Del Ere A La Flexibilidad En La Relación Laboral
El lunes desayunábamos con la propuesta del BBVA para empleados con una antigüedad mínima de ocho años en la entidad: podrán acogerse a una suspensión temporal del contrato de trabajo, retribuida –el 30% de la retribución anual, con un mínimo de 12.000 euros, por un período de entre tres y cinco años
En el momento de crisis que se vive actualmente, la entidad lo entiende como una manera de “flexibilizar la relación laboral que compagine las necesidades de la entidad y de la plantilla”.
Aunque el retorno está garantizado, en un período tan largo es probable de que un porcentaje elevado de los que se acojan a ella terminen no retornando al Banco (según apuntan fuentes de la propia entidad), bien porque encuentren otro trabajo que les satisfaga, monten un negocio por su cuenta, o se hagan funcionarios.
Esto permitirá al BBVA reducir costes mientras dura la coyuntura adversa, a la espera de que la economía retorne a la senda positiva (no es probable que para sustituir a los que se vayan contraten a nadie, sino que lo normal será que repartan el trabajo entre los que se quedan). Por cierto, esto podría significar que, según esta propuesta, el BBVA espera que la situación negativa de la economía dure entre tres y cinco años.
Una modalidad similar de recolocación diferida ha utilizado la fábrica de Nissan en Barcelona, pactando doscientas bajas incentivadas, con pacto de reingreso en 2012. Los trabajadores cobrarán 20 días por año con un mínimo de 15.000 euros, y conservarán su sueldo y su categoría de cara al reingreso
Paralelamente a este acuerdo, Nissan también promueve bajas “definitivas” incentivadas con una compensación económica de sesenta días por año trabajado, con un mínimo de 23.000 euros y un máximo de 120.000 euros, incluyendo además un plan de recolocación tipo outplacement, a través de una empresa especializada.
Las medidas tomadas por estas dos empresas son alternativas a los últimamente demasiado habituales ERE’s, ya que no sólo son voluntarias –al menos, teóricamente-, sino que dan al empleado expectativas ciertas de continuar en el futuro, dentro de tres años en Nissan, y entre tres y cinco años en BBVA.
Existen otras posibilidades dentro de esta nueva tendencia de la “flexibilización de la relación laboral”. Tal y como comentan desde el despacho de Sagardoy Abogados, una opción es la de “repartir” un puesto de trabajo para dos personas, las cuales pasarían a trabajar media jornada –con una reducción de sueldo proporcional- y el compromiso de volver a la situación original en tres o cuatro años. Esto es factible en determinados puestos de trabajo –por ejemplo, administrativos, call-centers…
Una opción menos habitual, pero utilizable en estos tiempos de crisis, sería la de pactar entre empresa y trabajador permisos no retribuidos, de manera que, por ejemplo, el empleado se coja un par de meses de vacaciones a costa de su salario.
Puede que no sea una alternativa demasiado buena para el trabajador (en este tiempo de crisis, más que nunca, todo el dinero cuenta), pero si es la opción que hay para que la empresa pueda ir capeando el temporal, quizás algunos trabajadores la acepten. Incluso pueden aprovechar ese período para formarse, o para buscar otro empleo.
En países como Alemania, cuya tasa de desempleo ha permanecido bastante estable a pesar de la crisis, se ha convertido en una práctica bastante común la bajada de sueldos –con reducción de horas de trabajo- a cambio de conservar el empleo.
En cualquier caso, todas estas medidas u otras que pueden tomarse deberían ponerse en práctica analizando también otras opciones, ya que no siempre tiene que ser el trabajador el que pague los platos rotos, en especial cuando en muchos casos el porcentaje de costes laborales sobre el total es ínfimo.
Por ejemplo, si suponemos que los costes laborales son el 5% de los costes totales, una bajada del 20% en los sueldos sólo ahorraría un 1% del coste total.
Además, debe verse globalmente, dentro de un conjunto de medidas encaminadas a conseguir la viabilidad de la empresa, tiene que haber algo más que un simple recorte de salarios, y los trabajadores deben conocer cuál es el plan de la empresa, para no sentirse desmotivados, sino todo lo contrario.
Hacer una pregunta
La economía mexicana sigue despertando admiración por su estabilidad frente a la crisis mundial, a diferencia de lo que ocurrió en 1994
El SAT obligarará a entregar la factura de la adquisición de un coche a través de un USB a partir del 1 de enero de 2013
El peso mexicano está subvaluado, señalaron fuentes de Deutsche Bank. A pesar de ello la economía azteca sigue creciendo a ritmos superiores al 3 %
Las exportaciones mexicanas están impulsadas principalmente por las grandes empresas; mientras solo 3.000 de 5 millones de pymes se dedican a este rubro
El desempleo es una realidad del capitalismo. En la actualidad existen cifras para aterrar a cualquier desprevenido.
En México estamos embobados con una edecán y el año electoral y no vemos los negros nubarrones que se ciernen sobre España que inició el rescate bancario más caro de la historia....
La situación económica española es difícil y los recortes anunciados por el Gobierno castigarán a la población.
"En vez de echarse la culpa unos a otros nuestros políticos deberían decirnos humildemente a los ciudadanos: "Lo sentimos, lo hemos hecho mal".
Hay que reconocerlo, además de un lógico deseo de mejorar, nos mueve la envidia, los deseos de ser mejor que el vecino, el compañero o el amigo. Esto da lugar a situaciones que, analizadas desde la fría perspectiva de los números resultan, cuando menos, curiosas.
He comentado ya en alguna ocasión que en muchos casos se produce una deficiente comprensión del mensaje que pretendemos transmitir, por diversos motivos, que en algunos casos serán achacables a nosotros mismos, en otros a nuestro interlocutor, y en ocasiones puede ser que el medio a través del cual se transmite el mensaje no sea el más adecuado.
Todos tenemos de vez en cuando una idea (que consideramos) genial. Es evidente que hay personas más creativas que otras, igual que hay gente que dibuja bien porque tiene ese don, y otros no lo tenemos. Sin embargo, la creatividad depende de otros factores, se puede “cultivar”, y existen diversas técnicas de generación de ideas.
La crisis trae consigo grandes dosis de nerviosismo y cambios de criterio por doquier. Las ventas no se concretan, las cuentas no salen, y la búsqueda de soluciones lleva en muchos casos a trabajar de un modo inadecuado. Hoy voy a hablar de una palabra un poco engañosa, la multitarea.
Las empresas punteras destacan por la búsqueda de la excelencia en todos los detalles...
Uno de los gurús de la gestión empresarial, Stephen Covey, autor del best-seller Los siete hábitos de la gente altamente efectiva, dice una frase perfectamente aplicable a la situación actual: “siempre hay que tratar a los empleados exactamente como queremos que ellos traten a nuestros mejores clientes". Y es que por mucha palabrería y mucho management de salón que queramos aplicar, si los empleados están desmotivados, desanimados o malhumorados, ¿cómo van a atender bien a los clientes?
Vivimos tiempos difíciles, y todas las ventas son buenas, todos los clientes son valiosos para las empresas y apreciados por éstas. ¿O no?
Decía un compañero mío, que era responsable de marketing, una frase que siempre me pareció –como mínimo- un poco extraña. “El caso es que hablen de nosotros, aunque sea mal”.

