Fracaso Y Exito De La Amistad (Disertación Poetica)
Fue tan real el ideal de esta realidad que vino a ser la razón de su vida y de su muerte y también la del triunfo de su gloria. No hay mayor amor que el de quien da la vida por sus amigos. Mayormente como acontece o lo que ha hecho acontecer, siendo afirmado y reiterado, mostrando como un hecho grandioso el no morir para siempre, incorruptible y glorioso al resurgir en tres días de la más injusta y nefasta de las muertes en la historia, a la gloriosa vida de la eternidad.
La proyección más increíble del amor divino y humano acontece en el único Cristianismo real y profundamente autentico. Dios es el mejor amigo del hombre y su plan es el que el hombre corresponda siendo para El también su mejor amigo. Este tópico lo enfatiza Jesús, presentando lo esencial del Reino parangonando constantemente el amor divino y el humano en líneas paralelamente inseparables. Esto lo explica y aparece más obvio en el contexto de la paróbola del Buen samaritano y claro en forma grandiosa y concretamente pragmática en la oración esencialmente cristiana del Padre nuestro.
Como una temática poética de esta realidad estrictamente espiritual, propongo dar una dimensión estética, presentando a más de los poemas de sonetos una serie también de reflexiones alusivas a cada poesía.
Un Haiku de éxito a la Amistad
Raíz de Dios
Profundidad en mí,
¡Tu corazón!
Lo estético del arte y en nuestro caso ahora del arte poético, puede ser o no incidentalmente religioso pero si debe ser necesariamente espiritual. El verdadero arte será siempre reflejo y expresión del espíritu del hombre en todas sus dimensiones. El alma del arte es el espíritu de la materia expresando los diversos géneros de la belleza, desde lo que es más sublime hasta lo más grotesco.
Después de presentar los lineamientos esenciales de la amistad me parece conveniente hacer lo mismo con los de la poesía. ¿Que es un poeta y que cosa esencialmente es poesía? Se me ocurre relacionar dentro de mis conceptos básicos de música la proyección de los mismos aplicados al ámbito poético paralelamente, enfocando la belleza musical al sonido y al contenido bello en la palabra. Sería entonces el arte de bien combinar los sonidos y el tiempo, y especificaría, expresando la belleza que produce el placer estético a través de la palabra y en ella el sentir de las entrañas mismas del alma humana dentro de todos los géneros literariamente poéticos en la cultura y en la historia. Lógicamente lo que es el músico para la música lo es el poeta para la poesía. Aparentemente lo que parece ser pura tautología en su dimensión existencial tiene una riqueza de sentido imponderable. Sin poetas no existe poesía.
Misión del Poeta
Cada día inventar un año nuevo
Soneto
A estrellas elevamos polvo y lodos
Palabras inventando en cada verso,
El poema de paz del universo,
Todos en uno, uno para todos.
Hacemos palpitar en sus recodos
La voz del viento, el huracán o el cierzo,
El respirar profundo suena terso
Bellamente inspirando nuestros modos.
Belleza se nos cruza en el camino
Y al garete la fuerza del destino,
¡Creación o destrucción del Paraíso!
Si el momento fugaz lo eterno quiso
Preguntamos a Dios, ¿porqué nos hizo?
Creemos o inventamos lo divino….
Somos amigos de nuestro entorno o luchamos por la amistad con nuestro medio. En nuestra vida realizamos la rutina diaria de nuestra existencia o nos confrontamos con ella. El arte de la poesía y la inspiración que le antecede se encuentra donde quiera. Las cosas que experimentamos los poetas se convierten en experiencias vivenciales y estéticas que proyectan la creación de un poema con sonidos de palabras en sintonía con la originalidad y la modalidad e idiosincrasia de nuestra identidad personal. Esa identidad debe ser auténtica, expresando el secreto de lo que somos vibrando estéticamente en forma original y peculiar con nuestro propio estilo, leales a esa realización que se convierte en la verdad según la cual el estilo es el hombre, masculino o femenino pero siempre descubriendo y expresando el poeta único que somos en nuestra poesía. Los símbolos de nuestro lenguaje se convierten en imágenes de nuestra fantasía armonizadas con el esplendor de la naturaleza, del cosmos grandioso o sutilmente pequeño. Tal vez nacemos de nosotros mismos con nuestro mundo interno de las experiencias anímicas caracterizadas por nuestra introspección personal o interpersonal, tal vez nos sorprendemos creadoramente extrovertidos.
