Liderazgo Y Emociones
Una de que las formas en que el líder consolida su credibilidad, radica en su capacidad para captar los sentimientos no expresados y articulados en beneficio del grupo, de un modo que no hace sino corroborar tácitamente a sus interlocutores que han sido adecuadamente comprendidos. En este sentido, el líder es un espejo que refleja la propia experiencia del grupo.
Pero el líder es también una fuente clave de clima emocional de la organización y su empuje puede movilizar todo un grupo en la misma dirección.
La capacidad de convencimiento de un líder depende parcialmente de la forma como las emociones fluyen dentro del grupo. Ya hemos dicho que las emociones emanan de la persona más expresiva del grupo. Esta capacidad se amplía en el caso de los líderes, dado que, en los grupos, la gente presta más atención al líder que a cualquier otra persona. Y esta atención es la que magnifica el impacto del estado de ánimo del líder sobre el grupo, de modo que un pequeño cambio en el tono de voz o en la expresión facial de la figura que ostenta el poder, tiene mucho más impacto que una manifestación explosiva puntual de alguien que ocupe un puesto inferior. De este modo, las emociones perturbadoras del líder que socavan la energía de los demás los vuelven más ansiosos deprimidos o enojados.
El carisma de un líder depende de tres factores: la experiencia clara de las emociones, la capacidad de expresar esas emociones de un modo convincente y el hecho de ser más un emisor de emociones que un receptor.
La gente muy expresiva se comunica a través de la expresión facial, la voz, los gestos y, en suma el cuerpo entero, una capacidad, en fin, que les permite inspirar, convencer y movilizar a los demás.

Lo que diferencia al líder carismático del egoísta y el manipulador es su capacidad de transmitir emociones de forma convincente desde lo más profundo del corazón, lo cual requiere que realmente se crea el mensaje que transmite. Porque aunque los líderes manipuladores pueden ser capaces de mantener las apariencias durante los cierto tiempo, resultan mucho menos convincentes. El cinismo socava la convicción y, para ser un comunicador carismático, el líder debe actuar con total sinceridad.
Los líderes más eficaces son cordiales, sociables, expresivos, democráticos y honrados, una impronta que llega a afectar a todos sus subordinados. Por el contrario, los líderes menos eficaces son más duros, intransigentes, distantes, irritables, burocráticos y menos cooperadores y también lo son sus subordinados. Los líderes mediocres tienden a pasar desapercibidos, mientras que los más sobresalientes se relacionan con todo el mundo, interesándose por su familia y sus cuestiones personales. También destacan por su deseo de mantenerse informados y por crear un clima de sinceridad que favorecer la comunicación.
Los mandos mediocres recién nombrados, por su parte, eluden la comunicación con los mandos superiores de la jerarquía, especialmente en lo que atañe a las malas noticias, porque éstos suelen recibirlas de mal grado y, en lugar de delegar su autoridad, se pierden en detalles absolutamente superfluos.
Es evidente que los mandos más sobresalientes se hallan muy orientados hacia su cometido y corrigen rápidamente las declaraciones que ponen en peligro el adecuado rendimiento, pero no es menos cierto que, en lo tocante a cuestiones triviales, se muestran sumamente flexibles, algo que los mandos mediocres no aciertan a distinguir con claridad, manteniendo una actitud formalista de intolerante que no alienta en modo alguno la moral ni rendimiento.
Los mandos estrella saben bien que la unidad y la cohesión se construyen a partir de los vínculos personales, y no dudan en organizar actos tales como partidos de fútbol o entregas de premios en los que son los primeros en participar, actividades que promueven un clima de distensión y cordialidad que configura una fuerte sensación de identidad común que favorece el rendimiento. Los mandos mediocres, por el contrario, se preocupan mucho más por el estado de su equipamiento técnico que por lo que pueda ocurrirles a las personas que se hallan a su cargo.
Uno de los errores más típicos de los líderes, desde los supervisores hasta los altos ejecutivos, es la incapacidad de mostrarse enérgico cuando la ocasión lo requiere. En este sentido, la negligencia constituye un verdadero obstáculo, como ocurre, por ejemplo, cuando alguien se haya más preocupado por agradar a los demás que por hacer que cumpla con su cometido, en cuyo caso, en lugar de oponerse al bajo rendimiento, no hacen más alentarlo. Las personas que se sienten incómodas con el enfrentamiento y el enojo también tienen resistencias para asumir una actitud decidida cuando la ocasión lo requiere.
Este tipo de incompetencia puede manifestarse en algo tan común como en no asumir las riendas de una reunión y dejar que vaya a la deriva en lugar de dirigirla activamente hacia las cuestiones clave del orden del día. Otra deficiencia del liderazgo radica en la incapacidad para mostrarse claro y firme, con lo cual los trabajadores no terminan de comprender lo que se espera exactamente de ellos.
