Asesinos En Serie Y Tiburones Blancos
Hace algunos meses publicábamos en esta bitácora historia de asesinos en serie, de psicópatas malvados, sin pizca de humanidad, extasiados en la contemplación de sangre y ávidos por ocasionar sufrimiento.
Personajes tétricos hicieron su aparición en esa galería que enumeraba desde monstruos prehispánicos, criminales medioevales, hasta depredadores contemporáneos.
Sin embargo, a quien delinearemos en esta ocasión no pertenece del todo a este grupo. Es más bien una máquina perfecta, una estructura poderosa con algunas similitudes con los inicuos especimenes de aquel museo del miedo.
Hablamos del tiburón blanco o Carcharodon Carcharias. Estos grandes escualos no dejan de tener puntos de comunión con los asesinos en serie. Son metódicos, no atacan al azar ni por casualidad.
Merodean bajo la superficie del mar. Las vibraciones les llegan sobre la línea de las olas, roza su sentido del olfato y hace vibrar todo el mecanismo de fiera que su corazón alienta.
Decíamos que para ellos no existe azar ni casualidad. Sus víctimas son elegidas con cuidado. Observan su entorno con esos ojos fríos y sin vida hasta definir el momento en que caerán como una tromba sobre la desprevenida víctima.
Se esconden en las sombras, tras bancos de coral o entre los filamentos de las algas que oscilan como odaliscas marinas entre los monumentos de sal y el incontenible movimiento de la vida submarina.
Así lo ha detallado un estudio reciente. Los especialistas se han percatado de que el Gran Blanco espera desde un punto no muy lejano. Allí acechan cada movimiento, cada chapoteo o aceleración del nado o permanencia de la inmovilidad.
Utilizan estrategias de ataque y toman en cuenta el espacio del que disponen, la distancia, la velocidad y la fuerza. Son capaces de aprender de ataques anteriores. Si algo ha salido mal, su cerebro logra definir dónde ha estado la falla.
Como los asesinos seriales, el tiburón blanco es un depredador mortífero. En su elemento es capaz de un elevadísimo porcentaje de éxito. Sus ataques son una especie de cálculo, un movimiento perfecto para elaborar el mayo daño posible.
Al parecer, estos animales no merodean esperando golpes de suerte. Según se ha descubierto, encuentran un punto desde donde lanzar sus asaltos. Algo como una base de operaciones donde observan y aguardan.
Pueden estar a unos 300 metros ó un poco más. Desde esa distancia son capaces de ver en detalle a sus víctimas. Se encuentran cerca, pero no tanto como para asustarlas. Allí se mantienen serenos, simuladamente ajenos al entorno, como si su atención estuviera en otra parte.
Entonces, cuando la luz reduce su intensidad, enfocan el perímetro, observan el entorno, realizan cálculos sobre movimientos, rango de velocidad y de poder necesarios para acometer con suficiente posibilidad de éxito.
Es importante destacar que el golpe no le llega al sacrificado ni de frente ni de espalda, si no que todo el poder mortífero de la magnífica bestia llega desde abajo, con todo el empuje que le permiten los cuatro ó siete metros que tiene el largo de su cuerpo fusiforme.
Llegan como una exhalación sin ser vistos y su poderosa mordida, 300 veces superior a la de una mandíbula humana desgarra, tritura. Engulle la carne arrancada, los huesos, músculos y cartílagos se deslizan por su oscura y cavernosa garganta.
Pero, una diferencia existe entre un asesino y otro. Los maniáticos viven alucinados en la búsqueda de una compensación secreta a faltas atávicas, el tiburón lo hace para alimentarse y sobrevivir.
Los dos van en busca de un objetivo, una presa, una meta, una víctima y en esto encuentran sus similitudes. Son merodeadores y para cumplir con el cometido de sus impulsos deben ser eficientes.
Hacer una pregunta
Vamos a sintetizar el primer capítulo del libro Las guerras del Agua. Contaminación, privatización y negocio.
La Colección 5´de cuentos cortos de la Editorial Intangible, suma una nueva autora, Luciana Salvador Serradell.
Carlos siempre se sentía un vencedor de la página en blanco, especialmente si contaba con estos cuatro elementos: tener que contar una historia y hacerlo lo mejor que se pueda, con todas las herramientas y técnicas a su alcance. Sabemos que el entorno salvadoreño siempre fue suelo fértil, de historias que anhelaban ser capturadas y colocadas en papel, y Soriano estuvo atento a captarlas y lo ha hecho muy bien...
No se trata de ser automático, de correr al ritmo de otros, se trata de ir pausado, de confesarme a mí mismo mis temores, mis menguados ánimos y de inyectarme posibilidades. Se trata de renovarse, de quererse, de valorar mi ser.
Cuando la Vida se va agotando y uno reflexiona lo que hizo y lo que fue, queda en claro que no hay manera de recuperar el tiempo perdido.
Cuando veas a las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas en remojo. no podemos ni debemos quedarnos al margen de los acontecimientos, ya debemos entender que somos parte de la historia por nacer, que cada uno de nosotros tiene un papel que hacer y que su silencio en nada puede ayudar a la humanidad
Libros de Rafael Ballester Añón: Libro de las Solapas, Guía para ver y analizar: Con faldas y a lo loco, La Generación Valenciana Del 36: Antología, Enciclopedia, Manuales de construcción de guiones
La loca indecisa, la que se degusta el chocolate en vez de esperar, por virtud de auto control, el segundo… ¿qué pasaría si la muerte me sorprende en la espera? y por la espera no vivo más…
Dos científicos descubren los traslados en el tiempo. Saben cómo ir al pasado y al futuro, pero existe una dimensión distinta sin peso, sin sustancia sin idea ni existencia donde todo es movimiento eterno, inercia infernal.
Los seres originales del planeta fueron acorralados por la actividad humana, pero no pudieron ser eliminados. Ahora acomenten con mayor violencia para recuperar su reino.
La imaginación es un elemento capaz de convertirnos en víctimas o en perseguidos. El miedo estimula algunas de sus creaciones más espeluznantes y paranoicas. Este trabajo está dispuesto a propósito en un solo bloque para crear ese ambiente de asfixia y angustia.
El genio seduce e hipnotiza, su grandeza es imperecedera y es capaz de superar obstáculos imposibles.
El mundo infantil en abierta conexión con el tiempo. Dimensión que se traspasa con la inocencia y la ingenuidad.
Jesús en la cruz desde la visión de un testigo profano. Este observador, desde una posición irónica, reclama al condenado su falta de percepción de la realidad.
Con este texto iniciamos la entrega sobre los más escalofriantes asesinos seriales de todos los tiempos. Es un tratado universal del mal.
En ocasiones me ha parecido que Borges marcó algunos puntos con sutileza de lo que sería el futuro, hoy presente. Es posible que haya intuido la creación electrónica y virtual de la Biblioteca Infinita.
