El Papel De La Mujer En El Movimiento Yihadista
“La mujer casada, la pata quebrada y en casa”. Curiosamente, el refrán encontró eco en las últimas declaraciones de Ayman Al-Zawahiri, el “número dos” de Al Qaeda, quien invitó a las esposas de los hombres-bomba a dedicarse a las labores del hogar y a la educación de sus hijos. Según Al Zawahiri, la “noble tarea” de acabar con los enemigos del Islam incumbe a sus maridos.
Los comentarios del radical egipcio provocaron una oleada de protestas entre las candidatas al suicidio. La ira de las mujeres-bomba queda reflejada en los sitios de Internet de los extremistas islámicos. Las mayoría de los mensajes enviados recientemente a las páginas de la Red censuran el machismo de la cúpula de Al Qaeda, señalando la importancia del papel desempeñado por la mujer en la yihad. Más aún: la web de las yihadistas publica numerosos artículos dedicados a la participación de las musulmanas en las guerras de liberación, las operaciones de guerrilla, los ataques contra objetivos ‘enemigos’, etc.
Sin embargo, los expertos occidentales consideran que las mujeres no ocupan puestos clave en las estructuras de mando de Al Qaeda. Entre 1985 y 2006, las mujeres protagonizaron más de 220 operaciones suicidas, según el Centro Jaffe para Estudios Estratégicos de la Universidad de Tel Aviv.
Los territorios palestinos son el principal escenario de actuación de las mujeres-bomba. En los últimos veinte años, en Israel, Gaza y Cisjordania se perpetraron casi setenta ataques protagonizados por mujeres. El Rusia y Chechenia se registraron casi cincuenta actos de violencia; en Irak, más de una veintena; en Turquía, una quincena; en el Líbano, alrededor de seis; en Marruecos y Pakistán, dos ataques respectivamente.
Al parecer, una de las pocas organizaciones islámicas que reconoce el derecho de la mujer de involucrarse en la lucha contra los enemigos del mahometanismo es el movimiento de resistencia palestino Hamas. Y ello, pese a las reticencias formuladas en la década de los 80 por su fundador, el jeque Ahmed Yasin.
Para los servicios de inteligencia israelíes, que elaboraron un detalladísimo retrato-robot del hombre-bomba, la presencia de la mujer en los grupos de “mártires del Islam” sigue siendo una incógnita. En efecto, los expertos aún no han sido capaces de contestar a las siguientes preguntas: ¿difieren las motivaciones de la mujer de las del hombre-bomba? ¿Hay más dedicación a la causa en el seno del elemento femenino? ¿Son las mujeres más radicales que los hombres? ¿Necesitan un período de adiestramiento más corto que los varones? ¿Participan las combatientes en la toma de decisiones? ¿Desean las mujaydín establecer la estrategia de sus respectivas misiones?
Los especialistas israelíes y sus colegas occidentales prefieren no aportar respuestas a estas preguntas, tratando de minimizar el papel de la mujer. La única explicación valida facilitada por los servicios de lucha antiterrorista de Tel Aviv es que la presencia de una mujer en los escenarios de posibles atentados suscita menos suspicacia que la del varón
y que el éxito de los ataques perpetrados por mujeres-bomba sirven para… levantar el ánimo de los grupúsculos de combatientes suicidas.
Otra explicación que nos ha parecido poco lógica es que las suicidas provienen de estructuras sociales tradicionales. Su pertenencia a grupúsculos radicales ilustra su deseo de lograr la… emancipación de la mujer. Una meta aún inalcanzable para muchas musulmanas que, siempre según Ayman Al Zawahiri y… el refranero español, deben soñar con la no menos famosa frase: La mujer casera, el marido se la muera. Es, probablemente, la única manera de mostrar su auténtico valor.
