Notas Sobre La Sexualidad Y El Género

Posteado: 17/03/2009 |Comentarios: 0 | Vistas: 2,117 |

Notas Sobre La Sexualidad y El Género:
 Una Aproximación Dinámica Hacia La Actualidad

Para ilustrar la tendencia actual que se maneja en torno a la sexualidad, lo primero que quisiéramos enunciar en el siguiente documento son algunos lineamientos básicos propuestos por Sigmund Freud, que, por cierto, operan a modo de contexto en la  perspectiva de dilucidar y contrastar un enfoque teórico más flexible y abierto a los vertiginosos cambios del género de nuestra sociedad contemporánea.

Lo primero que invitamos a compartir es una mirada crítica dirigida al psicoanálisis tradicional, el cual representa una arquitectura teórica progresivamente desfasada a la medida de nuestros tiempos, tanto por la herencia patriarcal que afectaba los escritos de Freud como por los vínculos que mantenía con la hegemonía cultural dominante, que en reiteradas ocasiones superpuso cuotas de presión que refrendaban las diferencias entre hombres y mujeres para la producción del pensamiento psicológico del siglo XX.  No obstante, como veremos a continuación, la mirada expuesta por Lacan se inclina más bien hacia un marco analítico centrado en el sujeto que asume a la sexualidad desde la complejidad refugiada en nuevos horizontes que desnivelan al determinismo clásico, con un matiz absolutamente distinto al momento de abordar la construcción y expansión de identidades acompañadas de un proceso de pluralización.    

En este esquema, Sigmund Freud propuso ciertas bases estructurantes que constituyen la conformación de la sexualidad, donde sostiene desde una visión bastante  particular y sintomática, una manera de examinar las diferencias de género matizadas por dos corrientes expresadas en aparato anímico y en los efectos somáticos. Estas son; las tensiones y las disposiciones al acto sexual. Así plantea entonces, que dicha diferenciación está supeditada a la distribución de la libido y la construcción introyectada y proyectada de su objeto, que en el caso del hombre, en su niñez requiere de una función paterna que "posterga" esa libido narcisista investida de ternura, caricias y fuente inagotable de satisfacción, a través de la represión impuesta al hijo, logrando anular los deseos incestuosos y aumentar su miedo a la castración. En cambio, para el caso de la mujer, son más bien los efectos de la represión genital sostenida por la castración "temprana" y la disputa con la madre por el padre como objeto, dada la necesidad de buscar y obtener con este último, una dotación genital y fálica significativa. En este sentido, plantea que existen dos caminos diferentes -entre lo femenino y masculino- en torno a la represión y su nueva orientación del objeto y deseo, para que la libido, empuje o catexis, reorganice su economía del "amor".

En este proceso de unión de los instintos parciales, se consideran esenciales  los procesos evolutivos que conforman el estadio de la pubertad, donde "lo más singular de los mismos; esto es, el manifiesto crecimiento de los genitales exteriores que durante el período de latencia de la niñez había quedado interrumpido hasta cierto punto. Simultáneamente, el desarrollo de los genitales internos han avanzado tanto que pueden ya ser capaces de proporcionar productos sexuales, o, en el sexo femenino, acogerlos para la formación de un nuevo ser"1. De esta manera queda constituido un complicado aparato que espera su utilización, que en el rodeo hacia el acto sexual dictaminados por  una supuesta fijación temprana de la ternura y sensualidad (Investidura), busca mantener un principio de constancia como dispositivo de satisfacción que disminuya -lo más posible- la tensión displacentera en el aparato anímico.

Si examinamos la conformación de la sexualidad con un mayor rigurosidad, es promisorio comprender la forma en que se apoya  Freud para articular la sexualidad masculina y femenina. El autor sostiene que es prioritario asumir el supuesto de que cada vez que existía una ligazón-padre particularmente intensa había sido precedida por una ligazón-madre de igual intensidad y apasionamiento. A este estadio lo llamó fase preedípica o complejo de masculinidad. No obstante, en el desarrollo de esta, entiende que la niña atraviesa, en una primera instancia, una etapa de extrañamiento respecto de su sexualidad comparada a la fisonomía del varón. Sobre este punto, agrega que la madre seduce el quehacer sexual de la niña para luego prohibirlo, represión que posibilita la gestación de la angustia, manifestada como una transposición de la niña y su disposición a agredir. Posteriormente, tras la persistencia esperanzada de la niña por tener pene, se origina la envidia y resistencia por asumir su condición castrada, originando la fase preedípica o complejo de masculinidad, donde recrimina a la madre en numerosos intentos sin resultados.  En este sentido, la niña perpleja y frustrada, se comporta en la fase sádico-anal con una postura pasiva y desplegando activamente su agresividad.

