Ser O No Ser
Shakespeare plasmó para el mundo, con su pluma prodigiosa, el dilema que ha seguido a nuestra historia desde siempre. Ya sea que estemos conscientes o no de ello, para nosotros no es diferente que para Hamlet, el personaje del gran dramaturgo: “¿Ser o no ser?, esa es la cuestión”. Y más allá del significado contextual que pueda tener dicha expresión, podemos concluir que todos los días, en los diferentes escenarios que nos toca movernos, ésa es sin duda la cuestión: ser o no ser.
No Ser.
Una reflexión sobre esta sentencia puede ayudarnos a ampliar nuestro contexto mental; luego procederemos a responder (en forma individual) a preguntas cada vez más cruciales, cuyas respuestas se convertirán en algo así como una constitución personal que seguir y respetar; preguntas que pueden ir desde la elección de nuestra labor, estudios, formación de una familia, empresa o sociedad, hasta las más profundas como: ¿tiene algún sentido nuestra vida?
No es de extrañar que los altos índices de suicidios juveniles que han azotado a nuestras sociedades en el mundo durante varios años; sumado a la inestabilidad familiar que golpea el seno de nuestras sociedades, sin importar si son de “primer mundo” o “tercer mundo”; y la creciente (aunque paradójicamente subrepticia) ola de inmoralidad, o moralidad relativa como creo que la llamarían sus defensores; no es de extrañar, repito, que a la base de toda esa amalgama de sucesos, esté una hilarante necesidad de mantenernos ignorantes ante la cuestión de ser o no ser, prefiriendo de esa manera, por omisión, No Ser.
A medida que crecemos, cada uno de nosotros se hace responsable de decidir si se unirá a la masa, arrebañado en la ilusión de seguridad (y no trascender), porque No Ser es precisamente eso: renunciar a dejar un legado constructivo, alentador de las potencialidades que como seres humanos poseemos; así nos convertimos en hombres y mujeres sombras, tristemente destinados a perecer sin más. No Ser significa no vivir, y no vivir es igual a pasar por la vida creyendo que el mundo nos debe algo, en lugar de pensar en lo que podemos dar nosotros.
Lo maravilloso de Ser.
Pero podemos tomar otra decisión. Podemos elegir Ser, sin esperar tener, porque querer poseer es la trampa más común en la que tendemos a caer, pues siempre queremos una buena novia (o esposa en el caso de los casados), siempre queremos unos buenos hijos, amigos, vecinos, empleados, etc. Y el problema real no está en que queramos eso, sino en que no estamos dispuestos a Ser los mejores novios o esposos, los mejores padres, amigos, vecinos, jefes o empleados.
Ser es vivir como una aventura nuestra vida, con autenticidad, con carácter; creando siempre algo nuevo para nuestros seres queridos; innovando para crear nuevas soluciones a los nuevos desafíos que iremos enfrentando; sirviendo bajo la norma de los principios inamovibles que rigen el desarrollo, la felicidad y la paz.
Ser significa buscar nuestro propio camino a la excelencia, con la consciencia de que el camino mismo es lo importante, quizás más que un destino al que llegar, pues, para ser honestos con nosotros mismos, aprendemos no por lo que alcanzamos, sino por lo que recorremos y experimentamos, con una actitud alegre; aunque esto no significa que no podamos derramar algunas lágrimas cuando la tensión a nuestro alrededor crece; y cuando logramos algo, reconocemos que fue el camino el que nos ayudó a cumplir con nuestra meta, porque con todos los desafíos que nos presentó, aprendimos, sí, aprendimos constancia, valor, fe; virtudes invaluables que sólo pueden poseer aquellos que no dudan en ser quienes son, que no dudan en ver la vida como su oportunidad de amar, trabajar y dejar una huella, aunque sea en una sola persona.
Y, ¿ahora?, al avizorar el día que tenemos por delante, ¿qué haremos?
Hacer una pregunta
¿Existe el paraíso? ¿Existe ese lugar de oro que la gente imagina y desea ir cuando muera? Nadie lo sabe. Muchos han regresado de la muerte y afirman decir que vieron: un túnel, a sus seres queridos y una que otra persona a su mascota de la infancia. No sé, si lo que vi aquel día fue el paraíso, pero para mí, eso fue lo más cercano a esté.
El Día de San Valentín es típicamente occidental, pues se remonta a la Europa germánica (incluido al actual Reino Unido) desde donde pasaría a los Estados Unidos y desde allí a gran parte del mundo, pero actualmente se ha extendido a otros países, como China, Japón y Taiwán
Se señala, que respetar el sí mismo es vivir de un modo autentico, hablar y actuar de acuerdo con nuestras convicciones y sentimientos más íntimos. Respetar el sí mismo significa negarse a aceptar la culpa inmerecida y hacer todo lo posible por corregir la culpa que podamos haber merecido.
