|
|
|||||||
| Página principal |
|||||||
Acerca De La EducaciónEl Poder de la Escuela: “Por una Pedagogía Libertaria”
(Repensando a Hugo Zemelman y Estela Quintar)
Orlando Lozada
Sec. Gnral. Centro de Estudiantes Escuela Educación UCV
Es bien sabido por todos que desde aproximadamente 1940 el individuo fue doblegado, minimalizado y sometido subalternamente a los colectivos. El individuo en sí, si intervenía en la propulsión de dichos cambios, mas no era el protagonista, por tanto la educación carecía de importancia, ya que era “generadora de individuos” y no tenía la categoría de “generadora de grandes transformaciones sociales”1. A mi parecer, actualmente la educación pareciera tomar otros rumbos, claro, la educación como institución reflejada en la escuela. Son muchas las personas (y políticas) que ven a la educación como un ente generador de cambios y por ende como una institución amenazante para quienes ostentan el poder, pero per se, ella misma no es capaz de generar dicho cambios, así que es más vulnerable a sufrir los sometimientos de los grandes grupos para los cuales ésta sirve.
Si es cierto lo que explica Zemelman, que el individuo ha pasado a segundo plano y que la educación sea en sí misma un adjetivo de aquel, pero sigo pensando que esto ha venido cambiando tras el paso de los tiempos, pero no de manera progresiva, sino más bien en índole degenerativo, ya que las élites dominantes al poseer la conciencia de la importancia que inviste la educación en relación al acceso y permanencia del poder, (tomando en cuenta que en esta sociedad globalizada, quien ejerce el poder no es sólo quien posea las fuerzas económicas necesarias, sino también aquellos que ostenten en sus manos la información y por ende a la generación de conocimiento) la educación misma ha llegado a subyugar al mismo ser a quien ella servia: El Hombre. Ya no vemos a la educación en beneficio del hombre, sino al hombre al servicio de la escuela, y ésta no al servicio de la sociedad, sino a los grupos dominantes: ya sea el Estado o la industria. Entonces ya no vemos al individuo en un segundo plano como explica Zemelman, sino ya a un tercer e incluso cuarto plano.
El segundo aspecto el cual me llamó la atención, pero que sigue este mismo orden de ideas, se encuentra la reflexión a la cual llega Zemelman, en donde expone que la realidad puede construirse de diversas formas y orientaciones, y que hay que > romper< con esa “trampa” del método y las ciencias sociales. Esto me hace pensar que el autor se encuentra bañado del pensamiento posmodernista, en donde se denota claramente la crisis de la noción del fundamento definitivo de la realidad y del conocimiento, la cual puede que tenga sentido, pero que en las ciencias de la educación es muy delicado, complicado y que se convertirá progresivamente en un círculo vicioso en donde llegaremos al mismo punto (quizá en un grado más elevado) pero con otras amenazas y aberraciones. He aquí mis argumentaciones:
En el mismo hilo secuencial de ideas, Estela Quintar expone que ella mira la educación como proceso de formación y ámbito real de transformación. Parte desde la óptica del dolor y la conciencia histórica como mecanismo de sensibilización y contextualización de la enseñanza. Arremete contra un sistema de enseñanza euro céntrico, demanda a un sistema de enseñanza civilizador que se empeña de crear un sujeto que “debe ser” y no “es” bajo las directrices del Estado, que no se basaba en formar, sino en crear mentes subordinadas y moldeadas a ciertos intereses; y que en ese mismo proceso de modelación, era necesario la castración de pensamientos autónomos que coartaban la posibilidad que dichos sujetos crearan sus propias realidades en bases a sus experiencias, aspiraciones y conciencia histórica ( lo llamado pedagogía bonsái). Es en este punto que nace la idea de un nuevo contrato social para la educación, ya que la educación está manchada y contaminada de ciertos factores que van en dirección opuesta a lo que se espera que la educación sea y de sus principios más fundamentales. La educación se trata de formar, crear realidades y sujetos (sujetos erguidos [que es el deber ser]) pero, ¿cómo crear dicho nuevo contrato social para la educación?
He aquí un punto interesante, donde puede nacer la propuesta de tesis, enrumbándose hacia el anarquismo en la educación (pedagogía Libertaria). Todo lo expuesto anteriormente puede servir como bases y fundamentos en la cual se puede sostener o soportar el nuevo paradigma educativo basado en la pedagogía libertaria. Y el cual concuerda en algunas aristas con las propuestas realizadas por Hugo Zemelman y Estela Quintar.
El primer paradigma sería: “la educación como proceso de liberación y autonomización del sujeto” a diferencia del modernismo, que anteponía lo social, el colectivo ante el individuo, buscamos un proceso de humanización de los procesos, y partiendo de la liberación del individuo, automáticamente verse reflejado a lo social. En donde la escuela sea un organismo donde el Ser a partir de su experiencia y aspiraciones pueda construir su realidad libremente.