No obstante, es conveniente señalar que un indicador importante para complementar este tránsito es la fase de masturbación en la niña, experimenta "un fuerte descenso de  las aspiraciones sexuales activas y un ascenso de las pasivas"2. Y el tránsito del objeto-padre se cumple con la ayuda de este descenso, quedando expedito el camino hacia la feminidad. En este contexto entonces, Freud sostiene que "es correcto, sin duda, que entre la ligazón-padre y el complejo de la masculinidad, hay una relación de oposición. Entre actividad y pasividad, masculinidad y feminidad"... "Así, la defensa en pos de la feminidad halla su primera expresión en la individualidad del pene del niño y por eso merece ser llamada de acuerdo a ella"3.

Otra fundamentación para sustentar su tesis sobre la diferenciación del género la recoge desde observaciones científicas de tipo biologicistas, las cuales se apoyan en argumentos rudimentarios y asociaciones espurias como para analogar una completa representación de la sexualidad.  En efecto, toma como referencia a la célula genésica masculina que se mueve activamente y busca a la femenina, en cambio, lo contrasta con el óvulo que permanece inmóvil y aguarda de manera pasiva. Empero, explica que esta diferencia en la sexualidad es una generalidad, pero tanto el hombre como la mujer, en diversas ocasiones, necesitan dosis de actividad y pasividad, para conseguir sus metas. "Puede ser necesaria una gran dosis de actividad para alcanzar una meta pasiva"4.

En este sentido, sospechamos que una crítica fundamental dirigida a Freud subyace a la estructura ontogenética y filogenética5 para explicar la conformación de la sexualidad, y  según los mecanismos en los que se configuran la represión y nerviosidad cultural moderna, invoca principalmente a las pulsiones vida y muerte enmarcadas en los principios de nirvana, placer y realidad. Estos, en conjunto con los influjos sociales, han configurado una arquitectura teórica psicoanalítica que fundamenta y estampa las desigualdades y tensiones, que según el autor, son prácticamente necesarias para la reproducción de una sociedad diferenciada por género.

Desde la arquitectura teórica que propone Lacan, aparece una postura más humilde y sencilla que no intenta extraer verdades. Este pensador inmerso en la corriente más contemporánea al momento de explicar el psicoanálisis, reflexiona más bien sobre la constitución de un sujeto sumergido en contra de los principios que guiaron la modernidad6, la razón, la filosofía moderna de Descartes y el positivismo. El psicoanalista Francés asume una postura contrapuesta a la teleología ontológica tradicional que exige un  modelo causal, planteando una renovada forma de explicar el psicoanálisis conectada a la singularidad y la constitución del sujeto con el problema inmanente provocado por una sociedad insatisfecha. Es decir, se plantea el problema de la imposibilidad de la libertad plena del individuo en el goce mediado, y muchas veces coartado, en la vida cotidiana de orden societal. Al respecto, sostiene: "Lo que aparta al individuo de la especie, que aparta la particularidad de lo universal, como consecuencia de la regla"7.

En base a esta insatisfacción de la experimentación biográfica y experiencial de un sujeto, encontramos dos posturas claramente definidas: Freud, por una parte, cita el principio de Nirvana, y Lacan, por otra, cita al goce absoluto. Lo cierto es que en ambos casos las premisas ideales se ven limitadas por influjos sociales (neurosis), o mejor dicho, por la propia existencia del ser visto como un ente "Intra-circumundano"8 que ha intercambiado aquella esencia por conformar parte de la sociedad.

En este sentido, plantea que en la premisa del "ser sujeto" no existen lo que llamamos socialmente "géneros"9, ya que son productos ideológicos de la sociedad para determinar posiciones de clases, que a modo del autor, corresponden a la inteligibilidad de encontrar el goce conectado con el deseo y los fantasmas para explicar en esencia y verdad una humanidad, por lo que critica vigorosamente aquella pretensión de la psicología inconsciente que tropezaba con su propia inconsciencia.

