Vuelta alrededor de ISLANDIA

Posteado: 13/07/2008 |Comentarios: 1 | Vistas: 363 |

Situada entre el Atlántico norte y el océano glacial Ártico, Islandia constituye un enorme peñasco en forma de meseta, con una altura media de 500 metros. Una cordillera cruza la isla de este a oeste y crea una extensa región de hielo, donde se originan los principales ríos del país. El litoral se caracteriza por su abrupta irregularidad, que conforma un paisaje lleno de fiordos. En fuerte contraste, Islandia alberga también zonas volcánicas y geotermales que regalan paisajes lunares y áridos del todo diferentes. Por eso con justa razón de habla de Islandia como una peuliar mezcla de fuego y hielo.
Siguiendo la “ring road”, una carretera de 1.400 kilómetros que circunvala la isla, es posible descubrir sus mayores atractivos y llevarse consigo las mejores imágenes de este lejano y salvaje país.

Ya nos habían advertido que después de las casi 5 horas de vuelo que separan España de Islandia encontraríamos un lugar completamente diferente a lo que estamos acostumbrados a asociar con nuestro viejo continente. El último rincón salvaje de Europa, un lugar donde se percibe  un ritmo de vida pausado, donde las inclemencias del tiempo han forjado un espíritu austero y esforzado en sus habitantes y donde la naturaleza es dueña y señora de cada rincón.

Nada más subirnos al avión de una línea de bajo coste islandesa que hace el trayecto entre una ciudad costera española y Reykiavik comenzó nuestra experiencia. En el avión éramos unos pocos españoles en medio de un enjambre de albos islandeses, la mayoría tocados en exceso por el sol del Mediterráneo. Sin duda para ellos el paraíso está en nuestras costas.

Uno de los mitos ciertos de Islandia es que es un país tan hermoso como caro, y prueba de ello fue que al aterrizar en Reykiavik, los islandeses arrasaron con los productos del Duty Free del coqueto aeropuerto, sobre todo salían cargados de tabaco y alcohol. A lo mejor detenernos en estas tiendas no hubiera sido mala idea.

El aeropuerto internacional de Keflavik es pequeño pero moderno, ordenado y funcional, con lo que una serie de señales en islandés e inglés nos indicaban claramente dónde coger el FlyBus que nos llevaría a Reykjavik, a unos 45 minutos de camino. Esta es la forma más común de acercarse a la ciudad, funciona muy bien y con puntualidad. Así, como todo el mundo, nos subimos en el pequeño autobús que nos llevó entre carreteras totalmente desiertas (eran las 5 am!) hasta nuestro hotel en la capital. ¡Por fin un descanso!

Nuestro primer día en Reykiavik empezó con una lluvia no del todo inesperada, a la que tuvimos que poner buena cara porque en Islandia hay que estar preparado para un clima variable bien sea primavera o verano, la lluvia aparece cuando se le antoja, lo mismo el viento y afortunadamente también del sol. No se debe temer al clima de Islandia, en verano es bastante benigno y más caluroso de lo que uno pudiera esperar.

Recogimos un vehículo 4x4 del rent a car más cercano al hotel, la forma más común de moverse en esta isla, y para nosotros también la más cómoda. Después de estudiar mapas, llenar el depósito de gasolina (toda una precaución ya que no hay gasolineras con la frecuencia a la que estamos acostumbrados en España), partimos rumbo al más conocido atractivo turístico de Islandia, el llamado “triángulo de oro” en las cercanías de Reykiavik.

Sin demasiado entusiasmo visitamos el famoso parque Nacional de Thingvellir  a unos 50 kilómetros al este de la capital. Digo sin entusiasmo porque el parque tiene un encanto por su importancia histórica más que por su belleza escénica, esto según paladares muy exigentes, claro está.  En Thingvellir es donde se reunió el primer parlamento de la historia europea y es un lugar de enorme significado para los islandeses. Es uno de los pocos lugares del mundo donde se puede apreciar la placa tectónica la placa tectónica Europea y Americana separándose por encima del nivel del mar. Antes de abandonar la zona, seguimos la costumbre de arrojar una moneda y pedir un deseo en Peningagjá, una piscina natural de agua cristalina.

