Cuando Rivka A. dio a luz a su hijo en un hospital de Jerusalén en 1972, sufría de preeclampsia.
La preeclampsia, una complicación común del embarazo, es un cuadro marcado por tensión arterial alta tras el sexto mes. Rivka también tuvo otros síntomas comunes como proteínas en la orina y tobillos hinchados debido a la acumulación de fluidos. La preeclampsia puede causar una lista de problemas, incluso la muerte, a la madre y al feto.
Rivka se recuperó de la dolencia y continuó disfrutando de buena salud durante muchos años antes de desarrollar cáncer de mama en 1992. No parecía inicialmente que allí existiera una conexión entre estos dos problemas distintos de salud. Pero gracias a un proyecto Israelí de gran envergadura que realizó un seguimiento a millares de mujeres como Rivka, esa conexión se ha establecido, con implicaciones para todas las mujeres que sufren de preeclampsia.
Según el estudio de Israel, las mujeres con un historial de preeclampsia pueden tener un riesgo más elevado de desarrollar cáncer, especialmente cáncer de estómago, pecho, ovario, pulmón y laringe. Los hallazgos que aparecieron en el British Medical Journal, aunque preliminares, sugieren que pudiera haber un cierto factor ambiental o genético común tanto a la preeclampsia como al cáncer.
Estudios anteriores han negado cualquier asociación entre la preeclampsia y el cáncer, según la Dra. Ora Paltiel jefe de investigación de la Escuela Braun de Salud Pública y Medicina de la Comunidad de la Universidad Hebrea - Hadassah.
"Con estos nuevos hallazgos, tenemos que especular que o bien es algo específico de la población, o tal vez tenga que ver con la dieta, o factores congénitos comunes a la preeclampsia y al cáncer que son específicos de la población", declaró a ISRAEL21c.
La preeclampsia incide en torno al diez por ciento de los embarazos, y más a menudo en el primer embarazo. Puede ser ligera o severa, en cuyo caso puede conducir a la eclampsia, en la cual los ataques o el coma pueden matar a la madre y al feto. Las mujeres con sobrepeso o que sufren de hipertensión antes de que quedar embarazadas tienen un riesgo más alto de pre-eclampsia.
El equipo de Paltiel - que incluye sujetos en el Registro de Cáncer de Israel, el Colegio Yeshiva Universitario Einstein de Medicina, y la Columbia University - comparó la incidencia subsiguiente del cáncer entre 37.033 mujeres que habían dado a luz en tres grandes hospitales en Jerusalén entre 1964 y 1976. Noventa y nueve por ciento de las mujeres eran Judías. El cáncer se hizo probable en 91 mujeres que tenían pre-eclampsia y en 2.204 no.
Las mujeres que habían sufrido de preeclampsia parecían tener un riesgo creciente en torno a un 30 por ciento de cáncer en general, comparado con las mujeres que no habían desarrollado el cuadro durante el embarazo. El riesgo de cáncer de pecho era casi un 40 por ciento más alto.
Sin embargo, Paltiel advirtió que las mujeres no debían llevarse por el pánico con los resultados. "Destacaría que aunque los hallazgos son estadísticamente significativos, el riesgo es pequeño y las mujeres no deben alarmarse por los resultados", dijo.
La base de datos era el sueño de un investigador hecho realidad - El Estudio Perinatal Jerusalén compiló información de casi 40.000 mujeres Israelíes que dieron a luz a más de 90.000 bebés en los hospitales de Jerusalén entre 1964 y 1976.
Entre 1998-2002, el proyecto incluyó al 98% de la descendencia (de media de edad de 30 años) y el 94% de sus madres y las relacionó con el Censo de la Población de Israel y su Registro de Cáncer. La edad media de seguimiento para chequear a las mujeres fue de 29 años.
"Lo especial de este estudio es lo único de la población de control. La gente tuvo la previsión en los años 60 y 70 de examinar sistemáticamente a cada mujer que dio a luz.
No es un proceso de selección casual sino con base sobre la población y sistemático", explicó Paltiel. "Proporciona la base de datos más apta para probar la investigación acerca del próximo resultado. Esta muestra imparcial incluye a todos, es una mezcla étnica".
La distribución étnica es única, Paltiel explica. "Tenemos mujeres Ashkenazi, de origen Sefardí, mujeres Árabes, incluso las mujeres Sefardíes son variadas - muchas son Kurdas dado que muchos de los Judíos que vivían en Jerusalén en los 60 vinieron del Kurdistán".
La cuestión de por qué puede haber una relación entre la preeclampsia y el cáncer sigue estando por contestar, dijo Paltiel. "Estudiamos una asociación epidemiológica y sólo podemos especular acerca del mecanismo detrás de nuestros resultados. Podemos teorizar qué factores relacionados con el cáncer pueden interaccionar con la preeclampsia y viceversa. Éstos pueden incluir la dieta (como deficiencia de folatos), la angiogénesis (nueva formación de sangre) y la trombosis (sangre que coagula)".
"Algunos genes pueden ser comunes tanto al cáncer como al desarrollo de la preeclampsia. Existe también la posibilidad de que algunos de nuestros resultados se deban a la casualidad, dado el pequeño número de casos en algunos sitios", agrega Paltiel.
Será necesario que los resultados sean cotejados en otros estudios y en otras poblaciones, declaró Paltiel. "Debería desafiarse a los científicos a confirmar los resultados y a intentar determinar los mecanismos".
El equipo de Paltiel planea sondear el segundo tema. "Estamos comenzando a explorar el mecanismo para encontrar una conexión genética y ambiental común a la preeclampsia y al cáncer. También investigamos el sistema de coagulación de la sangre", dijo ella.
Fuente: Israel21c.com