Poesía Del Ser
Sobre la poesía del ser
Ser es la poesía de ser y su antítesis la nada cuya tesis, sugerimos considerarla como la conciencia de nuestra vida consciente del ser. Tal vez como en Dios en el hombre, su dimensión de ser es sin medida. La conciencia de ser puede ser considerada superior al ser mismo en cuanto que existiese sorda y ciegamente sin ser el ser objeto de ningún conocimiento. Y en tal caso la poesía carecería del énfasis fabuloso bien sea sensible, espiritual y trascendente como experiencia de un encuentro formidable con proyecciones de esta realidad tal vez recíprocamente no exhaustiva. El ser se convierte en poesía percibido como valor estético en sí mismo y como expresión de la belleza esplendor en el orden o un bello desorden siendo objeto del gusto estético de lo bello complaciendo el espíritu y el alma precisamente en la belleza como tal expresado tal ser en poesía. Tanto la Creación como el universo y los posibles universos, el cosmos el microcosmos y el macrocosmos como el hombre y el alma del hombre con las proyecciones de su humanismo, como la realidad del mundo angelical y Dios mismo requieren como experiencia de ser la expresión y la explosión de instrumentos expresivos de belleza, singularmente el corazón de la palabra y su sonido como las demás categorías y formas en que se aborda sobre todo artística y espiritualmente la realidad del ser. La categoría y el valor de lo eterno tratándose del ser de Dios mismo categóricamente en la esencia de su ser elude tener como antítesis la nada. La realidad de lo eterno nada tiene que ver con el contrasentido en su caso de todo ese algo o alguien que viene a ser y absolutamente no existía y comienza a existir y que luego deja de existir. Tal vez este postulado sea petición de principio o no en el sentido lógico pero no en el ontológico o metafísico ni tampoco en su sentido místico y aun poético y espiritual de la fe. Esta experiencia existencial relacionando al hombre en su subjetividad con las características específicas de su objetividad tiene un valor insustituible en la axiología de lo humano y lo divino y en la búsqueda del hombre que es y que debe llegar a ser de acuerdo a su destino. Y es en esto donde descubrimos peculiarmente la inspiración y la expresión poética de los misterios y realidades entre lo divino y lo humano, lo terrenal y lo celestial lo temporal efímero y lo eterno de la vida de la muerte del amor y la resurrección del ser humano y del Cristianismo hacia el ser de Dios en Cristo y en su medio divino. La belleza del ser y el ser de la belleza se intercalan en la historia del ser humano como balbucir y como elocuencia plena de la belleza del arte y la sabiduría. La visión del ser y de su ser con las inquietudes de lo divino desde la prehistoria de la humanidad hasta nuestros días proyecta esas inquietudes humanas hacia una trayectoria en crecimiento inventando o descubriendo con formidable creatividad el sentido y la aspiración hacia la inmortalidad en todas las formas del arte pero sobre todo en las diversas formas de la poesía en la historia de la literatura que es la historia del espíritu del hombre. Actualmente la integración de la diversidad humana hacia una expresión del hombre universal en su ser hacia el ser divino se convierte en una realidad posible sobre todo por la revelación creciente y en avanzada de la humanidad que hace historia en el cuerpo místico de Cristo.
Justicia de ser
Libertad y justicia es divino entender
En nuestro ser y el sentido del deber
La justicia en su ser la hace infalible
Resolviendo con todo su poder
El problema de ser o de no ser
Es la fuerza de Dios incontenible.
La mutua libertad la hace accesible
Al dilema de hacer o de no hacer
Nos exige con fuerza del deber,
Lo que exige su amor, no es imposible.
Lo hará si pertenece un anatema
En contra del amor, su eterno lema,
Juez y juicio su amor indiscutible.
Y el poder con su fuerza incontenible
Resuelve por amor el gran dilema,
Hombre y Dios realidad del gran poema.
Gloria de Dios
Epopeya y poema
Del ser humano.
La Poesía de Dios
Inspiración de Dios el poema de ser la perfección
Y esplendor en el orden su belleza eminente realidad
En la cumbre del ser y la belleza
La inspiración de Dios es poesía
De un poema que es culto de latría
Siendo divina su naturaleza.
