Poemas Entre El Amor Y La Guerra
SINO FUERAS TÚ
Trigo de piel, trigo de luna
sino fueras tu, yo te amaría de igual forma que te amo
ahora, en este instante, en este rocío.
Hoja de cielo, blanca y marchita,
sino fueras tu yo te amaría antes de que caiga la noche,
como cae la gota de agua cristalina.
Sino fueras tú la luz del universo
que crepita en el árido desierto,
amada mía yo te amaría desde la punta del iceberg
hasta la hora dormida.
Luna de cascabeles, de estrellas fugitivas
en tus manos el cielo, azul,
nube de viento tardía.
Sino fueras tu de igual forma de amaría,
siendo como eres te amo y te
amaría,
sino fueras tu candil que me vivifica.
Sino fueras tú el perfume que agita las olas del mar.
Sino fueras tú el arrecife donde se pierden las mariposas heridas,
yo te amaría y en tu piel gravaría un arco iris de rosas.
Sino fueras tú de igual, de la misma forma,
en este cielo, en esta hora yo te amaría,
mi buena amada.
PRADERAS DE TEMPESTAD
Lloran los ríos con las lágrimas de los muertos
gimen los árboles al verlos pasar
¿Hasta cuando esta guerra de sol y viento
sobre las praderas de la tempestad?
Sauces que corren por el agua
en busca de una playa,
manos del ser querido que se agita,
pecho que se llena de nostalgia
¿Hasta cuando esta batalla de invierno y cielo,
hasta cuando la lúgubre soledad?
Unión de soledades en los confines del silencio,
partido y desgarrado por el grito del ser amado
que clama piedad.
¿A dónde van a parar
los muertos,
nuestros muertos de la estrella cristalina?
Vos del pájaro que canta en la montaña
Vos del ancestro que gime y clama bondad.
Arenal y acantilado sobre sus cuerpos desechos,
gavilán que vuela al infinito cuajado de misterios.
¿Hasta cuando la vos del niño resonara en la memoria
y manchara de lagrimas las hojas blancas de la historia?
ESTERTORES DE LA MUERTE
Como perros de caza nos devoramos en la antesala
de la historia,
haciendo de la faena la tragedia del ser
en medio de la nada.
Sufre la humanidad los estertores de la muerte
y se precipita al
precipicio
de manera irremediable.
Valle de sentimientos marchitos.
Jaula de pájaros de fuego en los molinos del tiempo.
Árbol de hojas marchitas sobre la hojarasca
de la sangre,
sangre de inocentes, sangre que evoca y grita,
sangre que clama liberación.
Sordo rumor de cañones, de fusiles, de metralla.
Explota la carne y se disemina el dolor y el desconsuelo.
Se abre la tierra y ruge en su dolor nauseabundo.
Gime, gime la antorcha en las manos del afligido y llora
el viento de la tarde sobre el ocaso de los sueños.
Estela de sangre y lágrimas derramadas sobre el suelo.
Horizontal fue el grito, vertical fue el dolor
cuando la muerte avanzo sobre el campo de tus ojos,
sobre la pradera de tu vientre y profano la vida.
Espectro sangrante en la antecámara de tus días,
vendrá la muerte, la sombra nos cubrirá de sufrimiento
y el niño volara al infinito.
EN CAUTIVERIO
Noche que canta en su desvelo,
Melodía ungida de su destierro.
Secuestrado esta su corazón, el halito de su voz,
Todo su cuerpo.
Desamparo en su aridez y en su silencio.
Secuestrado esta en la soledad inmensa de su desierto.
Selva de gemidos y colores que te rodea,
Que le subyuga como fantasmas.
Oh noche de esplendorosa aparición que invade su tormento.
Voz que clama y enmudece en su dolor y en su impotencia.
Fusil de boca negra que te vigila,
Fuego al fuego, terror al clamor de su pasión dormida.
Maremoto intacto sobre tu piel que se calcina de dolor.
Abigarrada estera de lágrimas reprimidas.
Sentimiento que vuela en el espacio y en el tiempo.
Carabela en llamas de su amor,
Mar que ruge en su
tormento.
Tus días son eternos en la cúspide del encierro.
Recipiente de lúgubres estrellas que invaden tu pasión
Por la libertad, por el aire, por el viento,
Por tus hijos, esencia de su desvelo.
PALABRAS
Las palabras se refugian en el verso de tu piel,
Mis palabras te pertenecen solo a ti, rosal del viento.
Dedico estar cortas palabras de mis besos a tu piel,
Ópalo de
fuego.