En el caso de este soneto inicial he elegido algo que me fascina, pensando que la misión poética es singularmente la de relacionarnos encaminándonos a la experiencia de lo sublime a través del símbolo tan conocido y clásico de las estrellas, insinuando nuestra grandiosidad. De nuestros polvos y nuestros lodos y quizás a través de ellos sentimos ser elevados invitando a todos los seres a ese vuelo del universo, al cual hacemos consciente en nosotros de nuestra mutua grandeza. Seguidamente propongo la paz como lazo de unión que hace del ser humano convertirse en espejo viviente, reflejando en la poesía que somos el poema que es el universo. En el primer terceto la idea primordial del Paraíso es típica como dilema de nuestro destino como disyuntiva de lograrlo o de perderlo, y oportunidad de crearlo o de destruirlo. Finalmente el segundo terceto introduce la pregunta a Dios piadosamente desafiante por la mayor de las inquietudes del alma humana. Antecede el contraste de nuestro ser efímero que en un momento dado, ese momento nos basta para presentir la posibilidad y el deseo infinito de lo eterno. Sabemos por la fe lo eterno de nuestro destino ser algo y alguien que llamamos Dios divino, y el poema sugiere que en quienes no tienen el don de la fe, la ansiedad del alma por su aspiración eterna se inventa lo divino, pareciendo no conformarse con el sentido efímero de su condición humana.
La doncella de Dios
Soneto
Perdonar es amar, divino verso
Que cultiva de Dios su sentimiento,
El rencor que es el odio del perverso
Cizaña crece de resentimiento.
La armonía de todo el universo
Es el hilo que borda el pensamiento,
Piensa el mal, yo lo enredo y lo retuerzo
Pero amor no permite tal intento.
El poema de Dios, nuestra epopeya
Las galaxias, se admiran y suspiran
Por la historia infinita que hay en ella.
Triunfa Dios eligiendo su doncella,
Los infiernos, fracasan y conspiran,
¡Eternos ojos y el amor se admiran!
Si el universo es un poema para el hombre, el universo y el hombre son el poema de Dios, inspirado en el correr del tiempo, que al final de su destino en su toque final viene a ser la expresión impecable, cumbre de la más bella poesía. La amistad de Dios hacia el hombre es condición absoluta para cristalizar en realidad el ideal del plan del ser divino. Por eso el Cristianismo cuya piedra de toque es Cristo enfatiza su misión de redimir y purificar para embellecer y renovar los cielos y la tierra glorificando en El mismo la humanidad inmortalmente bella. Cristo, es el esposo amante cuya doncella es la Virgen de Israel, su esposa escogida purificada y embellecida con la pureza misma de Dios. Y cada ser está llamado a ser piedra viviente de ese templo indestructible de la casa de Dios cuya cabeza impecablemente perfecta es el hijo de Dios y los creyentes miembros de ese cuerpo espiritualizado hasta lo divino, se incorporan a El conocido y reconocidos como miembros del cuerpo místico de Cristo. El perdón de Dios donde el amor es más grande que la vida se desborda en la verdadera amistad del corazón de Dios cuyo sentimiento es generosamente incomparable. Toda esta bella realidad finalmente eterna e inmarcesible se desarrolla en el tiempo como lucha sin tregua entre el bien y el mal, la inocencia y la malicia, la verdad y la mentira y el triunfo y la derrota final. El final del tiempo es el principio de la eternidad feliz para quienes triunfan, y la desdicha para los eternamente derrotados. Solo Dios sabe quiénes son sus amigos o enemigos para siempre.
El amor y la paz
Soneto
Amor de Dios, divino en ti encendido
Mirando el mundo lleno de pecado,
Solito, Niño Dios abandonado
Ves odio sin amor, ennegrecido.
Pretendiendo quedarte allí dormido,
Los brazos de la Virgen te han dejado
En pañales y paja recostado,
Esta noche de paz, ¡ha enfurecido!
La Virgen te pregunta, ¿tienes frío?
Tu Carita al ver llena de rocío
Va diciendo a José, prende más fuego.
Alegre eternidad te corre un río
El corazón, palpita Dios y luego,
¡Tu ser se llena todo de sosiego!
