En Sagrada Soledad: Complemento
La pregunta es ésta: ¿ Cual es el rumbo más prudente que deben seguir los Santos de los Últimos Días: continuar intentando llevar a la práctica el matrimonio plural con las leyes de la nación en contra de ella y la oposición de los sesenta millones de personas, y a costa de la confiscación y la pérdida de todos los templos, y la suspensión de todas las ordenanzas que en ellos se efectúan, tanto por los vivos como por los muertos, y el encarcelamiento de la Primera Presidencia, así como de los Doce y de los que están a la cabeza de su familia en la Iglesia, y la confiscación de la propiedad personal de la gente ( todo lo cual de por sí daría fin a la práctica )
o, después de padecer como hemos padecido por motivo de nuestra obediencia a este principio, cesar la práctica y someternos a la ley, y con ello lograr que permanezcan en su casa los Profetas, los Apóstoles, y los padres de familia, para que puedan instruir a la gente y encargarse de los deberes de la iglesia, y también dejar los templos en poder de los santos, para que éstos puedan encargarse de las ordenanzas del evangelio tanto para los vivos como por los muertos ?
El Señor me mostró, en visión y por revelación, exactamente lo que sucedería si no poníamos fin a esta práctica. Si no la hubiéramos terminado, de nada os hubiera servido... ninguno de los hombres de este templo de Logan, porque todas las ordenanzas se habrían suspendido en toda la tierra de Sión. Habría reinado la confusión por todo Israel, y muchos hombres hubieran sido encarcelados. Esta dificultad, habría sobrevenido a toda la Iglesia y se nos habría obligado a dar fin a la práctica.
Ahora bien, la pregunta es si se debe suspender de este modo o según la manera que el Señor nos ha manifestado, y dejar a nuestros Profetas y Apóstoles y padres de familia como hombres libres, y los templos en poder de los miembros, a fin de que los muertos puedan ser redimidos.
Un gran número de ellos ya han sido liberados de la prisión en el mundo de los espíritus por los de este pueblo, y ¿ se debe continuar o dar fin a esta obra ?
Esta es la pregunta que hago a los Santos de los Últimos Días.
Tenéis que juzgar por vosotros mismos. Yo no lo contestaré; mas os digo que ésa es precisamente la condición en que nosotros como pueblo nos hallaríamos si no hubiéramos tomado la decisión que tomamos.
...Vi exactamente lo que sucedería si no se hacía algo al respecto. Este espíritu ha estado sobre mí desde hace mucho tiempo. Mas quiero decir esto: Yo habría permitido que todos los templos se escaparan de nuestras manos; yo mismo habría dejado que me encarcelaran y habría permitido que encarcelaran a todos los demás hombres si Dios del cielo no me hubiera mandado a hacer lo que hice; y cuando llegó la hora en que se mandó que hiciera eso, todo era muy claro para mí, Fui ante el Señor y anoté lo que El me dijo que escribiera...
Dejo esto con vosotros para que lo meditéis y lo consideréis.
El Señor está obrando con nosotros.”
( Conferencia de la Estaca Cache, Logan, Utah, domingo 1ro. de noviembre de 1891. Publicado en Deseret Weekly, el 14 de noviembre de 1891 )
Doctrina y Convenios: Declaración Oficial 1
Las conclusiones que puedan ser extraídas de este texto, lo dejo respetuosamente al criterio de cada uno, especialmente, a lo que libre y espontáneamente puedan pensar y opinar mis compañeras de género.
En lo personal considero muy llamativo y elocuente a la vez, que por primera vez, la legislación de una nación, con sus sesenta millones de habitantes en aquel momento de la historia, ponga de manifiesto que condena un procedimiento, por considerarlo contrario a la moral y a las buenas costumbres que deben regir en una sociedad civilizada.
¿ Ha estado Dios en entredicho con el pensamiento de la humanidad y ésta le ha impuesto su voluntad, condenando su conducta polígama ?
Con todo respeto, considero que este no es el caso, ustedes deciden.
Hacer una pregunta
La regla perfecta para el estudio y la vivencia, que aleja odios y fanatismos de la interpretación de las Escrituras Bíblicas, es, volvemos a decir, el Mandamiento Nuevo del Divino Jefe, el Orden Supremo de Dios, la Ciencia Universal del Cristo Ecuménico: "Amaos como Yo os he amado. Solamente así podréis ser reconocidos como mis discípulos" (Buena Nueva según San Juan, 13:34 y 35, Biblia de Jerusalén).