Es banquete de todos a la mesa
La evidencia de su sabiduría,
Es la luz en su esencia noche y día
Siendo El divina y celestial pureza.
Razón de ser de toda la existencia
El se llama divina providencia,
Abre su mano y alimenta al hombre.
Paz en la tierra y gloria en su presencia
Las almas se alimentan de su nombre,
Eterna plenitud de su eminencia.
Dios es real,
Divina ontología
Y poesía.
Dios y hombre en su ser
Siendo un misterio Dios es la claridad misma
La luz del mundo como dijo Cristo
Desde el misterio de la trinidad
Creador de la Creación universal
No es posible ser Dios el universo
Porque El existe en su divinidad.
En sí mismo profunda inmensidad
Encendido en su luz espiritual
Tres personas distintas Dios inmerso,
Divino fuego y amor de la verdad.
En su vida con la divinidad
Dios existe en su ser y es personal
Sobre todo en su amor de intimidad.
Y también al amar la humanidad
Encarnando en el hombre Dios es visto,
La persona del Padre engendra a Cristo.
El ser de Dios
Encarnado en el hombre
Engendra a Cristo.
Soy el que soy
Maravilloso Dios es plenitud en Cristo
De cuya plenitud todos recibimos
Soy el que soy y así me identifico
Inmensidad profunda en mi escenario
Y en la cumbre del ser extraordinario
Soy el que soy, en mí me glorifico.
Mi intimidad de ser la santifico
Transformo la Creación que es mi santuario
Y el corazón de Cristo relicario,
En todo cuanto digo verifico.
Soy el que soy, el reino de los cielos
Al que rasgando sus sagrados velos,
Sin profanarlos quiero entregarlos.
Tal como soy son todos mis anhelos
La verdad del amor con altos vuelos,
Y me encantan los cielos para darlos.
Soy el que soy
Y soy maravilloso,
Soy todo, Dios.
Dios es Cristo
Creación divina y el amor eterno
En Cristo son misterios evidentes
Divinidad explícita en su Voz
El Padre celestial es fuente y mina
De vida y de verdad que no termina
Y en persona el amor que une a Dios.
Crece vid y sarmientos, Cristo labra
Labrador en la tierra que es divina
El divina semilla que germina
Y es divina y humana su Palabra.
Amor de eternidad y poesía
Baja del cielo al seno de María,
Espíritu de Dios y amor sublime.
Triunfa y deja la cruz, sepulcro y muerte
Resucita la gloria eterna suerte,
Cristo el Hijo de Dios que nos redime.
Dios es en Cristo
El ser en plenitud
Cual debe ser.
La perfección de ser
La misma eternidad en su estructura
Y perfecta belleza en su figura
La conciencia del ser es más que el ser
Hoguera cuya luz divina y pura
Es perfecta belleza en su figura
Espíritu de Dios en su querer.
Fuente eterna en su haber le es menester
La misma eternidad en su estructura
Que en presencia de Dios se transfigura
Divino ser, eterno en su poder.
Ser en la cumbre y gloria celestial
Su presencia es divina realidad,
Conciencia de infinita intimidad.
Su ser inmenso esencia espiritual,
Vida eterna perfecta e inmortal
Y el gozo eterno de la felicidad.
Dios es feliz,
Conciencia de su ser
A su placer
.
La proyección del ser
Cera en sus manos y arcilla de alfarero
En su ser nuestro ser
Ser del ser que da ser a todo ser
Es el ser de bondad eterno amigo
Con toda la Creación el yo testigo
Verdad de amor y eterno acontecer.
Es el ser insondable al proponer
Quien ofrece perdón al enemigo
Y nos dice entiéndanse conmigo
Soy la mina divina del saber.
La libertad de ser es poderosa,
Discernir elegir y merecer
Es la fuente divina de su haber.
Fuerza humana y divina, portentosa
Responsable nos hace en cada cosa
Al haceros capaces de entender.
Nuestro deber
Libertad de obedecer
Al ser divino. El ser de Dios
Monoteísmo de la divinidad
Trinitarismo de sus relaciones personales e hipóstasis de Cristo
Desde la fuente de la eternidad
En su esencia Dios es monoteísmo
Uno solo y en su divinidad
Tres personas distintas siendo El mismo.
