Todo Es Energía Y Ninguna Energía Se Pierde
La Tierra con sus animales y plantas, sufre bajo el fraude que se hace al poner a todo la falsa etiqueta de «cristiano», también por el egoísmo de los explotadores. Cada cual tiene sus argumentos para explotar la tierra, para torturar y matar a los animales y para destruir la naturaleza. Y todo esto con seguridad no tiene nada que ver ni con Dios ni con Jesús. Y de pronto viene una persona que se permite sostener la afirmación: Dios en nosotros.
El número de personas que se sale de la Iglesia aumenta cada vez más. Una y otra vez se escucha hablar de los excesos de la casta sacerdotal, de falsedades, mentiras e innumerables perversiones. Muchos están decepcionados de su institución eclesial, en la que hasta ahora habían creído y donde estaban acostumbrados a buscar a Dios. Otros, por su parte, mueven incrédulos la cabeza y dicen: «¡Dios no existe! Y si existiese, ¿dónde está?».
Los superiores de la Iglesia ya no son dignos de crédito y los partidos debaten hablando del bien común y de asuntos sociales, pero si se observa todo más profundamente, se descubre que de lo que se trata es de dividendos bursátiles y del bien personal. Mientras a los ciudadanos se nos carga con impuestos y se nos desangra cada vez más.
Mientras el gobierno de muchos países de Europa, expresándolo en una imagen, sigan siendo los que sostienen el estribo de la casta sacerdotal, es decir, subvencionando a la Iglesia con miles de millones de euros al año, la situación no cambiará mayormente, porque el Estado confesional que sujeta el estribo, y a la vez el jinete confesional que conduce al caballo, no considerará necesario cambiar su comportamiento para con Dios y sus semejantes. Además, las Iglesias y catedrales son restauradas con miles de millones, que en definitiva tiene que aportar el Estado, es decir, nosotros los ciudadanos. Y esto, a pesar de que en las Biblias de los sacerdotes, a las que se remite la casta sacerdotal y que vende a sus fieles como la verdad absoluta, se lee: «Dios, que ha creado el mundo y todo lo que hay en él, Él, el Señor del Cielo y de la Tierra, no vive en templos hechos por mano humana».
¿Pero qué dijo Jesús de Nazaret? «Todos los que tomen la espada, morirán bajo la espada». Y este mundo muestra cómo somos los seres humanos: guerras, asesinatos, homicidios, hambre, sufrimiento, enfermedades, epidemias, martirio interminable de los animales; y luego surge la pregunta: ¿Por qué nos envía Dios tanto dolor y sufrimiento?, a lo que algunas personas dicen: «El cuento de Dios lo creí por un tiempo, pero ahora ya no lo creo. Dios no existe». Sin embargo no es el Buen Dios el que nos envía lo malo que viene a nosotros, somos más bien nosotros los que recogemos lo que hemos sembrado a través de nuestros pensamientos, palabras y actos negativos, oscuros, envidiosos y llenos de enemistad y odio, pues todo es energía y ninguna energía se pierde.
Hacer una pregunta
Ofrecer una guía para quienes desean alcanzar un nivel de vitalidad máxima o curarse a sí mismos, eliminando de raíz todo lo que provocó sus enfermedades -las erróneas costumbres alimenticias y un estilo de vida auto destructor- no debería representar contraindicación alguna
Jesucristo es la única perla de gran precio a ser descubierta en todas las Sagradas Escrituras, y su maravilloso plan de redención es el único hilo de oro que integra toda la teología bíblica.
Todas las disciplinas del conocimiento humano en la historia hasta la actualidad, no son exhaustivas para explicar en su totalidad el universo y su sentido, de manera que satisfagan las inquietudes del espíritu y del alma humana.
Hoy día el ser humano, quien muchas veces se ha sentido orgulloso de "su" civilización, está siendo dominado por ella misma, y por eso se olvida de Dios. No toma conciencia -en su locura cotidiana- que todos somos pequeñísimas gotas de ese imponente océano que es Dios.
Para intentar comprender un destello de la infinita gracia creadora y redentora de Dios, tendiéramos que imaginar aquellos momentos cuando Dios creó todo con el aliento de su boca y cuando Dios redimió todo con el desaliento de su alma.