La primera aproximación que introduce entonces, dice relación con que la sexualidad  debemos pensarla desde tres planos: Lo real, lo simbólico y lo imaginario. Estos tres planos están imbricados y definen al goce como una experiencia que opera bajo una órbita autoerótica, donde el inconciente es más bien un discurso del Otro, orientado por el deseo del otro y determinado por lo real.  Lo interesante es que el sujeto y su aparición en la mundanidad se constituyen a través de lo simbólico, por medio de actos expresivos10 y  lenguaje. En este pasaje, se inscribe un significante en el inconsciente que va a orientar y reorganizar la cadena de significantes ulteriores. En efecto, esta cadena de significante juega un papel primordial el goce y su vaciamiento, que sin duda, dependen del significante amo11. Pero dentro de ese significante "inicial" coexiste otro fragmento en el goce, el objeto pequeño a, aquél satélite que mantiene una correspondencia con la pulsión y su movimiento, siendo un elemento netamente no verbal y no lingüístico. Por lo tanto, la sexualidad es un entramado lingüístico y empujado por el goce. Y el hombre, la metáfora del no sujeto y su persecución hacia el objeto a, que, como  propiedad fálica soporta sus significantes, se aísla del significante del cual no hay significado, y que, en lo que toca al sentido, simboliza su fracaso. En la sexualidad  "No tiene que ver como pareja, sino como objeto a inscrito del otro lado de la barra. Sólo por intermedio de ser causa de su deseo le es dado alcanzar a su pareja sexual, que es el Otro"12.

Retomando lo anterior, se podría leer que la cultura se regenera desde el propio sujeto, y va recomponiendo y conjugando elementos para ir empujando -en un abanico inmenso de posibilidades- aquellos que estimamos inconcientemente necesarios para vaciar el goce. Tal como se discutió, hay una necesidad de articular dos órganos distintos, del significante y del goce, que en sociedad son domesticados, imponiéndole siempre cuotas de sensatez para que el sujeto a través del discurso y lenguaje dé versiones, historias o fantasías como verdaderos fantasmas13. Así, cada fantasía particular tiene aisladamente su propio fantasma. Pero en definitiva, lo que intentamos de exponer es que las fantasías son una manera de tratar de darnos cuenta de este goce, pero que para efectos de la realidad, por medio del lenguaje, la inventamos simbólicamente y nuestro "fantasma" organiza las formas de goce en que tienen lugar en la escenificación. Por ejemplo, no sólo la relación sexual puede generar placer, si no que también el impedimento de esta, las caricias, el dolor, la observación y una multiplicidad, conjugación o excluyencia infinita de otras escenas. No hay que olvidar que el goce es autoerótico, indeterminable y depende de la singularidad así como de su objeto a.

En este sentido, Lacan sugiere que el complejo de Edipo no es más que una buena historia, una narración, una metáfora, donde lo que verdaderamente importa es la constitución subjetiva del problema de la castración, como encuentro obligado para todo ser con la falta. A su juicio, el primer otro materno es fundamental en la falta que experimenta el niño o la niña, porque él o ella no es todo para la madre y a la madre le falta "algo" que no lo encuentra a plenitud con el pequeño. Es decir, se instala la pregunta; ¿Qué es lo que el otro quería de mí? (El deseo). Sobre este plano la niña y niño corresponden a un mismo lugar. En cambio, el nombre del padre alude a la función de representar la ley simbólica, la separación de la madre y el ingreso al lenguaje, orden y sociedad. Así, la metáfora paterna es la sustitución de un elemento por otro, pero la castración, es más bien la separación del vínculo simbiótico con la madre.

El mundo simbólico entrega respuestas en cierto sentido, el ser dotado de lenguaje se encuentran ciertas fórmulas de respuesta sobre ¿Qué falo es el significante del deseo del otro?, que al modo de ver propuesto por Lacan, es un inmenso rodeo sin respuestas y satisfacciones parciales motivadas por la singularidad. De manera que, el falo es fundamental, es lo que sujeto cree que el otro desea, es un espacio vacío que espera ser llenado de significantes.

Para el psicoanálsis el sujeto está barrado, tanto por el significante o por el inconciente, y también, por el objeto a o por el goce. El goce es causa y el inconciente leyes, que en el mundo de los significantes trata de llenar vacíos en un largo rodeo de goces parciales. Y la relación con la ley, es decir, la forma en que se origina la identidad de la sexualidad, no necesariamente está determinada con la posición del sujeto asociada con el falo. De esta manera, lo central es discriminar cuál es la relación egocentrada con la ley, por qué las posiciones sexuadas se diferencian de maneras muy variadas, tienen relaciones diferentes y presentan diversas posturas frente a dicha ley. (Incluso, esto es llevado al extremo con el criterio de la singularidad)

En tal sentido, el ser es preso del fantasma cautivo que en la teoría de Freud se denominó como principio de realidad. En cambio, el Otro donde la mujer no existe -metafóricamente-, pero está intrínsecamente relacionada, puede tener relación con la propiedad fálica significante que no tiene significado, cuyo soporte es, en el caso del hombre, el goce fálico fantasmal de la masturbación del idiota.

