7 Trucos Para Terminar La Faena
Todos quisiéramos poder terminar más trabajo en menos tiempo. Sin embargo, ¿tienes la sensación de que nunca llegas a tiempo? ¿Trabajas sin parar y nunca tachas las cosas de la lista de tareas pendientes? Pues no estás solo.
Hay que gestionar el tiempo.
De hecho la clave de la productividad no es trabajar más, sino trabajar mejor.
A continuación voy relatar siete pequeños pero importantes trucos para aumentar drásticamente tu rendimiento laboral. Se trata de aumentar las veces que cada día puedas decir “esto ya está terminado.”
1. Antes de empezar el día, decide 5 tareas importantes que vas a terminar. No he dicho “quieres terminar” sino “vas a terminar.” De los 5 asegura que al menos tres (mejor cuatro) son importantes (los que traen ventas, ganan medallas o aumentan tus posibilidades profesionales). Escribe a mano una lista de estas cinco tareas.
2. Antes de empezar el día, revisa tus “tareas urgentes”. De ellos, identifica cuales puedes APLAZAR INDEFINIDAMENTE. Casi siempre, lo urgente puede simplemente ser olvidado. Son estas tareas lo que nos impide terminar lo importante. Hay que aprender a ser feroz en la negación de hacer tonterías.
3. Reducir las distracciones. La mejor manera de terminar las tareas importantes es desconectándote del mundo. No siempre es posible, pero intenta atender llamadas en un horario fijo. No tengas siempre abierto el correo y pon el Skype, Messenger y demás en “Fuera de línea”
Por naturaleza las personas somos sociables y nos gusta comunicar con los demás. Sin embargo, también somos criaturas racionales capaces de frenar (al menos durante periodos cortos) nuestros impulsos. Sin lugar a duda, esto es el truco más eficaz para mejorar la productividad.
4. Delegar tareas en los otras personas. ¿Que cosas pueden hacer otros en tu lugar? De las tareas que no pudiste descartar totalmente en el paso 2, ¿cuales puedes pasar a otra persona?
A fin al cabo, tu eres la persona quien está tratando de aumentar TU productividad. El mundo está lleno de personas encantados de hacer cualquier cosa con tal de no hacer lo realmente importante. Considéralo un “outsourcing” concertado.
5. Cuando inicias una actividad trata de seguir hasta que lo termines. Muchos de nosotros (es uno de mis mayores defectos) somos propensos a estar haciendo 20 cosas a la vez. Siempre es más divertido arrancar algo nuevo que aplicarte concienzudamente en una tarea a medias.
Pero no estás en el trabajo sólo para divertirte. Para conseguir resultados hay que ser diligente. Cada “proyecto” pasa por tres fases: arranque, desarrollo y conclusión. Pasar por la parte de desarrollo es imprescindible para poder concluir.
Si es imposible terminarlo todo en una sentada, divide la tarea en “actividades” más pequeñas. Deben ser pasos concretos secuenciales que llevan a la conclusión final de la tarea. De este modo, tendrás un plan claro y una lista de pasos que puedas ir tachando.
6. Identifica las dependencias a los cuales estás sujeto. ¿Alguna vez has metido prisa por terminar algo, sólo para llegar y comprobar que no puedas seguir hasta que otro no haya terminado lo suyo? ¡La culpa de esto es tuya!
Si previamente hubieras visto las dependencias podrías haber reordenado tus prioridades. No hay nada más frustrante que emplear un gran esfuerzo para luego no poder concluir la faena hasta que otro acabe (casi siempre tarde) su parte. Obviamente el mundo no es perfecto y siempre surgirán imprevistos.
Si tienes claro desde el principio de quienes dependen tus proyectos, podrás ir controlando sus progresos y ajustando tus previsiones acorde. Eso si, ten claro que los demás también pueden acabar antes de lo previsto.
7. Dedica un tiempo para planificar y organizar tu tiempo. En unos pocos minutos puedes trazar un plan aproximado de los objetivos del día, la semana y a medio plazo.
Estos planes no son compromisos fijos con los demás ni contigo mismo, sino guías orientativos para no perder el rumbo. Cuando alguien te pide un favor o te asigna una tarea nueva, revisa tu plan y decide en que lugar debería meterse.
El hecho de que haya venido lo último no implica nada al respecto de su prioridad ni su importancia.
Tienes que aprender a decir “No”. El momento de decirlo es en el momento que alguien te pide que hagas algo. Si más importante del resto de tus encargos entonces debes reorganizarte.
Si puede esperar a final, entonces no hay problema.
Y si resulta que podrías hacerlo, pero a costa de no terminar algo más importante, tienes que rechazar el encargo.