Se suelta el pájaro de tus senos entre mis dedos
Y emites palabras llenas de deseo.
Tus palabras me pertenecen.
Invado tu territorio, viajo a través de tus ojos en el tiempo
Y hay palabras que son sonetos.
Tus palabras hacen eco en mí, son tu sustento.
Mis palabras labran el camino de tus labios.
Palabras como alas de oro y de fuego.
El sonido del viento pasa juguetón a través de tu cabello.
Arados, agua, rocío, piélagos, olas,
Palabras y silencio.
Nuestras palabras nos unen en el fondo del abismo
Tus palabras son la prolongación del sentimiento,
Mis palabras son el eco fugaz de mi deseo.
ENREDADERA DE TUS LABIOS
Yo soy carbón entre tus manos de luz.
Yo soy greda en tus pestañas.
Yo soy pasión entre tus labios.
Soy y dejo de ser en tu sendero.
Soy el fuego de las rosas,
Soy la llama que tú apagas con tus besos.
Soy yunque de tus
manos que tiñen mi deseo.
Tejado de tu lluvia vertida en tus lagrimas de silencio.
Yo soy la esencia de la semilla que fecunda tu vientre,
El cáliz de sangre de tus senos.
Soy verdad y engaño, mentira y esmero.
Tengo de la tarde de tus ojos la luz,
De la noche de tu pelo el viento.
Enredadera de tus labios, soy.
Poemas de tus palabras, eco soy.
Soy la primavera de tu ventana
Cuando despunto sobre tu cuerpo.
Torbellino en la celeste curva de tu cuello
luciérnaga que se marchita cuando estas lejos.
Soy el eco que susurra sobre tus mejillas,
Soy eso y mucho más.
Soy eso aunque no soy cuando deseas
soy.
TODO ME EMPUJA AL SILENCIO
Todo me empuja al silencio
Las voces marchitas de los muertos.
Hojarasca de gritos encerrados en la bóveda del tiempo.
A callar me empujan los árboles de tus ojos
Cuando lloras por mi tormento.
Todo me empuja al abismo del silencio,
Tus palabras de fuego que gravitan como espadas
Bajo la sombra de mis secretos.
A callar habla la higuera en sus desvelos
Y la cigarra clama por mi voz,
La voz del silencio.
Todo me induce a pensar en la locura de la tierra,
En el grito del limosnero...
A callar, todo es ironía, vil desprecio.
Cantar de voces mustias,
De palabras desteñidas,
Voces que sangran bajo el humo de tu pebetero.
Cantar de viento herido,
De ola de incendio.
Nube que me amordaza y enjuta mis labios.
Todo me induce al arrecife del silencio
La bayoneta con sus alas negras,
El fusil con su grito de muerte.
El tambor
que clama en el desierto
Y la voz de mis ancestros.
BATALLA DE CIELO Y FUEGO
Monologo de silabas en la antecámara lucida de mi desvelo.
Viene la muerte bajo el manto cristalino del invierno
o es un pentagrama de sonetos dibujado a cuatro trazos
en el destino perdido del ensueño.
Conciencia traslucida, vaga y efímera de lo que es la vida.
Golpe de almádana en la roca de los sentimientos.
Barco de sueños que naufraga
en las olas del invierno.
Viene la muerte vestida de lágrimas, de dolor, de lamento.
La he oído cantar a los astros de tus miedos,
La he escuchado gemir en tu vientre de deseos.
Batalla de cielo y fuego es la muerte.
Habitante de las sombras es la muerte.
Gota de sangre es la muerte.
Madeja de misterio es la muerte
¿Es acaso la muerte la leyenda de los pájaros?
Lagos de sangre que corren bajo la tierra
agazapados en los anhelos,
en el temor que circunda la vida,
en el amor, en el beso.
Armadura de acero con tinte de viento
vienes acaso a robarme el fuero,
el halito de la vida.
Palpito de poder que me subyuga y abate,
enterrándome sus dagas que sangran silencio.
BOSQUE DE LÁGRIMAS
La muerte es un
libro abierto,
sin alforjas, sin amarras.
Es un grito de poesía en la tarde del invierno.
Versículo del dolor o de alegría.
A expensas del amor la muerte es profecía,
es estigma, es el lazo de pasión sangrante.
La muerte es un cofre de misterio,
botella de vino verde casi siempre vacía.
Preguntas sin respuesta,
la muerte es profecía.
Bosques de lágrimas que caen sobre el suelo
de tus labios en duelo abierto.