Otro punto importante es: “acabar con el academicismo” el cual me gusta denominar: “acadominismo”, que no son más que instituciones preñadas de reglas imperantes e inoperantes, normas que coartan la libertad del Ser, que dominan mentes haciéndolas esclavas, que restringen la capacidad creativa del sujeto y del pensamiento crítico humano y con criterio. Con el fin de hacerlas autónomas de cualquier represión o elementos de poder que responden a intereses particulares fuera de la voluntad de los hombres (llámese Estado, Religión o Industria).
Por último basta señalar: “la búsqueda de la memoria histórica” no podemos ser libres estando sujetos y sometidos al conocimiento o “verdades” euro céntricas o anglosajonas que subordinan y destruyen otras formas sociales y culturales de vida y que no bastando con esto osan de mal llamarnos “pueblos sin historia”. Sólo podemos entender nuestra realidad y saber qué somos y a dónde vamos, si conocemos nuestro origen, al tener conciencia de nuestro pasado y saber quienes somos y a dónde queremos ir, es imposible actuar pasivamente ante la dominación, y así seremos libres.
Mostrando la visión de Zemelman y Quintar, y aunado esto la visión de la pedagogía libertaria, me encuentro en el punto de incógnita que mencioné anteriormente como las amenazas y aberraciones de este circulo vicioso. Al querer Zemelman y Quintar proponer un nuevo contrato social para la educación, está proponiendo otro método social (cosa a la que se oponía anteriormente [¿se podría decir que hasta cayó en otro determinismo?]) y que a igual manera nos hace pensar que podríamos volver al modernismo. Cuando se habla de contrato, se hace referencia por ende a nuevas reglas, nuevas normas, nuevos parámetros, y ¿no habíamos puesto en claro que dichos parámetros reprimían al Ser?, y en ese afán de crear un ser erguido, ¿no estamos igualmente aplicando una pedagogía bonsái pero a otro nivel, al parametrizarlo bajo las normas del nuevo contrato social?
Con estas preguntas, nacen las respuestas anarquistas referente a la educación: la no aplicación de normas que limiten al Ser en su pleno desarrollo; la abolición de todo mecanismo que ejerza poder y así que la escuela quede antiséptica de todo organismo político, religioso u empresarial. (Porque sabemos que el poder y las leyes son los principales focos de corrupción y aberración del hombre). Pero, a todas estas ¿Quién ejercería la educación y en base a que estructura? La respuesta sería la sociedad misma a través de su conocimiento histórico, realidad contextual e intereses de los sujetos.
Pero casualmente este es otro punto de revisión exhaustiva, y cabe preguntar: ¿Qué sociedad es la que educará a los individuos?, ¿la actual? ¿La sociedad corrompida, inconciente y conformadas por el sujeto mínimo? Entonces no sólo hay que cambiar la estructura educativa actual, sino también la sociedad misma. Y sólo basta con ver en ese proceso de cambios de paradigmas sociales en que queremos cambiar sujetos por lo que para nosotros es lo correcto (porque lo que vivimos actualmente no es lo correcto) ¿no estamos precisamente imponiendo un nuevo sistema “correcto”? (y en fin… ¿qué es lo correcto?) y al querer transformar dicha sociedad, dicha realidad, en un mundo de libertad y autonomía humana, no estamos coartando en sí también la libertad del propio Ser que sabe que ahora no Es, pero que tampoco quiere llagar a Ser…?
Análisis de "Pedagogía de la dignidad de estar siendo" (Entrevista de Jorge Rivas Díaz con Hugo Zemelman y Estela Quintar)
Puntaje:
Current: 4 / 5 stars - 1 vote(s).
Fuente: Artículos Gratuitos Online de Articuloz.com Acerca del autor:Lic. en Educación (Tesista) en la Universidad Central de Venezuela (UCV). Especializado en las siguentes Menciones:
Artículos RelacionadosLa Educación La Educación Como Problema Universities.ac Lanza Una Base De Datos De Universidades Mundiales Aportaciones De Jose Chcichi Páez Los Cambios Culturales en la Educación Globalizacion Y Educacion Para que se eduquen La Escuela Y La Comunidad Aymara Últimos artículos de OtroLas Nuevas Preguntas Del Examen De Ciudadania En Los Estados Unidos El Docente Moderno De Administracion Aumenta El Número De Parados Que Optan A Oposiciones Mediante Formación A Distancia Tipos De Energia Universidad De Carabobo Ante Los Nuevos Cambios Las Escuelas De Administracion Ante Los Nuevos Retos Como Podemos Evitar Ser Victimas De Un Secuestro Sobre La Educación En Rusia En 1981 Más de Orlando LozadaFlora Tristán. La Paria Rebelde Pedagogia Libertaria Y Su Relación Con Paulo Freire Acerca Del Feminismo Acerca Del Poder Acerca De La Democracia |
|||||||
|
Categorías de artículos
|
|||||||
|
|
|||||||