Las mujeres están enalmoradas, es decir, alman el alma. Pero esa alma que alman en su pareja, sólo pueden a conducirla a la histeria, que es hacer de hombre, y ser por tanto también ella homosexual o fuerasexo.   Ese es el destino mal hecho de la sociedad, crear un fantasma, el amor cortés y la iracunda  inconciencia del discurso científico que no ha contribuido en nada para arreglar las coordenadas entre la relación hombre y mujer. De lo anterior se desprende que hay que desmitificar la sexualidad y darle a la relación sexual que yace de amoralidad, su almoralidad. Donde la relación sexual se abisma en el sin sentido, mientras que nosotros queremos -a toda costa- darle sentido, es decir, una realidad fantasmática. "Pero, la pregunta parte de que si hay algo, el goce, y que no es posible decir si la mujer puede decir algo de él: si puede decir lo que de él sabe"... "Así podría decirse que mientras más se preste el hombre a que la mujer lo confunda con dios, o sea, con lo que ella goza y menos odia, menos es, después de todo, como no hay amor sin odio, menos ama"14... (Odioamorosamiento)

En breve, lo que concierne a la sexualidad humana, según las reglas de lo simbólico y de la ley del deseo,  este goce debiera ser autoerótico, fantasmático y vinculado al objeto a, pero hay diversidad, hay personas que tienen otro tipo de goce, hay identidades distintas en las coordenadas que configuran las relaciones de género, y que precisamente, no todas ellas están tomadas por la ley fálica.

En definitiva, concordamos con la pregunta; ¿Cómo se puede ser heterosexual, si el inconsciente es homosexual?15

Efectivamente, la ética "incólume" que cercena las posibilidades de la sexualidad en un mundo ideal y construido simbólicamente, manejado por el poder de las clases y la ciencia inconsciente, refrenda las desigualdades de género. Esto es, porque el individuo aunque tenga un inconsciente homosexual, no necesariamente debe serlo. Insistimos, no porque las dotaciones sexuales y lo que dice la ciencia sobre la fisonomía, deben ser los mandatos que los hombres y las mujeres deben acoger. Sobre este punto, una aproximación dinámica actual de las identidades manifiesta lo contrario, son múltiples, y el goce es un marco mucho más amplio y al cual le debemos un respeto más honesto.

Sobre este punto, me gustaría retomar y aterrizar la concepción de la identidad relacionada con la problemática de la sexualidad. Y si bien, la identidad tiene un principio en la imagen del sí mismo, también implica un amor a la alteridad motivada por el objeto a, que en el plano del goce se multiplica. Hoy existe una expansión de las identidades, en la actualidad hay muchas voces que invocan a diversos objetos a.  Pero uno de los problemas verticales de la sociedad, dice relación con que aún se justifican los resquicios remanentes de una ciencia determinista en el área de la sexualidad. (Ser femenino o masculino) En el discurso político, en la publicidad, en las propagandas publicitarias y en otras áreas, todavía encontramos mandatos fuertemente arraigados a diferencias sexuales y de género. Y en lo particular, sospechamos que el malestar "sentido" al estudiar de una manera muy distinta las relaciones humanas, no guarda relación con esta forma inconsciente de ver el mundo. Hoy existen, por decirlo de algún modo, "más géneros" y más identidades que no deben estar sujetas a diferenciaciones del cuerpo y/o principios que invoquen  categorizaciones culturales.

Hoy no es lo mismo ser un gay, un homosexual, un transexual, o una lesbiana que mantiene su feminidad. Creo que estas categorías, ya encierran problemas y discriminaciones. Inclusive, ¿Por qué hoy todos no podemos ser iguales culturalmente frente al goce particular que el ser requiere para ser?

Dejar instalada esta interrogante entonces, implica abordar el problema de la discriminación y la desigualdad de la sexualidad, sus roles y las confrontaciones de poder. En este sentido, un discurso reflexivo y más moderno no sólo debe asegurar la diversidad sexual y cultural, si que además ahondar en la posibilidad de cambiar las estructuras simbólicas y de clase que hoy se manejan en los discursos y las pautas de control social.

