Visión De Cristo Y Su Pueblo Elegido Al Reino
La visión de Cristo es la vida eterna a partir del momento de su encarnación en el tiempo con perspectiva a la eternidad. El es mensajero de su Padre eterno y su misión es dar a la humanidad el mensaje de la verdad siendo El mismo en persona la verdad de la palabra de Dios que se ha hecho hombre. Ha definido la vida eterna como el conocimiento de Dios que le ha dado vida a Él, y con amor eterno conociendo a su Padre a través del conocimiento personal de Dios y Hombre es Cristo mismo que acontece en el compartir de esa vida divina en abundancia plena. La humanidad siempre ha sido desde su existencia inicial una humanidad que es la expresión del hombre hacia la plenitud de sus valores universales y trascendentales en el contexto de su libertad orientada a la búsqueda de la realización de su destino. El Paganismo tan antiguo como la humanidad instintivamente dentro de parámetros más o menos equivocados ha ostentado su aspiración al ser divino. El Cristianismo menos antiguo que la antigüedad de los orígenes del pueblo de Israel y que el Antiguo Testamento existe como continuidad de la Misión de Cristo que ha instituido El mismo con su presencia en el Nuevo Testamento desde hace poco más de dos mil años. Y según Cristo y el Cristianismo de quienes creemos en El, El es el cumplimiento de la Ley y los Profetas que inicia el movimiento hacia la plenitud de los tiempos de la humanidad orientada hacia su destino eterno que Él llama el Reino de los Cielos. Cristo enfatiza la autenticidad del Testamento Antiguo como documento de inspiración y el hecho de la revelación divina cuando señala que para conocerle será necesario escudriñar las Escrituras sagradas en las que creía el pueblo de Israel y que en sustancia se orientan a su venida como enviado por excelencia ungido de Dios siendo su autentico y único Mesías. Su testimonio fue tan vigoroso que testificó esta verdad con el testimonio de su sangre, de su vida, de su muerte y su resurrección. Por eso dijo a su Padre al acercarse el momento de su pasión y muerte: por ellos me consagro a mi mismo para que sean consagrados en la verdad y esta verdad es que nos conozcan y nos amen a ti Padre y a tu enviado Jesucristo. El mensaje del Reino tuvo su inicio durante los tres años de su vida pública en la que eligió a los Apóstoles que convivieron con Él y a sus setenta y dos discípulos para continuar su obra por el mundo entero cuya sucesión continuará hasta el fin de los tiempos que es el inicio de la vida eterna. Para este menester determinó como necesaria la acción del Espíritu de Dios en persona que es el amor personal del ser divino que es el alma viva de la familia de los hijos del Reino, la comunidad de la Iglesia cuerpo místico de Cristo. Platicando con los discípulos sobre el tópico de su partida de regreso al Padre, les dice explícitamente que les conviene que se vaya para que su Padre y El mismo envíen este divino Espíritu consolador que ratificará plenamente todo lo que El, Cristo les había enseñado y estará presente haciendo del alma de los bautizados y creyentes templos vivos en donde habita el Espíritu de Dios vivo. La presencia de Cristo se hace plena en su regreso cuando decida volver al final de los tiempos como juez de vivos y muertos para declarar en el juicio final la bendición de los elegidos y la perdición de los que se pierden para siempre, lo cual no contradice su presencia mística en su cuerpo místico ni su presencia real y misteriosa en la Eucaristía. El sentido escatológico del Reino propone que este fin de los tiempos exige estar preparado cada día. A pesar de las señales concretas que ha manifestado en su visión profética de la destrucción de Jerusalén que se amplifica con la visión del fin y la renovación total del mundo tales noticias son inciertas con respecto al