Fernando Fortún
FERNANDO FORTÚN
(1890-1914)
"Eran grupos herméticos, que siempre conspiraban,
en esa bella época de las revoluciones...
Al pasar, confundidas palabras se escuchaban:
el oro inglés..., el día del grito..., los masones..."
Fernando Fortún.
LA VOZ DE VIDA BREVE
Fernando Fortún, poeta de salud precaria y de vida efímera, fallece antes de cumplir los veinticuatro años de edad, comparte sus composiciones poéticas con los poetas crepusculares de principios del XX, Tomás Morales, Enrique Díez-Canedo, Ángel Vegue y Goldoni, Alonso Quesada y Pedro Salinas. En el prólogo de La hora romántica, su única obra publicada en vida, escrito por su amigo el poeta almeriense Francisco Villaespesa, se nos describe fielmente la poesía del poeta madrileño: "Prefiere el dibujo al color, huye de los tonos agrios, de notas ásperas, buscando en cambio, las grandes pausas, los grandes silencios, porque en ellos siente mejor el ritmo interno de su alma..." Y Juan Ramón Jiménez nos dejó el retrato del poeta, parecía "un Chopin, adolescente y elegante, fresco y mustio a un tiempo..., un joven ciprés abatido levemente por yo no sé que viento".
La poesía de Fortún está llena de frecuentes evocaciones de la infancia, y, especialmente, del pasado, impregnadas de una de una dulce melancolía, como en estos versos: "Por vosotras, románticas, aún mi corazón arde; / a este mundo tan viejo, he venido muy tarde, / debí ser vuestro amante y he sido vuestro hijo". O en estos otros: "En una vieja caja que olvidada / arrinconó mi ama en un desván / de nuestra antigua casa abandonada / vagos recuerdos de mi infancia están.", de tonos becquerianos y de un virtuosismo técnico notable.
Fernando Fortún nace en Madrid el 30 de mayo de 1890 y fallece en Las Rozas, Madrid, el 6 de mayo de 1914, a causa de una tuberculosis pulmonar. Estudia bachillerato en el Instituto General y Técnico de San Isidro y Derecho en la Universidad Central, estudios que finalizaría en 1910. Colabora en varias revistas de la época, entre ellas, Prometeo de Ramón Gómez de la Serna que ve la luz en 1908, y en la que publica poemas y traducciones, y la Revista Latín, de Francisco Villaespesa. Asiste a tertulias como la de Carmen de Burgos, escritora conocida con el seudónimo de Colombine. Vive durante algún tiempo en París en 1910, al siguiente año, en Ginebra. Viaja a Jerez, Sevilla y Málaga en 1913. Ese año editó con Enrique Díez-Canedo, una antología titulada La poesía francesa moderna, con magníficas traducciones de simbolistas y parnasianos franceses, que tuvieron gran influencia entre los jóvenes poetas de la época.
En 1907, cuando el poeta sólo tenía diecisiete años, apareció su primer y único libro publicado en vida, La hora romántica. Después de su muerte se publica Reliquias (1914), en el que se recogieron textos en prosa, cartas y poemas que dejó inéditos.
Y como dijo el poeta de vida breve: " Y la paz es profunda; / no llegan los rumores desde fuera. / Los empolvados libros / quedamente bostezan... / Y delante de mí, abierto un tomo, / que sin verlo mis ojos lo contemplan".
Francisco Arias Solís
Ningún hombre considera que su situación es libre si no es al mismo tiempo justa, ni justa si no es libre.
Portal de Internautas por la Paz y la Libertad y de Foro Libre.
Hacer una pregunta
La vida de Enrique Congrains fácilmente podría ser la historia desaforada de un hombre que hizo de su vida una novela compleja y exagerada. Como impulsado por un misterio poderoso y sin límites en 1954, a la edad de 22 años publicó un conjunto de cuatro cuentos bajo el título de Lima, hora cero, al año siguiente profundizando aún más en la problemática social publicó Kikuyo.
Comportamiento ante los momentos culminantes de la vida de un ser humano.
