¿Existe Dios?, ¿Dónde Está Dios?, ¿Quién Es Dios?
A Dios no se le puede demostrar. A Dios tampoco se le puede describir. A Dios sólo se le puede experimentar, cada uno para sí mismo, por ejemplo, cuando intuimos que “alguien tiene Sus manos sobre nosotros”, cuando sentimos la ayuda recibida al atravesar una gran necesidad, o en la vivencia de la belleza de la naturaleza, en la tranquilidad del silencio, etc.
Que tan pocas veces nos hagamos conscientes de este anhelo, tiene muchas clases de causas: nuestra mirada se dirige hacia el exterior y no hacia el interior; los teólogos han dibujado a un Dios que reina por encima de las nubes y tiene más bien los rasgos de un inquisidor que castiga, que la faz de un Padre amoroso; y finalmente, a Dios se Le ha prohibido hablar: la palabra profética, que aún aparecía en las comunidades cristianas de los principios, enmudeció bajo la presión de una Iglesia externalizada. En el lugar de los profetas se situaron los cardenales. Sin embargo, el Espíritu de Dios a la larga no se deja proscribir. La Palabra profética ha existido una y otra vez de forma aislada también en los últimos 2000 años, pero actualmente la profecía de Dios se ha abierto paso como una corriente poderosa, y la humanidad es instruida desde el mundo espiritual sobre interrelaciones que Jesús de Nazaret indicó, pero cuya manifestación completa reservó para un tiempo posterior. Dios, el Eterno, habla con poder en esta época. Él no habla con las palabras de la Biblia.
Hace unos 2000 años Jesús de Nazaret dijo: Todavía tendría mucho que deciros, pero ahora no lo podéis captar. Pero cuando venga el Espíritu de la verdad, os conducirá a toda la verdad. Esto ha tenido lugar y sigue teniéndolo a través de Gabriele. En la palabra profética ella reproduce en nuestro lenguaje humano la lengua de luz universal omniabarcante del Espíritu eterno, en una profundidad, claridad, exactitud y riqueza que constituyen algo único en la historia de la humanidad. En el año 1996 Gabriele transmitió las siguientes palabras en uno de los mensajes dados desde el Infinito: “Dios es Espíritu. Dios es la Vida. Dios es omnipresente. En todos los universos está Dios. En cada componente de la materia está Dios. En cada célula del cuerpo físico está Dios. Dios es por tanto universal, eternamente donante, la Vida”.
Y en ese mismo año Dios habló a toda la humanidad a través de Gabriele con las siguientes palabras: “YO SOY el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. YO SOY el Dios de todos los verdaderos profetas. Yo Soy el Dios de los Cielos y de esta Tierra. YO no SOY el Dios de este mundo. A través de boca profética hablo Yo, el Dios de los Cielos, a este mundo, para que los hombres, que todavía creen que como seres humanos son Mis hijos, Me entiendan. Yo os digo empero: Mi hijo es lo más intrínseco en vuestras almas, en el fondo del alma. Es lo que proviene de Mi corazón, permanece en Mi corazón, y también regresará a Mi corazón.
En innumerables manifestaciones divinas Dios está tendiendo Su mano a todas las personas, dando enseñanzas e indicaciones para salir de la encrucijada en la que hemos convertido este mundo. El Dios que se manifiesta hoy en día de nuevo a través de un profeta no es el Dios castigador y colérico que encontramos en el Antiguo Testamento en la figura de las proyecciones de los hombres de aquel entonces o en textos bíblicos que surgieron de una casta sacerdotal que intentaba subyugar al pueblo con una imagen de Dios abstrusa y leyes crueles. El Dios que se manifiesta nuevamente a través de boca profética, tampoco tiene nada en común con el Dios que “condena eternamente” a una parte de Sus hijos, como determina la Iglesia católica romana para aquellos de sus miembros que rechazan sus “medios de gracia” o que incluso se separan de esta organización. Y este Dios no tiene nada que ver con aquel monstruo que se enseña cuando se dice que Él ha arrebatado su libre albedrío a los hijos que Él ha creado, convirtiéndolos en juguetes de un destino predeterminado.
El Dios que se manifiesta a la humanidad a través de la palabra profética para el tiempo actual, es el Dios del amor y de la libertad. No obliga a los hombres a alcanzar su salvación, sino que se la ofrece tanto en lo bueno como en lo malo. Dios no condena ni castiga. Dios, nuestro Padre, es un Padre amoroso, cuyo Espíritu vive en nosotros. El es el amor fluente en nosotros, la vida interna. A El podemos dirigirnos con todo. Él nos da Su apoyo en todo tiempo. Él nos ama. Ciertamente nosotros tenemos que responder de nuestros actos y, dado el caso, cargar con las consecuencias. Pero también en ello Él nos ayuda. Él no nos ayuda siempre de la forma en que nosotros queremos, sino del modo que es bueno para nuestra alma. Cuando ha llegado el tiempo, de pronto nos damos cuenta de que tal como ha sucedido, en último término fue bueno. Con Él, el Espíritu grande y poderoso, podemos conversar en todo momento: El nos escucha, El nos comprende y nos da respuesta de muchas maneras.
