Portugal Y Los Españoles
No entiendo cómo tres siglos y medio después de su última independencia los portugueses siguen siendo tan amables con nosotros. Como si lo mereciéramos.
En esta Lisboa donde me hallo, cada vez más deteriorada de un viaje al siguiente, los turistas del otro lado de la raya —es decir, nosotros— mantienen su constante prepotencia de nuevos ricos, a voz en grito, sin esforzarse siquiera en aprender una sílaba de un idioma tan melodioso como la lengua portuguesa. Eso, claro, aquellos españoles que se dignan acercarse a visitar el oeste peninsular, porque media España al menos simplemente vive de espaldas a Portugal.
Los que aquí llegan, como muchos de los becados por el programa Erasmus —orgasmus, que dicen los lúcidamente cínicos que saben a qué se dedican nuestros jóvenes—, suelen ser de una zafiedad imponente. El pasado fin de semana tuve noticias de primera mano sobre una fiesta vandálica, con destrozos en la propiedad, gamberrismo urbano y otras tropelías menores. Esa actitud, típica de botellón hispano, resulta infrecuente en una fiesta londinense o berlinesa, donde los españoles se sienten más bien acomplejados ante sus anfitriones.
En cambio, la injusta acomodación y hasta subordinación a nosotros por parte de nuestros vecinos la tenemos en el actual ciclo de cine español que tendrá lugar aquí la semana que viene, mientras que nosotros ignoramos todo sobre la cinematografía portuguesa, salvo la existencia de Joaquim Almeida y Maria de Medeiros por sus episódicas actuaciones en nuestro cine y, sobre todo, en el de Hollywood.
La muestra más evidente de todo esto la ofrece el primer ministro, José Sócrates, más zapaterista que la propia Leire Pajín, que ya es decir, y que lleva en su programa, copiado del español, entre otras propuestas el matrimonio homosexual, que ya fue rechazado una vez por el Parlamento de Lisboa. Pero es que Zapatero resulta el faro que ilumina las escasas excepciones de un socialismo en decadencia en Europa. Si sigue ese camino, sí que tiene claro su futuro Portugal.
Hacer una pregunta
Tags del Artículo:
espana
,lisboa
,portugal
,espanoles
,erasmus
,botellon
,cine
,joquim almeida
,mari de medeiros
,jose sorates
,leire pajin
,rodriguez zapatero
,matrimonio homosexual
,socialismo
,europa
Un llamado de atención hacia la tendencia a delegar la solución de nuestros problemas en otros. Algo que puede llevarnos a la ruina personal y nacional.
Las elecciones que se avecinan, para el próximo primero de julio donde elegiremos al próximo presidente de la república mexicana, se presentan como una contienda cerrada donde los candidatos deberá jugarse sus mejores cartas, y donde la ciudadanía con su voto ejercerá supuestamente el papel protagónico.
Las peligrosas similitudes de la Unión Europea con algo más que un club de países. Sus requisitos a menudo irracionales y el riesgo de cumplirlos o abrirse.
Una historia verídica que ilustra la indefensión del trabajador frente a un despido improcedente cuando aún no se había aprobado la actual reforma laboral. La incertidumbre de qué pasaría con el actual marco legal en una situación similar.
un análisis de la entrada de los neo nazis en el Parlamento griego, y el peligro del alza de los extremismos en Europa, teniendo en cuenta la percepción del votante de falta de otras alternativas políticas
Yo estoy indignado porque los políticos se jubilan con maravillosas pensiones por ellos creadas, yo estoy indignado porque cuando salen los políticos de esos lujosos edificios donde se asientan las autonomías españolas (en número de diecisiete, que existen en nuestra "España pobre"),ellos y ellas van elegantemente vestidos como jamás pensaron: con trajes de alpaca los primeros, con modelos ‘loewe' las segundas: todos, desde luego, últimos modelos, y pagados con los dineros de los contribuyentes
Para nosotros los mexicanos hablar de política es casi casi un suicidio por que como quiera que sea nos tienen llenos de miedo para no poder decir nada al respecto, pero…. ¿Hasta donde es capaz de aguantar el mexicano esta represión?... con tantas alzas en la gasolina y en los productos de la canasta básica, con tanto asesinato, con tanta delincuencia…. Pero como siempre nunca decimos nada.
"Los ciudadanos, muchas veces, no queremos que nos representen personas como nosotros, sino tipos inalcanzables que, vaya a saberse por qué, suponemos que son mejores que nosotros mismos".
"Los ciudadanos, muchas veces, no queremos que nos representen personas como nosotros, sino tipos inalcanzables que, vaya a saberse por qué, suponemos que son mejores que nosotros mismos".
"En vez de echarse la culpa unos a otros nuestros políticos deberían decirnos humildemente a los ciudadanos: "Lo sentimos, lo hemos hecho mal".
"Ignorar a los mercados —y, pero aun, intentar "doblegarlos" — es un ejercicio tan inútil como oponerse a la ley de la gravedad".
"Las formas muchas veces son tan importantes como el fondo de cualquier cuestión. Los que tuvimos la oportunidad de conocer al presidente catalán Josep Tarradellas, defensor a ultranza del protocolo institucional y de la cortesía parlamentaria, le oímos decir más de una vez: "En política, cuando se pierden la urbanidad y las buenas maneras también se pierde la razón".
"Hasta hace bien poco, las opiniones y hasta los pensamientos de unos y de otros estaban condicionados por sus respectivas anteojeras ideológicas, como las de los forofos de cualquier equipo de fútbol".
"Si se generalizase de forma arbitraria el referendo como medio directo de acción política, el caos acabaría imponiéndose sobre el sentido común".
"El abandono de las respectivas carreras es el doble que en el resto de Europa, el paro entre los titulados superiores llega al 21% y no hay ninguna universidad española entre las 150 mejores del mundo".
"Nos guste o nos desagrade, aún somos un país de pícaros y trapisondistas, más parecido a la corte de los milagros de Valle-Inclán, que a una sociedad solidaria, equitativa y justa".