El terreno de las representaciones está muy por debajo del ser, de su goce y la libertad. Debemos minimizar la brecha entre sujetos y sistemas, y creo que un punto de partida  esencial es encontrar el respeto al goce de la alteridad, dejarlo gozar sin limitar demasiado el que experimenta el ego. Lo que proponemos entonces es mayor estabilidad, con un principio que privilegie aquella diversidad en pos de  de una justicia social y equidad, que son los mismos principios que resguardaron la integridad humana y la propiedad privada de nuestra sociedad, muy insipiente en nuestros días. 

 

 

 

 

Principales Referencias Bibliográficas

* Freud. S. Más allá del principio del placer. Obras completas. Buenos Aires, Losada, 1997.

* Freud. S. Sobre la sexualidad femenina. Obras completas. Buenos Aires, Losada, 1997.

* Freud. S. Tres Ensayos para una teoría sexual. Obras completas. Tomo IX, Buenos Aires, Losada, 1997.

* Lacan, J. Aún. El seminario 20. Buenos Aires: Paidós, 1981. Capítulo VII, "Una carta de almor"

* Soler, Colette.  La maldición sobre el sexo. Buenos Aires: Manantial, 2000. Capítulo 12 "El espacio del goce"

* Miller, Jacques-Alain. El ruiseñor de Lacan. Conferencia inaugural del ICBA. En: Jacques-Alain Miller, Del Edipo a la sexuación. Colección del Instituto Clínico de Buenos Aires. Buenos Aires: Paidós, 2001.

* Laplanche. J. Pontalis. J. Diccionario de Psicoanálisis. Ed. Paidós. Barcelona, 1996.

* Heideger. M. Ser y Tiempo. 1979.

 

1 Freud. S. "Tres Ensayos para una teoría sexual". Obras completas. Tomo IX, Buenos Aires, Losada, 1997.
2 Freud. S. "Sobre la sexualidad femenina". Obras completas. Buenos Aires, Losada, 1997.
3 Ídem.
4 Freud. S. "La feminidad". Obras completas. Buenos Aires, 1993.
5 Véase en Herber Marcuse, quien rescata las pulsiones y la lectura del ser  humano desde la evolución situado en la Horda, su ontogénesis y una teorización filogenética. Un buen ejemplo está en la obra de Freud; "El Tabú al incesto" donde destaca la función paterna, y también, en sus análisis sobre el totemismo.
6 Algunos de los hitos que dominaron la modernidad son: La revolución francesa, la Ilustración, el desarrollo tecnológico propio de la Industrialización, entre otros.
7 Miller, Jacques-Alain. El ruiseñor de Lacan. Conferencia inaugural del ICBA. En: Jacques-Alain Miller, Del Edipo a la sexuación. Colección del Instituto Clínico de Buenos Aires. Buenos Aires: Paidós, 2001.(pp. 245-265)
8 Concepto trabajado en Heideger en su obra Ser y Tiempo, el cual integra al sujeto en su análisis fenomenológico.
9 Incluso, desde la singularidad, asume que no existe relación sexual.
10 Véase en la teoría de la comunicación de Niklas Luhmann, donde el lenguaje también puede expresarse en un acto de comunicar no verbal.
11 Principio orientador del sentido.
12 Lacan, J. Aún. El seminario 20. Buenos Aires: Paidós, 1981. Capítulo VII, "Una carta de almor" (pp.95-108)
13 Escena imaginaria de la relación entre el sujeto con el objeto a.
14 Lacan, J. Aún. El seminario 20. Buenos Aires: Paidós, 1981. Capítulo VII, "Una carta de almor" (pp.95-108)
15 Soler, Colette.  La maldición sobre el sexo. Buenos Aires: Manantial, 2000. Capítulo 12 "El espacio del goce" (pp. 221-241)
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    sexualidad y genero una aproximacion a las corrientes teoricas actuales

    Ahmed Zahir

    Podemos reconocer por lo menos a tres tipos de terrorismo según su finalidad: 1.Terrorismo nacionalista: es una resistencia contra el colonialismo. 2.Terrorismo de estado: a-interno. b-externo. 3.Contra-terrorismo: a-Contra-terrorismo interno. b-Contra-terrorismo externo.

