Jornaleras: La Integración Marginal De La Mujer En El Mercado De Trabajo
“A la vendimia, niñas
vendimiadoras.
A la vendimia, niña,
que ya es la hora.”
Miguel Hernández.
LA INTEGRACION MARGINAL DE LA MUJER
EN EL MERCADO DE TRABAJO
La incorporación de la mujer rural al mundo laboral es un factor de cambio importante. A pesar de todas sus contradicciones, el hecho de tener un marco más amplio de relaciones, una participación en el ámbito público y un salario propio, le permite ampliar su campo de actividades y decisiones. Aunque esto no significa que por el hecho de realizar un trabajo asalariado quede superado su papel subordinado, y asuma la igualdad de papeles con el otro sexo, pero posibilita que ponga en cuestión el rol que la sociedad le ha obligado a tomar.
Las profundas transformaciones que experimenta el medio rural convergen con un radical planteamiento del papel de la mujer en la sociedad, que se manifiesta en la aspiración de las mujeres a una identidad basada en la autonomía individual y no en la subordinación que arrastra su reinado doméstico.
Los procesos de mecanización de la agricultura han hecho desaparecer o transformado muchos espacios de laboriosidad femenina, por otra parte, la universalización de las relaciones de mercado han hecho perder sentido económico a las tareas doméstico-productivas destinadas al consumo familiar, y por último, el papel que ha ocupado tradicionalmente la mujer en la organización del trabajo agrario familiar ya no convence a las jóvenes, que buscan en la industria y los servicios locales la oportunidad de empleo que les permita romper con el destino de sus madres.
El rechazo a la agricultura, no es sólo un fenómeno generacional sino también genérico en la medida en que la mujer joven experimenta acentuadamente la contradicción entre sus expectativas, conformadas desde una mejor formación y una más amplia socialización en los valores de la cultura urbana, y los modelos patriarcales y familiares propios de la organización del trabajo agrícola.
El cuestionamiento de la identidad social de la mujer rural responde así a procesos sociales que confluyen, y se materializan en la ruptura de un modelo tradicional de laboriosidad femenina, anclado en la domesticidad familiar, en el cual, la actividad de la mujer, ocultada en el ámbito de lo familiar-privado, raramente adquiere la categoría social de “trabajo”.
La quiebra del orden tradicional, que situaba claramente a la mujer en cada ámbito de la vida social, entra en contradicción en muchos casos con la estrechez de los mercados de trabajo locales, incapaces de proporcionar alternativas de integración laboral-social a las mujeres. El desarraigo temporal o definitivo de la emigración, puede ser en estos casos la consecuencia inevitable de esta situación.
Una de las características del trabajo agrario, en general, es la eventualidad. El desarrollo de los sectores más rentables de la agricultura, se ha basado en gran medida en el empleo de una gran cantidad de obra femenina eventual (fresa, flor cortada, aceituna, vendimia, algodón, naranja...).
El colectivo de jornaleras se caracteriza por una baja cualificación profesional y la frecuente falta de relación contractual con la que realizan su trabajo. Trabajo a destajo, horarios excesivos, malas condiciones de trabajo y salarios “femeninos” son algunos de los rasgos que caracterizan este duro trabajo.
El valor emancipador del salario queda, de alguna forma, cuestionado por esta integración marginal de la mujer en el mercado de trabajo, pudiendo entenderse así la asimilación que se produce muchas veces entre la salarización de las jóvenes rurales y la reproducción del orden tradicional familiar, al constituirse su salario en aportación a la bolsa familiar que le es reintegrado en el momento del matrimonio con la compra del ajuar, y gran parte de los enseres y mobiliario de su futuro hogar.
El hecho de que la mujer rural se haya incorporado al mercado de trabajo no supone en líneas generales, que se haya producido un proceso emancipador que le sitúe en una posición de igualdad respecto al varón. La valoración como subsidiario del trabajo femenino, tanto el doméstico como del extradoméstico, dificulta esa aspiración de igualdad. Y como dijo el poeta: “Yo creía que con el tiempo / mis penas se acabarían, / y se me van aumentando / como las horas del día”.
Francisco Arias Solís
La libertad no la tienen los que no tienen su sed.
Portal de Internautas por la Paz y la Libertad y de Foro Libre.
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Crisis, una nueva recesión y más paro; negros nubarrones y malos augurios planean sobre el futuro de la economía española y su capacidad de regeneración. Nuestro recién estrenado gobierno se ha sumado con firme decisión a las implacables políticas de austeridad que nos dictan en Centroeuropa, políticas y actuaciones que ya puso en práctica nuestro anterior gobierno con los lamentables resultados que ya estamos sufriendo: más paro (5270000 parados según última EPA) y una nueva recesión.
A menudo ante una situación dramática y dolorosa sentimos el impulso de escondernos u ocultar a los demás las causas y motivos de nuestra desgracia. Es una de las reacciones habituales por las que pasan muchos de los ciudadanos de nuestro país que pasan a engrosar las listas del paro.
