El lobby israelí condiciona la política exterior de EEUU
No se puede confundir israelí con israelita. Israelíes son los ciudadanos del Estado de Israel, judíos, cristianos, musulmanes o ateos. Israelita es sinónimo de hebreo y de judío, sea o no creyente, cumpla o no con prácticas religiosos. Tiene que ver con una etnia, o con una cultura y unas tradiciones, pero ser judío no es una opción política. Ser sionista, sí lo es porque promueve la creación y fortalecimiento de un Estado con unas políticas que pueden diferir en los medios pero que coinciden en una idea de sí mismos como pueblo elegido que desvirtúa la realidad desde un punto de vista ilustrado que parte de la razón, de la igualdad de derechos y de deberes, del reconocimiento de unos derechos fundamentales y de una concepción de la vida humana sin intervención de dioses iracundos, ni de pretensiones de ser "pueblo elegido" o raza superior o etnocentrismo alguno.
A principios del siglo pasado se reconoció el deseo de los judíos a tener un hogar, que luego convirtieron en un Estado y después en una potencia nuclear que se permite actuar contra las resoluciones de la ONU y contra el ordenamiento jurídico internacional presentándose siempre como víctimas con patente para toda acción militar, social, económica o de presión preventivas. Existen unas características culturales, tradicionales e históricas, pero sin componente racial alguno y mucho menos privilegiado. Del victimismo al orgullo y a la soberbia, de la humillación padecida al ansia de venganza y de repetición en otros pueblos de su experiencia de persecución y de exterminio no había más que un paso. Y las autoridades más conservadoras, derechistas y fundamentalistas en el Estado de Israel lo han dado y lo mantienen. A pesar de la oposición de muchos ciudadanos israelíes judíos y de muchísimos judíos de la diáspora, en donde se encuentran disfrutando de sus derechos y cumpliendo sus deberes ciudadanos sin ansia por instalarse en el Estado que encarna imaginarios sionistas.
Dónde está la trampa que puede ser causa de una desestabilización mundial repitiendo el síndrome de Sansón "¡Muera Sansón con todos los filisteos!" O hacen lo que yo quiero o que se hunda el mundo pues, en palabras de Golda Meier, "¿pueblo palestino? Qué desatino, ¡no hay más pueblo que el judío!"
Por eso promovieron un delirante tabú: todo el que critica la política o los negocios o la obra de cualquier judío es condenado y execrado como antisemita. Lo cual es una aberración que, como toda falsedad, nunca llegará a ser verdad pero que, a fuerza de repetirse, termina por ser creída. Somos tantos los amigos y admiradores de la cultura del pueblo judío, que entre cristianos y musulmanes que reconocemos culturalmente a los profetas y a Jesús de Nazareth somos más que los judíos del mundo e infinitamente más que los delirantes ultra ortodoxos que fuerzan una política enloquecida. Recordemos que una proposición o una ideología no necesita ser cierta para arrastrar a masas ingentes en su locura.
De estos polvos y vientos proceden los lodos y las tempestades de sus padecimientos y de su opresión suicida. De ahí la importancia de la obra de los profesores norteamericanos, John J. Mearsheimer, de la universidad de Chicago, y Stephen M. Walt, de la de Harvard, El lobby israelí y la política exterior de Estados Unidos, publicado en España por Taurus.
En este interesantísimo estudio describen el extraordinario nivel de apoyo material y diplomático que Estados Unidos proporciona a Israel y sostiene que este apoyo no puede justificarse desde un punto de vista estratégico o moral, sino que se debe a la influencia política de un lobby que trabaja activamente para moldear la política exterior estadounidense en un sentido favorable a Israel. Este lobby, integrado por algunos judíos americanos y grupos cristianos fundamentalistas, no está determinado por cuestiones de identidad religiosa o étnica, sino por una facción extremista que ha implicado a múltiples organizaciones, fundaciones y medios de comunicación con los cuales no están de acuerdo muchos ciudadanos del Estado de Israel, ni una gran parte de los judíos de la diáspora.
Este estudio es riguroso, lejos de todo antisemitismo y que ahonda en las tácticas y maniobras del lobby, pero que también amplía la reflexión a los más recientes acontecimientos en Iraq, Líbano, Palestina, Siria, o en el inconmensurable mundo de intereses en torno al petróleo y al gas.
Sus tesis: el respaldo incondicional norteamericano en las últimas décadas al Estado de Israel no ha beneficiado ni a los Estados Unidos ni al pueblo judío; las decisiones de la política exterior estadounidense en Oriente Medio están claramente influidas por el lobby israelí y la tercera que no garantiza ni la seguridad de Israel ni la paz en Oriente Medio.
Cuando uno termina de leer este libro apasionante comprende el rechazo del mundo árabe y de otras sociedades a ese trato de favor a Israel como si fuera el Estado 51 de la Unión.
Creo sinceramente que la lectura de este ameno e importante libro es imprescindible para estudiosos, académicos y profesionales de la comunicación para poder acercarnos sin orejeras ni tabúes a un problema que va más allá del conflicto israelí-palestino y que afecta a la seguridad del mundo.
José Carlos García Fajardo
Profesor Emérito de la Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Director del CCS
nesemu@telefonica.es
Hacer una pregunta
Desde la refundación de Israel, el significado de ser judío ha tomado un nuevo cariz, puesto que hay israelís que no son judíos, y hay millones de judíos que no son israelís. Esa unión étnico-religiosa que caracterizó a la nación israelita de la diáspora está tomando un nuevo rumbo, que tuvo su parangón durante los años del Israel bíblico.
El error de aceptar que los palestinos --que son jordanos desclasados que se apoderaron de parte del territorio hebreo-- reclamen esas tierras, lo tienen los propios gobernantes israelíes, que habiendo recuperado en 1967 Judea y Samaria, las denominaron “zonas militarmente ocupadas”.
