La Vuelta Al Campo, ¿Una Posible Solución?
Hace unos meses, en una entrevista publicada por el diario El Mundo, el Director de la London School of Economics y ex presidente del regulador financiero británico, Howard Davies, respondía así a la pregunta de cuál podría ser el sector que tire de la economía española los próximos años.
Las fresas, contestaba Davies. Como argumento, el clima español (“ustedes tienen mucho sol, supongo que eso funcionaría”).
Curioso. ¿Era simplemente una broma? ¿Una exageración? Quizás no tanto.
He cuestionado en varias ocasiones cuál puede ser el modelo económico español para el futuro. Hay algunos aspectos en los que este país es puntero, pero son pocos: creatividad, energías verdes, turismo (que también está basado en nuestra climatología), y poco más, no hemos sabido crear una industria potente, con honrosas excepciones, y alguna de las que teníamos, como la naval, está medio desmantelada.
La agricultura es vista como un sector atrasado, antiguo, en declive, en muchas ocasiones se mide el nivel de avance del país según el peso relativo de los sectores primario (agricultura, ganadería y pesca), secundario (fabricación) y terciario (servicios), entendiéndose que a mayor desarrollo del país, mayor peso del sector servicios.
Sin embargo, en el sector primario España podría llegar a ser líder mundial en diversos productos, incluso algunos de ellos con un valor añadido superior a lo habitual. En este caso, tendríamos que aprender a comercializar mejor estas características diferenciales del made in Spain.
Uno de los productos en los que claramente podría conseguirse esto es el aceite de oliva, del cual España es el líder en producción mundial. Sin embargo, en cuanto a la comercialización Italia se impone a España con claridad, liderando el mercado de Estados Unidos, incluso con prácticas como comprar aceite en España y envasarlo con sus marcas.
La compra de la italiana Bertolli por SOS -hoy de actualidad por el escándalo ocurrido en la empresa alimentaria española, por el préstamo de 212 millones de euros a sus máximos ejecutivos, los hermanos Salazar- se produjo precisamente por el intento de SOS de entrar con fuerza en el mercado estadounidense a través de esta marca italiana.
Otro producto en el que España es uno de los líderes mundiales es el vino, en sus diversos segmentos nuestro país compite al máximo nivel, y es por lo tanto una posición que se puede aprovechar.
Las fresas, como argumentaba Davies, es otro de los cultivos en los que España puede hacer fuerte su posición, en especial dedicándose a la agricultura ecológica, de más valor añadido –ya hay alrededor de un millón de hectáreas dedicadas en España a este tipo de agricultura.
También podríamos destacar en el mundo de los quesos, de los que en España hay una gran variedad y calidad, o en los embutidos ibéricos, por ejemplo.
¿Tiene sentido volver a pensar en la agricultura?Es posible que pueda ser visto como un atraso, pero en la City londinense, una de las dos capitales financieras del mundo, los huertos van en aumento. El propio Gobierno británico ha invitado a sus ciudadanos a que transformen sus jardines en huerto.
El National Trust, que es una organización sin ánimo de lucro para conservar y revalorizar monumentos y lugares de interés, va a dividir los enormes jardines de algunas de sus mansiones, y los alquilará por un módico precio –unas libras al año- para que la gente pueda cultivar sus propias verduras.
El Gobierno británico también ha instado a otros organismos, como la Sanidad Pública, los ferrocarriles o el Ministerio de Defensa para que repartan las extensiones improductivas de tierra que posean entre aquellos trabajadores que deseen cultivarlas.
Como anécdota, pero que refleja la profundidad de la crisis actual, ya en la II Guerra Mundial se realizó un reparto de tierras de este tipo, que incluía parques urbanos tan conocidos como Hyde Park, que se convirtió por un tiempo en un huerto de tomates.
