Israel: Crisis Crónica
“Vamos a montar una crisis”. Este ha sido, durante décadas, el lema y estribillo de la clase política israelí a la hora de eludir las llamadas “decisiones dolorosas”. Es decir, la adopción de medidas destinadas a allanar el camino de la negociación con sus vecinos árabes o con los palestinos.
La “crisis” solía congelar la vida política del Estado judío durante un período de ocho a diez meses. Los partidos aprovechaban este paréntesis para adoptar posturas aparentemente más radicales, lanzando mensajes adaptados a las exigencias coyunturales de su electorado. Sin embargo, los argumentos contundentes desaparecían poco después de la consulta popular; como ninguna agrupación lograba tener mayoría absoluta en la Knesset (Parlamento), los ganadores se dedicaban a buscar aliados para formar una coalición. A su vez, los mal llamados “perdedores”, trataban de imponer sus condiciones a los futuros socios de Gobierno.
En estos días, Tzipi Livni, titular de Exteriores y jefa del partido Kadima (de centro-derecha), intenta pactar con Dios y con el Diablo para formar un gabinete que le permitiría mantenerse en el poder sin necesidad de convocar elecciones anticipadas.
En Israel, los caminos de la política tienen fama de ser inescrutables. La actual crisis es más bien atípica. Estalló hace más de un año, cuando el entonces Primer Ministro, Ehud Olmert, fue acusado de corrupción. La investigación policial suministró a la Justicia pruebas suficientes para iniciar procedimientos legales contra el heredero de Ariel Sharon, un político mediocre, principal artífice del fracaso de la última intervención militar en el Líbano.
Según Olmert, el establishment político hebreo tenía que considerar seriamente la devolución de los Altos del Golán a Siria, país dispuesto a poner fin al estado de guerra con Israel; retirar su ejército de Cisjordania e incluir la cuestión de Jerusalén en las negociaciones con los palestinos; exigir a la comunidad internacional que frene el programa nuclear iraní, algo que las grandes potencias – Estados Unidos, Rusia, China, Inglaterra y Alemania – han sido incapaces de lograr hasta la fecha.
La jarra de agua fría del Primer Ministro saliente irritó sobremanera a su sucesora. En una conferencia de prensa celebrada en la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores, Livni recordó el compromiso de los miembros del Gabinete de negociar a puerta cerrada, sin cámaras, grabadoras, ni grandes titulares en la prensa.
De hecho, Tzipi Livni aún tiene que librar batalla en dos frentes. Después del frágil acuerdo con la plana mayor de los laboristas, que se convierten en socios privilegiados de Kadima en un futuro Gobierno de coalición, la titular de Exteriores tiene que contar con el apoyo de alguno de los múltiples partidos “bisagra”. Y ello, por la sencilla razón de que a la alianza centro-derecha-izquierda necesita un mínimo de 13 diputados más para asegurar la gobernabilidad. Livni estableció contactos con los ultra-ortodoxos de Shas (Dios), agrupación política que siempre ha sabido amoldarse a las exigencias de la coyuntura política. Pero en esta ocasión, Shas reclama subsidios de más de 200 millones de euros para las familias numerosas (sus “cilentes” habituales) y la no inclusión de Jerusalén en las negociaciones con los palestinos.
Por su parte, el líder laborista y actual Ministro de Defensa, Ehud Barak, confía en poder desempañar un papel clave en las negociaciones con Siria y la Autoridad Nacional Palestina; un excesivo protagonismo que Livni no está dispuesta a concederle.
En el plano internacional, el próximo Gabinete israelí tendrá que afrontar varios desafíos, empezando por el programa nuclear iraní, el afianzamiento del movimiento proiraní Hezbollah en Líbano o las negociaciones con el desprestigiado líder palestino Mahmud Abbas. Sin olvidar, claro está, a Hamas; la espina clavada en el corazón de su artífice: el servicio de inteligencia militar hebreo.
Una situación propicia para resucitar el viejo estribillo: “vamos a montar una crisis”.
POR ADRIÁN MAC LIMAN *. El próximo Gabinete del Gobierno Israelí quedará determinado por varios desafíos: el programa nuclear iraní, Hezbollah, las negociaciones con Mahmud Abbas y el conflicto con Hamas.
Hacer una pregunta
Horacio estuvo ayer en el seminario de Infobae “La Argentina que viene. Escenario 2009” y nos lo cuenta. En un mes habrá elecciones legislativas en la Argentina que actuarán como una suerte de plebiscito de la actual gestión de gobierno. Muchos afirman que los actuales gobernantes dejarán el poder en caso de perder. Los gobernantes dicen que si pierden, el panorama de la Argentina se complicará…
a operación "Plomo sólido", que Israel inició el pasado sábado para poner cese a los ataques de misiles y morteros desde la Franja de Gaza, causó 310 muertos y casi mil heridos, según los datos de última hora. En la noche del domingo al lunes, la aviación israelí bombardeó la Universidad Islámica de Gaza, baluarte ideológico de Hamas. Medios árabes sostienen que entre las víctimas figuran numerosos civiles, entre ellos, ancianos, mujeres y niños.
