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Simplemente Barak ObamaEl senador Barack Obama ha ganado su primer encuentro, derrotando significativamente a Hillary Clinton para postularse como el candidato del partido Democrata ante la elección por la presidencia de los Estados Unidos , ha efectuarse en Noviembre del presente año, en donde enfrentará al tradicional y discutido partido Republicano, específicamente a McCain su candidato. No cabe la menor duda, que para quienes no vivimos en los Estados Unidos, pero que no podemos ignorar el rol de este país en el mundo, especialmente en las últimas décadas bajo el dominio del partido Republicano con el liderazgo del presidente Bush y sus intervenciones en la guerra de Irak, lo que ello ha costado a los Estados Unidos, a los países árabes, Iran, Irak, Afganistán, entre otros. Conllevando a que muchos estadounidenses demandan nuevos cambios en donde la figura de Barak Obama se está manifestando. Muchos están sorprendidos del avance que ha tenido el senador Obama y hasta se preguntan quién es en realidad este político joven y ambicioso, de meteórico ascenso, capaz de cautivar grandes audiencias y de aparecer como un líder transformador, aunque también de mostrarse contradictorio, inexperto y en ocasiones algo distante. Téngase presente como lo destaca Wikipedia: Actualmente ocupa el cargo de Senador Junior de Illinois. Es el quinto legislador afroamericano en el Senado de los Estados Unidos, el tercero desde la reconstrucción, y solamente el segundo demócrata. El martes 3 de junio de 2008, Obama, superó a Hillary Clinton en la interna demócrata a las elecciones presidenciales de 2008, por lo cual es el presunto nominado del partido para convertirse en el primer presidente afroamericano de la historia de Estados Unidos. Como miembro de la minoría Democrática en el 109 Congreso, que copatrocinó la legislación para el control de armas convencionales y para promover una mayor rendición pública de cuentas en el uso de fondos federales. También hizo viajes oficiales a Europa Oriental, Oriente Medio y África. En el actual 110 Congreso, que ha patrocinado la legislación relativa a grupos de presión y fraude electoral, el cambio climático, el terrorismo nuclear, y el regreso del personal militar a EE.UU. Desde el anuncio de su campaña presidencial en febrero de 2007, Obama ha hecho hincapié en poner fin a la guerra de Irak, el aumento de la independencia energética, y la prestación de asistencia sanitaria universal como principales prioridades nacionales. Michael Powell en el Diario La Nación de Buenos Aires y en el The New York Time señala, que Barack Obama nació el 4 de agosto de 1961 en Hawaii. Es hijo de una norteamericana y de un keniata que creció en una aldea cuidando cabras con su padre. Está casado con Michelle, abogada como él, y tiene dos hijas. Michelle Obama, que también se recibió de abogada en Harvard y cuyo fuego a menudo es más ardiente que el de su marido, aconseja sistemáticamente a Obama dejar de lado lo cerebral y abrazar lo visceral. Cuando en los meses que vienen los republicanos lo ataquen por ser desconocido y no ofrecer garantías, Obama quizás recuerde los consejos de su mujer. Luego de graduarse en Harvard, rechazó un empleo en la Corte para trabajar como organizador comunitario. De entonces a ahora pasaron quince años. Por eso, hay quienes le critican su falta de experiencia. Cuando se graduó en Harvard, rechazó un puesto prestigioso de empleado en la corte federal de apelaciones para trabajar como organizador comunitario. Escribió una autobiografía a los 33 años y otra 11 años más tarde. Tras sólo dos años en el senado, anunció que se postularía para la presidencia y conmocionó así a uno de los centros de poder del Partido Demócrata. Al convertirse en el primer candidato presidencial negro en Estados Unidos, Obama sigue siendo una figura política que inspira devoción en sus partidarios, quienes lo ven como un líder transformador, mientras que sigue siendo inescrutable para sus críticos. Tiene el don de hacer que la gente se vea reflejada en él y ofrece una sonrisa enigmática cuando se le pregunta acerca de su atractivo multirracial. "Soy como un test Rorschach", dijo en una entrevista con The New York Times. "Aunque a la gente le resulte una desilusión, de últimas, puede sacar algo de mí". Es un liberal partidario de regular a Wall Street y de prohibir el remate de viviendas por hipotecas impagas, que está a favor de negociar con enemigos extranjeros y de desligarse de la guerra de Irak. Habla elocuentemente acerca de las divisiones raciales y de clase en EE.UU. y dice que la vieja retórica de agravios raciales se ha agotado. Pero su insistencia en que puede tender un puente sobre las líneas divisorias ideológicas del país sin recurrir a la pelea partidista deja a algunos con la obsesiva sensación de que hace que todo suene demasiado fácil y que aún no se conoce su verdadera estatura como político. Ha tropezado y tenido actitudes torpes más de una vez. La senadora Hillary Clinton lo confundió, haciendo que se tuviera que contener, con su irritación demasiado a la vista. Se enamora de sus propias palabras y quizás de su celebridad. Se dice que es un tipo deliberativo en un juego maníaco. Cuando su pastor, ahora retirado, el reverendo Jeremiah Wright Jr., presentó puntos de vista políticos y raciales incendiarios, Obama tardó en advertir lo rápido que las palabras de Wright alimentaron dudas de los