Algunos teólogos modernos aceptan la creación divina, pero solamente en forma parcial, es decir, creen que Dios creó una primera partícula o una primera célula, y luego se adhieren al evolucionismo ateo a fin de explicar el origen de la vida y el génesis del universo. En otras palabras, estos filósofos de la teología, descartan la creación de las especies en el jardín del Edén y aceptan la evolución de las especies en el jardín zoológico.
En el capítulo 17 del Evangelio narrado por San Juan, Jesús nos dejó una de las más bellas y emocionantes páginas de Su Sublime Existencia – la Oración al Padre Celestial, en la que muestra toda la fuerza de Su Amor por aquellos que Le fueron entregados por Dios para cuidarlos. Y como dedicado Pastor del rebaño humano, enseñó Su Mandamiento Nuevo – "Amaos como Yo os he amado. Solamente así podréis ser reconocidos como mis discípulos".
La dimensión espiritual de cada persona es la realidad más importante entre los valores de una axiología autentica en medio de todo el universo. Sobre todo en el contexto de la revelación divina, actualmente en la conciencia de la humanidad toda, de oriente a occidente conciente de Cristo y su resurrección
Las Sagradas Escrituras presentan a Dios como un ser sublime, eterno que está presente en todo tiempo y lugar (omnipresente), inconmensurablemente sabio (omnisapiente), e inconmensurablemente poderoso (omnipotente). En otras palabras, Dios todo lo sabe, todo lo puede, siempre existió, y está presente en todo tiempo y lugar. Por lo cual, Dios no está limitado, ni condicionado, ni por el tiempo ni por el espacio
En la mayoría de Biblias se puede encontrar la siguiente frase: «Dios no vive en templos hecho por mano humana». Esto provoca la pregunta: ¿y dónde vive entonces, si no es en las iglesias de piedra? Muchas personas creen en la existencia del alma. Ahora se podría filosofar si esto es así o no, pero consideremos por una vez como un hecho el que estemos vivificados por un cuerpo de sustancia sutil que no es de este mundo.
Se podría decir que la sartén y la parrilla de los hogares actuales se han convertido en los sustitutos de los antiguos altares de sacrificio, donde para honrar y agradar a Dios se inmolaban miles de victimas animales. Igualmente la mesa de cocina sirve como banco de descuartizamiento donde sacar las entrañas a los cadáveres de animales previamente matados a manos de un matarife.
Las graves inundaciones de Australia junto con las de Brasil, donde se contabilizan más de 740 victimas mortales, hacen correr ríos de comentarios y opiniones sobre la culpabilidad de desgracias de tal magnitud. Sin ir más lejos la Presidenta de Brasil comentaba textualmente: "Brasil sufre bajo los caprichos de la Madre Tierra, primero nos castigó con la sequía y ahora con las inundaciones".
El conocido investigador ambiental Dennis Meadows, publicó hace ya 34 años un importante informe sobre el tema "Fronteras del desarrollo" con el que llegaba a la conclusión de que muchas de las cosas que el hombre ha hecho a la Tierra, ya no se pueden arreglar. El hombre, dice Meadows, está conduciendo a la Tierra irremediablemente a un colapso.
Para los verdaderos cristianos Navidad significa conmemorar el nacimiento de Jesús de Nazaret. Por ello, los días de Navidad podrían ser días de recogimiento interno, pensando en profundidad por qué Cristo se hizo hombre y confrontando Su enseñanza genial con nuestra forma de pensar y de vivir.
Precisamente la época navideña nos inspira veneración y respeto por la majestad celestial que vino a nosotros y que en la cruz trajo la Redención a todas las almas y hombres. Al fin y al cabo gracias al acto Redentor está asegurado para todos nosotros el camino de regreso al hogar eterno.
En algún momento de su vida es posible que haya sentido deseos de cambiar, de convertirse en una mejor persona y le haya surgido la pregunta sobre cómo trasformar hacia lo positivo su carácter, su conducta. Incluso también es posible que se haya preguntado si es posible acercarse a Dios sin la obligación de tener que ir a la Iglesia.
La Agencia de noticias Europa Press adelantaba el pasado 29 de Noviembre, la falta de esperanza que los expertos en la lucha contra el cambio climático albergan sobre el éxito de la cumbre de Cancún tras el fracaso en Copenhague, entre otras cosas por los datos revelados por la Organización Mundial de Meteorología, que avisa que los niveles de gases causantes del efecto invernadero han alcanzado ya su nivel más alto desde el inicio de la Revolución Industrial.