momento exacto que solo conoce el Padre. El sentir de los primeros cristianos fue de un sentimiento de inmediatez no tan duradera como en realidad ha venido aconteciendo hasta la fecha. A la hora que menos lo piensen vendrá el Hijo del Hombre, dijo Cristo a sus discípulos. Estad siempre preparados. Todas las parábolas de Cristo son una base intuitiva de esta enseñanza primordial de la buena nueva del reino que escrita como palabra de Dios le conocemos como el Evangelio o los cuatro Evangelios. El Nuevo Testamento como inspiración y revelación divina proyecta a Cristo presente en convivencia viva con los creyentes en comunidad familiar y eclesial que hizo decir al Apóstol Pablo en nombre de todo Cristiano autentico no soy yo es Cristo quien vive en mí. El mensaje de Cristo como único maestro es que el discípulo seguidor suyo corresponda a su llamado con lealtad absoluta para ser reconocido por su Padre y donde estuviere Cristo también estará su discípulo. Como Yo hice deberán hacer ustedes y Yo no viene a ser servido sino a servir, les dijo y lo sigue diciendo. El que quiera venir en pos de mí niéguese a sí mismo tome su cruz y sígame. Porque el que se humilla será exaltado y el que se exalta será humillado. Esta que es la historia de su vida la propone para ser compartida por sus seguidores tanto en su muerte como en su resurrección. Por eso dice el Apóstol que morimos con Cristo para resucitar con El. Y esta maravilla de la resurrección y de la elección para compartir la gloria del reino de Dios como pueblo elegido es el punto de partida que nace de Dios hacia nosotros a través de Cristo que dijo no son ustedes los que me han elegido sino mi Padre y Yo quien ha elegido a ustedes con amor eterno.
Misión divina
La visión de Cristo es la misión de Dios
Redención renovadora de toda la Creación
Por una eternidad a Dios lo mira
Divina humanidad mirando a Cristo
Y humanidad divina que le admira,
El nos pone a mirar al nunca visto.
Con mis ojos eternos en la mira
El ser divino soy y siempre existo,
La eternidad mi espíritu respira
Amor inextinguible en que persisto.
Solo morí para resucitar,
Yo soy el mundo creado y el increado
Como debe existir purificado.
Eternamente vivo para amar,
He redimido al hombre del pecado
Y a mi pueblo elegido lo he salvado.
Soy el Salvador
Y mi Padre es el Creador,
Amor que salva.
La visión de su ser
Eternidad de ser su esencia y su destino
Su ser humano unido al ser divino
Es la visión de Cristo el florecer
Del ser divino en la vida humana
Siendo cual es Palabra soberana
Que vino a nuestro mundo a aparecer.
Es la visión de Cristo el renacer
De la fuente de ser de donde emana
Su encarnada existencia sobrehumana
La semilla que Dios mira crecer.
Es la visión de Cristo eterno ver
La intimidad divina de su ser,
Lo humano y lo divino siempre unido.
Es la visión de Cristo su querer
Como el Padre lo quiso y su poder,
Satisfecho de verle renacido.
Resurrección,
Dios de Dios y luz de luz
Visión de Cristo.
La visión de Cristo
Nadie conoce al Padre sino el Hijo
Y a quienes les quiere revelar su amor eterno
Visión de Cristo como Verbo eterno
Anterior a su humano nacimiento,
Luz de luz y divino pensamiento
De amor inextinguible y sempiterno.
La luz sin las tinieblas del Averno
Y verdad del divino entendimiento,
Del sumo bien y su conocimiento
Que triunfa del demonio y del infierno.
El Primogénito de la humanidad
Palabra personal, divinidad
De Dios, Mesías del Padre y mensajero.
Ser Hijo natural de Dios primero
De sus entrañas de la eternidad,
Visión de Cristo hombre verdadero.
Por siempre unida
Su humanidad divina,
Visión de Cristo.
Cristo en su altura
El secreto de Dios divina magia
Solo El Altísimo, sabiduría de gloria eterna
Nadie sufrió mayor humillación
Que quien muere y luego resucita
A la gloria de Dios que es infinita
Primogénito de toda la Creación.
