Palestina: Un Conflicto Sin Vencedores Ni Vencidos
La visita relámpago de la Secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, a Israel y a los Territorios Palestinos sirvió para reanudar el diálogo entre las autoridades hebreas y los representantes de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), interrumpidas tras en baño de sangre generado por la intervención del ejército judío en la Franja de Gaza.
El mensaje de la jefa de la diplomacia estadounidense resultó ser una especie de mezcolanza de apoyo incondicional a la política llevada a cabo por Israel y de amenazas contra la inusual postura firme del Presidente Mahmud Abbas, obligado a congelar las consultas con Tel Aviv tras la aprobación por el Consejo de Seguridad de la ONU de una resolución que condenaba a Israel por el “uso desproporcionado y excesivo de la fuerza” contra la población civil palestina, solicitando al mismo tiempo el cese de los tiros de misiles contra las localidades israelíes de Sderot y Ashkelón.
Pese a la condena del foro internacional, el ejército judío decidió proseguir el operativo en la Franja. La Secretaria de Estado, que calificó la ofensiva de “acción de legítima defensa”, llevó el agua al molino del Primer Ministro Olmert. Por su parte, los grupúsculos armados radicales de Gaza optaron por mantener en jaque a los pobladores de las localidades fronterizas, haciendo caso omiso de las advertencias de los miembros del Consejo de Seguridad. Los contrincantes apostaron, también, por la violencia.
Sin embargo, tanto los israelíes como los palestinos saben positivamente que la lucha armada no constituye la solución del conflicto; no habrá, no puede haber vencedores ni vencidos en un enfrentamiento bélico.
Al analizar las opciones, se llega a la conclusión de que la retirada “unilateral” de Israel de la Franja de Gaza, estratagema ideada por el ex Primer Ministro Sharon, para tratar de neutralizar la creación de un Estado palestino en Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, ha fracasado. La idea consistía en separar los territorios y dividir a la población palestina. Sin embargo, la victoria de Hamas en las elecciones generales de 2006 y la toma de Gaza por las milicias islámicas en 2007 cambiaron radicalmente la realidad.
Las maniobras de la diplomacia hebrea encaminadas a provocar el cerco del Gobierno de Ismael Haniyye, su total aislamiento a nivel internacional y su más que deseado derribo, provocaron una oleada de simpatía hacia el movimiento tanto en Gaza como en la mayoría de países árabes. Algunos analistas estiman que la apertura, el 23 de enero, de la frontera con Egipto, lejos de ser un gesto desesperado de un Gobierno obligado a cubrir las exigencias básicas de una población hambrienta, ha sido interpretada como una victoria política del Movimiento de Resistencia islámica.
Tel Aviv se ha fijado como meta la derrota política y militar de Hamas, la caída del Gobierno Haniyye, y el desmantelamiento de las bases de misiles Qassam. Los líderes del Movimiento de Resistencia Islámica, a su vez, tratan de aprovechar la oportunidad para asumir el liderazgo político frente a la población palestina, convirtiéndose en “el” interlocutor privilegiado de los israelíes.
El mensaje de Hamas es, aparentemente, sencillo: el Estado judío no puede hacer caso omiso de su presencia. El cese de los bombardeos debe negociarse con el movimiento. Aunque, hoy por hoy, los líderes de la resistencia islámica no parecen dispuestos a negociar, como lo hicieron los políticos de Al Fatah. Una posible, aunque de momento hipotética tregua, se limitaría a un simple acuerdo verbal. Y el Estado Mayor del ejército israelí estima que un alto el fuego supondría un verdadero peligro para la seguridad del Estado, pues facilitaría el rearme de las facciones armadas de Gaza.
Pese a la escalada de la violencia o, tal vez, a raíz de ella, el porcentaje de la población israelí dispuesto a aceptar una negociación con Hamas es cada vez mayor. Según los últimos sondeos publicados por rotativos de Tel Aviv, más de la mitad de los votantes del Likud se decantaría por el diálogo. Quien no parece dispuesto a contemplar la negociación es Olmert, quien apuesta por un proceso “largo y doloroso”.
Los politólogos de Jerusalén y Ramala coquetean con la llamada “tercera vía”, es decir, con el restablecimiento de un marco de negociación global entre Israel y la ANP, que facilitaría la elaboración de un acuerdo capaz de desembocar en la creación de otro Gobierno de Unidad Nacional en los Territorios palestinos. La condición sine qua non del éxito de dicho operativo estriba en la renuncia por parte de Israel al proyecto de borrar del mapa al Movimiento de Resistencia Islámica.
