

    Conducir en Menorca puede ser muy fácil si se siguen las siguientes recomendaciones.

    por: Cristinal Viajesl 18/05/2012 lVistas: 11

    Acanceh es un yacimiento arqueológico maya localizado en la ciudad moderna de Acanceh, en el municipio de Yucatán, Mexico.

    por: visitingl Viajesl 15/05/2012
    Juan Rosovsky

    Los departamentos turísticos son diferentes en Buenos Aires. Entender esa diferencia es asegurarnos una estadía placentera y sin sobresaltos.

    por: Juan Rosovskyl Viajesl 10/05/2012 lVistas: 14
    Juan Rosovsky

    Hotel o departamento. Beneficios y características propias de los apartamentos de alquiler temporario o turístico en Buenos Aires

    por: Juan Rosovskyl Viajesl 08/05/2012 lVistas: 13

    Lonely Planet, famosa casa editorial australiana, ha publicado hace poco una lista de las 10 ciudades más fascinantes aunque más subestimadas del mundo, que la gente debería conocer aunque todavía pocos conocen. Estamos hablando de ciudades que, por varios motivos, no son tan conocidas pero que merecen más atención por parte de los turistas y de los guías turísticos.

    por: Tonyl Viajesl 04/05/2012 lVistas: 28

    Delta declaró que conformará un cuerpo directivo y externalizará las operaciones de comercialización en la refinería Trainer; productora de aproximadamente 185.000 barriles por día

    por: rodrigoml Viajesl 03/05/2012

    Describo mi experiencia haciendo el camino de Santiago desde Roncesvalles

    por: santos vaquero cuerval Viajesl 04/07/2009 lVistas: 183

    Agregue un nuevo comentario

    Box del Autor
    Categorías
    Todas las Categorias
    Quantcast