Continuamos nuestro camino encontrando no demasiada gente a nuestro paso, en medio de un paisaje algo agreste y en un día en que a ratos se daban cita la lluvia y el sol formando bellos arcoiris. La próxima parada fue la zona de manantiales en erupción de Geysir, donde se encuentra el Strokkur, el géiser más famoso de Islandia que expulsa chorros de agua hirviendo a 30 metros de altura, a intervalos de cinco minutos. Éste hizo su aparición pillándonos totalmente de sorpresa, mientras caminábamos entre fumarolas de pequeño tamaño y erupciones que expulsaban mínimos chorros de agua…..uf!, quedarse boquiabierto fue poco al admirar la altura de este “señor Géiser”. Sus erupciones son verdaderamente cada 5 minutos, los que se cumplen con casi total exactitud. Estuvimos un buen rato observándolo y calculando sus espectaculares apariciones.
 


Seguimos hacia la Cascada de Oro “Gulfoss” con unos saltos de agua extraordinarios.  Se trata de una caída de agua del río Hvíta de 31 metros de altura. Caminamos durante unos minutos por el margen izquierdo del río Hvíta por los alrededores de la impresionante cascada para hacer las fotos de rigor.

Fuera del “turístico” triángulo de oro encontramos la soledad y paz que tanto habíamos anhelado. Llegamos a Vik bien entrada la tarde y nos alojamos en el hotel. Por la mañana nos dio los buenos días un sol resplandeciente y una extensa y linda playa de arena negra, ideal para dar un paseo matutino y observar las numerosas aves marinas antes de volver a coger el coche.

Seguimos viaje atravesando campos de lava situados justo debajo del mayor glaciar de Europa, el Vatnajökull. El glaciar nos enseña su lengua, la carretera se estrecha y llegamos al centro de interpretación del parque nacional de Skaftafell. Allí nos informamos de los posibles senderos que se podían recorrer y nos decidimos por la ruta de 3 kilómetros que lleva a los pies de la cascada Svartifoss, famosa por sus espectaculares columnas de basalto. El trekking que lleva hasta la cascada sin duda vale la pena aunque se debe ir preparado para la lluvia, que es frecuente compañera en esta zona. 

Desde el parque Skaftafell se organizan las más interesantes actividades de aventura por el glaciar Vatnajökull. Entre todas ellas, nos decantamos por ascender la montaña más alta del país, el pico Hvannadalshnúkur, que con sus 2.119 metros de altura destaca en medio de la planicie glaciar del Vatnajokull, el campo de hielo más grande de Europa. El Hvannadalshnúkur es una bellísima montaña nevada que tras una larga ascensión sorteando grietas y un desnivel importante, premia con fantásticas vistas de toda Islandia, el Océano Atlántico y el glaciar Vatnajokull.

Temprano por la mañana nos reunimos con nuestros guías y los que serían nuestros compañeros de expedición, unos simpáticos islandeses de un club de maratón de Reykiavik y dos americanos. La ascensión fue tan hermosa como larga. Partimos desde prácticamente la carretera caminando en medio de un paisaje bastante árido. Después de unas horas alcanzamos el punto donde no podíamos seguir sin crampones, piolet y cuerdas. Encordados continuamos  en medio de un paisaje del todo blanco, sorteando diversas grietas y disfrutando de vistas cada vez más impresionantes. A las 9 horas llegamos a la ansiada cumbre, la panorámica nos resultó impresionante y gratificadora. A estas alturas nos encontrábamos algo cansados, hay que reconocerlo.
Comenzamos el descenso y la velocidad y resistencia de nuestros compañeros locales nos agobiaba por momentos ya que el ritmo de bajada era agotador y estábamos todos encordados. Tras 14 horas conseguimos llegar hasta nuestro coche con alguna ampolla y totalmente cansados. No es raro que la única aspiración de la tarde fuera una ducha caliente y una cama cómoda donde reponer las fuerzas. Esa noche dormimos genial y no nos molestó ni la luminosidad de la media noche islandesa.

Dejamos atrás Skaftafell siguiendo la “ring road”. Encontramos a nuestro paso y por todas partes lanudas ovejas islandesas que parecían saludarnos con sus berrinches. A continuación, curiosos caballos islandeses nos obligaron a detenernos. Son mucho más bajitos y con un pelo notoriamente más abundante a los tradicionales. La explicación es que ese caballo no ha evolucionado desde la época medieval debido al aislamiento, con lo cual sólo en estas latitudes es posible observar esta peculiar especie equina.