Hay muchas parejas que cuando se enfadan se dicen de todo para luego re-amistarse en la cama
Los fondos de cobertura y otras fuentes de fondos especulativos están volcando millones de dólares a los commodities, para escapar de los resbaladizos mercados de valores y de la contracción del crédito; con ello alejan aún más las existencias de alimentos del alcance de los sectores pobres.
¿Cuál sería el programa que deberían seguir los líderes políticos para salir de la crisis?
Los escándalos de Blago incluyen el recibo de sobornos de amigos comunes con Obama, particularmente de Tony Rezko -- condenado a prisión-- quien le vendió a BO su casa, a un precio muy inferior al del mercado, supuestamente a cambio de favores.
Repaso de los desencuentros Obama-Netanyahu y de su posible defenestración política, sacrificado por la AIPAC.
Síntesis del segundo y del tercer capítulo del libro Las guerras del agua de Vandana Shiva.
Aparecen "indignados"en Israel por razones domésticas muy loables, pero deberían indignarse también por la política de su Estado hacia el pueblo palestino.
Un llamado de atención hacia la tendencia a delegar la solución de nuestros problemas en otros. Algo que puede llevarnos a la ruina personal y nacional.
Las elecciones que se avecinan, para el próximo primero de julio donde elegiremos al próximo presidente de la república mexicana, se presentan como una contienda cerrada donde los candidatos deberá jugarse sus mejores cartas, y donde la ciudadanía con su voto ejercerá supuestamente el papel protagónico.
Las peligrosas similitudes de la Unión Europea con algo más que un club de países. Sus requisitos a menudo irracionales y el riesgo de cumplirlos o abrirse.
Una historia verídica que ilustra la indefensión del trabajador frente a un despido improcedente cuando aún no se había aprobado la actual reforma laboral. La incertidumbre de qué pasaría con el actual marco legal en una situación similar.
un análisis de la entrada de los neo nazis en el Parlamento griego, y el peligro del alza de los extremismos en Europa, teniendo en cuenta la percepción del votante de falta de otras alternativas políticas
Yo estoy indignado porque los políticos se jubilan con maravillosas pensiones por ellos creadas, yo estoy indignado porque cuando salen los políticos de esos lujosos edificios donde se asientan las autonomías españolas (en número de diecisiete, que existen en nuestra "España pobre"),ellos y ellas van elegantemente vestidos como jamás pensaron: con trajes de alpaca los primeros, con modelos ‘loewe' las segundas: todos, desde luego, últimos modelos, y pagados con los dineros de los contribuyentes
Para nosotros los mexicanos hablar de política es casi casi un suicidio por que como quiera que sea nos tienen llenos de miedo para no poder decir nada al respecto, pero…. ¿Hasta donde es capaz de aguantar el mexicano esta represión?... con tantas alzas en la gasolina y en los productos de la canasta básica, con tanto asesinato, con tanta delincuencia…. Pero como siempre nunca decimos nada.
"Los ciudadanos, muchas veces, no queremos que nos representen personas como nosotros, sino tipos inalcanzables que, vaya a saberse por qué, suponemos que son mejores que nosotros mismos".
El voluntario es una persona que busca. A veces, las motivaciones de esa búsqueda son claramente positivas. Otras veces son dudosas, por no decir negativas. Pero lo cierto es que conocer los motivos reales de la persona que llega queriendo ser voluntario, incluso para ella misma, es muy difícil.
Gandhi decía que la grandeza de una nación y su progreso moral podían medirse por el trato que reciben sus animales. De ser cierta, esta frase restaría grandeza a países que rompen el equilibrio de la naturaleza para seguir un modelo de desarrollo insostenible.
En sus funciones básicas de supervivencia, el agua tiene valores esenciales que deben ser garantizados a todas las personas y comunidades, incluyendo las generaciones futuras.
Dirigentes políticos, economistas, sindicalistas y periodistas parecen estar de acuerdo en algo importante: para dejar atrás la crisis en curso hay que recuperar la senda del crecimiento económico y conseguir que despierte de una vez por todas el consumo.
Cuando participé en el Foro Económico Mundial para América Latina, pregunté: ante la actual crisis financiera, ¿se trata de salvar al capitalismo o a toda la humanidad? La respuesta es aparentemente obvia. ¿Por qué entonces el adverbio de modo?
“La pobreza no es natural. La crean los seres humanos. Vencer la pobreza no es caridad; es justicia, es proteger un derecho fundamental: el derecho a la dignidad, a una vida digna”. Nos lo dijo Nelson Mandela.
La recesión económica global reproduce el patrón del cambio climático: los ricos son en gran medida responsables, pero los pobres sufren las peores consecuencias. El Banco Mundial ha pronosticado que en 2009 otros 53 millones de personas se verán abocadas a la pobreza, además de los 150 millones a quienes afectó la crisis alimentaria del año pasado.
¿Es África un continente balcanizado?, se pregunta B. Ben Yahmed desde su indiscutible autoridad y prestigio. El problema se plantea por la absurda inclinación a admirar lo más grande y lo más caro. Al igual que muchos confunden valor con precio, no pocos siguen uncidos al sofisma de que cuanto más, mejor; en lugar de cuánto mejor, más.
