El perdón no es más que la reconciliación entre unos y otros, un sentimiento de solidaridad y segundas oportunidades, pero aunque pueda escribir mil líneas mas sobre lo positivo y hermoso del perdón me pongo a pensar si algún día llegare a perdonar todo lo que desearía, o si algún ser humano sobreviviente de este planeta pueda llegar a hacerlo. A caso al partir de este mundo nos vamos libres de perdonar a otros, dejamos un corazón limpio en nuestro cuerpo, un sentimiento puro en nuestras almas, a caso es verdad que podemos perdonar todo y olvidar nada, pues la verdad no lo se, o mas bien no estoy segura.
Soy muy joven, y por ahí dicen que me queda mucho camino por recorrer, mucha vida por hacer, mucho tiempo que compartir, muchos lugares por conocer, muchos sabores que probar, muchas lagrimas que llorar, mucha risa que regalar, es decir básicamente mucho por vivir. Sera tal vez que este largo camino del que me hablan me alcanzará para perdonar, si, perdonar lo que hiciste, perdonar aquello que hirió cada parte de mi cuerpo, cada rasgo de mi corazón, lo que destruyo mi alma, lo que consumió cada segundo de mi vida, lo que causo la desaparición permanente de mi espíritu, aquello que arrebato la fe, aquella fe que a diario le ponía yo al amor, amor por la familia, por las cosas bellas que te ofrece la vida, amor por mis amigos, amor que se da y no se quita, esa fuerza que te empuja a dar la vida por otros, que te impulsa al sacrificio sin esperara nada a cambio, que se convierte en tu eje y punto de concentración, aquella fuerza que habitaba en mi y que se marcho cuando saliste por esa puerta, aquella puerta que abriste con tanto apuro como atormentado por partir, sin ni siquiera pensar en voltearte, mirarme y decirme lo que yo quería oír. Nunca olvidare ese instante de desolación, mi corazón latía con mas ímpetu que nunca y no era de emoción, latía de esa forma por la desesperación de quererte coger entre mis brazos, abarcarte, rogar que te quedaras, que me cuidaras, y me juraras que nunca te ibas a ir.
Lamentablemente no siempre lo que internamente deseamos es lo que la vida nos da, sino todo fuera pura perfección y felicidad igual que los cuentos de hadas donde todo termina en un “feliz por siempre”, más triste aun es saber que no te amaran como anhelas, que no darán por ti lo que tan exasperadamente buscas dar a otros.
Y aunque los seres humanos indagamos hasta las fuentes mas profundas para complacer a quienes amamos y hacer de sus sueños una realidad a, medida de nuestras posibilidades, y que estos terminen sintiéndose en un completo paraíso, no te das cuenta de que lo único que alcanzas es construir tu propio infierno, un abismo en el que tu das y das sin limites y continuas con la estratégica esperanza de que en algún momento tu serás la que recibirá un paraíso disfrazado en forma de regalo. Pero al final de la historia descubres que a pesar de que no te interesaba recibir ese inmenso regalo, solo te importaba levantar un enorme edén a su lado, pero ahora se que ese es el enorme precio que debemos pagar.
Aun hoy cuando sale el sol me levanto pensando que puedo perdonar, limpiar mi alma, y retomar las fuerzas y energías que antes caracterizaban mi vida, y paso el día convencida de que mas que un reto es una obligación en mi conceder el perdón que tanto me cuesta entregar, Pero al llegar la noche, regreso a casa, bebo un vaso de agua, leo mi libro favorito, y me acuesto en una cama para dos, cierro los ojos y mi mente solo vienen imágenes de su partida, imágenes que me atormenta y no me dejan conciliar el sueño, imágenes que me cuestan superar, y nace en mi la esperanza de volver a estar juntos, hablar horas y horas sin parar, contarnos chistes de cuando era pequeña y recordar lo mucho que lo amo, y en ese punto de la noche ruedan lagrimas por mi mejilla, y lo culpo por toda la infelicidad que se aloja en mi, lo culpo por mi tristeza, lo culpo por el daño causado, y no aparecen en mi las ganas de perdonar, ni de creer en segundas oportunidades, y me pregunto para que segundas oportunidades si esta tan lejos mi, si de todas maneras no esta en los momentos mas importantes a mi lado, si no lo encuentro al llegar a casa, si no me puede aconsejar cuando necesito ayuda, si me abandono sin arrepentimiento alguno, como poder perdonar todo eso si a pesar de ello me cuesta recordar que el era a quien yo mas admiraba, quien jugaba conmigo sin pensar en el cansancio, era el amor de mi vida y al ser al que yo mas quería entre todos los hombres de la galaxia, era mi héroe, creo en mi el amor por los deportes, hizo magia de sus manos, y juguetes de madera inservible, como olvidar todo eso si aun se que el es y será mi padre, ¿Cómo?