El Sacrificio De Las Doncellas
Por: Andrés Simón Moreno Arreche andresmorenoarreche@gmail.com
Los sacrificios humanos han sido práctica común en muchas culturas, especialmente en el Mundo Antiguo. Se mataba a las víctimas ritualmente de una forma que pretendía apaciguar a los dioses; inmolaciones que fueron practicados, inicialmente, en las religiones celtas de la edad de bronce y luego en los rituales relacionados con la adoración de los dioses en Escandinavia. También Roma realizó sacrificios humanos hasta 97 a. C. y para los habitantes de la antigua Cartago, el sacrificio de infantes era una manera común y corriente de aplacar a sus dioses. Del mismo modo, los primeros hebreos también practicaron el sacrificio humano, aunque la historia de Abraham y su hijo Isaac sugiere una ruptura definitiva con esa práctica, las oblaciones a Jehová continuaron entre los miembros de la Casa de Israel, pero con animales, hasta que un furibundo Jesús de Nazareth proscribiera ese rito, expulsando a cuerazo limpio a los mercaderes de palomas y de corderos del Templo.
Excavaciones en el palacio de Cnosos, en la actual Grecia, muestran que también los primeros griegos, cuna de la democracia y de la civilización occidental, sacrificaron seres humanos y más reciente en la historia de la humanidad, la investigación antropológica señala que varias culturas de la América prehispánica practicaban una enojosa costumbre en común: el sacrificio de doncellas para aplacar la ira de los dioses, o para la alcanzar un triunfo fulminante sobre sus enemigos, una manía bárbara que los antropólogos creían enterrada en el más recóndito pliegue de la historia de la humanidad, pero como veremos más adelante, la práctica continúa en nuestros días.
Los olmecas sacrificaron a las recién nacidas laxas o flácidas, sobre la enorme piedra labrada que se encuentra en el Altar de La Venta, matanza que graficaron en el monumento de Las Limas. Los teotihuacanos realizaron sacrificios de doncellas en honor a Tlátoc en las Pirámide del Sol y de la Luna, pero fueron los Toltecas quienes asociaron la práctica de sacrificios humanos a la veneración de Tezcatlipoca, un sacrificio que era el recurso humano para salvar al universo de su destrucción, asegurando la supervivencia del sol, y con ello la vida misma.
Hoy, el sacrificio de doncellas ocurre ocasionalmente, especialmente en las áreas rurales de tribus africanas y en el sureste de la India contemporánea, donde todavía se practica el ritual llamado satí, en que la viuda de un difunto tiene que arrojarse a la pira funeraria de aquél. Pero lo que ha llamado la atención de antropólogos, sociólogos y psicólogos sociales es que en pleno Siglo XXI se practique el sacrificio de doncellas en sociedades occidentales, presuntamente más avanzadas que la Hindú y supuestamente emancipada de esos comportamientos bárbaros.
Ocurre en la Venezuela neo saudita de la revolución bolivariana, aunque en esta subcultura tropical, las mujeres sacrificadas no sean tan doncellas que digamos; a pesar de las notables diferencias de edades entre unas y otras, y para honrar al género femenil las identificaremos así.
El primer sacrificio público de una doncella, ejecutado sobre el altar de la revolución bolivariana, fue el de María Cristina Iglesias en el 2003. Su sacrificio, al frente del Ministerio del Trabajo, consistió en desechar y engavetar las 18.900 solicitudes de calificación de despido, derecho invocado por tal cantidad de trabajadores de la extinta Petróleos de Venezuela SA, quienes fueron separados de sus cargos por el patrono sin la calificación de sus despidos ni la liquidación de sus prestaciones sociales, como tampoco la cancelación de sus haberes; separación involuntaria e írrita por el ‘delito' de plegarse a un paro nacional, en ejercicio de sus derechos constitucionales, convocado públicamente por la CTV y Fedecámaras.
El sacrificio político de María Cristina (que el país se lo tiene pendiente ‘por cobrar' en el Libro de Cuentas de la historia) le permitió al Innombrable entrar a saco en la principal industria del país para deformarla y llevarla de ser la segunda empresa a nivel mundial en productividad y la quinta petrolera del mundo, a lo que es hoy: La más menesterosa de las corporaciones parias, que exponen impúdicamente sus lacras administrativas en los pasillos de los organismos financieros internacionales para medrar migajas y cambiar nuestro oro negro por baratijas bélicas. Junto a María Cristina, también fueron sacrificadas, simbólicamente, otras doncellas y a esas sí les cabe el término: Las Mises que engalanaban con sus nombres la orgullosa y eficiente flota petrolera venezolana, convertida hoy en transporte de importación de cachivaches para las mansiones de revolucionarios afectos al acelerado rrrrégimen que nos desgobierna.