Así pues, uno de los rasgos que distintivos del líder enérgico consiste la capacidad para decir no de un modo claro y rotundo. Otro consiste en definir normas de rendimiento o calidad adecuadamente elevadas e insistir en que se cumplan, exponiendo incluso públicamente el grado de eficacia de cada uno de los implicados en el caso de que sea necesario.
El líder no debe pasar por alto el fracaso y el error sino que debe aprovechar la ocasión para brindar un estímulo útil. Y en el caso de que, a pesar de que ello, el rendimiento de alguien siga siendo muy pobre, debe afrontar la situación de un modo abierto y sincero interior-
El arte del liderazgo no consiste en asumir normalmente un tono duro, sino en la capacidad para establecer el clima emocional inicial a influir sobre los demás. El estilo el duro no es un signo de fortaleza sino, por el contrario, de debilidad. La capacidad de ser directo y de mantener el control del poder constituye uno de los rasgos distintivos del líder maduro.
La situación formal de la persona en el organigrama de una empresa y su rol como líder no siempre resultan equiparables, porque el ocasiones en las que alguien puede desempeñar provisionalmente la función del líder virtual y cumplir con alguna necesidad específica, que puede tratarse de algo tan sencillo, como ayudar a alguien a enmendar un error, y terminar luego desvaneciéndose en el seno del grupo. Esta clase decisión también puede dirigirse en dirección ascendente, como cuando un empleado plantea abiertamente verdades esenciales que afectan al bienestar de la empresa a alguien situado en un nivel superior.
El líder como catalizador del cambio:
Ser un líder catalizador del cambio requiere gente que no se halle a un nivel muy superior, que no sea un teórico, sino que posea la suficiente experiencia práctica como para estar en contacto con lo que ocurre y sepa como funcionan concretamente las cosas, requisitos que suelen cumplir más fácilmente los jefes de nivel intermedio.
El catalizador del cambio no sólo debe ser técnicamente diestro sino que también debe poseer un amplio abanico de competencias emocionales.
Además de un alto nivel de confianza en sí mismos, los catalizadores del cambio más adecuados poseen un alto grado de influencia, compromiso, motivación, iniciativa y optimismo, así como cierto instinto natural para la política del mundo organizativo. Para esto hacen falta personas que se tomen su tarea como una misión y no simplemente como un trabajo, personas que estén apasionadas por el cambio, personas, en suma, que se levanten por la mañana pensando en él.
Los líderes que catalizan más adecuadamente el cambio no son necesariamente innovadoras, porque si bien reconocen el valor de una nueva idea o manera de hacer las cosas, no suelen ser ellos los que impulsan originalmente la innovación. El modelo de liderazgo transformacional va más allá del estilo de gestión habitual y exige un tipo de líder cuyo entusiasmo sea capaz de movilizar a sus colaboradores. Son líderes que no ordenan ni dirigen a los demás sino que les inspiran y que, al articular su visión se sienten intelectual y emocionalmente estimulados. Demuestran una fuerte creencia en su intuición y alientan a los demás a seguirles. Y también son personas que fomentan las relaciones con sus subordinados.
A diferencia de las modalidades más racionales del liderazgo, según las cuales los líderes recurren a las retribuciones, gratificaciones y ascensos para movilizar a sus empleados, el líder transformacional al promover un cambio orgánico alentando directamente las emociones y apelando a la sensación de valor y de sentido de cada persona, el trabajo se convierte en un tipo de afirmación moral, una demostración de compromiso con una misión más elevada que subraya la sensación de compartir una identidad valiosa.
Pero, para ello, el líder debe articular una visión movilizadora de los nuevos objetivos de la organización. Y, aún en el caso de que las metas pudieran ser algo utópicas, el hecho de comprometerse con ellas puede resultar emocionalmente satisfactorio. Despertar así las emociones de las personas y alentarlas a alcanzar metas nobles y elevadas proporciona al líder un poderoso motivo movilizador del cambio. De hecho, las investigaciones realizadas al respecto muestran que este tipo de liderazgo promueve un mayor esfuerzo y un mejor rendimiento de los subordinados.
Hacer una pregunta
Sus origenes surgen en los años 20´S, pero se consolida su denominación en el año de 1995 con el escritor y periodista Daniel Goleman, el cual desarrolla éste término como "el factor clave para una adaptación exitosa en las diferentes contingencias de la vida y que la Inteligencia Emocional "es en definitiva un conjunto de metahabilidades que pueden ser aprendidas"
Las emociones son el mejor indicador natural con el que cuentas para medir el estado mental en que te encuentras. Aprendiéndolas a interpretar y manejar te ayudará mucho para desbloquearte y liberar todo tu potencial como líder. Lee este artículo para que descubras cómo. Al manejar inteligentemente tus emociones, estarás creando las condiciones propicias para construir un liderazgo fuerte y poderoso, aquí te proporciono algunas recomendaciones sobre cómo hacerlo.
Entre las características predominantes en las organizaciones orientadas al aprendizaje, es el manejo adecuado de las emociones experimentadas por los individuos, en sus múltiples interacciones sociales. Ésta es una de las razones, por las cuales se ha insertado en el repertorio de competencias sociales de los individuos, un constructo de alta valía, para la salud individual y organizacional, como lo es la inteligencia emocional.