Paternidad que engendra la verdad
Y en persona el amor, divino abismo
Se identifica en sí con la bondad
De Cristo, la Creación y el Cristianismo.
Es la gloria de ser en su presencia
Ser de su ser y eterno conocer
El amor infinito en su existencia.
Y al honor de su nombre honor se asombre
Por una eternidad, gloria a su nombre
Y exaltación en la cumbre de su ser.
Son tres personas
El ser la luz y el amor
De un solo Dios.
Eternidad del ser
Dios y hombre en su ser
El ser eterno en plenitud
Ser de Dios absoluto y necesario
Deslumbrante eminencia de su mente
La pureza del ser toda la fuente
Felicidad eterna en escenario.
Eternidad del perenne calendario
De pasado y futuro gran presente
La divina verdad eternamente
Universo en su sol luciendo a diario.
Infinita pureza de vivir
La palabra elocuente de su nombre
Divinidad del ser en su existir.
El divino poder de bendecir
Misterio y realidad de Dios y hombre
Es Cristo que nos vino a redimir.
El ser divino,
Su eternidad del tiempo
Es Dios y hombre.
Poesía del ser
Eminente el ser divino en Cristo
Es la belleza es la pureza es el amor honor y la gloria del ser
La poesía es Cristo el ser más pleno
Inspiración profunda y por su altura
Superior infinito a las creaturas,
Palpitan del aliento de Dios lleno.
Dios es la gloria en su divino seno
Y la verdad, que en Cristo transfigura
La eternidad del tiempo en su hermosura,
Dios sabe ser eternamente bueno.
La poesía del ser en su esplendor
Es el triunfo de la vida y del amor,
La Creación se embellece con su gloria.
Felicidad eterna en cuya historia
El corazón es Dios, vibra en su honor
Palpitando en su ser por la victoria.
Honor es Dios,
Y el corazón de Cristo
Honra su honor.
Dios eterno extraordinario
Su eternidad opuesta al tiempo
Es absoluto y necesario a nuestra efímera existencia
Testigo de su ser la inteligencia
Y lo entendemos entendiendo todo
Tratando de entender de todos modos,
Sentimos la verdad de su presencia.
Sentimos frágil ser nuestra existencia
Incierta nuestra fuerza y la de todos
En Dios nos afianzamos de tal modo,
Es poder de su ser la providencia.
Encamina y dirige nuestra ciencia
Siendo luz que ilumina la conciencia,
Si descubrimos su sabiduría.
Es la certeza de nuestra evidencia
Necesaria absoluta subsistencia,
Le descubrimos, llenos de alegría.
Quien como Dios
Razón de lo ordinario,
Extraordinario.
A la buena de Dios
Cristo es quién es y como es y debe ser
Por amor al Padre y a la buena de Dios
A la buena de Dios estuvo Cristo
No encontrando lugar para nacer
Una cueva, un pesebre y todo listo
Pobremente y no más logró tener.
Y a la buena de Dios bien queda visto
Todo y nada le viene a proponer
De toda la Creación tan solo un pisto
Cuerpo, sangre y su vida va a ofrecer.
A la buena de Dios que es lo más bueno
Cristo viene a nacer en la pobreza
Y a morir en la cruz, eso interesa.
A la buena de Dios con gran riqueza
Resucita, sin sepulcro y sin la muerte
A la gloria de Dios, divina suerte.
Y Cristo nace
A la buena de Dios
Cual resucita.
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Jesucristo es la única perla de gran precio a ser descubierta en todas las Sagradas Escrituras, y su maravilloso plan de redención es el único hilo de oro que integra toda la teología bíblica.
Todas las disciplinas del conocimiento humano en la historia hasta la actualidad, no son exhaustivas para explicar en su totalidad el universo y su sentido, de manera que satisfagan las inquietudes del espíritu y del alma humana.
Hoy día el ser humano, quien muchas veces se ha sentido orgulloso de "su" civilización, está siendo dominado por ella misma, y por eso se olvida de Dios. No toma conciencia -en su locura cotidiana- que todos somos pequeñísimas gotas de ese imponente océano que es Dios.
Para intentar comprender un destello de la infinita gracia creadora y redentora de Dios, tendiéramos que imaginar aquellos momentos cuando Dios creó todo con el aliento de su boca y cuando Dios redimió todo con el desaliento de su alma.