La muerte es rapto de amor,
de besos y pasiones dormidas.
Témpano de hielo sobre la piel marchita,
neblina que arde como una herida.
Tea de dolor abierto sobre el reloj del tiempo.
A expensas del amor la muerte es un cristal rasgado
sobre la tarde de tus ojos de miedo.
Luna blanca manchada de terciopelo negro.
Canto de viento y de cielo sobre la estepa de los recuerdos.
La muerte es la daga del infortunio, del amor eterno.
Insomnio perenne que se
agita como un dragón de fuego.
LABERINTOS DE FUEGO
Trigo de oro que es y no es entre mis manos,
¿Hacia donde dirijo mis pasos?
¿Bajo que cielo cobrizo?
Bahía de amor que se expande como un recuerdo lejano.
Tiempo que se debate entre la vida y la muerte.
Sueños de quimeras abiertas como las venas de la tierra,
que destilan la sabia perpetua de la flor en primavera.
Mas allá de tus manos el horizonte del beso.
Mas allá del placido gemido de tus laberintos de fuego
la sombra del manzano sobre tus ojos de miedo.
Cruje el cañón y las hordas se marchitan en la carne del silencio.
La palabra es sangre, la palabra es terror,
la palabra vuelve a ser el hada del silencio,
crepúsculo dormido en tus labios.
Grito que se ahoga en la sentina pútrida de los muertos,
donde ya no hay vida, solo mortajas de tus hermosos senos.
Tiempo insospechado de dolor y angustia.
Canto que deja
de ser mariposa y piélago.
¿Adonde llevan nuestros muertos?
SONIDO NOCTURNO
Estupor que embriaga,
alada ilusión del ayer,
ópalo sumergido en tus ojos.
Sonido nocturno, ligero, diáfano en tus labios.
No dudo de tu amor, no dudo de tus besos.
Dudo de la tarde, del mar abierto
olas blancas, de espumas negras.
Playa de sueños.
Arabescos sobre tus ojos, nubes.
Remolinos en tu cabello, cielo.
Hondonada en tus senos, desierto.
No dudo de tus caricias de amor incierto.
Sombra de letargo en tu piel,
déjame tocarte con la punta del iceberg
y profanar tu silencio de pasión.
Criatura de la noche que ronda mi penumbra.
Nadie entenderá tu muerte de besos rojos.
Bendigo tu cuerpo de plenilunio blanco,
amo tu silencio en el silencio
y dejo que la noche me invada.
Oda de amor sobre tu lecho.
Me duermo en tus palabras,
habito en tu deseo
y soy
escarcha de tu piel.
FUENTE AMARGA
Fuente eterna del sufrimiento
que surge de la tierra.
Fuente de mi sangre que grita y fluye
como un remolino de viento sobra la estepa.
Fuente de mis lágrimas es el grito de la noche
que mutila tu piel de azucena.
En el ocaso de tu mirada cansada
fluye la sangre del tiempo.
Distancia peregrina de tu amargura
y de tus recuerdos.
Elipsis de una tormenta de sufrimiento
que te invade y quema como la hoguera,
es la fuente amarga de tu dolor y de tu amor.
Has escrito sobre la página blanca de la historia
tus quimeras y emerge altiva y oscura
como un fantasma la sangre.
Ladran los perros en la distancia de tus besos
que muerden las horas del tiempo y ahondan tu sufrimiento.
Paginas sin imprimir manchadas de sangre,
de la sangre de mi pueblo que
amordazado va hacia el cadalso.
Ferozmente enloquecido,
Una mordaza le tapa la boca y fluye tu sangre,
Que es mi sangre la voz del tiempo.
ODA A LAS PALABRAS
Te dedico estas palabras
hija del viento y del espacio,
palabras de rocío sobre tu piel
ahincadas a mis besos.
Te las dedico como el más grato poema
revestido de quimeras,
del almíbar de tu senos.
Señales y augurios del tiempo
bajo tu piel que se llena de misterios.
Las palabras te pertenecen,
son el ancla de mis lamentos,
la fortaleza y la razón del sentimiento.
Palabras llenas de ciencia,
de ensoñación y de silencio.
A ti estas palabras melodías de tus miedos
que acompañan tu garganta
como bellos crisantemos.
Guirnalda de la tarde,
de la noche, donde susurra el viento.
Gruta de campanas que caen sobre tu piel,
como un manantial de deseo.
Palabras que cortan el aliento,
que fluyan como remanso de paz
sobre tus miedos.
