Riesgo De Saturación En El Voluntariado Social
Así como la intensidad de una amistad no se mide por el tiempo que se pasa con el amigo, la intensidad y la calidad del voluntariado social se miden por la cantidad de horas invertidas a lo largo de la semana.
Invertir más tiempo del recomendable supone un riesgo de saturación, sobre todo cuando se el voluntario acaba de comenzar su labor. Con frecuencia, este exceso impide encajar el voluntariado entre las ocupaciones habituales. Por eso, es más importante establecer compromisos realistas que permitan la dedicación total del voluntario durante sus horas de servicio.
A veces, hay miembros de nuestra familia o de nuestro entorno que no están de acuerdo con nuestra labor, o simplemente les resulta indiferente. En estos casos, conviene no llevar las cuestiones del voluntariado a estos entornos y canalizar la relación voluntario-usuario a través de la organización, sin dar datos personales.
Si el voluntario diera su teléfono o su dirección o llevase al beneficiario de su servicio a su casa podría suponer ciertos riesgos. Sobre todo, se arriesga a prolongar los problemas hasta su domicilio.
Muchas veces, las personas atendidas o acompañadas en servicios de voluntariado tienen serias carencias afectivas que pueden volcar en el voluntario. De esta manera, es frecuente que personas mayores atendidas por programas de acompañamiento a domicilio llamen al voluntario para todo. Incluso llegan a pedir colaboraciones como excusa para hablar un rato con alguien. Todo esto puede significar la saturación del voluntario.
Para garantizar la eficacia del servicio, el voluntario debe ver los problemas con perspectiva y saber que él es una pieza más en un proceso de reinserción o en la resolución de un problema. Algunos voluntarios confunden lo urgente con lo importante cuando piensan que una labor de reinserción social debe hacerse de manera inmediata en lugar de conducirla despacio y de manera sólida. Una persona sin hogar que lleva quince años en la calle no puede pasar de la noche a la mañana a vivir una situación de completa normalidad. La implicación intensa para conseguir resultados a corto plazo puede conducir a la decepción del voluntario o al aborto de resultados más firmes aunque a más largo plazo.
J.C.G.F.
Solidarios para el Desarrollo
ccs@solidarios.org.es
Hacer una pregunta
El voluntariado social es una forma de construir la democracia como un modo de vida y de relación humana, como un sistema de gobierno en el que la participación cotidiana realiza aportaciones y correcciones a lo largo de las legislaturas.
Con el fin de luchar contra la exclusión social, es preferible comenzar de nuevo que poner parches para calmar las conciencias de los que no saben ver que el hambre, las epidemias, la desertización y la explotación no son causa sino efectos de una pobreza de la mayoría por la ambición de los menos, pero más poderosos.
Siempre ha habido personas generosas que se han preocupado por los demás por motivos religiosos, políticos o altruistas. Pero el fenómeno sociológico del voluntariado social, movido por la pasión por la justicia y por la compasión transformada en compromiso es un fenómeno que comenzó hace tres décadas.
Con motivo de las elecciones en Estados Unidos, muchos políticos han descubierto el potencial ciudadano durante las campañas.
Bienaventurado el voluntario que no sólo “se matricula” en su voluntariado, sino que se forma y se informa constantemente de todo lo necesario para no meter la pata. Sobre todo, si no aprende de memoria la lección, sino que adapta la formación a sus motivaciones y a sus características personales.
Estamos acostumbrados a buscar eficacia y rentabilidad en muchos ámbitos de la vida. En el trabajo, todo se mide por horas, por objetivos, por plazos, por tarifas o por presupuestos. La carrera se elige a menudo por las salidas laborales que tiene.
El compromiso más importante es el que se contrae con el beneficiario del programa, posiblemente una persona acostumbrada a fallar y a que le fallen. Los voluntarios pretenden llevar a esas personas, entre otras cosas, un poco de honestidad
El voluntariado surgió en los sesenta como un fenómeno sociológico como una exigencia contra toda forma de discriminación por causa de raza, sexo, creencias, cultura, situación económica, edad o ideas políticas.