Algunos teólogos modernos aceptan la creación divina, pero solamente en forma parcial, es decir, creen que Dios creó una primera partícula o una primera célula, y luego se adhieren al evolucionismo ateo a fin de explicar el origen de la vida y el génesis del universo. En otras palabras, estos filósofos de la teología, descartan la creación de las especies en el jardín del Edén y aceptan la evolución de las especies en el jardín zoológico.
En el capítulo 17 del Evangelio narrado por San Juan, Jesús nos dejó una de las más bellas y emocionantes páginas de Su Sublime Existencia – la Oración al Padre Celestial, en la que muestra toda la fuerza de Su Amor por aquellos que Le fueron entregados por Dios para cuidarlos. Y como dedicado Pastor del rebaño humano, enseñó Su Mandamiento Nuevo – "Amaos como Yo os he amado. Solamente así podréis ser reconocidos como mis discípulos".
La dimensión espiritual de cada persona es la realidad más importante entre los valores de una axiología autentica en medio de todo el universo. Sobre todo en el contexto de la revelación divina, actualmente en la conciencia de la humanidad toda, de oriente a occidente conciente de Cristo y su resurrección
Las Sagradas Escrituras presentan a Dios como un ser sublime, eterno que está presente en todo tiempo y lugar (omnipresente), inconmensurablemente sabio (omnisapiente), e inconmensurablemente poderoso (omnipotente). En otras palabras, Dios todo lo sabe, todo lo puede, siempre existió, y está presente en todo tiempo y lugar. Por lo cual, Dios no está limitado, ni condicionado, ni por el tiempo ni por el espacio
Todas las disciplinas del conocimiento humano en la historia hasta la actualidad, no son exhaustivas para explicar en su totalidad el universo y su sentido, de manera que satisfagan las inquietudes del espíritu y del alma humana.
La dimensión espiritual de cada persona es la realidad más importante entre los valores de una axiología autentica en medio de todo el universo. Sobre todo en el contexto de la revelación divina, actualmente en la conciencia de la humanidad toda, de oriente a occidente conciente de Cristo y su resurrección
El aspecto del espíritu sacerdotal ratifica el testimonio del amor como una realidad divina y humana más poderosa que la vida y que la muerte capaz de servirse de ella para lograr el triunfo del amor que es la fuerza omnipotente y gloriosa del amor más puro que purifica todo como expectativa digna de Dios al lograr la resurrección y con ella la eterna gloria. Verdadero mana es Cristo alimento de rocío celestial antes del eterno amanecer El es el pan vivo que baja del cielo que nutre la vida divi
Existe una octava maravilla del mundo en cada hombre cuya autenticidad se realiza como primordial espectáculo delante de Dios y del mundo que hace historia. La historia que se escribe en el libro de la vida. Ese gran día acontece la evidencia total y el inevitable presente compareciendo ante el Creador el ser humano como creatura responsable de su sino y su destino ante la realidad del ser divino.
La humanidad siempre ha sido desde su existencia inicial una humanidad que es la expresión del hombre hacia la plenitud de sus valores universales y trascendentales en el contexto de su libertad orientada a la búsqueda de la realización de su destino.
La certeza de la verdad en todas las disciplinas de la ciencia requieren la elaboración del proceso intelectual que descubre el sentido universal de las leyes de ser y de la manera de ser que establece una relación entre el espíritu consciente y el entender de la materia como descubrimiento epistemológico del encuentro con la realidad en sus distintos niveles de conocimiento.
El hombre del siglo XXI particularmente cuenta con todos los recursos de la Cultura y de la Historia universal del espíritu del ser humano en persistente búsqueda. Su sedienta certeza trata de encontrar una respuesta incuestionable en el tiempo con relación a su inquietud, más que instintiva arrancando de la fe cuya raíz más profunda nace del alma aspirando a lo eterno. Este impulso del alma pertenece al hombre en ambos ámbitos de su destino en el orden de la naturaleza como en el orden sobrena
La buena nueva del Evangelio particularmente es fuente reveladora del conocimiento personal de Cristo acerca de sí mismo sabiendo que sobre todo en El de la abundancia de su corazón habló su boca y se puso en acción toda su persona haciendo que se dijese de Él, todo lo ha hecho bien.