Hacer una pregunta
Para intentar comprender un destello de la infinita gracia creadora y redentora de Dios, tendiéramos que imaginar aquellos momentos cuando Dios creó todo con el aliento de su boca y cuando Dios redimió todo con el desaliento de su alma.
Es muy conmovedor observar como Dios se dedicó a colocar en cada uno de los libros de las Sagradas Escrituras, numerosos detalles de su maravilloso plan de salvación (1), Sin embargo, estas bellísimas verdades fueron sabia e inteligentemente escondidas de la vista del lector superficial o del investigador descuidado o dogmatico
En todos los tiempos tomé a seres humanos y los convertí en Mis portavoces, en profetas de Dios. A través de ellos hablé a los hombres que abrieron su corazón para Mí, el Eterno, y emplearon su entendimiento para sopesar y medir, para encontrar la verdad en sus corazones, en el fondo del alma. Ellos se esforzaron y se siguen esforzando hoy en vivir la ética y moral del interior, que se derivó y se desprende de Mis Mandamientos y también de las orientaciones, de las enseñanzas legítimas que anunció Mi Hijo, llamado Jesús, el Cristo, a quien envié a los hombres para que estos encontraran el camino hacia el hogar eterno.
La Visión de Cristo acerca de su misión mesiánica que contempló en el desierto, la fue reflexionando como experiencia vivida paso a paso a través del paso del tiempo cada día. Maestro de la verdad y taumaturgo del milagro, medico de los cuerpos y las almas pero sobre todo salvador del mundo y mensajero de la vida eterna, se distinguió ilustrando sus enseñanzas por medio de bellísimas parábolas.
No es posible presentar adecuadamente el cristianismo y su sentido sin enfatizar el carácter preexistente y personal de Cristo en su relación eterna y divina con su Padre, Creador del universo y Dios del pueblo descendiente de Abraham padre de la fe. A partir de esta realidad la dimensión profunda del mensaje de Cristo a toda la humanidad y la Creación inteligente del mundo visible e invisible, se centra a su vez en un sentido único de intimidad indescriptible de lo humano en lo divino.
La humanidad siempre ha sido desde su existencia inicial una humanidad que es la expresión del hombre hacia la plenitud de sus valores universales y trascendentales en el contexto de su libertad orientada a la búsqueda de la realización de su destino.
El último libro de la Palabra de Dios es el Apocalipsis, el libro de «la revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos, las cosas que deben suceder pronto. De manera que el libro del Apocalipsis revela a Jesucristo: Cristo es el centro del libro del Apocalipsis, y no las iglesias, ni los sellos, ni las trompetas, ni las copas, ni las plagas, ni los caballos, ni las bestias, ni la serpiente antigua, ni el dragón, ni el lago de fuego.
Cuando el niño Jesús leyó los bellos poemas escritos por el rey Salomón, quedó extasiado escudriñando el romántico amor de Dios, creando y redimiendo a la humanidad. El Cantar de los Cantares describe una romántica relación de amor que involucra a un ramillete de participantes: a) un esposo, b) una esposa, c) un grupo de doncellas, d) un grupo de guardias, e) una ciudad amurallada, f) un jardín paradisíaco, y g) una serie de felices encuentros, tristes desencuentros y dichosos reencuentros.
Al desencadenarse el proceso de gestación de una criatura humana, ya sea por la fecundación del óvulo materno mediante la relación de los sexos, o por métodos de manipulación desarrollados por la ciencia, una vez iniciado, para obtener un embrión en cualquier etapa de su formación, se requiere de la inteligencia con la cual fue organizada su especie, de otra manera no puede haber existencia.
Jesucristo es la única perla de gran precio a ser descubierta en todas las Sagradas Escrituras, y su maravilloso plan de redención es el único hilo de oro que integra toda la teología bíblica.
Todas las disciplinas del conocimiento humano en la historia hasta la actualidad, no son exhaustivas para explicar en su totalidad el universo y su sentido, de manera que satisfagan las inquietudes del espíritu y del alma humana.
Hoy día el ser humano, quien muchas veces se ha sentido orgulloso de "su" civilización, está siendo dominado por ella misma, y por eso se olvida de Dios. No toma conciencia -en su locura cotidiana- que todos somos pequeñísimas gotas de ese imponente océano que es Dios.
Para intentar comprender un destello de la infinita gracia creadora y redentora de Dios, tendiéramos que imaginar aquellos momentos cuando Dios creó todo con el aliento de su boca y cuando Dios redimió todo con el desaliento de su alma.