El nacimiento de Jesús de Nazaret en Belén de Judá marca el inicio de la plenitud de los tiempos. Es el encuentro de lo divino con lo humano, de lo temporal con lo eterno, del mundo de las tinieblas confrontando y siendo confrontado con la luz de quien dice y prueba ser la luz del mundo. El Niño Dios de nuestras Navidades espirituales a pesar de enfatizar las conveniencias comerciales, nos recuerda y lo comprendemos, el porqué de su inocente llanto, tal vez más bello allí en su pesebre que su sonrisa divina.
El árbol de la Vida
Soneto
Frondosa luz de otoño celestial
Crece el árbol de la sabiduría,
Un poema de amor y poesía
Dios en El y en el alma espiritual.
Sí existe el Paraíso terrenal
Verdad de la verdad, su alegoría,
En realidad no es sólo fantasía
El árbol de la vida es inmortal.
.
El árbol de la Vida es infinito
Esperando mi nombre quede escrito,
En el nombre de Dios si así lo quiere.
Es un árbol divino y lo que muere
No se muere en verdad si resucito,
¡Su cielo en mi raíz, lo llevo inscrito!
La luz de Dios que es su rostro y la verdad divina en la eternidad, es actualmente la plenitud frondosamente luminosa del otoño en el mundo en este árbol de la vida humana y divina que es el árbol de un nuevo Paraíso sabiduría sempiterna del mismo Dios crecido y maduro en el jardín que ha vuelto a florecer en beneficio del hombre que siendo Dios ha participado de la naturaleza humana para dar gloria perenne e inquebrantable a la honra de su Padre a quien pertenece lo que Jesús ha llamado y declarado no pertenecer a este mundo sino a Él y a su Padre en el reino de los cielos. Esto no quiere decir que nos excluye sino todo lo contrario todos y cada uno de nosotros seres humanos con alma inmortal somos objeto de su posible elección siendo llamados al Reino donde el mayor y verdadero orgullo es el de que nuestro nombre florezca en las hojas escrito en el Libro de la Vida.
La gran espera
Soneto
Espíritu y materia en mi conciencia
Estructura del yo mi ser consciente,
De mi vida y el mundo en mi existencia
Al tiempo y al espacio estoy presente.
Yo y mi vida en el mundo persistente
Los instantes de ser, yo y ml presencia,
Vivir lo encuentro en mí y me miro ausente,
Morir, comprendo allí la diferencia.
Mi conciencia es el punto de partida,
Los instantes viviendo de la vida
Pronostican sin duda que me muero.
Es amor a la vida lo que quiero
Teniendo que morir. Se lo que espero,
¡La promesa de Cristo y su venida!
El nuevo orden de la naturaleza divina incorporada a la epopeya y a la historia del hombre no excluye sino presupone el orden de la naturaleza humana para establecer un intercambio reciproco que entrelaza lo humano que ha sido creado y lo divino increado que se derrama de la abundancia de su plenitud en el hijo de Dios hecho hombre y la vida divina viene a nosotros haciéndonos participantes en nuestra vida de ambas suyas la divina y la humana. Después de creer y esperar la promesa y desear amando a su manera su venida es la respuesta que Cristo exige y la disposición que necesita de nosotros para identificarnos como suyos y reconocernos ante su Padre eternamente como nosotros debemos reconocerlo consientes de actuar todos los días de nuestra vida en este mundo de acuerdo a su placer conforme a su ejemplo dado que exige ser imitado y compartido sintiendo internamente su presencia mística hasta el regreso suyo anunciado prometido y esperado. Es la gran esperanza.
Todo un grito inmortal
Soneto
Tanto quiero mi vida y la regalo
De raíz con su fruto y todo el agro
Y el jardín, que florece tu milagro,
Libertad sin igual, libre del malo.
El paso de morir contigo escalo
Raudo vuelo en azul o el cielo magro,
Con todo cuanto soy a ti consagro
Sin fondo el corazón, profundo calo.
Vivo y muero a la vez y me destruyes
Arrancando y plantando, ¡reconstruyes,
Mi esperanza y mi fe es un grito ciego!
Me desnudo ante ti, todo ego luego
Soy el alma inmortal que no rehúyes,
Si de Cristo me visto, ¡jamás huyes!