Palabras que marquen la huella
de la tarde en tus desvelos,
en el lugar solitario donde evoques
un mundo nuevo.
SI ME VIESES MORIR
Si me vieses morir bajo la sombra del tiempo
la esencia de mi
vida no tendría lamento.
Si me vieses partir hacia un lugar alejado
debajo de la sombra del espino
lloraría en vano.
Si me vieses gritar a tu lado
Mi voz se apagaría como un trueno lejano.
Sombra de la tarde que se extingue
y apaga bajo tus pies cansados.
No tendría sentido el amor y las lagrimas.
Remanso de besos dormidos bajo el alero,
bajo la tarde de tus ojos cansados.
Si me viese gemir bajo tu piel de lucero encrespado
mis manos se ahogarían al contacto de tu labios.
Flor de la noche en su duelo de pasión y éxtasis.
Eres lo que nunca tuve y que nunca será,
Eres la cúspide del anhelo,
El ensueño de mis temores
La lámpara que arde al canto de mis manos.
Si me vieses cantar bajo el embrujo de tus senos,
sonetos de fuego saldrían como destellos
de la papión que arde en tus poros
del delirio de tus deseos.
Seriamos remolinos de
viento,
clímax ardiente de amor eterno,
pero la luz de la luna nos embriaga
y debemos partir en la barca del silencio.
EXILIO
El sol no conoce el exilio,
ni tus labios el dolor de la noche que germina.
Las estrellas se difuminan en tus ojos como
campanas errantes y vagabundas.
Tejidos de dolor en tu manos que se crispan
de impotencia, de amargura.
Eres un cáliz vertido en los senderos de la vida.
cáliz de verdad y de duelo.
Un duelo de muerte en la guitarra de tus labios
que claman, y se expande tu grito como
ramilletes de flores dormidas en tu piel.
Eres la señora, la madame, la esencia de la
verdad
que arde en la conciencia de la humanidad.
Vértice de miedos y ansiedades,
cántaro de verdades ocultas.
Eres la señora, la espiga que se dobla en el silencio,
en la grandeza del Todopoderoso.
Eres el candil, la tea que consume la estepa de los miedos.
Eres tú la ola, la esencia sangrante de una verdad
que duele e hiere,
de una sociedad que huye.
SOLO UN BESO
Un beso es nada,
un beso es todo,
un beso es la expresión del amor,
la esencia del deseo.
Un beso amor,
solo un beso
en la tarde,
en la rosa,
en el viento.
Un beso de rocio entre tus manos,
un beso de amor entre tus labios,
solo un beso antes de decir si,
antes de decir no,
antes de partir,
solo un beso antes de morir
Jaula de amor bajo los cielos,
crujiente enramada bajo tus senos
cuando mis besos descienden
como rios de fuego
al baiben de tus sonetos.
Un beso,
solo un beso....
HORDA HAMBRIENTA
Tiempo de versos, limados con sangre,
tiempo que se agita entre mis manos
cuando el turbión de la muerte se avalancha
sobre mi carne, sobre mi
espíritu...
Se desmorona la mañana,
la sombras caen como racimos de luceros sangrantes.
Tus suspiras de miedo
y los niños corren con sus enormes ojos abiertos.
Esta tarde y mi ser se agita como remolinos de viento
el hombre pasa con su mirada perdida
ha llegado la guerra, horda hambrienta de miseria
Laberintos donde la duda surge como un eclipse de miedo,
es la hora, es el instante en que la bestia surge del centro de la tierra
con sus manos hambrientas, cos sus fauces de fuego
Tiempo de versos que se desmadejan en silabas sin eco,
en palabras sangrantes, heridas por el desprecio
del fusil que me escupe balas
que ahondan mi tormento
TIERRA DE NADIE
Estoy llorando de desconsuelo,
llama de dolor como epicentro.
Estoy gritando pero nadie contesta,
es la extensión del invierno sobre mi piel,
es el desamparo de mi alma
ante la guerra.
La sangre de mi hermano me salpica,
diccionario de gritos, de angustia e
impotencia.
Soy una águila, soy un ave que se remonta en su espíritu
sobre la tierra y gime y clama,
pero nadie escucha.
Oídos lacerados por el odio, por la barbarie
que se impone como designio de tristeza.
El desamparo acude a mí y me cobija en su silencio macabro,
en su agonía.
bayonetas y fusiles que medran mi alegría,
mi voz y mis palabras.
Diario de un pueblo sumergido en la agonía,
lenta, cruel del día a día.