votantes respecto de él mismo Fue criado literal y metafóricamente en el extranjero, en Indonesia por su madre blanca y en Hawai por sus abuelos blancos. Es muy estadounidense, pero tiende a ver las incongruencias de la política con la mirada distante de un foráneo. Nos agrega Powell, se describe como un joven a la deriva, aunque pocos amigos recuerdan haber pensado en él como alguien tan perdido. Y puede que haya exagerado un poco su experimentación juvenil con la marihuana. (En noviembre, un votante de Iowa le preguntó si él, a diferencia de Bill Clinton, había inhalado. Obama pareció confundido: "Nunca entendí esa frase -dijo-, de lo que se trataba era de inhalar".) Tiene la reputación de ser auténtico e insiste en mantener la calma. No entrevistó a cada candidato a asistente de campaña, pero estableció una regla: no se acepta gente que dramatice las cosas. Confía sólo en un puñado de asesores, en particular David Axelrod, el gurú de campaña que aprecia la política al estilo de Chicago y rara vez se muestra agitado por lo que es la vara del éxito de su profesión, los triunfos y derrotas electorales. Cuando se le avisó en febrero que había ganado la primaria en Maine, un estado de gran mayoría blanca en el que esperaba perder, asintió, murmuró "qué bien" y continuó con su conversación telefónica. Bromea con sus agentes del Servicio Secreto y carga sus propias valijas al bajar de aviones y ómnibus. Trota a los escenarios con la seguridad de un deportista. Tiene gustos moderados, prefiere el té orgánico a una medida de ginebra, el salmón antes que un bife, un plato de frutas antes que uno de papas fritas. Bromea acerca de tomarse una cerveza, pero no pasa de un trago o dos, para demostrar por TV que es un "tipo común". Pero también se ve su inexperiencia como candidato. En los debates tiende a ser errático, lleno de autoridad un momento, a la defensiva e inseguro al siguiente. En los actos se ve incandescente, pero en las jornadas de 18 horas previas a las primarias puede sonar distante y quejumbroso ante públicos más reducidos. Puede insinuarse en él una actitud condescendiente. Sugirió, por ejemplo, que sus viajes juveniles por Asia y Europa lo hicieron más conocedor de los asuntos del mundo que Clinton o McCain. "Cuando hablo de haber vivido en Indonesia, tener parientes pobres en Africa, quiero decir que conocer a los líderes no es importante", le dijo a una multitud. "Yo conozco al pueblo". Comenta Powell, que también se percibe cuánto le duele no poder pasar más tiempo con sus hijas. Durante un vuelo reciente describió las llamadas de cada noche para hablar con ellas. Malia, de 9 años, es locuaz, comenta cada detalle de su día. Sasha, de seis, a la que apoda Brisa Fresca, es monosilábica. ¿Cómo la pasaste hoy? "Bieeeeeen", la imita Obama, con su tono de niña poco interesada. La campaña le ha permitido a este hombre ambicioso pasar tan sólo 10 días en su casa el año pasado. Así, entonces, las contradicciones se acumulan. Es un observador y un viajero que encontró su hogar en Chicago, donde creó su identidad adulta, en particular como hombre negro. Es un idealista que busca ocupar el centro de la escena nacional con la intensidad de un sabueso que tiene el máximo premio casi a su alcance. Pero se aferra a la convicción de que puede rodear a su familia con un ambiente de normalidad. Durante meses trató de conservar su vieja dirección de correo electrónico y su número de celular, hasta que los amigos lo convencieron de que estaba loco. "Le decíamos ´Barack, acábala", dice Cassandra Butts, vicepresidente ejecutiva del Centro para el Progreso Americano y ex compañera de estudios en Harvard. "El nos pregunta: ´¿Por qué no me llaman? Yo le digo: ´Barack, ¿Estás un poco ocupado no? " Los amigos hablan de su sexto sentido para desarrollar su carrera, como si en su ascenso tuviera una cualidad de Barack-el-político-inmaculado. Pero no es un turista político accidental. Estudia el mundo que escogió como un talmudista, siguiendo las tendencias y advirtiendo qué rivales son fuertes y cuáles son débiles. Sus puntos de vista son progresistas, pero por instinto se acomoda a todo; cultiva a los mentores mayores, poderosos, demócratas y republicanos, y ha aprendido a convivir con el aparato demócrata de Chicago. Cuando logró ser elegido en Springfield, Obama aprendió a jugar al póquer; allí, la política se hacía en torno a las mesas de juego. Luego aprendió a jugar al golf. Una y otra vez la tiró a fuera de la cancha, pero eventualmente aprendió los tiros largos y cortos y encontró así un nuevo lugar donde hacer política. Todo esto suena encantador, pero hay algo de acero en él. Un viejo político de Chicago señaló que Obama parece haber entendido a Maquiavelo. Los amigos de los Obama son negros y blancos, de clase media alta hasta ricos, profesores de derecho de la universidad de Chicago e historiadores y abogados y gente de la sociedad civil. Cuando llaman los medios, se revelan sólo hasta cierto punto. ¿Será Obama el primer presidente negro de los Estados Unidos? Eso lo sabremos en Noviembre..
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Etiquetas del artículo: Liderazgo, Cambios, Compromiso, Transformaciones Fuente: Artículos Gratuitos Online de Articuloz.com Acerca del autor:
Ing. Industrial-administrador, abogado UC; EGADE (ITESM) Postgrados maestrias een Administración de empresas; calidad y productividad; educación
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