Liderazgo
El libro de James MacGregor Burns es un clásico sobre un tema de permanente actualidad, y aunque lo escribió hace más de treinta años, sus aportaciones aún continúan vigentes en gran medida.
Y es que el autor no es simplemente un teórico del liderazgo, ya que tuvo ocasión de trabajar en la campaña presidencial de uno de los más destacados líderes contemporáneos, John F. Kennedy.
En el prólogo de su libro, que data de 1978, escribía
"La actual crisis del liderazgo se debe a la mediocridad o irresponsabilidad de los muchos hombre y mujeres que ejercen el poder, pero el liderazgo rara vez se pone a la altura del nivel de necesidad que hay de él. La crisis fundamental que subyace a la mediocridad es la intelectual. Podemos saber mucho sobre nuestros líderes, pero sabemos demasiado poco sobre el liderazgo”.
Totalmente de actualidad, si analizamos a nuestros políticos y su actuación ante la crisis, no es difícil poder aplicarles estas palabras.
James MacGregor hace una definición de liderazgo que todavía puede ser útil:
“El liderazgo sobre los seres humanos se ejerce cuando personas con ciertos motivos y propósitos movilizan, en competencia o conflicto con otros, recursos psicológicos, políticos, institucionales y de otros tipos para estimular, atraer y satisfacer los motivos de sus seguidores”.
Por lo tanto, Burns no ve el liderazgo como la clásica figura de los héroes que encabezan a las masas contra la tiranía –como comentaba en un artículo reciente, tipo Braveheart-, sino como una estructura de acción que compromete a las personas en diferentes grados y a través de diferentes niveles. Desde este punto de vista, se puede aprender a ser líder, aunque sin duda hay personas con cualidades innatas para ello.
James MacGregor ideó la definición de liderazgo transformacional, que se produce cuando una o más personas se comprometen de tal manera que líderes y seguidores se elevan unos a otros a niveles superiores de motivación y moralidad.
Éste es un liderazgo dinámico, que va generando una espiral virtuosa en la que unos apoyan a otros, y por lo tanto en el proceso pueden surgir nuevos líderes. Está relacionado con la confianza, la autonomía de las personas, la motivación y la consecución de logros.
Por el contrario, el liderazgo transaccional estaría basado en el intercambio de recompensas, según la actuación de las personas (retribución, reconocimiento…). Por ello, implica que se establezcan objetivos en base a los cuales evaluar a los trabajadores, y hay una estructura jerárquica más claramente definida. Está más relacionado, por lo tanto, con aspectos como la organización y la planificación
Este análisis enlaza de alguna manera con las teorías X e Y de Douglas McGregor, que ya he comentado en alguna ocasión, según las cuales, en el caso de la teoría X, para conseguir los objetivos, es necesario supervisar a los trabajadores, controlarlos, amenazarlos y sancionarlos en algún caso, mientras que en la teoría Y, los trabajadores son capaces de ser autónomos y de buscar responsabilidades.
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No sólo es un manual para actuar de maner mecánica, tambien cuentan las emociones de quienes nos rodean y de nosotros en nuestro trabajo. Y sí somo líderes hay que saber como manejaralas y sacarles provecho.
En la parte empresarial, nuestra inteligencia emocional bien equilibrada, intuición y sano conocimiento es la mejor arma que tenemos para poder afrontar y resolver, tomando la mejor decisión en una problemática
La inteligencia emocional es la habilidad para controlar y expresar nuestras emociones en el momento, lugar y con la persona adecuada. En líder es una valor indispensable para guiar a sus colaboracion hacia el alcance de los objetivos de la organizacion.
Artículo de la materia Manejo de la Vida Emocional de la Maestría en Liderazgo Desarrollador del Instituto de Ciencias y Educación Superior y la CFE realizado por Leonel Casique Fuentes del grupo de Oficinas Divisionales VMC.
El propósito del estudio de las emociones es comprender qué significa proporcionar inteligencia a la emoción y cómo hacerlo. Para llegar a ser consciente de nuestras emociones y temperamentos hay etapas básicas fundamentales que estudiar, y en este artículo mencionaremos una parte y es acerca de la arquitectura emocional del cerebro y su coeficiente emocional
El manejo de emociones en los líderes para llevar al logro de los objetivos de la organizacion
Una extraordinaria y concisa definición de liderazgo dice que esta capacidad no es otra cosa que influir en los demás para alcanzar un objetivo común.
El conocernos a nosotros mismos es muy importante para poder ejercer un liderazgo en el equipo de trabajo en el cual estamos participando, si no conocemos nuestra fortalezas y debilidades, como podemos conocer a los integrantes del equipo y de esta forma lograr desarrollar sus potencialidades, como saber encaminar sus habilidades para desarrollar de la mejor manera su trabajo. Una visión de la naturaleza humana que pasa por alto el poder de las emociones es lamentablemente incompleta, como todo
Hay que reconocerlo, además de un lógico deseo de mejorar, nos mueve la envidia, los deseos de ser mejor que el vecino, el compañero o el amigo. Esto da lugar a situaciones que, analizadas desde la fría perspectiva de los números resultan, cuando menos, curiosas.
He comentado ya en alguna ocasión que en muchos casos se produce una deficiente comprensión del mensaje que pretendemos transmitir, por diversos motivos, que en algunos casos serán achacables a nosotros mismos, en otros a nuestro interlocutor, y en ocasiones puede ser que el medio a través del cual se transmite el mensaje no sea el más adecuado.
Todos tenemos de vez en cuando una idea (que consideramos) genial. Es evidente que hay personas más creativas que otras, igual que hay gente que dibuja bien porque tiene ese don, y otros no lo tenemos. Sin embargo, la creatividad depende de otros factores, se puede “cultivar”, y existen diversas técnicas de generación de ideas.
La crisis trae consigo grandes dosis de nerviosismo y cambios de criterio por doquier. Las ventas no se concretan, las cuentas no salen, y la búsqueda de soluciones lleva en muchos casos a trabajar de un modo inadecuado. Hoy voy a hablar de una palabra un poco engañosa, la multitarea.
Las empresas punteras destacan por la búsqueda de la excelencia en todos los detalles...
Uno de los gurús de la gestión empresarial, Stephen Covey, autor del best-seller Los siete hábitos de la gente altamente efectiva, dice una frase perfectamente aplicable a la situación actual: “siempre hay que tratar a los empleados exactamente como queremos que ellos traten a nuestros mejores clientes". Y es que por mucha palabrería y mucho management de salón que queramos aplicar, si los empleados están desmotivados, desanimados o malhumorados, ¿cómo van a atender bien a los clientes?
Vivimos tiempos difíciles, y todas las ventas son buenas, todos los clientes son valiosos para las empresas y apreciados por éstas. ¿O no?
Decía un compañero mío, que era responsable de marketing, una frase que siempre me pareció –como mínimo- un poco extraña. “El caso es que hablen de nosotros, aunque sea mal”.

