Desde La Diáspora
Los últimos acontecimientos ocurridos en Euskal Erria, nos vuelven a sacudir hasta las raíces el frondoso roble que representa a nuestra estirpe, los que hemos nacido acunados por los relatos de nuestros ancestros, los cuales solían mitigar la añoranza de su lejana tierra natal, cultivando las tradiciones arraigadas en lo profundo de su identidad nacional.
Nuestros padres y abuelos no contaban con las posibilidades tecnológicas e informáticas que poseemos en la actualidad, de manera que las vivencias de las vicisitudes pasadas, se atesoraban en la memoria y se mantenían siempre latentes para no olvidar su trascendencia.
Han pasado sus días de emigrantes, inmersos en el recuerdo y la esperanza, hasta que la tierra que les dio cobijo, abrió sus entrañas para albergarlos en su generoso seno.
Esa memoria, la de los que hoy ya no están entre nosotros, sumada a la nuestra, a los que continuamos vivos, es la memoria que notamos, desde nuestras lejanas latitudes , que las mismas manos, que han intentado, en vano, sucumbirla e ignorarla a través del más terrible de los procedimientos, el sometimiento cruel y abusivo, hoy pretenden rediseñarla imponiendo una visión y un recuerdo de los hechos pasados, que sólo recoge y difunde, los atentados que a lo largo de los últimos cincuenta años ha realizado un grupo armado, el cual ha sido rotulado con la frase, importada de otros imperios, como "banda de criminales terroristas" sin importarles en absoluto, las condiciones imperantes en el contexto histórico desde mucho antes de que tal grupo u organización surgiera.
El condicionamiento a la "libertad de expresión" y a la necesidad manifiesta de "resolver las diferencias" recurriendo en exclusivo a los "victoriosos grupos" representativos de la "democracia española" en total prescindencia de quienes han sido perseguidos, encarcelados, torturados, forzados al exilio o simplemente silenciados por los "relatores de la historia oficial" llega a un punto tal, que quién hoy se expresa en este artículo , a los sesenta y ocho años de edad, deba dejar expresa constancia, de que no apoya la violencia de las armas, de que no pertenece ni ha pertenecido a grupo terrorista alguno, y que se regocija de que se haya abierto una nueva era, en la cual, se pueda debatir "democráticamente" el conflicto vasco, recordando de que éste conflicto vasco ha existido y existe y que no es consecuencia de cierta "paranoia nacionalista" que haya infectado el pensamiento colectivo de una nación, como nos lo quieren transmitir ciertos sectores de opinión muy cercanos a los intereses absorbentes y monolíticos del arrogante estado español.
Debo agregar, nobleza obliga, de que coincido con la necesidad de recordar a las víctimas inocentes de este conflicto y de ser posible intentar superar el dolor irreparable causado a sus familias que aun les lloran y les recuerdan, pero digo también, que deberemos incluir en nuestro recordatorio a todas las víctimas sin exclusión, a las del franquismo, a los miles de asesinados en la cruenta guerra civil española, a los niños deportados lejos de sus familias, a los que permanecen en la "testaruda memoria vasca" de los que como yo, todavía mantenemos la facultad del recuerdo y no hemos perdido en consecuencia, la ilusión de poder, algún día, sentirnos parte de una nación vasca libre y soberana.
Agur bero bat
Hugo W. Arostegui
Hacer una pregunta
Tags del Artículo:
han pasado sus dias de emigrantes
,inmersos en el recuerdo y la esperanza
,hasta que la tierra que les dio cobijo
,abrio sus entranas para albergarlos en su generoso seno
La corrupción desde la perspectiva de la psicología y su efecto en la sociedad. La manipulación del poder, violencia, pobreza y demás derivados de este flagelo.
Literalmente corremos detrás y en franca desventaja en el intento de acompasar el frenesí de los medios disponibles para comunicarnos los unos con los otros, con las realidades operativas que la convivencia nos exige, los nuevos "amigos" que diariamente se incorporan a nuestro "vecindario virtual" ya no viven en la casa lindera, ni en la acera de enfrente, o en la otra cuadra, ni siquiera compartimos la misma ciudad, el país, la región o el continente.
Cuando la ruta es conocida y se tiene claro el lugar al cual nos dirigimos, casi no es necesario prestar demasiada atención a nuestro entorno, recorremos largas distancias sumidos en la abstracción, con la mente puesta en la ansiada llegada, en el punto de encuentro con lo que es el objetivo de nuestro viaje.
