Descifrando A Obama
Después de 60 días de ineficiencia administrativa y escándalos de corrupción de muchos de sus elegidos para gobernar, la incertidumbre acerca de lo que realmente quiere hacer Barack Obama todavía flota en el aire. El presidente no acepta entrevistas intimidantes, desvía las respuestas, pero tarde o temprano tendrá que afrontar la verdad.
Recientemente le preguntaron si era socialista, a lo que respondió vacilante: “Hm… ah…, no”. ¿Si no es socialista, qué cosa es, y por qué titubea? Un simple no, no es difícil de expresar si se es honesto. Y este es el principal motivo por el que es difícil descifrarlo. Rara vez dice la verdad. Obama es en primer lugar, deshonesto.
Su historia personal está llena de cuestionamientos irresueltos, inclusive acerca de su lugar de nacimiento. Su pésima actuación congresal con el peor récord en la toma de decisiones, también se encubrió. Jamás propuso una ley ni planteó reforma alguna. Su campaña presidencial montada por carísimos expertos, trató de mostrarlo como moderado, disimulando su pasado radical y convicción islámica, pero la verdad es ineludible, el hombre es lo que es.
Como todo demagogo ya empezó a deshonrar sus promesas, empezando por entregar dinero de los contribuyentes a más de 8.000 grupos e instituciones, por favoritismo político.
Lo que está haciendo con la economía no difiere mucho de las estupideces que hace Hugo Chávez & Cía. Asombrosamente, la superpotencia está obrando como el tercer mundo más prosaico, lo que indica que él y sus asesores, muy inteligentes no son, pero tampoco son idiotas completos. Son manipuladores oportunistas.
Su agenda no sólo contempla un compromiso ideológico con el retrógrado populismo izquierdista, sino con el Islam, y ese es el elemento --que nadie se atreve a mencionar-- que lo hace extremadamente peligroso.
Cuando comprendemos que Obama lleva El Corán bajo el brazo, sus estrafalarias órdenes dejan de ser incomprensibles, y absolutamente todo encaja perfectamente en su lugar.
Sus resoluciones sobre inteligencia, o mejor dicho desinteligencia (cerrar las oficinas de interrogación de la CIA), y de política internacional (extenderle la mano a Irán, y hablar de “talibanes moderados”), sirven únicamente para debilitar a Estados Unidos y beneficiar a las hordas de Mahoma.
Para un musulmán es más trascendental Alá y el destino de sus 1.500 millones de hermanos que ya controlan 56 naciones, que el de 300 millones de blancos norteamericanos, a los que Obama y su mujer siempre despreciaron.
¿Quién puede acelerar el dominio islamista en el planeta mejor que el presidente de Estados Unidos?
¿Cómo se explica que estando en medio de una crisis económica colosal, cuyos efectos todavía no se están sintiendo con real dureza, elija el problema palestino como asunto prioritario de su gobierno? ¿No ve lo que pasa con la caída de los mercados en su país, el desempleo, las bancarrotas, y lo que ocurre en la frontera mexicana con los cárteles de la droga y los inmigrantes ilegales?
Nombró a los diplomáticos pro palestinos más notorios para intermediar en el conflicto, como si además fuese un asunto privado de los Estados Unidos que se siente dueño del lugar. Los emisarios ya empezaron a presionar fuertemente a Israel para que ceda ante las siempre insatisfechas exigencias de los árabes.
Tal vez es hora de que la Casa Blanca deje de inmiscuirse en la vida del Estado Judío. ¿Quién necesita un aliado que les regala miles de millones de dólares a sus enemigos, y aboga por ellos estando en guerra?
De igual forma, ¿acaso la OTAN precisa de un miembro que ha decidido abandonar a sus socios a su propia suerte, sin sistemas de defensa antimisiles, de manera que Rusia e Irán se fortalezcan y amenacen a Europa?
¿Quién en Latinoamérica necesita un líder del mundo libre, que está dispuesto a transar con Cuba, legitimando la dictadura más reaccionaria y criminal del continente? Con Obama en el poder, los venezolanos, los bolivianos, y las otras víctimas de los dictadores neocomunistas, pro islamistas, pueden olvidarse de ver un cambio gubernamental en sus países.
No hay duda alguna de que Barack Obama es un individuo obtuso, de poco confiar, que tuvo la suerte de estar en el lugar indicado en el momento preciso. Su verdadero yo se encuentra escondido detrás del Teleprompter, que usó hasta para recitar la introducción de su conferencia de prensa, lo que da una clara pauta acerca su capacidad intelectual. No puede hilar una sola frase coherente sin leer.