La inteligencia emocional es la habilidad para reconocer nuestras propias emociones, comprender su significado y entender que las emociones de uno mismo afectan a las personas que están a nuestro alrededor. La inteligencia emocional también involucra la percepción que se tiene de otras personas y que cuando se entiende lo que las otras personas sienten nos permite manejar nuestras relaciones de una manera más efectiva.
Para poder decir si somos o no emocionalmente inteligentes, primero necesitamos conocer en qué consiste este tipo de Inteligencia. En este artículo podrán leer las 5 competencias básicas que toda persona debe manejar para ser E.I.
La inteligencia emocional no significa simplemente "ser simpático". En momentos estratégicos pueden requerir por el contrario enfrentar sin rodeos a alguien para hacerle ver una verdad importante, aunque molesta, que se haya estado evitando.
provechar la inteligencia emocional no implica estar siempre contento o evitar las perturbaciones, sino mantener el equilibrio: Saber atravesar los malos momentos que nos depara la vida, reconocer y aceptar los propios sentimientos y salir airosos de esas situaciones sin dañarse ni dañar a los demás.
La inteligencia emocional, según Goleman "es la capacidad para reconocer sentimientos en si mismo y en otros, siendo hábil para gerenciarlos al trabajar con otros.
El primer uso del término inteligencia emocional generalmente es atribuido a Wayne Payne, citado en su tesis doctoral: Un estudio de las emociones: El desarrollo de la inteligencia emocional, de 1985.Sin embargo, el término "inteligencia emocional" había aparecido antes en textos de Leuner (1966). Greenspan también presentó en 1989 un modelo de IE, seguido por Salovey y Mayer (1990) y Goleman (1995
A nivel de las organizaciones y empresas, la Inteligencia Emocional provee técnicas importantes para que el individuo se pueda ubicar en un mundo competitivo, demandante, cambiante, exigente y sobre todo globalizado emocionalmente,
Quien no ha escuchado en cualquier sector de la economía decir que nuestro departamento de Santander está en constante crecimiento en comparación con los demás a nivel nacional; que es un gran vividero y un espectacular sitio para crear empresa pero sobretodo que es un inigualable entorno competitivo.
Tu origen humilde no te impedirá alcanzar la cima de la riqueza y la felicidad
¿Es posible ser un buen jefe sin tiranizar a nadie y sin ser demasiado blando? Claro que sí, en este artículo te cuento cómo.
El Liderazgo Positivo comprende meta-competencias básicas para la adaptación y capacidad de respuesta de la organización que no se recogen en otros modelos de liderazgo. El líder posiivo auna, junto con las tradicionales competencias asociadas a las dimensiones de "Orientación a la Tarea" y "Orientación a la Relación" del modelo de Liderazgo Situacional, meta-competencias únicas y específicas en una dimensión adicional que podríamos llamar "Orientación Auto-Dinámica", clave en nuestro tiempo.
Si deseas que tu sueño de convertirte en gerente de la compañía para la que trabajas se cumpla, aquí van 3 consejos que sin duda te ayudarán en tu camino.
El Lider es una persona influyente .. Llamado tambien Conductor de personas , es capaz de señalar el camino a los demás en los momentos más criticos y decisivos . Un " vocero de las necesidades del grupo ". Conozca mas sobre este tema.
Si quieres saber quién es Jim Rohn, o eres un seguidor de este gran líder y quieres saber un poco más sobre él y cómo te puede ayudar a través de sus libros y programas de audio, en este artículo vas a encontrar la información que estás buscando. Sus enseñanzas como la ley de la siembra y la cosecha, así como la ley de los promedios de Jim Rohn ha influido en la vida de miles de emprendedores del Network Marketing, presentándose frente a más de 6000 audiencias.
La palabra líder es una palabra muy compleja y llena de significado. No cualquiera se puede llamar a sí mismo líder. En cambio he notado que los jefes, que también son llamados líderes, no tienen tal influencia sobre sus colaboradores. Considero que para que un jefe sea también un líder, debe ser una persona humilde e interesarse verdaderamente por sus colaboradores.
Una fluida comunicación, profunda confianza y espíritu de cooperación son las actitudes básicas en toda relación exitosa, tanto en el ámbito personal, como laboral y profesional. Una empresa o equipo con falta o deficiencia en alguna de éstas está destinada a la ineficiencia y un profundo malestar general. Por lo tanto es fundamental desarrollar estas actitudes, si queremos mejorar los resultados obtenidos.
El método CORE (base) trabaja justamente sobre esta ampliación/profundización de la conciencia. CORE significa Conciencia por la Observación Reflexiva de la Experiencia. Es una metodología desarrollada luego de años de trabajo en empresas, en capacitaciones, entrenamientos y conferencias. El método CORE focaliza en el logro de resultados efectivos, con bienestar y sustentables en el tiempo