Es una novela que refleja nuestra forma de vida, lugar para hacer volar nuestra imaginación creativa
Es, por tanto, una amenaza contra la integridad personal, y es desplegada por los gobiernos, pero también por organizaciones internacionales o por grupos profesionales; es decir, por aquellas instituciones dotadas de autoridad legítima o de facto, y de medios coercitivos para hacer respetar esa autoridad como parte de un ordenamiento legal en vigor.
La intolerancia a lo externo nos ha atrapado como la caparazón a la tortuga, y nos comportamos con la ignorancia del avestruz, la cual intenta evadirse ocultando su cabeza dentro del hueco que ha perforado en la tierra, pareciera que rechazando lo obvio, por el simple hecho del rechazo deja de existir, nos evadimos como quién se aferra a un sueño placentero y se niega a abrir sus ojos y despertar
Finalmente, algún díase comenzará, se dará inicio al verdadero cambio, a dar solución a este grave problema, que es la falta de ideología, recuperando de esta manera, la estructura política, que hoy en día se mantiene descuartizada, y, que según lo que se ve, puede desaparecer, pero, quizá sea el principio de una nueva forma de hacer política con pensamiento ideológico.
Siempre hemos tenido campeadoras, que han dicho voy, en busca de eso que me falta. Saharianas que supieron enfrenar alacranes y tormentas de arenas. No negamos que en determinado momento nos sentimos representadas, lo agradecemos. Pero fue hermoso descubrir que éramos capaces de representarnos por nosotras mismas. ¡Y de hacerlo bien!
Literalmente corremos detrás y en franca desventaja en el intento de acompasar el frenesí de los medios disponibles para comunicarnos los unos con los otros, con las realidades operativas que la convivencia nos exige, los nuevos "amigos" que diariamente se incorporan a nuestro "vecindario virtual" ya no viven en la casa lindera, ni en la acera de enfrente, o en la otra cuadra, ni siquiera compartimos la misma ciudad, el país, la región o el continente.
Cuando la ruta es conocida y se tiene claro el lugar al cual nos dirigimos, casi no es necesario prestar demasiada atención a nuestro entorno, recorremos largas distancias sumidos en la abstracción, con la mente puesta en la ansiada llegada, en el punto de encuentro con lo que es el objetivo de nuestro viaje.
La intolerancia a lo externo nos ha atrapado como la caparazón a la tortuga, y nos comportamos con la ignorancia del avestruz, la cual intenta evadirse ocultando su cabeza dentro del hueco que ha perforado en la tierra, pareciera que rechazando lo obvio, por el simple hecho del rechazo deja de existir, nos evadimos como quién se aferra a un sueño placentero y se niega a abrir sus ojos y despertar
Cansado de tantas vueltas a la noria de un tema recurrente que ha sido expuesto en forma inmisericorde con la propia dignidad de la mujer que al convertirse en noticia es motivo de toda clase de vejámenes por los propios difusores de este drama, que nos avergüenza a todos los que nos definimos como "homo sapiens", decidí internarme en la lectura de una obra de teatro que me ha impactado por ser un alegoría sentida y valiente que todos nos merecemos admirar.
Una etapa de la creación pendiente de reconstrucción, una obra cuyos creadores dejaron así, inconclusa, para retomarla algún día, lejos del sol abrasador de las duras horas del día y de las gélidas noches, esas que hacen tiritar hasta las estrellas, las que nos miran de lejos, en lo alto del firmamento
Mientras hubo mercados sustentables, en una Europa que integraba nuevos socios a su comunidad de naciones, socios ávidos de consumir todo cuánto les llegase a sus manos, con la facilidad y la bonanza de créditos a largo plazo sin grandes controles de financiación, todo era una maravilla...
Sin que influya en absoluto, el grado de desarrollo intelectual, en el cual una persona se desenvuelva, ni tampoco, sus cualidades humanas, germinadas como consecuencia del cultivo que haya realizado, a través del tiempo, de ciertos valores que hacen "al Ser Cultivado" en el sentido estricto de la definición de cultura
Ser auténtico, significa mantener una total coherencia, entre lo que digo que soy, y lo que mi diario vivir demuestra en todas sus acciones, recurrir al engaño es como construir castillos en el aire, la mentira es como una droga, una adicción maquiavélica que jamás termina.