Reflexiones sobre la necesidad de apertura en el conocimiento del Judaismo
La denominada operación Plomo Fundido- ha causado el mayor número de muertos palestinos desde la Guerra de los Seis Días de 1967- está aún en su "primera fase", según el primer ministro israelí, Ehud Olmert.
Conoce por que los Judios son los mas ricos del mundo. Sin duda hay explicaciones de su enorme riqueza.
Un llamado de atención hacia la tendencia a delegar la solución de nuestros problemas en otros. Algo que puede llevarnos a la ruina personal y nacional.
Las elecciones que se avecinan, para el próximo primero de julio donde elegiremos al próximo presidente de la república mexicana, se presentan como una contienda cerrada donde los candidatos deberá jugarse sus mejores cartas, y donde la ciudadanía con su voto ejercerá supuestamente el papel protagónico.
Las peligrosas similitudes de la Unión Europea con algo más que un club de países. Sus requisitos a menudo irracionales y el riesgo de cumplirlos o abrirse.
Una historia verídica que ilustra la indefensión del trabajador frente a un despido improcedente cuando aún no se había aprobado la actual reforma laboral. La incertidumbre de qué pasaría con el actual marco legal en una situación similar.
un análisis de la entrada de los neo nazis en el Parlamento griego, y el peligro del alza de los extremismos en Europa, teniendo en cuenta la percepción del votante de falta de otras alternativas políticas
Yo estoy indignado porque los políticos se jubilan con maravillosas pensiones por ellos creadas, yo estoy indignado porque cuando salen los políticos de esos lujosos edificios donde se asientan las autonomías españolas (en número de diecisiete, que existen en nuestra "España pobre"),ellos y ellas van elegantemente vestidos como jamás pensaron: con trajes de alpaca los primeros, con modelos ‘loewe' las segundas: todos, desde luego, últimos modelos, y pagados con los dineros de los contribuyentes
Para nosotros los mexicanos hablar de política es casi casi un suicidio por que como quiera que sea nos tienen llenos de miedo para no poder decir nada al respecto, pero…. ¿Hasta donde es capaz de aguantar el mexicano esta represión?... con tantas alzas en la gasolina y en los productos de la canasta básica, con tanto asesinato, con tanta delincuencia…. Pero como siempre nunca decimos nada.
"Los ciudadanos, muchas veces, no queremos que nos representen personas como nosotros, sino tipos inalcanzables que, vaya a saberse por qué, suponemos que son mejores que nosotros mismos".
El voluntario es una persona que busca. A veces, las motivaciones de esa búsqueda son claramente positivas. Otras veces son dudosas, por no decir negativas. Pero lo cierto es que conocer los motivos reales de la persona que llega queriendo ser voluntario, incluso para ella misma, es muy difícil.
Gandhi decía que la grandeza de una nación y su progreso moral podían medirse por el trato que reciben sus animales. De ser cierta, esta frase restaría grandeza a países que rompen el equilibrio de la naturaleza para seguir un modelo de desarrollo insostenible.
En sus funciones básicas de supervivencia, el agua tiene valores esenciales que deben ser garantizados a todas las personas y comunidades, incluyendo las generaciones futuras.
Dirigentes políticos, economistas, sindicalistas y periodistas parecen estar de acuerdo en algo importante: para dejar atrás la crisis en curso hay que recuperar la senda del crecimiento económico y conseguir que despierte de una vez por todas el consumo.
Cuando participé en el Foro Económico Mundial para América Latina, pregunté: ante la actual crisis financiera, ¿se trata de salvar al capitalismo o a toda la humanidad? La respuesta es aparentemente obvia. ¿Por qué entonces el adverbio de modo?
“La pobreza no es natural. La crean los seres humanos. Vencer la pobreza no es caridad; es justicia, es proteger un derecho fundamental: el derecho a la dignidad, a una vida digna”. Nos lo dijo Nelson Mandela.
La recesión económica global reproduce el patrón del cambio climático: los ricos son en gran medida responsables, pero los pobres sufren las peores consecuencias. El Banco Mundial ha pronosticado que en 2009 otros 53 millones de personas se verán abocadas a la pobreza, además de los 150 millones a quienes afectó la crisis alimentaria del año pasado.
¿Es África un continente balcanizado?, se pregunta B. Ben Yahmed desde su indiscutible autoridad y prestigio. El problema se plantea por la absurda inclinación a admirar lo más grande y lo más caro. Al igual que muchos confunden valor con precio, no pocos siguen uncidos al sofisma de que cuanto más, mejor; en lugar de cuánto mejor, más.

Comments on this article
Ahora, profesor "emérito", sería capaz de citar que razgos propios y distintivos diferencian a los "palestinos" del resto de los árabes ?
Hablan el mismo idioma, tienen las mismas religiones (islámica o cristiana), comen la misma comida, cantan la misma música, tienen el mismo aspecto físico. Ud. mismo no sería capaz de diferenciar un palestino de un egipcio o un sirio si los viera juntos, sxi los escuchara hablar, si los viera rezar. Por favor, que hipócrita.
Y si se trata de ser solidarios, como es que no es solidario con el pequeño pueblo judio, 13 millones de personas en el planeta, que tiene que enfrentarse a una liga árabe de mas de mil millones de habitantes, dueños de las mas grandes reservas petroleras del planeta, solo por querer tener un miserable pedazo de tierra en su cuna histórica ?
Ud. solo es olidario con los fuertes como los árabes, y olvida ser solidario con quienes son los agredidos, humillados hasta el punto de negarseles el derecho a tener su patria donde nacieron. Esos mi amigo, son los judíos. Gloria al pueblo judio !