Más Madera
La crisis trae consigo grandes dosis de nerviosismo y cambios de criterio por doquier. Las ventas no se concretan, las cuentas no salen, y la búsqueda de soluciones lleva en muchos casos a trabajar de un modo inadecuado.
Hoy voy a hablar de una palabra un poco engañosa, la multitarea.
Durante el día, hacemos gran variedad de cosas, y muchas de ellas suponen interrupciones respecto a otras: podemos introducir datos, hacer informes, revisarlos, llamar por teléfono o atenderlo, escribir y leer correos electrónicos, atender a compañeros o jefes, etcétera.
Las interrupciones suponen una pérdida de tiempo por doble motivo, ya que al tiempo que se pierde por el hecho en sí que demanda nuestra atención se une la merma de la concentración necesaria para realizar esa tarea, que debemos retomar.
La capacidad del ser humano para realizar varias tareas a la vez es limitada, si las dos requieren realmente nuestra atención no las podremos hacer a la vez, o dedicaremos mucho más tiempo de proceso a una de ellas, en detrimento de la otra.
Como comentaba al principio, el nerviosismo provoca multitud de órdenes –algunas contradictorias-, demandas de información y de realización de tareas por parte de los directivos hacia sus colaboradores, y toda esta retahíla de solicitudes en el mejor de los casos tendrá una jerarquía de prioridades (el directivo especifica el orden en que debe ocuparse de las tareas), pero en muchos casos ni siquiera existirá ese orden, o serán todas “para ayer”.
Pero además del tiempo que se pierde por estas interrupciones, la pérdida de concentración y el lapso para pasar de una a otra actividad, la multitarea provoca que se tarde en completar más cada una de las tareas, lo cual aumenta el nerviosismo de los jefes (que curiosamente, en muchas ocasiones son los que han contribuido a alargar los plazos con sus solicitudes).
Veamos un sencillo ejemplo. El trabajador tiene que realizar tres tareas, cada una de dos días. Si las realiza consecutivamente, tarda seis días, dos para cada actividad. ¿Fácil, no?
Ahora vamos con la multitarea. Realiza el trabajo A durante un día, pero ahí le encargan el trabajo B; cuando lleva un día con éste le encargan el C. Trabaja un día en él, pero le reclaman el A, y se pone con él hasta que lo termina. A continuación finaliza el B y finalmente el C. ¿Cuánto ha tardado? Seis días (aquí, obviamente, no tengo en cuenta que las interrupciones suponen una pérdida de concentración).
Pero en lugar de terminar cada una en dos días, ¿cuánto ha tardado en este caso? Ha finalizado cada una en ¡cuatro días! Y la percepción que tiene el jefe en este caso es: “cuánto ha tardado en realizar estas tareas”.
Así que cuando asignemos tareas adicionales a alguien, debemos tener en cuenta todas estas cuestiones. El momento de crisis actual hace que se realicen muchas solicitudes, y aun en el caso de que se establezcan claramente las prioridades, el tiempo perdido por las interrupciones y la sensación que se deriva de este alargamiento de las tareas puede contribuir al efecto caos que nos domina.
Por ello, no deberíamos añadir innecesariamente más leña al fuego, no hagamos -continuando con las analogías militares- como en la película de los hermanos Marx: "Traed madera, traed madera... es la guerra".
Hacer una pregunta
José Alberto Santos, nos indica, que Sinergia es la Teoría del campo psicológico que trata de entender como se crea la realidad perceptual y su relación con la estructura y funciones del cerebro.
Se comenta, que dlas capacidades, recursos, e inclusive más, desperdiciar las oportunidades de generar riqueza, como así también el despilfarro del más importantes de todos los recursos y que no es objeto de contabilización "el tiempo", debe ser no sólo tenido muy en cuenta por todos los integrantes de la organización, sino que además debe ser objeto de una política concreta tendiente a su eliminación.
Se comena, que las Organizaciones deben programar y aplicar políticas de reducción de energía eléctrica, consumo de agua y utilización de productos biodegradables que minimicen el impacto negativo al ambiente
Se comenta, que las multinacionales prefieren contratar personas del mercado al que desean llegar sobre todo para tener acceso al conocimiento sobre esas regiones. En China, por ejemplo, eso ha hecho que muchas multinacionales redujeran el número de trabajadores no chinos
El comercio online es la solución para la expansión de las pymes. Exige menos inversión en gran parte y gracias a que se puede contabilizar donde se tienen más ventas casi que nos pueden ayudar a tener un estudio de mercado para que, cuando queramos abrir nuevos locales físicos podamos hacerlo con total seguridad.
Se dice, que la logística empresarial, por medio de la administración logística y de la cadena de suministro, cubre la gestión y la planificación de las actividades de los departamentos de compras, producción, transporte, almacenaje, manutención y distribución
Seamos realistas, es hora de que usted tenga lo mejor. Es hora efectivamente porque lo necesita y mucho. Necesita lo que es importante, y lo que puede brindarle lo mejor de la perspectiva de una distribuidora. Por ende, ¿puedo hacer una recomendación? Obtén lo mejor en todo lo que necesita y mucho más.
Lo cierto, que ante esta evidencia, las escuelas de Administración, universidades, comprometidas con la formación y capacitación de profesionales encargados de dirigir las pymes, están obligadas a analizar la complejidad que se ha dado en las pymes y buscar soluciones que les permita garantizar una funcionalidad adecuada.
Hay que reconocerlo, además de un lógico deseo de mejorar, nos mueve la envidia, los deseos de ser mejor que el vecino, el compañero o el amigo. Esto da lugar a situaciones que, analizadas desde la fría perspectiva de los números resultan, cuando menos, curiosas.
He comentado ya en alguna ocasión que en muchos casos se produce una deficiente comprensión del mensaje que pretendemos transmitir, por diversos motivos, que en algunos casos serán achacables a nosotros mismos, en otros a nuestro interlocutor, y en ocasiones puede ser que el medio a través del cual se transmite el mensaje no sea el más adecuado.
Todos tenemos de vez en cuando una idea (que consideramos) genial. Es evidente que hay personas más creativas que otras, igual que hay gente que dibuja bien porque tiene ese don, y otros no lo tenemos. Sin embargo, la creatividad depende de otros factores, se puede “cultivar”, y existen diversas técnicas de generación de ideas.
Las empresas punteras destacan por la búsqueda de la excelencia en todos los detalles...
Uno de los gurús de la gestión empresarial, Stephen Covey, autor del best-seller Los siete hábitos de la gente altamente efectiva, dice una frase perfectamente aplicable a la situación actual: “siempre hay que tratar a los empleados exactamente como queremos que ellos traten a nuestros mejores clientes". Y es que por mucha palabrería y mucho management de salón que queramos aplicar, si los empleados están desmotivados, desanimados o malhumorados, ¿cómo van a atender bien a los clientes?
Vivimos tiempos difíciles, y todas las ventas son buenas, todos los clientes son valiosos para las empresas y apreciados por éstas. ¿O no?
Decía un compañero mío, que era responsable de marketing, una frase que siempre me pareció –como mínimo- un poco extraña. “El caso es que hablen de nosotros, aunque sea mal”.
Los jefecillos son aquellos personajes que más que dirigir entorpecen... Hoy quiero dedicar el artículo a una especie a extinguir, esos excelentes motivadores, y les he preparado un decálogo de actuación, para que no se les olvide ningún detalle.