Adrián Mac Liman
Analista político internacional
ccs@solidarios.org.es
Hacer una pregunta
Establecer una relación amorosa con un compañero de trabajo que no esté comprometido, puede en principio, parecer un gran problema; además, mantener relaciones en el trabajo resulta muy cómodo, porque es alguien a quien ves y con quien convives a diario, alguien a quien conoces sin prisa, con quien vas estableciendo en que son afines, las metas comunes que tienen e identificando sus gustos similares
El exceso de horas agota física y mentalmente a los trabajadores que terminan por inutilizar esas horas extras muchas veces innecesarias y que no mejoran su productividad.
No olvidemos, la importancia de la ética social como disciplina de estudio que se refiere a la existencia de metacriterios para la guía y evaluación de los comportamientos del hombre en sociedad.
La evaluación del desempeño no es un fin en sí misma, sino un instrumento, medio o herramienta para mejorar los resultados de los recursos humanos de la empresa. Para alcanzar ese objetivo básico y mejorar los resultados de los recursos humanos de la empresa, la Evaluación del Desempeño trata de alcanzar estos diversos objetivos intermedios:
De nada servirá inculcar nuevas habilidades a los empleados si no poseen la actitud correcta (no están predispuesto desde su mundo interno para tomarlas), ni mucho menos generarles un compromiso con la gestión del conocimiento.
Se comnta que el capital humano es un término usado en ciertas teorías económicas del crecimiento para designar a un hipotético factor de producción dependiente no sólo de la cantidad, sino también de la calidad, del grado de formación y de la productividad de las personas involucradas en un proceso productivo.
El kaizen no por simple es menos efectivo, habiendo revolucionado con su cambio estratégico de perspectiva todos los paradigmas existentes en occidente. Paradigmas que le costaron y aun le cuestan muy caro a las empresas occidentales.
El método Kaizen debe contemplar una visión sistémica de la empresa que participe activamente en los procesos productivos, y en la planificación comercial y financiera.
El voluntario es una persona que busca. A veces, las motivaciones de esa búsqueda son claramente positivas. Otras veces son dudosas, por no decir negativas. Pero lo cierto es que conocer los motivos reales de la persona que llega queriendo ser voluntario, incluso para ella misma, es muy difícil.
Gandhi decía que la grandeza de una nación y su progreso moral podían medirse por el trato que reciben sus animales. De ser cierta, esta frase restaría grandeza a países que rompen el equilibrio de la naturaleza para seguir un modelo de desarrollo insostenible.
En sus funciones básicas de supervivencia, el agua tiene valores esenciales que deben ser garantizados a todas las personas y comunidades, incluyendo las generaciones futuras.
Dirigentes políticos, economistas, sindicalistas y periodistas parecen estar de acuerdo en algo importante: para dejar atrás la crisis en curso hay que recuperar la senda del crecimiento económico y conseguir que despierte de una vez por todas el consumo.
Cuando participé en el Foro Económico Mundial para América Latina, pregunté: ante la actual crisis financiera, ¿se trata de salvar al capitalismo o a toda la humanidad? La respuesta es aparentemente obvia. ¿Por qué entonces el adverbio de modo?
“La pobreza no es natural. La crean los seres humanos. Vencer la pobreza no es caridad; es justicia, es proteger un derecho fundamental: el derecho a la dignidad, a una vida digna”. Nos lo dijo Nelson Mandela.
La recesión económica global reproduce el patrón del cambio climático: los ricos son en gran medida responsables, pero los pobres sufren las peores consecuencias. El Banco Mundial ha pronosticado que en 2009 otros 53 millones de personas se verán abocadas a la pobreza, además de los 150 millones a quienes afectó la crisis alimentaria del año pasado.
¿Es África un continente balcanizado?, se pregunta B. Ben Yahmed desde su indiscutible autoridad y prestigio. El problema se plantea por la absurda inclinación a admirar lo más grande y lo más caro. Al igual que muchos confunden valor con precio, no pocos siguen uncidos al sofisma de que cuanto más, mejor; en lugar de cuánto mejor, más.