Obama es un populista musulmán de extrema izquierda, cuyo corazón e intenciones están atados al Islam. Su propósito de hacer que Estados Unidos abandone el papel de Policía Internacional, sólo donde favorece a las izquierdas y a los musulmanes, desencadenará tumultuosos escenarios, y beneficiará al terrorismo. Su defensa de los eternamente falsos, palestinos, incrementará la grosera demonización de Israel que se transformará en antisemitismo global. Y sus desacertadas medidas económicas hundirán a los Estados Unidos en una crisis larga y profunda, que desembocará en demostraciones populares, manifestaciones, y violencia.
Hacer una pregunta
Todo lo que Obama hace es ambivalente. Es negro y es blanco, es indonesio y es estadounidense, es musulmán y es cristiano. Saca a flote lo que le conviene, cuando le conviene. Por eso será que habla tanto de cambio, él lo hace con la facilidad del camaleón, ajustándose a las circunstancias.
Un llamado de atención hacia la tendencia a delegar la solución de nuestros problemas en otros. Algo que puede llevarnos a la ruina personal y nacional.
Las elecciones que se avecinan, para el próximo primero de julio donde elegiremos al próximo presidente de la república mexicana, se presentan como una contienda cerrada donde los candidatos deberá jugarse sus mejores cartas, y donde la ciudadanía con su voto ejercerá supuestamente el papel protagónico.
Las peligrosas similitudes de la Unión Europea con algo más que un club de países. Sus requisitos a menudo irracionales y el riesgo de cumplirlos o abrirse.
Una historia verídica que ilustra la indefensión del trabajador frente a un despido improcedente cuando aún no se había aprobado la actual reforma laboral. La incertidumbre de qué pasaría con el actual marco legal en una situación similar.
un análisis de la entrada de los neo nazis en el Parlamento griego, y el peligro del alza de los extremismos en Europa, teniendo en cuenta la percepción del votante de falta de otras alternativas políticas
Yo estoy indignado porque los políticos se jubilan con maravillosas pensiones por ellos creadas, yo estoy indignado porque cuando salen los políticos de esos lujosos edificios donde se asientan las autonomías españolas (en número de diecisiete, que existen en nuestra "España pobre"),ellos y ellas van elegantemente vestidos como jamás pensaron: con trajes de alpaca los primeros, con modelos ‘loewe' las segundas: todos, desde luego, últimos modelos, y pagados con los dineros de los contribuyentes
Para nosotros los mexicanos hablar de política es casi casi un suicidio por que como quiera que sea nos tienen llenos de miedo para no poder decir nada al respecto, pero…. ¿Hasta donde es capaz de aguantar el mexicano esta represión?... con tantas alzas en la gasolina y en los productos de la canasta básica, con tanto asesinato, con tanta delincuencia…. Pero como siempre nunca decimos nada.
"Los ciudadanos, muchas veces, no queremos que nos representen personas como nosotros, sino tipos inalcanzables que, vaya a saberse por qué, suponemos que son mejores que nosotros mismos".
Vargas Llosa hasta hace poco figuraba en una línea pro occidental, católica, liberal-conservadora, que lo caracterizó toda su vida, cuando de improviso, mostró sus colmillos antisemitas progres. Cumplió con las exigencias del Comité Nobel
Estos ex guerrilleros, convertidos hoy en ladrones de saco y corbata, que lucen sus desorbitantes fortunas sin vergüenza, fueron asesinos hace 40 años y son aliados de los asesinos de ahora.
La misión en Libia era derrocar a Gadafi y fomentar la democracia islamista. Absurda contradicción política y mentira descarada. Donde domina el Islam, no puede existir la democracia. Ambos son mutuamente excluyentes.
Un nuevo Hugo Chávez empieza a unirse al club de fascistas de izquierda. Los resultados iniciales son tenebrosos, el nazi Ollanta Humala ganó en la primera vuelta electoral.
El otro gobernante importante que empieza a sufrir los embates de los musulmanes extremistas es el sirio, Bashar al Assad, el heredero del trono "democrático" de Damasco, que también es tendiente al socialismo más que al islam.
La ultraizquierda latinoamericana está espantada por la decisión Occidental contraria a Libia, ya que el escenario podría replicarse en sus países si insisten en abrocharse al trono. Se avecina su final, por elecciones o rebeliones. Los opositores a los neocomunistas empiezan a ser mayoría.
Chile y Uruguay son dos países que superaron sus traumas y pueden triunfar. Pero no con el estado metido en lo que no le compete.
¿Quiénes son más idiotas: los musulmanes, los izquierdistas o los occidentales? Pues, existen tres clases de idiotas: 1) El idiota que sabe que es idiota. 2) El idiota que no sabe que es idiota y que se cree vivo y 3) El idiota que no tiene nada de idiota, pero que se hace al idiota.