El mundo físico no evolucionará más sin la ayuda evidente del Mundo Espiritual. He aquí la gran enseñanza que las naciones aprenderán en el transcurso del Tercer Milenio.
(...) Mis Amigos y mis Hermanos, como siempre les recuerdo, en el Día Internacional de la Paz: ¡Año-Novo! Pero, ¿será un año bueno? Depende de nosotros.
La Navidad y el Año Nuevo, dos conmemoraciones hermanas. En el Año Nuevo resurge un nuevo tiempo y en la Navidad revive Jesús; renace pues la Esperanza del mundo.
Estamos en el mes de diciembre, lo que nos hace sentir, en el alma y en el corazón, que se aproxima el ambiente fraterno de la Navidad del Cristo Ecuménico.
La muerte es un rumor, en consecuencia los muertos no mueren, incluidos los hermanos ateos materialistas. Disminuir la importancia de este hecho, que alcanza de forma inexorable a los Seres Humanos, sería negar la realidad. Usted no está obligado a creer en la sobrevivencia de los Espíritus, ni que puedan dirigirse a las criaturas terrestres, con el Permiso Divino. Sin embargo, su incredulidad no significa que ellos no existan o estén condenados al mutismo.
Esta cita de Jesús, el Cristo Ecuménico, en Su Evangelio según San Mateo, 24:15, constante en el Sermón del Fin de los Tiempos — referencia a la palabra del profeta Daniel, Antiguo Testamento de la Sagrada Biblia—, debería ser tema de profunda reflexión en nuestra sociedad.
De ahí la pregunta: El piso, ¿dónde está? Para el escritor y periodista, Paiva Netto se revela, en este momento, la oportunidad divina de cuidar de aquel que es generador de todo progreso: el Ser Humano y su Espíritu eterno, que lo denomina también "el Capital de Dios".
Mientras hubo mercados sustentables, en una Europa que integraba nuevos socios a su comunidad de naciones, socios ávidos de consumir todo cuánto les llegase a sus manos, con la facilidad y la bonanza de créditos a largo plazo sin grandes controles de financiación, todo era una maravilla...
Sin que influya en absoluto, el grado de desarrollo intelectual, en el cual una persona se desenvuelva, ni tampoco, sus cualidades humanas, germinadas como consecuencia del cultivo que haya realizado, a través del tiempo, de ciertos valores que hacen "al Ser Cultivado" en el sentido estricto de la definición de cultura
Ser auténtico, significa mantener una total coherencia, entre lo que digo que soy, y lo que mi diario vivir demuestra en todas sus acciones, recurrir al engaño es como construir castillos en el aire, la mentira es como una droga, una adicción maquiavélica que jamás termina.
Hablar de economía sin un entorno social que le dé sentido ,es simplemente desconocer su significado, la economía sin la vida humana en sociedad no tendría ninguna razón de ser.
El día de navidad, según nos lo han dicho una y mil veces, es un día de diciembre en el cual se conmemora, entre muchas otras cosas, el nacimiento de un niño Dios.
Podemos considerarnos humanos por el simple hecho de nacer, no obstante, " El Ser Humano" es mucho más que su herencia genética, el "ser social" se construye a sí mismo mediante la práctica de ciertos valores básicos que no son transmitidos por los genes, valores que provienen de nuestra vida en sociedad, que se aprenden y cultivan desde la cuna, a través de los ejemplos de vida de quienes nos han dado la oportunidad de estar vivos.
Considerando las actuales circunstancias que atraviesa nuestro atribulado y minúsculo punto de referencia al cual llamamos pomposamente, "nuestro mundo" aunque de tanto que le hemos golpeado se parece más a una pelota cósmica, semi desinflada, que anda a los tumbos por las canchas de futbol del universo conocido, no vemos una mejor definición, que la contenida en la letra de un tango.
Los últimos acontecimientos ocurridos en Euskal Erria, nos vuelven a sacudir hasta las raíces el frondoso roble que representa a nuestra estirpe, los que hemos nacido acunados por los relatos de nuestros ancestros, los cuales solían mitigar la añoranza de su lejana tierra natal, cultivando las tradiciones arraigadas en lo profundo de su identidad nacional.
