Amarrados Por Una Estaca
Todos hemos visto alguna vez a un elefante, un animal imponente, alto, muy fuerte y que inspira mucho respeto, amarrado por una de sus gruesas patas con una simple soga a una simple estaca clavada en el piso de tierra. Y la verdad es que yo nunca me había hecho la pregunta que seguramente los elefantes tampoco se hacen: ¿cómo es posible que una diminuta estaca los detenga?
Ayer, mientras conversaba con uno de mis hermanos y un par de amigos, uno de ellos hizo un comentario respecto a que a veces somos como los elefantes atados a la estaca, el problema real está en nuestra mente, ya que nos hemos acostumbrado tanto a algo: una persona, un sentimiento, una idea, etc., que termina por limitar nuestra visión de las posibilidades que tendríamos si intentáramos el cambio.
El poder de la estaca.
Curiosamente, el poder de la estaca que muchas veces nos mantiene atados a las formas radica también en nuestra decisión. ¿Qué quiero decir? Que consciente o inconscientemente elegimos estar atados a la estaca o creemos que ella no nos dejará libres y por dicho motivo simplemente nos cruzamos de brazos, nos sentamos junto a ella, y esperamos que algún día la estaca desaparezca o que alguien llegue y nos libere. El problema es que si vemos a nuestro alrededor, muchos están en la misma posición que nosotros: esperando. Y cuando alguien se libera, ¿qué hacemos? Por lo general, ése que ha logrado liberarse ha descubierto que el poder que lo tenía atado no era otra cosa que su propio pensamiento; así, viene a nosotros y nos dice que podemos liberarnos, que no necesitamos estar atados porque la estaca no tiene poder real sobre nuestras vidas. Entonces lo miramos con desconfianza, cuchicheamos entre los que seguimos atados y nos parece que lo que en realidad quiere ése loco es arruinar todo lo ya establecido. Claro que no queremos estar atados a la estaca, pero ella no nos deja, ¿cómo viene éste loco a decirnos que ella no tiene poder real en nuestra vida, que todo está en nuestro pensamiento?
Sé que es una forma caricaturesca de representar la realidad a la que debemos enfrentarnos todos los días, mas, ¿acaso no hemos hablado ya con muchas personas a las que hemos intentado ayudar, pero ellos simplemente se niegan a ver que el problema reside en la forma en que ven el problema? Entonces, ¿dónde reside el poder de la estaca? La respuesta es simple: en nosotros mismos, por incómodo que sea reconocerlo.
El primer paso lejos de la estaca.
Se ha dicho mucho, en seminarios, libros y audios de autoayuda y motivación, que un viaje de mil kilómetros comienza con el primer paso. Es decir, no deberíamos centrarnos tanto en lo largo (y a veces tortuoso) que pueda ser el viaje, sino en dar el primer paso y luego seguir dando pasos sucesivos. Pero, ¿cuál es el primer paso?
Pues, creo que la respuesta a esa pregunta es la parte engorrosa y paradójica de este artículo. Por un lado me gustaría saltar a la palestra y afirmar, como lo he hecho en apartados anteriores, que todo está en la decisión, que debemos decidir soltarnos de la estaca. Pero, por otro lado, es innegable que muchas veces seguimos atados por nuestra propia elección. Entonces el dilema se complica sólo un poco, porque al decir de Einstein, lo que necesitamos es elevar nuestro pensamiento para encontrar, en un nuevo nivel, la solución: Ser autoconscientes y ampliar nuestro contexto.
Ahora sí, debemos elegir querer ser conscientes y querer ampliar nuestro contexto. Con ser conscientes quiero decir, brevemente, aceptar la responsabilidad personal del por qué estoy atado. Y con respecto a ampliar nuestro contexto me refiero, brevemente también, a aprender a ver más allá de lo acostumbrado, a ver los desafíos como oportunidades no como problemas, a aprender a ser proactivos en vez de reactivos.
Así que el primer paso es una conjunción de tres elementos: 1) Decisión, porque obviamente debemos decidir sobre aceptar o no los otros dos elementos. 2) Autoconsciencia, para poder ver con objetividad nuestras oportunidades, evaluando nuestras fortalezas y debilidades. 3) Ampliar el contexto, aprendiendo nuevos hábitos, aprendiendo a elevar de nivel nuestro pensamiento a fin de encontrar soluciones creativas, dinámicas y proactivas a los desafíos que intentan mantenernos amarrados por la estaca.
Hacer una pregunta
Se señala, que respetar el sí mismo es vivir de un modo autentico, hablar y actuar de acuerdo con nuestras convicciones y sentimientos más íntimos. Respetar el sí mismo significa negarse a aceptar la culpa inmerecida y hacer todo lo posible por corregir la culpa que podamos haber merecido.