Los rápidos cambios que se están produciendo en la economía global y en el mercado laboral auguran un nuevo paradigma dominado por el outsourcing y la miniaturización para reducir riesgos por parte de las empresas así como por la temporalidad y la pérdida de lealtad de los trabajadores hacia las mismas. Es el escenario de Gigonomics. Además el imparable avance de las nuevas tecnologías puede acabar con numerosas profesiones y oficios tal y como los conocemos actualmente.
Si bien el desempleo que azota nuestro país parece el mayor problema al que nos enfrentamos en los próximos años no lo es menos la precariedad laboral, la pérdida de derechos laborales, los recortes de prestaciones y la caída de los salarios con la pérdida de poder adquisitivo que esto conlleva. Un conjunto de factores que para muchos vaticina la desaparición de las clases medias.
Hoy en este artículo trataremos de manera breve sobre lo simple y sencillo que es actuar en el lado derecho del cuadrante , y tener una buena posición financiera respecto a las demás personas. Siempre se debe tomar con seriedad y consistencia los métodos y técnicas que se imparten sobre negocios , microemprendimientos y ganar dinero.
Me encuentro sentado tomando un café a las 4 de la mañana, en el aeropuerto antes de partir a Arequipa una de las ciudades más hermosas que tiene el Perú. Como consultor de empresas me he tenido que familiarizar con esto de los viajes madrugadores, dejar a la familia y lidiar con los consecuencias de dormir 4 horas. Y pensar que cuando acabé la carrera de economía me veía sentado en una oficina, de gerente de finanzas o algo parecido.
Siempre se ha dicho que lo que bien se siembra, bien se recoge. Nosotros hemos apostado por apoyar a todas esas personas que buscan trabajo, alternativas económicas, formas de hacer dinero y ayudarlas para que caminen hacia una nueva vida.
Los anuncios clasificados son tal vez el primer lugar para buscar un empleo. Sin embargo, muchas personas lo ven como una forma anticuada y llena de puestos de trabajo que nadie quiere. ¿Es cierto lo que dicen de ellos? o, por el contrario, le puede proporcionar la oportunidad de encontrar un buen trabajo?
El abogado valenciano y catedrático de Historia del Derecho español José María Ots Capdequí ha dejado una obra importante sobre las instituciones del Derecho indiano que arranca desde su tesis doctoral sobre la condición jurídica de la mujer en la legislación de Indias.
Fernando Fortún, poeta de salud precaria y de vida efímera, fallece antes de cumplir los veinticuatro años de edad, comparte sus composiciones poéticas con los poetas crepusculares de principios del XX, Tomás Morales, Enrique Díez-Canedo, Ángel Vegue y Goldoni, Alonso Quesada y Pedro Salinas.
Carmen Martín Gaite es una escritora representativa de la llamada "generación del medio siglo", cultivadora del realismo social y una de las figuras más sobresalientes de la narrativa española. Sus novelas recuperan el mundo de la infancia y adolescencia en ambientes pequeños, pero creando grandes universos narrativos.
"El poeta –decía Valente- no escribe en principio para nadie, y escribe de hecho para una inmensa mayoría, de la cual es el primero en formar parte. Porque a quien en primer lugar tal conocimiento se comunica es al poeta, en el acto mismo de la creación".
El profesor Emilio González López, catedrático de Derecho Penal en varias universidades españolas, diputado a Cortes y director general de la Administración Local llega a los Estados Unidos en 1939, y al año siguiente entra a formar parte del Departamento de Lenguas Románicas en Hunter College, Nueva York, de donde pasó a dirigir el Programa Doctoral en Español de la City University of New York.
El poeta extremeño Manuel Pacheco publicó más de veinticinco títulos de libros poéticos en los que destacan su poesía social, en su poética escrita en 1965 y recogida en la Antología de Poesía Social de Lepoldo de Luis, nos dice: «Aquellos que no quieren ver estropeada la paz de sus buenas digestiones, gritan contra la poesía social diciendo: "¡Han manchado la poesía, eso es poesía política!" »
El gran poeta canario Agustín Millares Sall publicó más de veinticinco títulos de libros poéticos en los que destacan su poesía social, en su poética escrita en 1965 y recogida en la Antología de Poesía Social de Lepoldo de Luis, nos dice: « Cuando me llamaron "poeta social" -no sociable que es una forma de pastelear- no consideré que fuera un sambenito ni una marca de fábrica más o menos fabricable. Me sentí intensamente orgulloso...»
La poeta María Beneyto publicó varios libros de poesía social y en su poética, recogida en la antología de Leopoldo de Luis, nos cuenta: "… con todos mis respetos a los poetas que entienden la poesía de otro modo -la libertad de miras se demuestra concediendo a los demás el derecho a opinar en contra-, insisto en mi criterio de que el poeta debe participar en las inquietudes y problemas de la comunidad humana a que pertenece. Es un deber moral ineludible".
