Las Tormentas De Ideas
Una de las técnicas más conocidas en el mundo empresarial es el brainstorming o tormenta de ideas. Sin embargo, su deficiente aplicación en muchos casos la convierte en una de las más infravaloradas.
La tormenta de ideas es una técnica inventada por Alex Osborn, que facilita mediante el trabajo en grupo la generación de ideas creativas.
A pesar de que requiere un poco de libertad a la hora de proponer opciones, también tienen que cumplirse unas normas básicas.
Sin embargo, en muchas ocasiones no se cumple ni lo uno ni lo otro, lo cual lleva a una discusión en torno a alguna idea –normalmente, la del jefe- más que a una tormenta de ideas propiamente dicha.
Para empezar, debe haber un moderador, que no tiene por qué ser el jefe, incluso en muchas ocasiones, es mejor que no lo sea –en algunos casos, incluso puede ser conveniente que sea alguien externo. El moderador debe conseguir que todos participen, sin imponer nada, pero manteniendo cierto orden.
En este sentido, es fundamental que el moderador consiga que no se critiquen las ideas de nadie, ni las que parezcan totalmente disparatadas, pues a partir de ellas pueden surgir otras que sean buenas. Este es un aspecto en el que suelen fallar las reuniones de este tipo, y por lo tanto es uno de los cometidos más importantes (cuántas veces se pierden una buena idea porque alguien, normalmente de más rango, dice que es una tontería).
Es conveniente, como en toda reunión, fijar un horario y una duración para la sesión. No es conveniente que se alargue demasiado, ya que se pierde frescura. En caso necesario, se puede hacer una segunda sesión a partir de la primera, pero uno o dos días después, ya que así los participantes pueden haber madurado alguna idea. En cualquier caso, y según el tipo de problema analizado, la duración puede estar en torno a una hora.
Tampoco es conveniente que la sesión sea muy corta, puesto que normalmente los primeros minutos son en los que salen las ideas obvias y se rompe un poco el hielo, y a medida que avanza la sesión, se va profundizando más y encadenando ideas.
Todas las ideas se van anotando en una pizarra, para que todo el mundo las tenga presente (hoy en día, el moderador puede contar con un ordenador y un proyector). No se descarta ninguna, y por tanto en principio se busca más la cantidad que la calidad, ya que en muchas ocasiones las buenas ideas surgen de otras que en principio parecían descabelladas, o como unión o síntesis de varias anteriores. El propio moderador puede fomentar que se intenten este tipo de modificaciones o evoluciones de ideas.
También puede provocar un poco la rivalidad –de manera sana, por supuesto-. En muchas ocasiones, esta competencia estimula mucho la generación de ideas. Por eso también es bueno que los componentes del brainstorming sean un equipo con mucha diversidad, distintos departamentos, diversos estatus, diferentes edades, hombres y mujeres… ya que así pueden generarse más ideas distintas (éste es otro de los fallos que se suele cometer, hacer un brainstorming entre personas del mismo departamento, y con pensamientos similares acerca del problema a tratar).
Al finalizar la sesión, el moderador puede intentar forzar un poco la máquina (“a ver si conseguimos cinco ideas más”). Una vez finalizada, se les dará a los participantes la lista de ideas, para que la revisen en ese día o el día siguiente, por si se les ocurriera algo más. La decisión final sobre la mejor opción la puede volver a tomar el mismo grupo, u otro distinto. En cualquier caso, los participantes en la sesión deberían ser informados de cuál ha sido la decisión final.
Por último, señalar que el brainstorming no vale para la resolución de cualquier tipo de problema (y éste es otro de los motivos por los que muchas veces esta técnica es menospreciada, porque se utiliza indebidamente).
Así, puede servir para generar ideas sobre el nombre de un producto, la marca, el diseño de un envase… pero difícilmente serviría, por ejemplo, para responder a si debemos abrir una tienda en la zona norte de la ciudad.
Hacer una pregunta
Muchos son los cambios, retos, amenazas, oportunidades que se derivan de la competitividad, de la actuación de las empresas en los escenarios en donde participan y todo ello ha incidido significativamente en la necesidad de dar paso a nuevos conocimientos, paradigma de la ciencia administrativa que no pueden ignorarse, como el caso que nos concierne de la Readministración.