Más que tolerancia, lo que se precisa para ejercer el voluntariado en ambientes de marginalidad es un gran respeto por la vida, las opciones, las ideas o las actitudes de las personas.
El 25 de mayo se conmemora el primer titulado en contaduría, hace ya 105 años: don Fernando Díez Barroso. Hoy con los esquemas de facturación electrónica y las herramientas ERP la contaduría tiene otra perspectiva
Legalizar la pena de muerte no representa la solución para problemas de ningún tipo.
La historia concisa y verídica de una madre víctima de violencia de género con 2 menores a cargo, y la ayuda que le brinda el Estado después de un largo periplo por diferentes administraciones.
Hemos de entender –por activa y por pasiva–, que muchas naciones del globo terráqueo se enfrentan en la actualidad a una especie de pandemia del terror o miedo, que da la sensación de no tener precedentes en los anales de la historia...
En el cotexto ecónomico que estamos atravesando una idea que nuestro Gobierno debate es reestructurar la Administración Local con la idea de evitar duplicidades con el consecuente ahorro económico que más que nunca necesitamos elaborar. Las Diputaciones, en muchos planos de la sociedad, no está necesariamente reconocida su utilidad, quizá por la ignorancia del ciudadano o también, más bien, debido a que esta institución ha hecho más bien poco por publicitar su actividad.
Artículo sobre el fotoperiodismo, su impacto y el debate que genera en la sociedad.
Manuel Solá-Morales, quien ha ayudado a modelar la ciudad de Barcelona, da ejemplo y critica los pensamientos y desiciones sobre la plaza de las Glorias Catalanas
Este 2012 se realizó en Puerto Vallarta, el Séptimo Foro Económico Mundial sobre América Latina. Los días del encuentro fueron desde el 16 de abril al 18, y el tema convocante fue "La transformación regional en un nuevo contexto global".
El voluntario es una persona que busca. A veces, las motivaciones de esa búsqueda son claramente positivas. Otras veces son dudosas, por no decir negativas. Pero lo cierto es que conocer los motivos reales de la persona que llega queriendo ser voluntario, incluso para ella misma, es muy difícil.
Gandhi decía que la grandeza de una nación y su progreso moral podían medirse por el trato que reciben sus animales. De ser cierta, esta frase restaría grandeza a países que rompen el equilibrio de la naturaleza para seguir un modelo de desarrollo insostenible.
En sus funciones básicas de supervivencia, el agua tiene valores esenciales que deben ser garantizados a todas las personas y comunidades, incluyendo las generaciones futuras.
Dirigentes políticos, economistas, sindicalistas y periodistas parecen estar de acuerdo en algo importante: para dejar atrás la crisis en curso hay que recuperar la senda del crecimiento económico y conseguir que despierte de una vez por todas el consumo.
Cuando participé en el Foro Económico Mundial para América Latina, pregunté: ante la actual crisis financiera, ¿se trata de salvar al capitalismo o a toda la humanidad? La respuesta es aparentemente obvia. ¿Por qué entonces el adverbio de modo?
“La pobreza no es natural. La crean los seres humanos. Vencer la pobreza no es caridad; es justicia, es proteger un derecho fundamental: el derecho a la dignidad, a una vida digna”. Nos lo dijo Nelson Mandela.
La recesión económica global reproduce el patrón del cambio climático: los ricos son en gran medida responsables, pero los pobres sufren las peores consecuencias. El Banco Mundial ha pronosticado que en 2009 otros 53 millones de personas se verán abocadas a la pobreza, además de los 150 millones a quienes afectó la crisis alimentaria del año pasado.
¿Es África un continente balcanizado?, se pregunta B. Ben Yahmed desde su indiscutible autoridad y prestigio. El problema se plantea por la absurda inclinación a admirar lo más grande y lo más caro. Al igual que muchos confunden valor con precio, no pocos siguen uncidos al sofisma de que cuanto más, mejor; en lugar de cuánto mejor, más.
