Eduardo De Ontañón
EDUARDO DE ONTAÑON
(1904-1949)
«Ya hace algún tiempo que están saliendo los cantores
de Madrid, los poetas de la “capital de la gloria”.
Empieza a estar cantada de frente, perfil, por los cuatro
costados. Como corresponde a la ciudad del mundo democrático,
engalanada de pronto con los más enhiestos banderines
de heroísmo que ha tenido Europa.»
Eduardo de Ontañón. Hora de España (Octubre, 1938).
LA VOZ DEL INSPIRADO POETA BURGALÉS
Cuenta la periodista, narradora, ensayista y crítica de arte Mada Carreño que, cuando comenzó a trabajar en la redacción de Mundo Obrero conoció a su futuro marido Eduardo de Ontañón, periodista burgalés, que pronto sería destinado a Valencia para dirigir el periódico Verdad, del que ella fue reportera. En 1938 contrajeron matrimonio, en otoño de ese año colabora en Hora de España. Desde Valencia se trasladaron por vía marítima a Barcelona. En los primeros meses de 1939 emprendieron el camino del exilio, primero en Francia, después en Inglaterra y más tarde en México. Un lord laborista había acogido en su finca de Eaton Hasting, a un grupo de españoles, entre ellos a Eduardo de Ontañón y Pedro Garfias. Reclamada por su marido marchó a Inglaterra, de donde regresaron ambos nuevamente al Sur de Francia, para emprender el viaje a México en el mítico buque francés Sinaia que zarpó de Sète el 25 de mayo de 1939 y llegó a Veracruz el 13 de junio, transportando a más de 1.600 republicanos españoles. En aquella travesía se publicó el primer períódico del exilio: el Sinaia, que se repartía gratuitamente en la expedición.
El inspirado poeta, novelista, ensayista, periodista, editor y librero Eduardo Ontañón Lebantini nació en Burgos el 13 de febrero de 1904 y falleció en Madrid el 20 de septiembre de 1949. Hijo de un periodista, a los trece años, ya publicó poemas en el periódico que dirigía su padre. En 1920 inicia sus colaboraciones en el Diario Español de La Habana. En 1923 crea la revista vanguardista Parábola, en la que colaboraron Francisco Ayala, Gerardo Diego, César M. Arconada, Juan Chabás, Concha Méndez, Benjamín Jarnés, Pedro Salinas y Federico García Lorca, entre otros. A la muerte de su padre ha de atender la librería “Casa de Ontañón”. En 1923 comienza a colaborar en La Libertad de Madrid. En 1925 contrae matrimonio con la maestra Soledad Peña Sainz-Rozas. Poco más tarde, inicia la colaboración en La Voz de Madrid. En 1928 comenzó su colaboración en la revista gráfica y literaria Estampa en la que publicaría casi un centenar de artículos sobre la provincia de Burgos, en los ocho años en los que colaboró en la revista. También colaboró en El Sol, Crisol, Luz, Ahora y Diario de Madrid. En 1932 crea la tertulia literaria “El ciprés”. Fue vicepresidente del Ateneo Popular de Burgos. En 1935 promociona la revista Burgos gráfico y se marcha a Madrid, donde se integra en la redacción de Estampa. Fue redactor-jefe del semanario La Linterna. En su exilio en México se integró rápidamente en El Nacional, en el que publicaría más de medio centenar de artículos, bajo el título “Escritores de España”. También colabora en la revista Ábside. En 1941 funda y dirige “Ediciones Xóchitl”, en la que publicó las biografías de ilustres personajes mexicanos. En 1948 se produce la ruptura con Mada Carreño y vuelve a España enfermo de cáncer de pulmón. Sus últimos días los pasó internado en un sanatorio de Madrid.
Entre sus libros poéticos se cuentan: Breviario sentimental (1920), Sinfonía en azul (1921), Llar. Poemas de tierra montañesa (1923), Cuaderno de poemas (1927), en el diario ABC de esas fechas puede leerse “interesantísima obra de poesía nueva, muy elogiada por la crítica” y Siete poemas mexicanos (1940). De sus libros en prosa destacamos: Burgos. Enciclopedia gráfica (1930), Tres hermanas, tres (1931), novela corta publicada en la revista Blanco y Negro; El cura Merino. Su vida en folletín (1933), su obra más famosa, “Esta biografía -escribía el crítico de ABC-, perfectamente documentada y amenisimamente relatada, es la que ha llevado a un libro, digno del elogio y de la aceptación que seguramente alcanzará Eduardo de Ontañón, el inspirado poeta burgalés, del que antes de ahora y siempre con alabanza y respeto, ha tenido que hablar la bibliografía”; la novela Frascuelo o el toreador (1937), Desasosiegos de fray Servando, biografía y Viaje y aventura de los escritores de España (1942), sobre Azorín, Pío Baroja, Ortega y Gasset, Ramón Gómez de la Serna, Unamuno, Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez, D'Ors, Benjamín Jarnés. García Lorca, Miguel Hernández...
A su llegada a México, contaba Eduardo de Ontañón que la guerra había contribuido a que el pueblo español se entregara a la lectura de libros: “Un caso asombroso y desconocido en España. El libro fue el compañero inseparable del fusil, y al estallido rojo de las granadas subversivas, muchos campesinos españoles aprendieron a leer y muchas inteligencias dormidas despertaron en un ansia de aprender”.
