Programas De Preparacion Psicologica A La Hospitalizacion Infantil
Los objetivos de los programas de preparación psicológica a la hospitalización son:
Objetivos a corto plazo:
1. Prevenir o reducir la ansiedad, el dolor, y la incomodidad, proporcionando información al niño.
2. Alentar la expresión emocional.
3. Facilitar la cooperación y la participación en las curas.
4. Establecer una relación de confianza entre el niño y el personal sanitario, informar a los padres.
5. Acelerar la recuperación.
Objetivos a largo plazo :
1. Aumentar la aptitud para afrontar la experiencia.
2. Mejorar el autocontrol.
3. Promover actitudes positivas hacia los cuidados sanitarios.
4. Minimizar los efectos potencialmente destructores de la hospitalización sobre los procesos normales del desarrollo.
Separación de los padres.
En la mayoría de los casos, es ideal que uno de los padres acompañe al niño durante la hospitalización todo el tiempo que le sea posible. Sin embargo, las necesidades del niño deben ser cuidadosamente equilibradas con las necesidades de la familia. Algunos padres, por ejemplo, deben ser animados a dejar el hospital con objeto de atender a sus otros hijos y sus propias necesidades emocionales y físicas. Numerosas investigaciones han comprobado los beneficios de tener a los padres presentes durante procedimientos médicos dolorosos (aunque su presencia pueda también aumentar la ansiedad del niño cuando el padre o madre sea especialmente ansioso).
La presencia paterna también puede ser de ayuda en otros momentos, como en caso de proceder de manera voluntaria a la anestesia.
Mientras que el personal estimula la participación de los padres en los cuidados diarios del niño, debe promover las relaciones con los padres que no son competitivos.
Guía anticipada:
1. Para facilitar una preparación efectiva a los niños para la experiencia la hospitalización, es útil conocer los puntos fuertes y las vulnerabilidades de los padres y del niño que afectarán la respuesta a la experiencia.
2. Los niños deben ser preparados con anterioridad a una hospitalización programada. Sin embargo, cuándo hacerlo es menos evidente. En efecto, la edad y la personalidad del niño deben ser consideradas. Por ejemplo, a un niño en edad preescolar o ansiosos se le debe avisar con un intervalo de sólo 2-3 días entre la preparación y el procedimiento, porque períodos de tiempo más largos aumentan la tensión.
3. En el caso de la cirugía, los niños necesitan saber que la operación en sí misma no será dolorosa. Se les debe informar qué pueden esperar en el postoperatorio. Esto significa que si se encontraran una sonda de Foley o un tubo torácico colocado en su lugar correspondiente, cuando se despierten, deben ser advertidos de ello previamente. Se les debe decir que tendrán que soportar una cierta incomodidad después de la intervención, pero deben ser tranquilizados de que se les administrará una medicación eficaz para aliviar el dolor.
Continuidad de los cuidados:
1. Hacer frente a la hospitalización. Muchos miembros del personal de los hospitales pueden exacerbar innecesariamente la ansiedad en los pacientes. La colaboración de una enfermera y un médico de atención primaria permite al niño desarrollar una relación con el personal caracterizada por ser predecible y confiada. Deben ser utilizadas otras técnicas para minimizar la alteración de las costumbres del niño. Éstas incluyen el empleo de objetos transicionales (como la mantita o el juguete favorito) o en niños mayores el uso de programas escolares supervisados en la propia sala. Idealmente estos servicios deben estar integrados en un programa completo de atención a la vida del niño en el hospital, que esté diseñado para facilitar que pueda enfrentarse con cada paso de la experiencia de la hospitalización.
2. Personal sanitario. El personal debe ser adiestrado para integrarse en un juego complaciente y socialmente interactivo en vez de un juego intrusivo que interrumpa la relación. Este juego debe orientarse de acuerdo con las necesidades personales del niño. Algunos niños hospitalizados se muestran pasivos y desganados, o irritables, y por lo tanto menos competentes para relacionarse con las personas que le cuidan, en forma de interacciones con significado. Estos niños requieren un esfuerzo adicional por parte del personal para atender sus necesidades emocionales. Otros pacientes son espabilados y adorables, y pronto se convierten en los niños preferidos del personal del hospital. Estos niños se exponen sin intención a ser considerados mascotas, con interacciones frecuentes, breves y altamente estimulantes que no facilitan unas relaciones sanas. Sin continuidad, es difícil para el personal comprender las necesidades de un niño concreto. Un programa de participación de los abuelos puede ser útil en este sentido.
3. Rutina diaria. El día del niño en el hospital debe ser lo más estructurado posible, con los tratamientos médicos agrupados juntos para proporcionar períodos de tiempo largos e ininterrumpidos para juegos o siestas.