El verde de las praderas que cruzamos nos impresiona, tan pulcro, tan inmaculado, de la misma forma las granjas no dejan de llamar nuestra atención, tan solitarias, tan de otros tiempos. Dicho sea de paso, muchas granjas ofrecen alojamiento en la temporada estival, ampliando así la reducida infraestructura hotelera de Islandia.
Llegamos finalmente a otro de los grandes atractivos de Islandia, la maravillosa laguna glaciar Jökulsárlón, donde flotan cientos de icebergs y donde es posible observar distraídas focas descansando en los hielos, con el impresionante glaciar Vatnajokull como telón de fondo. Aquí muchos eligen tomar un particular vehículo “anfibio” que lleva desde la costa a internarse en la laguna, navegando en medio de los hielos y observando sus curiosas formaciones. Nosotros decidimos no cogerlo pues preferimos contemplar la belleza de la laguna y hacer fotos desde la orilla.

La ruta nos llevaría ahora hacia los salvajes fiordos del este haciendo un alto en el camino en la localidad pesquera de Höfn donde probamos la “Lobster Soup”, una exquisita crema de pescado con enormes trozos de langosta que disfrutamos de lo lindo.

nos detuvimos primero en Djupivogur un pequeño pueblecito pesquero muy pintoresco con un interesante sendero para la observación de la flora y fauna del lugar. Como no estábamos cansados decidimos continuar hasta Egilsstadir, una ciudad sorprendentemente grande en comparación con los poblados que estábamos encontrando hasta el momento. Hay que decirlo, nos estaba gustando esto de dormir en pequeños lugares con encanto así es que decidimos continuar hasta Seydisfjördur, un pueblecito de 800 habitantes fuera de las tradicionales rutas turísticas.

El camino nos resultó más largo de lo esperado porque la carretera subía abruptamente por un puerto de montaña donde abundaba la neblina y la nieve en la cuneta de la carretera, para luego descender y situarnos en un hermoso pueblo a orillas del fiordo Seydis que le da su nombre.
Aunque eran casi las diez de la noche seguíamos gozando de luz natural y todavía la tendríamos por un buen rato más. Otro mito cierto de Islandia que pudimos comprobar es el siempre impactante sol de media noche. En Seydisfjördur encontramos un café (galería de arte moderno y con acceso a Internet) donde cenamos y un cómodo hotel para pasar la noche.

Seydisfjördur es el único lugar de Islandia hasta donde llegan grandes embarcaciones provenientes del resto de Europa, recibiendo barcos directamente de Noruega, Dinamarca y las Islas Shetland del norte, lo que ha hecho de Seydisfjördur una importante puerta de conexión con Europa. Este hecho era especialmente importante cuando el mundo entero se movía a la velocidad de los barcos y los aviones no eran siquiera una idea en las mentes más ingeniosas.

A la mañana siguiente, Seydisfjördur nos premió con un día de sol fantástico, ideal para la nueva aventura que emprenderíamos: una excursión de kayak de mar por el fiordo. Nuestro simpático guía, un islandés que pasa la mayor parte del año en Alemania y vuelve a su pueblo natal para la temporada estival, nos llevó remando en medio de hermosos paisajes. Eligió un sitio perfecto para hacer un desembarco, dejar los kayaks en la orilla y hacer una caminata que nos llevó hasta una pequeña pero bellísima cascada. Por la tarde pudimos descansar y disfrutar del lugar para luego coger nuevamente el coche de regreso a Egilsstadir. Atravesamos la ciudad y a los pocos kilómetros una manada de renos nos sorprendieron en una pradera cerca de la carretera.

Continuamos nuestro camino hasta el Parque nacional de Jökulsárgljúfur que alberga una impresionante garganta de 500 metros de ancho y 100 de profundidad por la cual discurren las aguas glaciales del río Jökulsa. El Parque también alberga el Cañón de Asbyrgi, donde crecen sobre las rocas altas distintos tipos de árboles como abedules, sauces y enebros.

El gran cañón de Asbirgy nos resultó impresionante, sobre todo cuando de noche seguía iluminado por los rayos del sol de medianoche. Al día siguiente una mañanera caminata por los senderos marcados nos llevó a descubrir infinidad de aves que han encontrado su hogar en las inmensas paredes rocosas, así como multitud de patos nadando despreocupadamente en una pequeña laguna. Caminamos en medio de una exuberante vegetación que hacía pensar a cada paso en los elfos y seres mágicos que según las leyendas, habitan el lugar. No tuvimos ocasión de observarlos pero sí creemos que uno de ellos fue el responsable de un tonto tropezón que sufrió uno de nosotros y que le hizo seguir el viaje con las rodillas magulladas.