Nadie gozó mayor exaltación
Que quien vence al demonio y precipita
La soberbia y el mal que a Dios irrita
Y es agua viva de nuestra redención.
Vea quien se exalta que será humillado
Y quien se humilla que será exaltado,
Estrategia que vale más que el oro.
Y en las arcas de Cristo es su tesoro
Ascender a la cruz, y sepultado
El día tercero ser resucitado.
Resucitado,
Todo lo atraje a mí
Al pie de la cruz.
El salmo del universo
Voy a entonar un salmo eterno que es divino
A pesar de que solo lo adivino
Instrumento de música divina
Que arranque notas en el alma humana
El hombre que se inspira y adivina
Del Creador la belleza soberana.
Pentagramas de estrellas que iluminan
El universo entero cuando emanan,
Deslumbrantes de luz, eterna mina
Su inspiración es fuerza sobrehumana.
Luz del cielo ilumina los sentidos,
Cavando nuestros ojos los luceros
El alma profundiza en sus senderos.
Armoniza el sonido sempiterno
Vibrante perfección el ser eterno,
La música de Dios en los oídos.
En un soneto
El salmo de los salmos,
Me lo imagino.
Plenitud de la gloria
Irremisiblemente el plan de Dios
A Dios y a Cristo y a la eternidad
El bien hacer y el mal vencer les place,
Eterna libertad les satisface
Y el criterio intachable de verdad.
Su justicia afianzada a su bondad
Al plantearse que se hace o se deshace,
Viendo el bien que es mejor y que complace
Lo define en su eterna libertad.
Dios glorifica su divinidad,
Amor elige a quienes han amado
Y el reino de los cielos lo han logrado.
Cristo pleno perfecta claridad
Eligiendo a quienes ha salvado,
¡Glorifica también la humanidad!
Ninguna pena,
Lo divino y lo humano
La gloria plena.
La inmensidad del hombre
De hecho lo humano y lo divino fue posible
La realidad de Cristo indiscutible
Historia y prehistoria con sus mitos
Un grano de verdad del alma humana
Con inquietudes siempre sobrehumanas
La aspiración del hombre con sus ritos.
Es real su aspiración del infinito
Más que capricho que le viene en gana
Eternidad divina y soberana
Del alma humana siempre será un grito.
Con la Nueva Creación que está en camino
Grandioso el universo lo proclama
Y Cristo, resucita y lo reclama.
Somos uno con Dios, tanto nos ama,
Tal es la voluntad del ser divino
Que el tiempo se hace eterno y su destino.
El alma humana
Vale cuanto Dios tiene,
Divina perla.
El salmo del universo
Voy a entonar un salmo eterno que es divino
A pesar de que solo lo adivino
Instrumento de música divina
Que arranque notas en el alma humana
El hombre que se inspira y adivina
Del Creador la belleza soberana.
Pentagramas de estrellas que iluminan
El universo entero cuando emanan,
Deslumbrantes de luz, eterna mina
Su inspiración es fuerza sobrehumana.
Luz del cielo ilumina los sentidos,
Cavando nuestros ojos los luceros
El alma profundiza en sus senderos.
Armoniza el sonido sempiterno
Vibrante perfección el ser eterno,
La música de Dios en los oídos.
En un soneto
El salmo de los salmos,
Me lo imagino.
Sobre el juicio de Dios
Libertad gracia y destino
Elementos que juzga el ser divino
Profunda si descubre mi presencia
Hago del hombre humanidad perfecta
Le doy la libertad que me detecta
Y por eso le llamo a mi existencia.
Si se obceca en total indiferencia
La blasfemia no es solo imperfecta,
Contumaz en romper mi línea recta,
¿Porque elegir llenarme de paciencia?
Vale la pena por los elegidos,
Son el pueblo de Dios, su diligencia
Determina que sean mis escogidos.