El comportamiento asertivo es un estilo natural que equivale a ser directo, franco y respetuoso cuando se trata con los demás. Una persona asertiva debe ser capaz de evitar la manipulación de los demás para poder comportarnos según nuestras ideas y derechos sin herir a los demás.
la autorrealización es la ultima pero más importante de las necesidades del ser humano. El cumplimiento de esta necesidad hace que nos realicemos plenamente como personas y podamos ser verdaderamente felices.
muchas personas guían su conducta según lo que los demás esperan de ellas, sin pararse a pensar en lo que ellas realmente necesitan. El autorespeto significa valorar mi propia existencia. Cuando me valoro a mí Mismo /a, también tendré respeto hacia quienes me rodean y hacia la vida.
La importancia del Desarrollo personal en el ser humano en las empresas y en la vida personal, es necesario que las empresas y/o organizaciones afloren las cualidades que todas las persona lleva dentro de sí, que permitan a todos los participantes despertar y desarrollar habilidades y actitudes, ya que con esto haría más competiviva a las empresas y lograrían mayor realización a los seres humano.
¿Cómo vas a hacerlo? Es la pregunta en entredicho. Si el amor es la voz de los dioses, la terquedad es la voz de los humanos y esa terquedad proviene de ideas preconcebidas. Así pues, la idea preconcebida se ejecuta por la voluntad y parece lógico. Sin embargo, la voluntad no siempre se ajusta a la imaginación, siendo esta última la que decide el desenlace.
La ternura es una actitud afectiva interior y no se limita a las manifestaciones externas, que pueden ser puramente convencionales.
De dice que el dolor emocional que alguien nos haya causado, lo causó en el presente. No atormentemos nuestro espíritu prolongando a través del rencor un dolor que no hemos originado.
Hace meses ya, fui invitado a compartir con el proyecto del adulto mayor de la Fundación MANA. Yo debía dar una pequeña charla a estos señores y me pregunté qué podría enseñarles un jovencito como yo. La experiencia de ese día fue maravillosa, porque aunque pude compartir alguna lección, yo mismo recibí más de una...
En la primera parte nos concentramos en asimilar mejor el concepto de amor como principio y verbo, pero en esta parte vamos a hablar un poco de lo que sucede cuando hemos internalizado la realidad del principio y vivimos de acuerdo con dicha realidad. Sólo recordemos que como principio y verbo, el amor no está a la espera de generosidad o bondad, sino que nos impulsa a tomar la iniciativa, a ser incondicionales...
En mi humilde opinión, me parece que el concepto del amor es uno de los menos comprendidos, más distorsionados y poco estudiados. De hecho, esto en parte es un problema alimentado por la ambigüedad de la mayoría de los lenguajes modernos. “Amor” es una palabra bastante genérica que se usa indistintamente para señalar una relación familiar, una relación entre amigos, una atracción sexual, etc...
Para ser personas de excelencia es necesario cultivar una cualidad que es común a todos los seres excelentes. Esta cualidad ayuda a pulir el carácter y mantener el rumbo. Nos mantiene humildes y al mismo tiempo dignos. Y es fundamental para saber que estamos viviendo nuestros ideales. Esa cualidad es La Virtud.
En este artículo quiero que nos concentremos en la clave para lograr aprovechar el tiempo al máximo; quiero que dediquemos unos momentos a reflexionar en la clave para cultivar esas virtudes que afirmarán nuestro carácter y nos mantendrán en el camino de la excelencia, personal y profesionalmente hablando; me refiero a la clave que nos permitirá tomar el cambio como viene, sin avisos, y salir airosos; quiero que pensemos en la PREPARACIÓN.
Pensar no es un acto inconsciente, al menos pensar en nuestro propio desarrollo no lo es. Pensar es establecer altos estándares para mí, como individuo, y luego vivirlos de tal manera que a mi alrededor, otros se vean influidos, no a hacer lo que yo hago, sino a elevarse de la trampa de la mediocridad y disfrutar de la vida al máximo, en busca de los siempre adelantados ideales...
Shakespeare plasmó para el mundo, con su pluma prodigiosa, el dilema que ha seguido a nuestra historia desde siempre. Ya sea que estemos conscientes o no de ello, para nosotros no es diferente que para Hamlet, el personaje del gran dramaturgo: “¿Ser o no ser?, esa es la cuestión”. Y más allá del significado contextual que pueda tener dicha expresión, podemos concluir que todos los días, en los diferentes escenarios que nos toca movernos, ésa es sin duda la cuestión: ser o no ser...
El título para este artículo ha sido tomado de un gran libro: “El hombre mediocre”, escrito por José Ingenieros. Me imagino que ya has leído este libro, si no, te invito a que lo hagas para que disfrutes de una lectura profunda e inspiradora...