El grito más profundo es el de la conciencia de nuestro yo como persona consciente de la vida ante la muerte. Jesús el mejor amigo de los hombres se sometió a esta experiencia humana por complacer
los designios de su Padre y el interés de la humanidad. Explícitamente enfatizó su libertad para tomar la vida como para entregarla por el motivo más noble y la generosidad sin límites. La conciencia de ese yo que los teólogos llaman unión hipostática en cuanto su persona divina lo es para ambas naturalezas la divina y la humana, esa conciencia de vida estrictamente dada por su Padre que lo engendra haciendo de la misma vida divina un don divino, esa vida y esa persona hacen entrega y donación amorosa desde las entrañas del ser cuya raíz es eterna y temporal para convertirse en holocausto perfecto y digno de Dios y de la redención. El Padre se merece a Cristo en oblación para el bien de los hombres en el sentido absoluto del bien por excelencia que es la vida eterna. El yo como persona no es el yo del egoísmo sino todo lo contrario, es entrega y donación total. Nadie como Cristo ha hecho nada semejante, como Dios y como hombre. EL es el mejor amigo de Dios y de los hombres. Lo que yo he hecho nos ha ordenado hacerlo también nosotros compartiendo con El, amor, vida, muerte y resurrección. Identificándonos como El, eso nos pide y su Padre es capaz de amarnos como a su propio hijo viéndole en nosotros revestidos de su presencia en el fondo de nuestra persona y de nuestra alma.
Dios y la introspección del ser
Soneto
Las cosas no son Dios aunque está en ellas
Con su ser en el ser del universo,
Presente con su ausencia al mal perverso
Nada tiene que ver con sus querellas.
Dios eterno camina y deja huellas
A ritmo de huracán o viento terso,
De acuerdo a la medida de su verso
Mide tiempo y espacio y las estrellas.
Realidad del ideal y en su eminencia
De raíz afianzado a su presencia
Perfección de su máximo optimismo.
Y en la cumbre del ser de su existencia
Dios es más en su ser, ¡divino abismo
Adentrándose en si donde es El mismo!
Hipercósmica luz
Soneto
Es la fuerza de Dios inteligente
Y el cosmos y la noche en sinfonía,
Que al filo de la luz rebana el día
Espada de dos filos en la mente.
Al filo de la luz del alma mía
Su universo profundo internamente
Necesario, trasciende el contingente,
Hipercósmico en odas de alegría.
Divina eternidad brota en su mano
Hipercósmico Cristo sobrehumano,
Túnel de muerte para hallar la luz.
Divino al filo dobla su testuz
Renaciendo aunque muere en esa cruz,
¡Eterno amigo Cristo soberano!
El hilo del destino
Soneto
Es la fe que ilumina el corazón,
Espíritu y materia que disputen
El bien de la verdad mientras discuten
Buscando la evidencia en la razón.
Sorprendiendo a la vista y al oído
Aunque es ciencia del arte material
La belleza es del alma espiritual,
Y le gusta a su gusto lo sentido.
En busca del destino tras su nombre
Cada instante pendiendo bajo el filo,
Espíritu y materia eso es el hombre.
Y su vida se corta como un hilo
Tal es la realidad, que al mundo asombre,
¡La eternidad, por Dios le ofrezca asilo!
Poema El siendo yo
Soneto
El se impone a la mar y a la tormenta,
Las cuerdas de su voz son su instrumento
Laúd del alma palpitando al viento,
Toda el agua en su voz se transparenta.
Desentraña su luz mi pensamiento,
Palabra musical, divina inventa
El poema de amor que sabe y cuenta,
Mi ser se aclara en El, es lo que siento.
Lo escucho en mí como la mar serena
Olvidando las olas su coraje,
Paisaje cielo y mar en su celaje.
Me siento el universo en su ropaje
Vistiendo ropa elegante y buena,
¡Amor de Dios, su Cristo me enajena!
El mejor amigo
Soneto
Nadie puede querer como este amigo
Es el hombre y es Dios que me acompaña,
Sus ojos limpios limpian mi pestaña,
Miro claro el camino, El va conmigo.
Veo que pise primero y yo le sigo
Siendo eterna verdad nunca me engaña
Siendo débil soy fuerte tras su hazaña,
Y tengo que aprender, ver, ser mendigo.