La suma de individuos pensante es la clave de los thinkertoys de grupos para solucionar problemas de tipo empresarial
En estos días encontrar una oportunidad de negocio se ha vuelto tan difícil como encontrar agua en el desierto, sin embargo no es imposible. Continuamente escuchamos decir, "busca un nicho de mercado que nadie haya atacado y crea un negocio de ahí", pero nos hemos puesto a pensar ¿Qué tan productivo es buscar nichos de mercado?
No es fácil tener empleados motivados en una empresa, pero no podemos olvidar que la hacer lo posible por lograr motivación es una buena forma de lograr mayor productividad, y que la empresa sea más eficiente y esta pueda ganar más dinero.
Parece ser que muchas empresas aun no tienen idea de como capacitar al personal, o simplemente no les interesa, debido a que capacitar al personal de una empresa, algunas veces, representa gastos y mucha dedicación, por lo cual muchos empresarios optan por abstenerse de capacitar al personal de sus empresas, ignorando que con este tipo de aptitud están haciendo un mal incalculable para sus operaciones comerciales.
Film de ciencia ficción, estrenada en el año 1976 con 2 nominaciones al Oscar: Fotografía y dir. artística. Premio especial (efectos visuales), con los actores Michael York, Richard Jordan, Peter Ustinov, Jenny Agutter, Roscoe Lee Browne, Farrah Fawcett
La estrategia empresarial es la búsqueda programada de un plan de acción que desarrolle la ventaja competitiva de una empresa y la incremente, de forma que esta logre crecer y expandir su mercado reduciendo la competencia
Los documentos, ya sean en papel o electrónicos, continúan siendo la interconexión directa de los negocios, entre otros ámbitos de la vida cotidiana. Son el medio de comunicación básico entre empresas y clientes y, por tanto, su evolución está unida al avance de la tecnología de software documental que respalda a los procesos empresariales.
A pesar de que la mayoría de los usuarios accede a las redes sociales a diario, la justificación por parte de las empresas a bloquear el acceso a sus empleados a este tipo de webs no se basa en motivos de productividad sino en los problemas de seguridad que puede ocasionar entrar a ver sus perfiles sociales con los dispositivos de la organización
La realidad emocional de una empresa: su estilo de liderazgo, cultura empresarial y problemas emergentes se descubren mediante acercamiento a las personas, aunque el miedo al cambio a veces hace dificil detectar a las llamadas "mariposas" y poder mejorar el rendimiento empresarial y profesional.
Hay que reconocerlo, además de un lógico deseo de mejorar, nos mueve la envidia, los deseos de ser mejor que el vecino, el compañero o el amigo. Esto da lugar a situaciones que, analizadas desde la fría perspectiva de los números resultan, cuando menos, curiosas.
He comentado ya en alguna ocasión que en muchos casos se produce una deficiente comprensión del mensaje que pretendemos transmitir, por diversos motivos, que en algunos casos serán achacables a nosotros mismos, en otros a nuestro interlocutor, y en ocasiones puede ser que el medio a través del cual se transmite el mensaje no sea el más adecuado.
Todos tenemos de vez en cuando una idea (que consideramos) genial. Es evidente que hay personas más creativas que otras, igual que hay gente que dibuja bien porque tiene ese don, y otros no lo tenemos. Sin embargo, la creatividad depende de otros factores, se puede “cultivar”, y existen diversas técnicas de generación de ideas.
La crisis trae consigo grandes dosis de nerviosismo y cambios de criterio por doquier. Las ventas no se concretan, las cuentas no salen, y la búsqueda de soluciones lleva en muchos casos a trabajar de un modo inadecuado. Hoy voy a hablar de una palabra un poco engañosa, la multitarea.
Las empresas punteras destacan por la búsqueda de la excelencia en todos los detalles...
Uno de los gurús de la gestión empresarial, Stephen Covey, autor del best-seller Los siete hábitos de la gente altamente efectiva, dice una frase perfectamente aplicable a la situación actual: “siempre hay que tratar a los empleados exactamente como queremos que ellos traten a nuestros mejores clientes". Y es que por mucha palabrería y mucho management de salón que queramos aplicar, si los empleados están desmotivados, desanimados o malhumorados, ¿cómo van a atender bien a los clientes?
Vivimos tiempos difíciles, y todas las ventas son buenas, todos los clientes son valiosos para las empresas y apreciados por éstas. ¿O no?
Decía un compañero mío, que era responsable de marketing, una frase que siempre me pareció –como mínimo- un poco extraña. “El caso es que hablen de nosotros, aunque sea mal”.