Sabiendo que jamás le he conocido
Detesto el mundo por su negligencia,
Tuvo a Cristo a quien nunca ha merecido.
Gloria de Dios
La humanidad merece,
Digna de gracia.
La sonrisa del bien
La ternura del bien sonríe espontáneamente
En la posibilidad del semblante inocente en sus labios infantiles
Ante el bien que es verdad del corazón
Existe el mal, la humanidad se apura
Porque el mundo prefiere la locura
Del terror que no tiene compasión.
El poder superior de la razón
Es mentira que acaba en la basura
Se impone la verdad que lo asegura,
Triunfa el bien sobre el mal y la traición.
No sabe que su triunfo es su derrota,
Malamente destruye y todo azota
La maldad atrevida que se ríe.
Lealtad del ser supremo se sonríe,
Divino bien, su inconmovible roca
Sabedor sabe el mal que le provoca.
Una sonrisa
Ante el mundo del mal,
Dios lo conjura.
El plan de Dios
Secreto maravilloso el plan de Dios y su gloria
La Creación admirable renace se humaniza y se diviniza en Cristo
Ser divino engendrado de Dios Padre natural
Cristo es hipóstasis humana en la divinidad
Cuerpo y alma en su persona divina intimidad
Naturaleza pura el hombre más espiritual.
Ser divino que en cuerpo incorruptible fue mortal,
Cristo nació, murió y resucitó a la eternidad
Plenitud de luz divina para la humanidad,
Es la gloria de Dios y de la Creación inmortal.
Cristo es el ser humano que todo diviniza
Como Dios es Creador con su Padre y reorganiza
Y el tiempo lo hace eterno haciendo que no muera.
Cristo es el ser divino que todo lo humaniza,
Y es la fe del amor que termina al fin la espera,
Hombre y Dios gozo eterno del todo a su manera.
Es Dios y hombre
La plenitud de Cristo,
El plan de Dios.
El Ave Fénix
Instinto de lo eterno
Cristianismo y Paganismo en raudo vuelo
Mi vida es río de la luz y el fuego
En el cóncavo lado del reverso
De donde nace todo el universo,
Noción de ser para extinguirme luego.
El Ave Fénix vuela en mis cenizas,
Y en la voz del poema de mi verso
Me quedo con la paz y el viento terso,
La muerte en el olvido no me pisa.
Raudo vuelo inmortal de mi alma viva,
Trascienden los espacios más bonitos
Las alas de mi ser lo más arriba.
Sublime eternidad del infinito
No me extingo en verdad, y fue mentira,
Mi vida no se acaba cundo expira.
Lo más arriba,
Infinito el amor
Que nunca expira.
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Jesucristo es la única perla de gran precio a ser descubierta en todas las Sagradas Escrituras, y su maravilloso plan de redención es el único hilo de oro que integra toda la teología bíblica.
Todas las disciplinas del conocimiento humano en la historia hasta la actualidad, no son exhaustivas para explicar en su totalidad el universo y su sentido, de manera que satisfagan las inquietudes del espíritu y del alma humana.
Hoy día el ser humano, quien muchas veces se ha sentido orgulloso de "su" civilización, está siendo dominado por ella misma, y por eso se olvida de Dios. No toma conciencia -en su locura cotidiana- que todos somos pequeñísimas gotas de ese imponente océano que es Dios.
Para intentar comprender un destello de la infinita gracia creadora y redentora de Dios, tendiéramos que imaginar aquellos momentos cuando Dios creó todo con el aliento de su boca y cuando Dios redimió todo con el desaliento de su alma.
Algunos teólogos modernos aceptan la creación divina, pero solamente en forma parcial, es decir, creen que Dios creó una primera partícula o una primera célula, y luego se adhieren al evolucionismo ateo a fin de explicar el origen de la vida y el génesis del universo. En otras palabras, estos filósofos de la teología, descartan la creación de las especies en el jardín del Edén y aceptan la evolución de las especies en el jardín zoológico.