No me olvido jamás que voy contigo
Sabiendo no tener mejor testigo,
Respiro el cielo puro y no hace daño.
Agua limpia y divina al mar me baño,
Me encantan cielo y mar por su tamaño,
¡Oh perfecta amistad, a Dios bendigo!
El fenómeno de la introspección en el ser humano exige poner en acción las facultades humanas que le hacen capaz de discernir sobre sí mismo en los parámetros de su yo íntimo en juego con todas o algunas de sus experiencias conscientes o subconscientes asomándose a la pantalla del pensamiento, la conciencia y el sentimiento personal con la imagen allí, y entonces de sí como lo es uno mismo y en Dios con mayor razón, El mismo. Tratándose de la conciencia de Dios en la del hombre podemos usar la acción de esas mismas facultades proyectando lo que de Él sabemos e imaginamos, conscientes de que sobre todo lo más noble que hay en nosotros existe en El en grado eminente y de forma y modo no contingente sino absoluto y necesario. Y tratándose de identificarnos con Dios a nosotros mismos en su presencia soberana en lugar de enfatizar su imagen análoga de alguna manera por estar hechos a su imagen y semejanza, superando abstracciones y entrelazando disciplinas sicológicas, filosóficas teológicas, etc., mejor imitamos a Cristo que nos enseña a orar conscientes de estar en su presencia con un sentido interno de su soberana grandeza de alguien puro santo y digno y adorable, pero siempre con el sentido de que es nuestro hacedor, creador y Padre que nos conoce hasta lo más secreto y recóndito de nuestro ser, pero que al fin de cuentas le agrada ser tratado como El nos trata amigable y personalmente con inmensa bondad y generosidad hacia sus creaturas y sus hijos que ama entrañablemente.
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Segunda parte de esta disertación poético estética sobre el fracaso y el éxito de la amistad
¿En dónde está el lugar en donde nacen los sueños, realidad o fantasía, los humanos como los divinos, en qué momento ellos acontecen?
¿En donde y cuando triunfan cuando crecen y llegan a la cumbre en su existencia?
A partir de este punto los siguientes poemas sin más reflexiones o comentarios de parte mía, serán objeto de ser interpretados por quien los reflexione, los interprete y los lea que es uno de los más bellos encantos de la poesía.
Se me ocurre sugerir que estos sonetos finales en nuestra disertación poética prescindan de mis reflexiones y mis comentarios y estén a merced del lector, establecida la segunda parte de este trabajo estético poético acerca de la amistad como fracaso o como éxito en busca de la amistad ideal y del mejor amigo. Con el inmenso deseo para todos de lograr llegar a la cumbre soberana de una eterna amistad divina y humanamente inolvidable.
Un haiku de la amistad
Benevolencia
Y Amor sin interés,
¡Divino amigo!
Divina compañía
Soneto
Los ángeles de Dios como luceros
Divina majestad ve deslumbrando
Su universo ante el trono, los primeros,
Mira mi alma al espejo, reflejando.
¡Oh estrella de poder que El va alumbrando
Al Cordero de Dios con sus corderos!
¡Quita espejo! El alma contemplando
Los cristianos segundos y postreros.
La vida amor de Dios, Cristo se inmola,
Divina majestad eterna y sola
No se encuentra jamás consigo a solas.
Su intimidad es plena, rompeolas
Del mar secreto de su eterna ola,
Tres personas en Dios, ¡divinas olas!
El amor y la paz
Soneto
Amor de Dios, divino en ti encendido
Mirando el mundo lleno de pecado,
Solito, Niño Dios abandonado
Ves odio sin amor, ennegrecido.
Pretendiendo quedarte allí dormido,
Los brazos de la Virgen te han dejado
En pañales y paja recostado,
Esta noche de paz, ¡ha enfurecido!
La Virgen te pregunta, ¿tienes frío?
Tu Carita al ver llena de rocío
Va diciendo a José, prende más fuego.
Alegre eternidad te corre un río
El corazón, palpita Dios y luego,
¡Tu ser se llena todo de sosiego!
Dios promesa de paz
Soneto
Silencio de la noche, Dios ha hablado
Cayendo en el pesebre las estrellas,
La Virgen y Jesús con todas ellas
Esta noche de paz y amor callado.