Adrián Mac Liman
Analista político internacional
ccs@solidarios.org.es
Hacer una pregunta
Y si la nutrida participación árabe en esta cumbre sirve para reforzar la postura negociadora de Mahmud Abbas, los protagonistas son conscientes de que Tel Aviv y Washington llevan la voz cantante.
En los últimos meses de la presidencia de George W. Bush se recrudece la campaña de acoso y derribo desde Washington y Tel Aviv contra el régimen islámico de Mahmud Ahmadineyad.
Un llamado de atención hacia la tendencia a delegar la solución de nuestros problemas en otros. Algo que puede llevarnos a la ruina personal y nacional.
Las elecciones que se avecinan, para el próximo primero de julio donde elegiremos al próximo presidente de la república mexicana, se presentan como una contienda cerrada donde los candidatos deberá jugarse sus mejores cartas, y donde la ciudadanía con su voto ejercerá supuestamente el papel protagónico.
Las peligrosas similitudes de la Unión Europea con algo más que un club de países. Sus requisitos a menudo irracionales y el riesgo de cumplirlos o abrirse.
Una historia verídica que ilustra la indefensión del trabajador frente a un despido improcedente cuando aún no se había aprobado la actual reforma laboral. La incertidumbre de qué pasaría con el actual marco legal en una situación similar.
un análisis de la entrada de los neo nazis en el Parlamento griego, y el peligro del alza de los extremismos en Europa, teniendo en cuenta la percepción del votante de falta de otras alternativas políticas
Yo estoy indignado porque los políticos se jubilan con maravillosas pensiones por ellos creadas, yo estoy indignado porque cuando salen los políticos de esos lujosos edificios donde se asientan las autonomías españolas (en número de diecisiete, que existen en nuestra "España pobre"),ellos y ellas van elegantemente vestidos como jamás pensaron: con trajes de alpaca los primeros, con modelos ‘loewe' las segundas: todos, desde luego, últimos modelos, y pagados con los dineros de los contribuyentes
Para nosotros los mexicanos hablar de política es casi casi un suicidio por que como quiera que sea nos tienen llenos de miedo para no poder decir nada al respecto, pero…. ¿Hasta donde es capaz de aguantar el mexicano esta represión?... con tantas alzas en la gasolina y en los productos de la canasta básica, con tanto asesinato, con tanta delincuencia…. Pero como siempre nunca decimos nada.
"Los ciudadanos, muchas veces, no queremos que nos representen personas como nosotros, sino tipos inalcanzables que, vaya a saberse por qué, suponemos que son mejores que nosotros mismos".
El voluntario es una persona que busca. A veces, las motivaciones de esa búsqueda son claramente positivas. Otras veces son dudosas, por no decir negativas. Pero lo cierto es que conocer los motivos reales de la persona que llega queriendo ser voluntario, incluso para ella misma, es muy difícil.
Gandhi decía que la grandeza de una nación y su progreso moral podían medirse por el trato que reciben sus animales. De ser cierta, esta frase restaría grandeza a países que rompen el equilibrio de la naturaleza para seguir un modelo de desarrollo insostenible.
En sus funciones básicas de supervivencia, el agua tiene valores esenciales que deben ser garantizados a todas las personas y comunidades, incluyendo las generaciones futuras.
Dirigentes políticos, economistas, sindicalistas y periodistas parecen estar de acuerdo en algo importante: para dejar atrás la crisis en curso hay que recuperar la senda del crecimiento económico y conseguir que despierte de una vez por todas el consumo.
Cuando participé en el Foro Económico Mundial para América Latina, pregunté: ante la actual crisis financiera, ¿se trata de salvar al capitalismo o a toda la humanidad? La respuesta es aparentemente obvia. ¿Por qué entonces el adverbio de modo?
“La pobreza no es natural. La crean los seres humanos. Vencer la pobreza no es caridad; es justicia, es proteger un derecho fundamental: el derecho a la dignidad, a una vida digna”. Nos lo dijo Nelson Mandela.
La recesión económica global reproduce el patrón del cambio climático: los ricos son en gran medida responsables, pero los pobres sufren las peores consecuencias. El Banco Mundial ha pronosticado que en 2009 otros 53 millones de personas se verán abocadas a la pobreza, además de los 150 millones a quienes afectó la crisis alimentaria del año pasado.
¿Es África un continente balcanizado?, se pregunta B. Ben Yahmed desde su indiscutible autoridad y prestigio. El problema se plantea por la absurda inclinación a admirar lo más grande y lo más caro. Al igual que muchos confunden valor con precio, no pocos siguen uncidos al sofisma de que cuanto más, mejor; en lugar de cuánto mejor, más.