Sienta con la persona, explica tus razones y amablemente decirle que no debes asumir la responsabilidad. Si viene de tu jefe y no tienes elección, al menos debes informarle claramente sobre las consecuencias en los demás proyectos que representa este cambio.
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(Articuloz SC #467339)
De hecho, la tecnología, es el motor tanto del Cambio radical como del gradual. Es precisamente, donde surgen, las grandes preguntas y dificultades, como por ejemplo: ¿Qué tecnología usar?, ¿Cómo gestionar el Cambio de los sistemas?, ¿Cómo cambiar el comportamiento de las personas?. D
Al inicio de un nuevo año queremos planificar para lograr lo que no hicimos en el anterior y en esos primeros meses nuestro nivel de interés en alcanzar esto es el más alto en ese momento…y hay que aprovecharlo. Por eso quiero, basado en mi experiencia, ayudar a las miles de personas que desean saber cómo aprovechar mejor su tiempo.
Siguiendo estos pasos, usted no estará solamente haciéndose una persona más autodisciplinada y persistente, pero estará a camino de hacerse una persona mucho mejor y mucho más productiva
Este artículo proporciona unas claves para estar más centrados y resolutivos en nuestro día a día.
Tiempo. Extraño fenómeno que vivimos en nuestras mentes...vivencias extrañas acerca del pasar de las agujas de reloj.
Cronos, en la tradición clásica, simboliza el tiempo, y la imagen del tiempo devorando a sus proprios niños es hoy en día muy significativa. Vivimos en un mundo de alta velocidad, donde nos vemos obligados a aprender y producir más en menos tiempo. ¿Cómo resolver situación tan complicada?
Un curso de Lectura Veloz parece costoso pero, ¿te has preguntado cuánto te está costando leer despacio?
Hace un tiempo atrás me costaba despertarme en las mañanas; parecía que el despertador nunca sonaba, ¿A ti no te pasa que no te puedes levantar enseguida que suena el despertador? ¿Terminas siempre dándole al botón de “snooze” para luego volverte a dormir? Ese era parte de mi ritual también. Siempre que la alarma sonaba ese molestoso ruido lo apagaba enseguida. Luego, medio aturdido y entre dormido, peleaba contra mí mismo acostado en la cama:
Todos quisiéramos poder terminar más trabajo en menos tiempo. Sin embargo, ¿tienes la sensación de que nunca llegas a tiempo? ¿Trabajas sin parar y nunca tachas las cosas de la lista de tareas pendientes? Pues no estás solo.
¿Debo dejar mi trabajo y lanzarme al vacío? ¿Cuando debo empezar? Casi estás convencido. Estas seguro que tu concepto de empresa es viable y has estado preparando el camino. Pero tienes dudas y miedos.
¿Tienes suficiente dinero? ¿Te vendría bien tener un poco más? Que fácil sería ser empresario si no fueses por los detalles tan aburridos, ¿verdad? Es obvio que toda empresa necesita dinero para operar. Pero también es verdad, que se puede fabricar dinero de la nada (sin quebrar ninguna ley).
En este artículo vamos a hablar sobre la forma jurídica que asumirá tu nueva empresa. Aunque suena rimbombante, realmente no es para tanto. Sin embargo, equivocarte ahora, puede costar mucho rectificar en un futuro. Hay tres factores claves para considerar a la hora de escoger que tipo de sociedad vas a crear.
En España, para crear una empresa hace falta cumplir varios trámites burocráticas. El objetivo de este proceso es estar debidamente constituido ante el estado y ante tus clientes y proveedores. Para ello existen diferentes “formatos” de empresa denominados formas jurídicas. Cada forma jurídica requiere unos tramites diferentes. Aunque existen muchos, se pueden dividir en dos bloques generales.
Quieres ser empresario, ¿pero que tipo de empresa vas a abrir? ¿Qué sistema empresarial encaja mejor con tu propósito?
En el fondo hay tres tipos de empresa: 1. Empresas que venden cosas tangibles. 2. Empresas que venden el tiempo. 3. Empresas que venden cosas intangibles.
La mayoría de las personas piensan que la clave del éxito está en encontrar esa gran idea que proporcionará riqueza y libertad. Además, dado que las ideas buenas son bastante comunes, pasan la vida lamentando el no haber sabido aprovechar la suya. Este concepto de empresa es casi tan falaz que la idea de que éxito viene de “estudiar, conseguir un buen trabajo y ahorrar…”
¿Cual es el ingrediente más importante de una empresa de éxito? ¿Qué es la inversión más crítica para asegurar que funcione? ¿El producto? ¿El marketing? ¿El concepto de empresa?