    por: Ahmed Zahirl Monografíasl 12/05/2012 lVistas: 23
    Ahmed Zahir

    Se supone que el terrorismo se acontece al rededor de la historia humana y en todas las regiones del mundo. El historiador griego Xenophon (430-349) a.j.c.) escribe sobre las estimulaciones psicológicas de la guerra y el terrorismo contra los pueblos. También los gobernadores romanos como Tiberius (14-37) y caligula (37-41), usan la violencia, ejecutan guillotinas y atacan los bienes de los que se oponen a su gobierno.

    por: Ahmed Zahirl Monografíasl 12/05/2012

    El procedimiento administrativo común en las entidades locales se rige, en su mayoría, por la Ley 30/92, aunque tiene unas pequeñas diferencias con el resto de Administraciones Públicas.

    por: Rafa Bernabél Monografíasl 27/04/2012 lVistas: 39
    Demócrito

    ¿Por qué las paradojas? Compruebe, por su lado, que del único modo en que fue obtenida c ha sido desde espejos, cristales, etc. y que, según el principio de relatividad, c es solo la velocidad de la luz desde espejos, cristales, etc. SIN QUE NADA IMPIDA LA EXISTENCIA DE LUZ MÁS Y MENOS RÁPIDA ANTES DE SU RETRANSMISIÓN EN DICHOS OBJETOS. Pero la irreflexiva y generalizada confianza en la Constancia de la velocidad de la luz ha empantanado la física en el "paradójico" (falso) mundo de Einstein.

    por: Demócritol Monografíasl 15/04/2012 lVistas: 24
    Demócrito

    ¿Por qué las paradojas? Compruebe, por su lado, que del único modo en que fue obtenida c ha sido desde espejos, cristales, etc. y que, según el principio de relatividad, c es solo la velocidad de la luz desde espejos, cristales, etc. SIN QUE NADA IMPIDA LA EXISTENCIA DE LUZ MÁS Y MENOS RÁPIDA ANTES DE SU RETRANSMISIÓN EN DICHOS OBJETOS. Pero la irreflexiva y generalizada confianza en la Constancia de la velocidad de la luz ha empantanado la física en el "paradójico" (falso) mundo de Einstein.

    por: Demócritol Monografíasl 31/03/2012 lVistas: 21
    MLegal

    La injerencia del ruido en eñ derecho a la salud, al descanso y, por supuesto, a la intimidad e invulnerabilidad del domicilio, llevan aparejados unos medios de defensa que se pueden diferenciar en varios procedimientos.

    por: MLegall Monografíasl 24/12/2011 lVistas: 109

    Cabe indicar que el presente tema aún cuando no ha sido desarrollado en nuestra legislación nacional, sea en el sentido de regular su prohibición o de consentir su práctica, lo cierto es que resulta conveniente normarlo, pues de esta forma se protegería no solo a la mujer que "presta" su vientre, sino también a quien lo solicita y en primera instancia a la prole.

    por: Jorge Antonio Robles Pachecol Monografíasl 08/12/2011 lVistas: 94

    ¿Qué es un lubricante de grado alimenticio? Los lubricantes de grado alimenticio deben, en primer lugar, cubrir las mismas funciones técnicas que un lubricante de cualquier otro tipo: proveer protección frente al desgaste, fricción, corrosión, oxidación, disipar el calor, ser compatible con gomas, elastómeros y otros materiales de juntas, como proveer propiedades sellantes en algunos casos.

    por: texaslubl Monografíasl 14/11/2011 lVistas: 100

    Las contradicciones y desigualdades que experimenta la sociedad chilena y el sistema educativo respecto a la incorporación de las Tecnologías de la Información y Comunicación implican asimetrías y brechas sociales resultado de la complejidad entre las relaciones y posiciones socioeconómicas expresadas por condiciones materiales, sociales y culturales disponibles en los actores que componen el sistema educativo chileno y asociadas a los roles del Estado y del Mercado. Como nuevo espacio para la investigación educativa, sobre este marco, proponemos el concepto de osmosis socio-digital y exploramos la brecha digital y los simbolismos de las TIC, desde distintos estudios globales y desde nuestro propio estudio, especificado al capital social y cultural, y a los simbolismos asociados a las TIC, en un caso de estudiantes, apoderados y profesores de 2° medio en 3 colegios de comunas alta, media y baja

    por: Claudio Guzmán Valencia. Sociólogo.l Monografíasl 20/03/2009 lVistas: 91

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