Algunos teólogos modernos aceptan la creación divina, pero solamente en forma parcial, es decir, creen que Dios creó una primera partícula o una primera célula, y luego se adhieren al evolucionismo ateo a fin de explicar el origen de la vida y el génesis del universo. En otras palabras, estos filósofos de la teología, descartan la creación de las especies en el jardín del Edén y aceptan la evolución de las especies en el jardín zoológico.
En el capítulo 17 del Evangelio narrado por San Juan, Jesús nos dejó una de las más bellas y emocionantes páginas de Su Sublime Existencia – la Oración al Padre Celestial, en la que muestra toda la fuerza de Su Amor por aquellos que Le fueron entregados por Dios para cuidarlos. Y como dedicado Pastor del rebaño humano, enseñó Su Mandamiento Nuevo – "Amaos como Yo os he amado. Solamente así podréis ser reconocidos como mis discípulos".
La dimensión espiritual de cada persona es la realidad más importante entre los valores de una axiología autentica en medio de todo el universo. Sobre todo en el contexto de la revelación divina, actualmente en la conciencia de la humanidad toda, de oriente a occidente conciente de Cristo y su resurrección
Las Sagradas Escrituras presentan a Dios como un ser sublime, eterno que está presente en todo tiempo y lugar (omnipresente), inconmensurablemente sabio (omnisapiente), e inconmensurablemente poderoso (omnipotente). En otras palabras, Dios todo lo sabe, todo lo puede, siempre existió, y está presente en todo tiempo y lugar. Por lo cual, Dios no está limitado, ni condicionado, ni por el tiempo ni por el espacio
En la mayoría de Biblias se puede encontrar la siguiente frase: «Dios no vive en templos hecho por mano humana». Esto provoca la pregunta: ¿y dónde vive entonces, si no es en las iglesias de piedra? Muchas personas creen en la existencia del alma. Ahora se podría filosofar si esto es así o no, pero consideremos por una vez como un hecho el que estemos vivificados por un cuerpo de sustancia sutil que no es de este mundo.
Se podría decir que la sartén y la parrilla de los hogares actuales se han convertido en los sustitutos de los antiguos altares de sacrificio, donde para honrar y agradar a Dios se inmolaban miles de victimas animales. Igualmente la mesa de cocina sirve como banco de descuartizamiento donde sacar las entrañas a los cadáveres de animales previamente matados a manos de un matarife.
Las graves inundaciones de Australia junto con las de Brasil, donde se contabilizan más de 740 victimas mortales, hacen correr ríos de comentarios y opiniones sobre la culpabilidad de desgracias de tal magnitud. Sin ir más lejos la Presidenta de Brasil comentaba textualmente: "Brasil sufre bajo los caprichos de la Madre Tierra, primero nos castigó con la sequía y ahora con las inundaciones".
El conocido investigador ambiental Dennis Meadows, publicó hace ya 34 años un importante informe sobre el tema "Fronteras del desarrollo" con el que llegaba a la conclusión de que muchas de las cosas que el hombre ha hecho a la Tierra, ya no se pueden arreglar. El hombre, dice Meadows, está conduciendo a la Tierra irremediablemente a un colapso.
Para los verdaderos cristianos Navidad significa conmemorar el nacimiento de Jesús de Nazaret. Por ello, los días de Navidad podrían ser días de recogimiento interno, pensando en profundidad por qué Cristo se hizo hombre y confrontando Su enseñanza genial con nuestra forma de pensar y de vivir.
Precisamente la época navideña nos inspira veneración y respeto por la majestad celestial que vino a nosotros y que en la cruz trajo la Redención a todas las almas y hombres. Al fin y al cabo gracias al acto Redentor está asegurado para todos nosotros el camino de regreso al hogar eterno.
En algún momento de su vida es posible que haya sentido deseos de cambiar, de convertirse en una mejor persona y le haya surgido la pregunta sobre cómo trasformar hacia lo positivo su carácter, su conducta. Incluso también es posible que se haya preguntado si es posible acercarse a Dios sin la obligación de tener que ir a la Iglesia.
La Agencia de noticias Europa Press adelantaba el pasado 29 de Noviembre, la falta de esperanza que los expertos en la lucha contra el cambio climático albergan sobre el éxito de la cumbre de Cancún tras el fracaso en Copenhague, entre otras cosas por los datos revelados por la Organización Mundial de Meteorología, que avisa que los niveles de gases causantes del efecto invernadero han alcanzado ya su nivel más alto desde el inicio de la Revolución Industrial.


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http://www.youtube.com/watch?v=JamS7hM17L4
simplemente los que no creemos no lo hacemos porque dudemos de su existencia, si no porque en algún momento de nuetras vidas, cuando mas lo necesitamos no estuvo, como el padre que procrea a su hijo y luego lo abandona con su madre a su suerte, y no me digan que el esta alli viendote y esperando que tu resuelvas tu dolor, tu problema, porque eso no hace un padre.