En el capítulo 17 del Evangelio narrado por San Juan, Jesús nos dejó una de las más bellas y emocionantes páginas de Su Sublime Existencia – la Oración al Padre Celestial, en la que muestra toda la fuerza de Su Amor por aquellos que Le fueron entregados por Dios para cuidarlos. Y como dedicado Pastor del rebaño humano, enseñó Su Mandamiento Nuevo – "Amaos como Yo os he amado. Solamente así podréis ser reconocidos como mis discípulos".
La dimensión espiritual de cada persona es la realidad más importante entre los valores de una axiología autentica en medio de todo el universo. Sobre todo en el contexto de la revelación divina, actualmente en la conciencia de la humanidad toda, de oriente a occidente conciente de Cristo y su resurrección
Las Sagradas Escrituras presentan a Dios como un ser sublime, eterno que está presente en todo tiempo y lugar (omnipresente), inconmensurablemente sabio (omnisapiente), e inconmensurablemente poderoso (omnipotente). En otras palabras, Dios todo lo sabe, todo lo puede, siempre existió, y está presente en todo tiempo y lugar. Por lo cual, Dios no está limitado, ni condicionado, ni por el tiempo ni por el espacio
Todas las disciplinas del conocimiento humano en la historia hasta la actualidad, no son exhaustivas para explicar en su totalidad el universo y su sentido, de manera que satisfagan las inquietudes del espíritu y del alma humana.
La dimensión espiritual de cada persona es la realidad más importante entre los valores de una axiología autentica en medio de todo el universo. Sobre todo en el contexto de la revelación divina, actualmente en la conciencia de la humanidad toda, de oriente a occidente conciente de Cristo y su resurrección
El aspecto del espíritu sacerdotal ratifica el testimonio del amor como una realidad divina y humana más poderosa que la vida y que la muerte capaz de servirse de ella para lograr el triunfo del amor que es la fuerza omnipotente y gloriosa del amor más puro que purifica todo como expectativa digna de Dios al lograr la resurrección y con ella la eterna gloria. Verdadero mana es Cristo alimento de rocío celestial antes del eterno amanecer El es el pan vivo que baja del cielo que nutre la vida divi
Existe una octava maravilla del mundo en cada hombre cuya autenticidad se realiza como primordial espectáculo delante de Dios y del mundo que hace historia. La historia que se escribe en el libro de la vida. Ese gran día acontece la evidencia total y el inevitable presente compareciendo ante el Creador el ser humano como creatura responsable de su sino y su destino ante la realidad del ser divino.
La certeza de la verdad en todas las disciplinas de la ciencia requieren la elaboración del proceso intelectual que descubre el sentido universal de las leyes de ser y de la manera de ser que establece una relación entre el espíritu consciente y el entender de la materia como descubrimiento epistemológico del encuentro con la realidad en sus distintos niveles de conocimiento.
El hombre del siglo XXI particularmente cuenta con todos los recursos de la Cultura y de la Historia universal del espíritu del ser humano en persistente búsqueda. Su sedienta certeza trata de encontrar una respuesta incuestionable en el tiempo con relación a su inquietud, más que instintiva arrancando de la fe cuya raíz más profunda nace del alma aspirando a lo eterno. Este impulso del alma pertenece al hombre en ambos ámbitos de su destino en el orden de la naturaleza como en el orden sobrena
La buena nueva del Evangelio particularmente es fuente reveladora del conocimiento personal de Cristo acerca de sí mismo sabiendo que sobre todo en El de la abundancia de su corazón habló su boca y se puso en acción toda su persona haciendo que se dijese de Él, todo lo ha hecho bien.
En el siglo XXI estamos maravillados de nuestra integración global extraordinaria en los anales de la historia gracias a la intercomunicación informática cuya base es la tecnología en avanzada con todos los inventos que manipula el hombre y la ciencia d