Francisco Arias Solís
Sin libertad la vida vale poco.
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La periodista, narradora, ensayista y crítica de arte Mada Carreño posee una prosa ágil, directa, de una notable fuerza expresiva, también fue autora de una breve colección de versos Poesía abierta, publicada en 1968, poesía profundamente humana, que canta a la vida, o al dolor, o busca a Dios.
Comportamiento ante los momentos culminantes de la vida de un ser humano.
El precio de los libros casi siempre es menor que el de las grandes superficies y la diversidad es mucho mayor ahorrando por lo tanto tiempo y dinero|Si adopta la opción de compra online existen un conjunto de premisas que debería tener en cuenta además de varias ideas a tener en cuenta como por ejemplo el asegurarse muy bien de las características
Juan de san Grial es el heredero directo y sucesor de los Perfectos cátaros. En su nombre se ha unido la tradición espiritual del Oeste y del Este, que viene del Cristo a través de María Magdalena y San Andrés Apóstol ("el primer llamado").
Como ya tengo cuarenta y cuatro años, dos hernias discales, casado en segundas nupcias, un hijo y algunos papeles publicados, he decidido compartir este decálogo cojo que me acompaña a todas partes.
Debo reconocer que el cacharro dispositivo electrónico que más disfruto en la actualidad es el lector de libros electrónicos. Hoy me gustaría dedicar una entrada para todos aquellos que no tienen muy claro qué es, para qué sirve y cómo sacarle partido.
La biografía es el libro de mayor venta y está en primer lugar de adquisiciones de libros digitales para Kindle.
Quién puede hablarnos de los hombres cuyo valor trasciende toda contingencia y constituyen para nosotros ejemplos morales, sociales, culturales y políticos; justo cuando las palabras de honestidad y transparencia son simples vocablos líricos y vacios de campaña electoral. Ahora más que nunca debe reconocerse a un hombre libre, digno y puro; quien no tenía porque inmolarse en nombre de una mejor condición socioeconómica y educativa, y en contra de un sistema nefasto: Luís de la Puente Uceda.
Por ello es incompatible el lucro con los intereses de la colectividad, es como el viejo aforismo de querer unir el agua con el aceite, es una quimera, ni siquiera una utopía. En la utopía hay alguna esperanza que se pueda realizar las aspiraciones, pero en una quimera es algo que está más relacionado con la química de paracelso que creyó que podía convertir el agua en alma.
El abogado valenciano y catedrático de Historia del Derecho español José María Ots Capdequí ha dejado una obra importante sobre las instituciones del Derecho indiano que arranca desde su tesis doctoral sobre la condición jurídica de la mujer en la legislación de Indias.
Fernando Fortún, poeta de salud precaria y de vida efímera, fallece antes de cumplir los veinticuatro años de edad, comparte sus composiciones poéticas con los poetas crepusculares de principios del XX, Tomás Morales, Enrique Díez-Canedo, Ángel Vegue y Goldoni, Alonso Quesada y Pedro Salinas.
Carmen Martín Gaite es una escritora representativa de la llamada "generación del medio siglo", cultivadora del realismo social y una de las figuras más sobresalientes de la narrativa española. Sus novelas recuperan el mundo de la infancia y adolescencia en ambientes pequeños, pero creando grandes universos narrativos.
"El poeta –decía Valente- no escribe en principio para nadie, y escribe de hecho para una inmensa mayoría, de la cual es el primero en formar parte. Porque a quien en primer lugar tal conocimiento se comunica es al poeta, en el acto mismo de la creación".
El profesor Emilio González López, catedrático de Derecho Penal en varias universidades españolas, diputado a Cortes y director general de la Administración Local llega a los Estados Unidos en 1939, y al año siguiente entra a formar parte del Departamento de Lenguas Románicas en Hunter College, Nueva York, de donde pasó a dirigir el Programa Doctoral en Español de la City University of New York.
El poeta extremeño Manuel Pacheco publicó más de veinticinco títulos de libros poéticos en los que destacan su poesía social, en su poética escrita en 1965 y recogida en la Antología de Poesía Social de Lepoldo de Luis, nos dice: «Aquellos que no quieren ver estropeada la paz de sus buenas digestiones, gritan contra la poesía social diciendo: "¡Han manchado la poesía, eso es poesía política!" »
El gran poeta canario Agustín Millares Sall publicó más de veinticinco títulos de libros poéticos en los que destacan su poesía social, en su poética escrita en 1965 y recogida en la Antología de Poesía Social de Lepoldo de Luis, nos dice: « Cuando me llamaron "poeta social" -no sociable que es una forma de pastelear- no consideré que fuera un sambenito ni una marca de fábrica más o menos fabricable. Me sentí intensamente orgulloso...»
La poeta María Beneyto publicó varios libros de poesía social y en su poética, recogida en la antología de Leopoldo de Luis, nos cuenta: "… con todos mis respetos a los poetas que entienden la poesía de otro modo -la libertad de miras se demuestra concediendo a los demás el derecho a opinar en contra-, insisto en mi criterio de que el poeta debe participar en las inquietudes y problemas de la comunidad humana a que pertenece. Es un deber moral ineludible".

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