Dejamos atrás la enigmática zona de Asbirgy para continuar en medio de un bello paisaje al conocido pueblo pesquero de Husavik, famoso por los avistamientos de ballenas. Husavik es un pueblo bonito, pintoreco y bastante turístico y cuenta con un interesante museo que explica la historia de la caza de ballenas en la zona. Sin pensarlo demasiado, iniciamos la navegación que nos llevaría en busca de ballenas. Curiosamente la guía resultó ser una española, María,  que se esforzaría al máximo en analizar el mar en todas direcciones en busca de los esquivos cetáceos. Cada tanto nos indicaba posiciones donde debíamos mirar, las que explicaba según las agujas del reloj,..”mirar todos a las 9 menos cuarto!” y todos los de la embarcación girábamos ansiosos la cabeza en dicha dirección esperando en ser los primeros en decir,” ya la veo”. El resultado de la jornada fue que pudimos observar un ejemplar de ballena azul y la cola de algunos ejemplares de  ballena Minke, algunos frailecillos  y un hermoso entorno natural con espléndidas montañas nevadas como telón de fondo. Sin duda, valió la pena.

Dejamos atrás Husavik y seguimos hacia el interior, a la zona escénica del lago Myvatn. Descubrimos una atractiva zona volcánica con numerosos senderos de trekking que llevan por los puntos más atractivos del lugar. Fumarolas, agua en ebullición, cráteres y paisajes lunares impresionantes, que contrastaban marcadamente con las verdes zonas que rodean el lago Myvatn. Hay que tener en cuenta que las nubes de mosquitos son frecuentes en este lugar.

Seguimos a Godafoss, “la cascada de los dioses”, la ultima cascada que observaríamos y que lucía magnífica en un día soleado. La carretera nos llevaría luego a la capital del norte de Islandia, la esplendorosa ciudad de Akureyri. Además de restaurantes, centros comerciales y las atracciones propias de als urbes, desde Akureyri se pueden iniciar diversos senderos de trekking para disfrutar de bellas panorámicas. Por falta de tiempo nosotros decidimos continuar camino hacia el remoto pueblo de Siglufjordur, una atractiva villa pesquera que tuvo un irrepetible momento de gloria en la época del arenque,  cuya sobreexplotación hizo a este pueblo perder el auge de los tiempos anteriores. Existe un pequeño e ilustrativo museo que muestra la historia del pueblo y que ayuda a imaginar un Siglufjordur, mucho más poblado y rico.

Poco a poco nos internamos en el oeste, en la salvaje Península de Snaefellsnes, que para muchos alberga algunos de los mayores atractivos de Islandia, siendo además la región menos visitada por los turistas. Nos detuvimos más que nada por cansancio en Stykkishólmur que resultó todo un descubrimiento!, no se trataba simplemente de un pueblo más de pescadores, era un encantador y bello pueblecito situado en las orillas del fiordo Breidafiordur, limpio y ordenado como todos, pero que poseía un encanto muy especial. En un atractivo bar encontramos una chica oriunda de este pueblo que había regresado por vacaciones pero que vivía en Valencia (qué pequeño es el mundo!). Nos fuimos a descansar con la imagen de un cielo rojo a la media noche y la grata posibilidad de poder conversar en español con alguien local.
 
La mañana siguiente nos brindó la posibilidad de partir en una interesante navegación que sería sin duda una experiencia imborrable para los amantes de las aves. Pudimos avistar cientos de frailecillos, el pájaro más característico de Islandia, además de una gran variedad de otras especies de aves. Tuvimos también la ocasión de degustar mariscos extraídos en el momento del fondo marino por nuestros guías. ¡Deliciosos!
De regreso en Stykkishólmur visitamos su peculiar museo del agua y disfrutamos de una excelente sopa de langosta en un agradable restaurante. La sopa es uno de los elementos principales de la cocina islandesa. Todos los restaurantes la ofrecen a diario, y se encuentra incluso en las tiendas de las gasolineras. ¡Qué mejor que una buena sopa caliente para entrar en calor!

Dejamos Stykkishólmur para seguir al oeste de la Península Snaefellsnes y acercarnos al impresionante glaciar Snaefellsjökull. La oferta de actividades en el glaciar es abundante siendo las más interesantes, las excursiones en moto de nieve.