Cae las bombas como racimos de luceros de fuego
y llora la piel destrozada del niño.
Mar y oleaje del dolor.
Heridas profundas que no se curan con el tiempo.
Carcome mi cerebro la espina que se clava en mi ser
y ahonda mi dolor.
HONDAMENTE
Permíteme sellar el silencio de la noche con un beso,
con un calido beso y deshojar
una a una las lagrimas de nuestros pensamientos.
Permíteme vestirme de libélula entre tus senos
y crepitar como la oruga en tu piel de ébano...
Permíteme sellar la rosa que se abre en
tus labios de fuego
con un sencillo, pero calido beso...
Permíteme hermosa niña suspirar mientras te miro hondamente,
mar de ilusiones, barco nocturno del ensueño
y en las paginas desgastadas de la historia
grabar con el tinte del silencio,
el silencio mustio de un beso....
Permíteme ser en ti el ermitaño, el amigo, el confidente
Permite escalar la cumbre de tus miedos
y purificar con mi aliento tus diáfanos pensamientos.
Hondonada cristalina hay en tu pubis
que embriaga como volcán de fuego.
Permíteme ser mañana de tormento
cuando mis manos hurguen,
cuando desciendan como ríos por tu piel
hasta la cumbre, hasta el abismo
la locura y el deseo.
Permite ser
QUISIERA
Yo quisiera volar libre como las palomas
pero mis manos están atadas a la tierra,
tierra de sangre y fuego,
tierra que habla por si sola,
tierra que es magenta entre mis ojos
cuando se acalla la voz del
pueblo.
Quisiera ser cóndor sobre el pavimento de tu cabello
negra noche de amor y sexo,
pero mi voz se estremece en la alambrada de la muerte
que ruge y calla cuando se expande el espectro,
espectro de la miseria, del hambre, del desempleo,
voz sin sonido sobre las montañas,
en la maraña fétida y cristalina de tus labios de heno.
Horádame en tus bellos senderos,
penétrame como el hacha a la higuera
déjame verter todo mi alimento
signos, sonidos, surcos manchadas de aliento,
de amor.
LA BALANZA
Tengo entre mis manos la balanza de los mundos,
tengo entre mis manos el fuego del amor,
tengo en mi corazón una bóveda marchita,
donde reposan los sufrimientos del hombre...
Tengo del sol y de la noche la lumbrera y el silencio.
De las luciérnagas el brillo crujiente
y tengo de tus ojos el ensueño.....
Tengo mis manos abiertas al clamor de los hombres,
unidad que se expande como un alarido callejero,
como un río que cobra vida y crece.
Tengo de la tierra negra el canto del ancestro.
¡África grita y clama en su desierto!
Tengo del suburbio el manto de los duelos,
vestido de lagrimas en los ojos de los cielos,
hambre y miseria que germina en mi piel
como una estampida de búfalos en celo.
Tengo de ti y de mí la gracia del amor, el cálido beso,
la rosa que se muere entre mis manos como un barco sin consuelo...
Tengo lo que los hombres han desechado:
La palabra, la silaba y el silencio.
¿Que tienes tu para mi?
PUÑALES PEREGRINOS
Ímpetu que es elegía cuando explayas tus manos,
puñales peregrinos como huracanes hambrientos
bajo la sobra del universo.
Punto y cruz de un beso, puñal sagrado de tus labios,
copa rota de cristal sediento.
Punto que es estigma en tu piel de ébano.
Volcán de viento que es alborada,
ciprés cubierto de manzanas rojas son tus pechos abiertos.
Mi manos hurgan, mis labios beben
en el pozo cristalino de tus senos.
Tengo de la noche el brillo de el ermitaño
que escondido yace bajo la sombra del arcano.
Punto y cruz de ti el mas bello recuerdo.
Luz de relámpagos, arrecife altivo de los sabios,
punto y cruz yo te deseo.
Umbral de soledades
que en la cumbre de sus miedos claman
por la humanidad una voz de silencio,
por la tierra un flor reseca,
un solo beso.
¡Punto y cruz tu eres mi sustento!
(Articuloz SC #1100782)
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Mi poesia es libertad
El artículo da una perspectiva general de la poesía filipina en español desde sus comienzos hasta el presente, con ejemplos de las poesías de los autores.
BREVE ANTOLOGÍA DE POESÍA
En la cima del dolor rompió mi garganta el silencio, ira descontrolada la montaña estremeció
La poesía es el traje más bello que viste la palabra, que la honra y enaltece, no la podemos avasallar ni enmarcar en los lenguajes de la nada, para querer ser poetas. Los poetas nacen con un don, o se van instruyendo, la poesía no se fabrica.Primera parte.