Y encuentra al mundo estar desesperado…
Pertinaz y empeñado en sus querellas
Amenaza entre rayos y centellas,
Falsa paz no es verdad, siempre obstinado.
Dios visible es la paz del invisible
Y palabra en silencio que entendemos,
Si elegidos al reino nos sabemos.
Cuando nace en Belén es increíble,
Infantil, su misión es imposible,
¡Todo puede el amor como veremos!
Divino Edén
Soneto
Es el Niño Jesús que ahora pienso
Escondido, callado y pequeñito,
No lo puede abarcar ni el infinito
Su corazón de Dios es tan inmenso.
Creciendo el árbol por doquier, extenso,
Sin pecado, lo humano sin delito,
El Príncipe de paz sueña bonito
Milagro del Edén su amor intenso.
El se pone a llorar y está durmiendo
Las lágrimas de Dios, le van saliendo,
Se entristece y alegra de su llanto.
Despierta de su sueño y va sonriendo
Y a la Virgen la mira con encanto,
¡Noche buena amanece el Sol que canto!
Amistad transparente
Soneto
Conjuga amar, que acabarás amando,
No miente la verdad, te estás creyendo
La mentira que falsa estás sintiendo.
Error de percepción termina errando.
No existe deslealtad que estás pensando
Ni hay la burla enemiga que está hiriendo,
Te inventas el fantasma que estás viendo
Ni hay la herida y la estás imaginando.
Conjuga amar amando el mar y el río
Que es la vida corriendo hacia la muerte,
Ya lo dijo Manrrique de los ríos.
Dar al mar es camino y buena suerte
La fuente maternal y amiga fuerte,
¡Transparente amistad, no anda esos líos!
Increiblemente imperdonable
Soneto
El amor de amistad que se hace nudo
Es pozo que se seca y que nos pesa,
La verdad así pesa y la franqueza,
Silencio malicioso, queda mudo.
No pretende burlarse o jugar rudo,
Quien quiere serle fiel a su entereza
No ignora la verdad que le interesa
Y es un golpe fatal saber no pudo.
Se endurece en la piedra el alma amiga
De avaricia, no tiene ni una miga,
Generosa se vuelve avariciosa.
La rosa se convierte en una ortiga
Creciendo cada espina, sí enemiga,
Sus pétalos espinan, sin la rosa.
Creíble y perdonable
Soneto
Si secamos el pozo y si nos pesa
Su silencio jamás se queda mudo,
El amor de amistad no se hace nudo
Dios nos habla sincero con franqueza.
El jamás se dirá que ya no pudo
Ignorando en verdad nuestra flaqueza,
Olvidando la ofensa a su entereza,
Con su limpia amistad, franca al desnudo.
Derrochando un banquete cada miga
Largueza que carece de avaricia,
La divina amistad, es sin malicia.
No convierte la rosa en una ortiga
Y aun su espina, florece como espiga,
Y hay pétalos de siempre en su caricia.
En conclusión
Haiku
Sin fracaso
Dios mi raíz
No me deja secar,
¡Divino amigo!
El éxito
Soneto
Con el beso de amor a Dios eterno
Si es beso de verdad amor tendremos,
Su divina amistad conservaremos,
Es triunfante amistad, éxito entero.
El beso que es traición es peor que cero
Traicionando al besarle, nos perdemos,
No podemos negar que no sabemos
Que cielo sin amor es el infierno.
Corazón que perdona crece sano,
Dios amigo se esconde en el mendigo
Si extendemos la mano a cada hermano.
No debemos soltarnos de su mano,
No enemigo, Dios siempre es buen amigo,
¡Nunca quiere soltarnos, lo es de plano!
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Una de las notas enviadas a los participantes de un taller de poesía que hice, versa sobre la representación como forma de conocimiento/expresión y la poesía como forma de la misma, entre las otras artes. Se esbozan algunas condicionantes y características de la sí llamada expresión poética. Es una nota a medias de poética y a medias epistemológica, pero sencilla y puntual, que alguna vez se desarrollará (espero) con más profundidad y detalle
te canto silencio mi canto de honor eres mi motor interior en las buenas y en las malas tu me tranquilizas mi alma te canto silencio mi canto de amor y te pido sigue a mi lado
sigo mi camino andando y sintiendo el paso del tiempo y pensando ,que lo mas importante es avanzar por el camino y dejar en cada paso un mensaje positivo ,de ensenanza y de esperanza
Entre los límites del amor y los límites reales de la imaginación, aparecen las manifestaciones y reflexiones que expresan los pensamientos y sentimientos de "Alejo is FeniX" a través de composiciones en verso; un proceso inverso al de escribir poesía usando simplemente versos triviales. La prosa, como medida de libertad retórica del pensamiento, plasma la clarividencia del alma modernista de algunos versos no tan complejos.