Seguimos rodeando la península y a nuestro paso encontramos antiguas casas vikingas enterradas en la tierra y cubiertas de pasto, una hermosa playa de arena blanca, pequeñas montes que invitan a subirlos y el escénico pueblo de Olafsvik que si el tiempo acompaña regala una panorámica indescriptible del volcán Snaefellsjökull. Finalizamos la jornada en una costa desierta de gente pero repleta de focas, lobos marinos y familias de patos disfrutando del atardecer. Nos acercamos como pudimos saltando entre rocas, para admirar las que eran las últimas especies de animales que encontraríamos en nuestro viaje. Hubiéramos deseado tener más tiempo para recorrer la atractiva península de Snaefellsnes y dejar el tempo pasar entre un atardecer y otro admirando siempre sus bellos paisajes.

De regreso a la “civilización” un soleada Reykiavik nos dio la más cordial bienvenida. Encontramos una ciudad bella, pequeña pero con un centro de ciudad animado con atractivas tiendas, museos y agradables bares y restaurantes. No dejó de sorprendernos su catedral cuya estructura asemeja las paredes de basalto de la cascada Svartifoss. ¡Una muestra más de la importancia que dan los islandeses a su entorno natural! En Reyjavik abundan también los parques y zonas al aire libre….. es que naturaleza y modernidad conviven en armonía en la capital islandesa, así como en el resto del país.

 

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    Valentin Prieto Amador

    Óptima para algunos días y presupuestos limitados, las más turísticas ciudades mendocinas incitan a un fin de semana barato y delicioso.

    por: Valentin Prieto Amadorl Viajes> Lugares Exóticosl 13/11/2014
    Valentin Prieto Amador

    La más perfecta información turística de Mendoza se halla en elportaldemendoza.com, la página web de la Cámara de Turismo de esta provincia que impulsa lo mejor de la provincia.

    por: Valentin Prieto Amadorl Viajes> Lugares Exóticosl 12/11/2014
    Valentin Prieto Amador

    Para que pasajeros y pasajeros sepan qué hacer en Mendoza, aprovechando los distintos climas y paisajes sin igual de esta provincia cuyana.

    por: Valentin Prieto Amadorl Viajes> Lugares Exóticosl 11/11/2014
    Valentin Prieto Amador

    Los viajeros que busquen variados lugares turísticos en Mendoza encontrarán en un ámbito natural el mejor lugar para pasar una estadía imperecedera.

    por: Valentin Prieto Amadorl Viajes> Lugares Exóticosl 10/11/2014
    Valentin Prieto Amador

    Hospedajes de todas las categorías, necesario para poder otorgarle a cada visitante la alternativa que acompañe su estadía en esta provincia al este de la Cordillera de los Andes.

    por: Valentin Prieto Amadorl Viajes> Lugares Exóticosl 10/11/2014
    Valentin Prieto Amador

    Mendoza brinda un escenario ideal para un fin de semana romántico si dispone de unos pocos días para vacacionar

    por: Valentin Prieto Amadorl Viajes> Lugares Exóticosl 08/11/2014

    A todo el mundo le gusta ser parte de fiestas y celebraciones, en la India se pueden encontrar durante todo el año y podemos ser parte de sus arraigadas costumbres durante la celebración de cualquiera de las tantas festividades que allí se organizan..

    por: Viajes a Indial Viajes> Lugares Exóticosl 27/08/2014 lVistas: 16

    El 15 de Agosto, Día de la Independencia es uno de los días feriados mas importantes y de mayor respeto para todas las personas en la India. Ese día no solo se demuestra el fervor patrio, es un tiempo para compartir momentos con la familia y amigos..

    por: Viajes a Indial Viajes> Lugares Exóticosl 14/08/2014 lVistas: 11
    Francisco

    Un viaje en el corazón de la región del Everest para contemplar los paisajes y panorámicas más hermosos que rodean a la montaña más alta del mundo. La ruta pasa por monastarios y estupas budistas, poblados Sherpas y campos de cultivos hasta ascender a la cumbre del Kala Pattar (5.545 m) y al Campo Base.

    por: Franciscol Viajesl 07/05/2007 lVistas: 3,543 lComentarios: 1

    Comments on this article

    0
    txema 09/09/2008
    Saludos!
    Muy buen articulo, para los que pensamos ir algun dia a islandia toda esta informacion es muy valiosa y por ello se agradece. Llevo años queriendo hacer este viaje y tengo ya algo mirado. Encontre una web de viajes y aventuras y creo que me voy a decidir en breves. Si alguien que ya haya hecho este viaje, tiene algun consejo que darme, sera bien recibido ;-)
    Un saludo y hasta pronto!
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