El comportamiento asertivo es un estilo natural que equivale a ser directo, franco y respetuoso cuando se trata con los demás. Una persona asertiva debe ser capaz de evitar la manipulación de los demás para poder comportarnos según nuestras ideas y derechos sin herir a los demás.
la autorrealización es la ultima pero más importante de las necesidades del ser humano. El cumplimiento de esta necesidad hace que nos realicemos plenamente como personas y podamos ser verdaderamente felices.
muchas personas guían su conducta según lo que los demás esperan de ellas, sin pararse a pensar en lo que ellas realmente necesitan. El autorespeto significa valorar mi propia existencia. Cuando me valoro a mí Mismo /a, también tendré respeto hacia quienes me rodean y hacia la vida.
La importancia del Desarrollo personal en el ser humano en las empresas y en la vida personal, es necesario que las empresas y/o organizaciones afloren las cualidades que todas las persona lleva dentro de sí, que permitan a todos los participantes despertar y desarrollar habilidades y actitudes, ya que con esto haría más competiviva a las empresas y lograrían mayor realización a los seres humano.
¿Cómo vas a hacerlo? Es la pregunta en entredicho. Si el amor es la voz de los dioses, la terquedad es la voz de los humanos y esa terquedad proviene de ideas preconcebidas. Así pues, la idea preconcebida se ejecuta por la voluntad y parece lógico. Sin embargo, la voluntad no siempre se ajusta a la imaginación, siendo esta última la que decide el desenlace.
La ternura es una actitud afectiva interior y no se limita a las manifestaciones externas, que pueden ser puramente convencionales.
De dice que el dolor emocional que alguien nos haya causado, lo causó en el presente. No atormentemos nuestro espíritu prolongando a través del rencor un dolor que no hemos originado.
Hace meses ya, fui invitado a compartir con el proyecto del adulto mayor de la Fundación MANA. Yo debía dar una pequeña charla a estos señores y me pregunté qué podría enseñarles un jovencito como yo. La experiencia de ese día fue maravillosa, porque aunque pude compartir alguna lección, yo mismo recibí más de una...
En la primera parte nos concentramos en asimilar mejor el concepto de amor como principio y verbo, pero en esta parte vamos a hablar un poco de lo que sucede cuando hemos internalizado la realidad del principio y vivimos de acuerdo con dicha realidad. Sólo recordemos que como principio y verbo, el amor no está a la espera de generosidad o bondad, sino que nos impulsa a tomar la iniciativa, a ser incondicionales...
En mi humilde opinión, me parece que el concepto del amor es uno de los menos comprendidos, más distorsionados y poco estudiados. De hecho, esto en parte es un problema alimentado por la ambigüedad de la mayoría de los lenguajes modernos. “Amor” es una palabra bastante genérica que se usa indistintamente para señalar una relación familiar, una relación entre amigos, una atracción sexual, etc...
Para ser personas de excelencia es necesario cultivar una cualidad que es común a todos los seres excelentes. Esta cualidad ayuda a pulir el carácter y mantener el rumbo. Nos mantiene humildes y al mismo tiempo dignos. Y es fundamental para saber que estamos viviendo nuestros ideales. Esa cualidad es La Virtud.
En este artículo quiero que nos concentremos en la clave para lograr aprovechar el tiempo al máximo; quiero que dediquemos unos momentos a reflexionar en la clave para cultivar esas virtudes que afirmarán nuestro carácter y nos mantendrán en el camino de la excelencia, personal y profesionalmente hablando; me refiero a la clave que nos permitirá tomar el cambio como viene, sin avisos, y salir airosos; quiero que pensemos en la PREPARACIÓN.
Todos hemos visto alguna vez a un elefante, un animal imponente, alto, muy fuerte y que inspira mucho respeto, amarrado por una de sus gruesas patas con una simple soga a una simple estaca clavada en el piso de tierra. Y la verdad es que yo nunca me había hecho la pregunta que seguramente los elefantes tampoco se hacen: ¿cómo es posible que una diminuta estaca los detenga?
Pensar no es un acto inconsciente, al menos pensar en nuestro propio desarrollo no lo es. Pensar es establecer altos estándares para mí, como individuo, y luego vivirlos de tal manera que a mi alrededor, otros se vean influidos, no a hacer lo que yo hago, sino a elevarse de la trampa de la mediocridad y disfrutar de la vida al máximo, en busca de los siempre adelantados ideales...
El título para este artículo ha sido tomado de un gran libro: “El hombre mediocre”, escrito por José Ingenieros. Me imagino que ya has leído este libro, si no, te invito a que lo hagas para que disfrutes de una lectura profunda e inspiradora...