La filosofía del ser se convierte en poesía a los ojos de la fe divina y humana del ser humano. No siendo objeto de juicisos sinteticos a priori de la crítica de la razón pura tiene la ventaja de serlo al hacerse objeto como valor estetico de la critica de la razán próctica.Lo mismo que los valores morales los esteticos son catalogados no como ciencia sino como arte en todos los generos de la belleza de la vida humana. La conciencia de ser del hombre en el mundo es encuentro creador, es poesía.
Proyecto cultural Orlando Magno. integración de saberes, conociendo a colombia la tierra preciosa.
la lucha del hombre y su presente, la duda en querer algo más, el descubrimiento inocente de saberse poseedor de mucho más
Parpadear de sol, el Haiku en occidente, desde el sol de oriente. La presencia del yo en el Haiku solamente se insinúa y si lo enfatiza tal vez con vigor, es sutilmente a través de la naturaleza siempre en acción, logrando la quietud y el equilibrio de la paz. El yo brilla por su ausencia, aunque realmente escondido e integrado a la conciencia y a la energía del universo y armonizado en unidad vital. Es un relámpago que se escapa a la energía de todo el universo. Florece con la modestia de la violeta y se convierte maravillosamente en un jardín japonés de quietud y de paz. Su originalidad exige ser escrito en ese idioma y debe dibujar la pictografía de sus caracteres con exquisita gracia y absoluta brevedad. Tres renglones, dos de cinco silabas y uno de siete, preferentemente entre los dos, tratarán en español de capturar hasta donde me es posible el bello original.
Sentimientos expuestos a la luz, en la lucha porque la expresión de ellos se haga latente en el mundo actual que vivimos
Pupila de Poesta. Para un ser extraordinario...mi hija Nataly
Hoy vamos a la procesión de las firmas, por la jubilación de avispas y por las nupcias de la justicia, por la turba callejera en las pantorrillas. Así como los arenales de la luna, somos miles, los que deseamos que el verde sitiado vuelva a su postura de joya.
Una aproximación - imaginada- a la vida y sentir de los niños de la calle que inhalan clefa.
La Nave de los locos. Hoy 28 de junio de 2010, cumplimos un año de haber recibido "un golpe de estado militar" en Honduras. Haciendo una revisión minuciosa de lo acontecido, todo apunta a reiterar que las clases pudientes golpistas, montaron en escena el poema satírico y moralista "La nave de los locos o la nave de los necios" publicado en Basilea en 1494 y escrita por el teólogo, jurista y humanista Sebastian Brant (o Brand).
Análisis del futuro a través de una pregunta sencilla: ¿eres feliz?. Y otro relato sobre la mala y buena suerte.
Tres poemas que manifiestan -de alguna manera- comportamientos del hombre. Uno de ellos, el soneto Secreto, está planteado casi como fábula, sin dejar de estar dentro de las exigencias del soneto clásico. Tengo muchos poemas donde se habla de personajes del reino animal por creer, por estar convencida, que no tenemos todo lo que deberíamos tener, de ellos. La determinación genética de ellos, los hace -a mi juicio- actuar de manera coherente durante años. No pasa con el animal humano.
Si hasta los buitres se cagan encima del Palacio ¿Por qué yo no podría escupir delante de su puerta? ¿O es acaso porque tengo yo menos derecho que el dueño de la cima de majestuosa capa negra y de colgante buche? Todo es diferente entre el buitre y yo.
EL INFIERNO SE VISTE DE SELVA Estaba feliz, no cabía en la ropa de la alegría y la emoción. Pensé: "por la inclinación de mi pie izquierdo a la derecha no me van a aceptar". Cuando nos hicieron desnudar sude, temblé, pero trate al máximo de controlar mis nervios; en mi mente estaba el deseo de ser aceptado, de poder ingresar a las filas del Ejercito. Mire a mis compañeros, unos permanecían impávidos, otros algo nerviosos y yo muerto de susto porque sabía que me podían negar mi ingreso. El medi
Mis poemas son la prolongacion del amor, del dolor, de la tragedia...mis poemas surgen del grito desgarrador, del quejido mustio del secuestrado; son el abismo peregrino del amor, la esencia mustia del beso que muere en la tarde enredando sueños y esperanzas. Mi poesia es realidad, tragedia de un pueblo que muere en el día a día.