El segundo sacrificio público de ‘doncella' del que se tenga memoria en la Quinta República fue el de Tibisay Lucena, una simpática y rolliza dama que la revolución arrojó al ‘cenote' sagrado cuando ésta se prestó para darle corpus legal desde la Presidencia del CNE a la ‘tramparencia' con la que su antecesor, el Rector Carrasquero desarrolló el proceso del Referendum Revocatorio al Presidente de la República. La convalidación de las ‘firmas planas' que se usó para postdatar el evento (un ‘aire político' que necesitaba Chávez con urgencia) y luego la descarada transformación del referendo en un plebiscito (con la participación del ‘no') son eventos que junto a las convalidaciones ilegales de votantes y la existencia de ‘dobles cedulados' en el padrón electoral, la estigmatizan para siempre en la memoria de los venezolanos.
El tercer sacrificio es doble y es reciente: se cometió con las no tan doncellas Luisa Ortega y Lina Ron, ofrendadas ambas al escarnio de la opinión pública nacional e internacional, para que el mandón pudiera desplazar hacia ellas el epicentro de los múltiples ataques que recibe a diario y para convertidas ahora en ‘mártires' de una exótica y hasta ahora desconocida ‘jihad' bolivariana. A Luisa le propuso lanzar, a título propio, la canallada de un proyecto de Ley contra Delitos Mediáticos, exigiéndole el ‘sacrificio' de presentarlo con todo y artículos, aún a sabiendas que la Constitución de la República no la faculta para ello, y que en todo caso, los proyectos son ‘eso', proyectos, no una propuesta de Ley articulada. Así la quemó en la pira votiva, y mientras la opinión pública y los medios la ‘descosían' por los cuatro costados, el infausto héroe del Museo Militar (1) disfrutó de un respiro en los ataques a su régimen. Había encontrado una ‘chiva expiatoria' de sus pecados.
Pero no fue la única. También sacrificó a una de sus más leales ‘alfiles', la más dura de sus jugadoras en el escabroso ajedrez de la política boliburguesa: La oxigenada Lina Ron. A esta le solicitó el sacrificio máximo, su libertad, al pedirle que atacara la sede de Globovisión (canal de televisión independiente, opuesto a las tropelías del régimen), orden que la inefable muchachota de ojitos encapotados y rozagantes cachetes cumplió al pie de la letra encomendada, con armas cortas y bombas lacrimógenas, pero sobre todo, con la conveniente exposición de su rostro y el de sus seguidores (todos uniformados y ‘embanderados') ante las previamente identificadas cámaras de seguridad del canal, como para que no hubiera dudas de quién comandó ‘la toma popular'.
El ‘sacrificio de las doncellas' se ha convertido en una práctica común y corriente dentro de la actual anti-cultura revolucionaria en Venezuela. Con ella se pone en funcionamiento operativo la más bellaca de las maniobras distraccionistas con las que el régimen suele obtener cuotas de oxígeno político, pero el verdadero sacrificio, el más doloroso, el que desnuda toda la crudeza de esa práctica, está cruelmente expresado en las más de 45.000 ‘doncellas' que la violencia descontrolada se ha llevado por los cachos. Son más de 45.000 mujeres, jóvenes y niñas, las verdaderas ‘doncellas de sacrificio' que han sido vilmente asesinadas durante más de diez años, como resultado de una inseguridad ciudadana desatada y en ocasiones cómplice del gobierno chavista. Ese es el verdadero sacrificio.
- Así se le llama, con particular ironía, al Teniente Coronel Hugo Chávez Frías, actual Presidente de Venezuela desde 1998. El mote recuerda que en su fracasado intento de golpe militar contra el gobierno constitucionalmente electo de Carlos Andrés Pérez -1992- el Teniente Coronel Chávez Frías, conjurada y fracasada su intentona, se refugió en el Museo Militar, ubicado en las proximidades del Palacio de Miraflores en Caracas, sede del Poder Ejecutivo Nacional. Allí se rindió a las fuerzas leales al gobierno sin disparar ni un tiro, y para entregarse ‘con honor' exigió le enviaran al Museo un uniforme con ropa interior limpia. Fue aprehendido por un piquete de la Guardia Presidencial en uno de los baños públicos del Museo.
Hacer una pregunta
Lo preocupante que todo ello, muchas veces es que se queda en demagogia, promesas que se no se cristalizan y se torna preocupante el hecho, que cada día la miseria se incrementa, el hambre hace estragos y son miles las personas que mueren, especialmente niños, dándose en el los escenarios un clima de violencia alarmanete, como en el caso concreto de Venezuela.