El precio de los libros casi siempre es menor que el de las grandes superficies y la diversidad es mucho mayor ahorrando por lo tanto tiempo y dinero|Si adopta la opción de compra online existen un conjunto de premisas que debería tener en cuenta además de varias ideas a tener en cuenta como por ejemplo el asegurarse muy bien de las características
Juan de san Grial es el heredero directo y sucesor de los Perfectos cátaros. En su nombre se ha unido la tradición espiritual del Oeste y del Este, que viene del Cristo a través de María Magdalena y San Andrés Apóstol ("el primer llamado").
Como ya tengo cuarenta y cuatro años, dos hernias discales, casado en segundas nupcias, un hijo y algunos papeles publicados, he decidido compartir este decálogo cojo que me acompaña a todas partes.
Debo reconocer que el cacharro dispositivo electrónico que más disfruto en la actualidad es el lector de libros electrónicos. Hoy me gustaría dedicar una entrada para todos aquellos que no tienen muy claro qué es, para qué sirve y cómo sacarle partido.
La biografía es el libro de mayor venta y está en primer lugar de adquisiciones de libros digitales para Kindle.
Quién puede hablarnos de los hombres cuyo valor trasciende toda contingencia y constituyen para nosotros ejemplos morales, sociales, culturales y políticos; justo cuando las palabras de honestidad y transparencia son simples vocablos líricos y vacios de campaña electoral. Ahora más que nunca debe reconocerse a un hombre libre, digno y puro; quien no tenía porque inmolarse en nombre de una mejor condición socioeconómica y educativa, y en contra de un sistema nefasto: Luís de la Puente Uceda.
El abogado valenciano y catedrático de Historia del Derecho español José María Ots Capdequí ha dejado una obra importante sobre las instituciones del Derecho indiano que arranca desde su tesis doctoral sobre la condición jurídica de la mujer en la legislación de Indias.
Carmen Martín Gaite es una escritora representativa de la llamada "generación del medio siglo", cultivadora del realismo social y una de las figuras más sobresalientes de la narrativa española. Sus novelas recuperan el mundo de la infancia y adolescencia en ambientes pequeños, pero creando grandes universos narrativos.
"El poeta –decía Valente- no escribe en principio para nadie, y escribe de hecho para una inmensa mayoría, de la cual es el primero en formar parte. Porque a quien en primer lugar tal conocimiento se comunica es al poeta, en el acto mismo de la creación".
El profesor Emilio González López, catedrático de Derecho Penal en varias universidades españolas, diputado a Cortes y director general de la Administración Local llega a los Estados Unidos en 1939, y al año siguiente entra a formar parte del Departamento de Lenguas Románicas en Hunter College, Nueva York, de donde pasó a dirigir el Programa Doctoral en Español de la City University of New York.
El poeta extremeño Manuel Pacheco publicó más de veinticinco títulos de libros poéticos en los que destacan su poesía social, en su poética escrita en 1965 y recogida en la Antología de Poesía Social de Lepoldo de Luis, nos dice: «Aquellos que no quieren ver estropeada la paz de sus buenas digestiones, gritan contra la poesía social diciendo: "¡Han manchado la poesía, eso es poesía política!" »
El gran poeta canario Agustín Millares Sall publicó más de veinticinco títulos de libros poéticos en los que destacan su poesía social, en su poética escrita en 1965 y recogida en la Antología de Poesía Social de Lepoldo de Luis, nos dice: « Cuando me llamaron "poeta social" -no sociable que es una forma de pastelear- no consideré que fuera un sambenito ni una marca de fábrica más o menos fabricable. Me sentí intensamente orgulloso...»
La poeta María Beneyto publicó varios libros de poesía social y en su poética, recogida en la antología de Leopoldo de Luis, nos cuenta: "… con todos mis respetos a los poetas que entienden la poesía de otro modo -la libertad de miras se demuestra concediendo a los demás el derecho a opinar en contra-, insisto en mi criterio de que el poeta debe participar en las inquietudes y problemas de la comunidad humana a que pertenece. Es un deber moral ineludible".
Aunque el poeta Jacobo Sureda estuvo vinculado a las vanguardias, especialmente al Ultraísmo, en algunos poemas recogidos en su única obra, El prestidigitador de los cinco sentidos (1926), ilustrada, impresa y compuesta por su autor, se observan influencias de movimientos literarios precedentes, que nos llevan a un modernismo evolucionado e incluso al romanticismo.