Un poema puede nacer de un fragmento de un verso, o tal vez de un par de líneas que se te ocurran espontáneamente de la nada. A esto se le suele conocer como "Inspiración", y el resto del poema tan solo tiene que girar alrededor de esa idea. En otras ocasiones, es posible que desees escribir sobre una cosa específica o una idea concreta. Escribe todas las palabras y frases que te vengan a la mente cuando piensas en esa idea
Este poema habla de las tragedias de la guerra y a la vez es una invitación para que todos los pueblos del mundo se unan en una sola cruzada para combatir este monstruo...Debemos igual los poetas esgrimir la palabra como nuestra mejor arma para combatir este flagelo
Este poema es una dedicatoria a todos los poetas del mundo, a mis hermanos que han emprendido la dificil tarea de dejar plasmadas sus vivencias, sus sueños, sus miedos, sus pasiones etc, en versos, en poemas. A aquellos que dia a día van en busca de la verdad hecha poema
Crítica de Elena Mahave aparecida en el número 29 de la revista FÁBULA (páginas 80 y 81), del poemario: Poemas desde mi jardín, del poeta valenciano: Alfonso Aguado Ortuño.
Todas las disciplinas del conocimiento humano en la historia hasta la actualidad, no son exhaustivas para explicar en su totalidad el universo y su sentido, de manera que satisfagan las inquietudes del espíritu y del alma humana.
La dimensión espiritual de cada persona es la realidad más importante entre los valores de una axiología autentica en medio de todo el universo. Sobre todo en el contexto de la revelación divina, actualmente en la conciencia de la humanidad toda, de oriente a occidente conciente de Cristo y su resurrección
El aspecto del espíritu sacerdotal ratifica el testimonio del amor como una realidad divina y humana más poderosa que la vida y que la muerte capaz de servirse de ella para lograr el triunfo del amor que es la fuerza omnipotente y gloriosa del amor más puro que purifica todo como expectativa digna de Dios al lograr la resurrección y con ella la eterna gloria. Verdadero mana es Cristo alimento de rocío celestial antes del eterno amanecer El es el pan vivo que baja del cielo que nutre la vida divi
Existe una octava maravilla del mundo en cada hombre cuya autenticidad se realiza como primordial espectáculo delante de Dios y del mundo que hace historia. La historia que se escribe en el libro de la vida. Ese gran día acontece la evidencia total y el inevitable presente compareciendo ante el Creador el ser humano como creatura responsable de su sino y su destino ante la realidad del ser divino.
La humanidad siempre ha sido desde su existencia inicial una humanidad que es la expresión del hombre hacia la plenitud de sus valores universales y trascendentales en el contexto de su libertad orientada a la búsqueda de la realización de su destino.
La certeza de la verdad en todas las disciplinas de la ciencia requieren la elaboración del proceso intelectual que descubre el sentido universal de las leyes de ser y de la manera de ser que establece una relación entre el espíritu consciente y el entender de la materia como descubrimiento epistemológico del encuentro con la realidad en sus distintos niveles de conocimiento.
El hombre del siglo XXI particularmente cuenta con todos los recursos de la Cultura y de la Historia universal del espíritu del ser humano en persistente búsqueda. Su sedienta certeza trata de encontrar una respuesta incuestionable en el tiempo con relación a su inquietud, más que instintiva arrancando de la fe cuya raíz más profunda nace del alma aspirando a lo eterno. Este impulso del alma pertenece al hombre en ambos ámbitos de su destino en el orden de la naturaleza como en el orden sobrena
La buena nueva del Evangelio particularmente es fuente reveladora del conocimiento personal de Cristo acerca de sí mismo sabiendo que sobre todo en El de la abundancia de su corazón habló su boca y se puso en acción toda su persona haciendo que se dijese de Él, todo lo ha hecho bien.