Sostuvimos en nuestro ensayo "Venezuela y las Leyes del Caos Social" que la primera fase del auto organización de las sociedades es la llamada ‘Fase Controlentrópica', el primero de los cuatro procesos que dinamizan las estructuras sociales. Para reafirmarse en los distintos colectivos y prologar lo más posible el estadio controlentrópico, las sociedades utilizan diversos sistemas de control social que aquí llamamos ‘disipadores del caos social'. El miedo es uno de ellos.
Debe la gerencia compenetrarse con su rol, con la relevancia de saber interpretar el comportamiento del escenario en donde actúan, así como el rol que las actuales empresas venezolanas deben desempeñar ante la realidad de un entorno turbulento, cambiante, amenazador, pero también que presenta oportunidades. Tal realidad, conlleva a la importancia de tomar muy en cuenta la Planificación Estratégica en las empresas de la región, que den pasos a las estrategias empresariales necesaria para alcanzar las metas de la organización.
El artículo pretende mostrar el papel de 85 seminaristas en la Batalla de la Victoria, por la independencia venezolana, con la ayuda de José félix Ribas.
Los periodicos de venezuela luchan por la libertad de expresión y la libertad de prensa en este país que se ha visto tan amenazado en los últimos años por el régimen actual, los periodistas y editores de diarios son los líderes en esta lucha que prentende mantener la integridad y el respeto del 6to poder
El articulo pretende mostrar las posibilidades de sanciones contra Inglaterra por parte de America Latina.
"El 40% de los municipios de la Comunidad Valenciana apenas si es habitado por el 1,8% del total de nuestra población"
Expongo las ideas esenciales del artículo de Antoni Gutiérrez- Rubí, El espíritu de la política, que recoge el libro Espiritualidad y política de Cristóbal Cervantes.
Absolutamente perplejo y profundamente desencantado me quedo tras conocer las reformas con las que el ministro de Justicia, señor Gallardón, pretende acometer la reforma de la justicia.
Sin la consulta comunal, ni participación como socios y accionistas, ocupan las tierras comunales, utilizan agua y explotan los metales oro, plata, estaño, cobre, imponiendo la exclusión social en beneficio económico monopolico solo de la empresas, generando la división entre comuneros y la corrupción en las autoridades
Otra cosa es que utilizaron a los indígenas para que hagan la guerra, mientras que ellos muy cómodamente se sentaran a ver el deporte que habían creado con ésta supuesta guerra de la independencia.
Pescadores, familiares y caveros dirigieron la mirada hacia la playa para constatar que el peñero "Pampatar" no estaba allí.
Más parecida a una prolongada y sangrienta guerra civil que a una movilización militar, nuestra guerra de independencia tachonó de muertos los sinuosos caminos que entrelazaban pueblos, villorrios y ciudades. Casi 200 años después, un zambo esgrime sus lanzas coloradas junto con la promesa de destruir a sus enemigos.
Aquel ‘Franklin Brito' de 1802, que para el momento de los acontecimientos era Subteniente del Ejército del Rey, procedió en la misma forma que nuestro Franklin Brito contemporáneo.
Las acciones de desestabilización y de protesta en contra de leyes, normas y políticas oficiales, comienzan cuando se generaliza la desobediencia civil y entonces se genera otro tipo de manifestaciones de inconformidad, un caos civil que pasa de la inacción y la pasividad de la resistencia social y política, al colapso institucional que deviene ulteriormente enuna rebelión cívico-militar, o bien con el coup d'état.
¿Cuáles son las condiciones que, incluso en un estado democrático, obligan a considerar hasta dónde es moralmente admisible el principio de obligación política, que justifica la práctica de la desobediencia civil? Cuando la insubordinación civil, el caos y la violencia callejera se encuentran en un mismo escenario, se crean peligrosos vórtices sociales con consecuencias devastadoras y contrarias al espíritu pacifista y transformador de la desobediencia civil.
En este ensayo nos proponemos examinar qué es y en qué consiste la anarquía como ‘disparador' de caos social; la forma en que las crisis económicas y políticas instrumentalizan la anarquía en los conglomerados sociales, para definir un aspecto crucial del caos social: ¿Dinamiza o frena a las sociedades? También nos adentraremos en el marco histórico para identificar los ‘disparadores caóticos' más comunes y recurrentes de la anarquía en la evolución de las sociedades.
En este examina qué es y en qué consiste el caos social a partir del análisis de la forma en que las crisis y los conflictos instrumentalizan el caos en los conglomerados sociales, para definir un aspecto crucial en la argumentación de la Teoría del Caos Social.
Junto al miedo y al odio, la mentira se constituye en una de las herramientas más poderosas para la reducción de las entropías sociales, porque la mentira cohesiona a las poblaciones alrededor de un auto de Fe, en torno a las esperanzas manifiestas o tácitas que promueve un líder o la institucionalidad, y porque las masas siempre estarán más dispuestas a probar una y otra vez la miel empalagosa de una mentira que a tragarse el bocado seco de una verdad dolorosa.