Hacer una pregunta
Establecer una relación amorosa con un compañero de trabajo que no esté comprometido, puede en principio, parecer un gran problema; además, mantener relaciones en el trabajo resulta muy cómodo, porque es alguien a quien ves y con quien convives a diario, alguien a quien conoces sin prisa, con quien vas estableciendo en que son afines, las metas comunes que tienen e identificando sus gustos similares
El exceso de horas agota física y mentalmente a los trabajadores que terminan por inutilizar esas horas extras muchas veces innecesarias y que no mejoran su productividad.
No olvidemos, la importancia de la ética social como disciplina de estudio que se refiere a la existencia de metacriterios para la guía y evaluación de los comportamientos del hombre en sociedad.
La evaluación del desempeño no es un fin en sí misma, sino un instrumento, medio o herramienta para mejorar los resultados de los recursos humanos de la empresa. Para alcanzar ese objetivo básico y mejorar los resultados de los recursos humanos de la empresa, la Evaluación del Desempeño trata de alcanzar estos diversos objetivos intermedios:
De nada servirá inculcar nuevas habilidades a los empleados si no poseen la actitud correcta (no están predispuesto desde su mundo interno para tomarlas), ni mucho menos generarles un compromiso con la gestión del conocimiento.
Se comnta que el capital humano es un término usado en ciertas teorías económicas del crecimiento para designar a un hipotético factor de producción dependiente no sólo de la cantidad, sino también de la calidad, del grado de formación y de la productividad de las personas involucradas en un proceso productivo.
El kaizen no por simple es menos efectivo, habiendo revolucionado con su cambio estratégico de perspectiva todos los paradigmas existentes en occidente. Paradigmas que le costaron y aun le cuestan muy caro a las empresas occidentales.
El método Kaizen debe contemplar una visión sistémica de la empresa que participe activamente en los procesos productivos, y en la planificación comercial y financiera.
Hay que reconocerlo, además de un lógico deseo de mejorar, nos mueve la envidia, los deseos de ser mejor que el vecino, el compañero o el amigo. Esto da lugar a situaciones que, analizadas desde la fría perspectiva de los números resultan, cuando menos, curiosas.
He comentado ya en alguna ocasión que en muchos casos se produce una deficiente comprensión del mensaje que pretendemos transmitir, por diversos motivos, que en algunos casos serán achacables a nosotros mismos, en otros a nuestro interlocutor, y en ocasiones puede ser que el medio a través del cual se transmite el mensaje no sea el más adecuado.
Todos tenemos de vez en cuando una idea (que consideramos) genial. Es evidente que hay personas más creativas que otras, igual que hay gente que dibuja bien porque tiene ese don, y otros no lo tenemos. Sin embargo, la creatividad depende de otros factores, se puede “cultivar”, y existen diversas técnicas de generación de ideas.
La crisis trae consigo grandes dosis de nerviosismo y cambios de criterio por doquier. Las ventas no se concretan, las cuentas no salen, y la búsqueda de soluciones lleva en muchos casos a trabajar de un modo inadecuado. Hoy voy a hablar de una palabra un poco engañosa, la multitarea.
Las empresas punteras destacan por la búsqueda de la excelencia en todos los detalles...
Uno de los gurús de la gestión empresarial, Stephen Covey, autor del best-seller Los siete hábitos de la gente altamente efectiva, dice una frase perfectamente aplicable a la situación actual: “siempre hay que tratar a los empleados exactamente como queremos que ellos traten a nuestros mejores clientes". Y es que por mucha palabrería y mucho management de salón que queramos aplicar, si los empleados están desmotivados, desanimados o malhumorados, ¿cómo van a atender bien a los clientes?
Vivimos tiempos difíciles, y todas las ventas son buenas, todos los clientes son valiosos para las empresas y apreciados por éstas. ¿O no?
Decía un compañero mío, que era responsable de marketing, una frase que siempre me pareció –como mínimo- un poco extraña. “El caso es que hablen de nosotros, aunque sea mal”.