Peterson y Mori (1988) distinguen tres tipos de preparación a la hospitalización:
a) Preparación para potenciales hospitalizaciones futuras. El objetivo de estos programas es preparar a los niños por anticipado ante la posibilidad de que ingresen por urgencias, por ejemplo un accidente de tráfico, situación en la que no hay tiempo para llevar a cabo una adecuada acción preparatoria.
b) Preparación de pacientes pediátricos que van a ser sometidos en el hospital a procedimientos médicos no quirúrgicos, como inyecciones, extracciones de sangre, retiradas de moldes, caterizaciones cardíacas, punciones lumbares, aspiraciones de médula ósea, hidroterapia para quemados, etc., o que son ingresados para el tratamiento no quirúrgico de su enfermedad, como crisis asmáticas graves, cuadros de deshidratación, ataques epilépticos, etc.
c) Preparación de pacientes pediátricos hospitalizados para una intervención quirúrgica. La mayoría de los programas de preparación a la hospitalización se aplica en casos de cirugía programada, que permite preparar al niño para enfrentarse a la operación que va a sufrir. Desde finales de los años sesenta y sobre todo a partir de los setenta, se ha desarrollado un interés creciente por estudiar distintas formas de intervención para reducir el estrés causado por la hospitalización.
Hacer una pregunta
La finalidad de la atención en hospitalización infantil, no es otra que la de educar para la vida, papel que corresponde al educador y que indudablemente desborda la específica labor del personal sanitario. La actividad pedagógica como complemento de la acción médica en los hospitales ha tomado carta de naturaleza desde hace años en muy diversos países europeos y norteamericanos. Se conoce que en décadas pasadas los servicios de pediatría de muchos hospitales estaban cerrados incluso a los padre
La atención educativa del niño enfermo ha de ser parte integral del programa de tratamiento médico y constituir una labor compartida de los padres, profesores y personal sanitario.
Los estados de ansiedad son más comunes en las mujeres que en los hombres y es necesario aprender como tratar la ansiedad a tiempo y evitar complicaciones futuras.
No tienes porque preocuparte, leyendo el contenido de este artículo, encontrarás 5 consejos probados que, poniéndolos en práctica, vas a ver que puedes salir de esos estados depresivos.
La depresion neurotica es más común en las mujeres que en los hombres y afecta aproximadamente al 5% de la población y si no se trata adecuadamente puede persistir durante mucho tiempo.
Podrías estar pensando que conocer la personalidad de alguien es algo que requiere pasar meses o incluso años con esa persona, sin embargo, al entender algunos principios simples acerca del comportamiento de las personas comenzarás a notar que su personalidad puede ser revelada a través de pequeñas acciones que generalmente otros pasan por alto.
Son muchas las situaciones que ejercen estrés en nosotros tales como las malas noticias, la asimilación de la información que cambia constantemente, percibir amenazas, conducir vehículo, presiones grupales entre otras.
Hay muchas personas que están buscando como superar los miedos provocados por la percepción de un peligro real o supuesto y que puede ocurrir ahora, en el futuro o que incluso ya pudo haber ocurrido.
¿Eres de las mujeres que corre todo el tiempo y te has sobre exigido tanto que te entregas a tu familia, al trabajo y a otras actividades con tanta pasión que pocas veces pones los ojos en ti misma?
Personalidad borderline o limítrofe Según los criterios de la clasificación de la Asociación Psiquiátrica Americana (DSM-IV), el llamado Trastorno Límite de la Personalidad, también llamado Personalidad Borderline (Personalidad Limítrofe o Fronteriza)
Este profesional incide en unas realidades concretas dentro de unos contextos y ámbitos especiales, valiéndose de unos tácticas metodológicas ajustadas a cada caso en particular.
Algunos autores han considerado las técnicas como sinónimo de «ejercicios» propuestos por el coordinador y desarrollados por el grupo (Lama, 1990, entre otros). En el polo opuesto nos encontramos las formuladas por Pichon-Rivière (1969), quien reconocía el señalamiento y la interpretación como las técnicas fundamentales a emplear por el coordinador.
Resolver conflictos existentes con un clima más favorable para su solución, aplicarse para superar el estancamiento de un grupo, el análisis de problemas o dar a conocer pautas de comportamiento, forma parte de lo que llamamos Dinamica de Grupos.
La dinámica de grupos nace de la unión de varias corrientes, pero hay que destacar a Kurt Lewin como su principal promotor. Lewin nace en Prusia en 1.890 y pronto emigra a EE.UU. y enseña en Harvard, donde en 1944 toma el concepto de dinámica de la física. La dinámica es la parte que estudia el movimiento de los cuerpos y la acción de las fuerzas que causan o modifican sus movimientos.
Los profesionales de la educación familiar deben saber que, tanto trabajen directamente con los niños como con los adultos, es toda la familia la que está implicada.
Conseguir una evaluación correcta del «Alcoholismo», no debe perseguir el único fin de extraer más y mayor información sobre los sujetos, para con ella etiquetarlos.
Hay acuerdo en considerar como consumo de riesgo un consumo diario de entre 40 y 70 gramos (entre 50 cc y 90 cc) de alcohol puro.
Con el paso de los años se va produciendo un deterioro de la capacidad del organismo para la regeneración de las células. Los cambios que se producen en el organismo por el envejecimiento son similares a lesiones que ocurren en las patologías.
