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En la mayoría de Biblias se puede encontrar la siguiente frase: «Dios no vive en templos hecho por mano humana». Esto provoca la pregunta: ¿y dónde vive entonces, si no es en las iglesias de piedra? Muchas personas creen en la existencia del alma. Ahora se podría filosofar si esto es así o no, pero consideremos por una vez como un hecho el que estemos vivificados por un cuerpo de sustancia sutil que no es de este mundo.
Se podría decir que la sartén y la parrilla de los hogares actuales se han convertido en los sustitutos de los antiguos altares de sacrificio, donde para honrar y agradar a Dios se inmolaban miles de victimas animales. Igualmente la mesa de cocina sirve como banco de descuartizamiento donde sacar las entrañas a los cadáveres de animales previamente matados a manos de un matarife.
Las graves inundaciones de Australia junto con las de Brasil, donde se contabilizan más de 740 victimas mortales, hacen correr ríos de comentarios y opiniones sobre la culpabilidad de desgracias de tal magnitud. Sin ir más lejos la Presidenta de Brasil comentaba textualmente: "Brasil sufre bajo los caprichos de la Madre Tierra, primero nos castigó con la sequía y ahora con las inundaciones".
El conocido investigador ambiental Dennis Meadows, publicó hace ya 34 años un importante informe sobre el tema "Fronteras del desarrollo" con el que llegaba a la conclusión de que muchas de las cosas que el hombre ha hecho a la Tierra, ya no se pueden arreglar. El hombre, dice Meadows, está conduciendo a la Tierra irremediablemente a un colapso.
Para los verdaderos cristianos Navidad significa conmemorar el nacimiento de Jesús de Nazaret. Por ello, los días de Navidad podrían ser días de recogimiento interno, pensando en profundidad por qué Cristo se hizo hombre y confrontando Su enseñanza genial con nuestra forma de pensar y de vivir.
Precisamente la época navideña nos inspira veneración y respeto por la majestad celestial que vino a nosotros y que en la cruz trajo la Redención a todas las almas y hombres. Al fin y al cabo gracias al acto Redentor está asegurado para todos nosotros el camino de regreso al hogar eterno.
En algún momento de su vida es posible que haya sentido deseos de cambiar, de convertirse en una mejor persona y le haya surgido la pregunta sobre cómo trasformar hacia lo positivo su carácter, su conducta. Incluso también es posible que se haya preguntado si es posible acercarse a Dios sin la obligación de tener que ir a la Iglesia.
La Agencia de noticias Europa Press adelantaba el pasado 29 de Noviembre, la falta de esperanza que los expertos en la lucha contra el cambio climático albergan sobre el éxito de la cumbre de Cancún tras el fracaso en Copenhague, entre otras cosas por los datos revelados por la Organización Mundial de Meteorología, que avisa que los niveles de gases causantes del efecto invernadero han alcanzado ya su nivel más alto desde el inicio de la Revolución Industrial.
Actualmente la palabra Dios va siendo relegada cada vez más a un segundo plano y todavía más la expresión «Dios en nosotros», en ocasiones incluso el usarla se puede interpretar como una provocación. Sin embargo por doquier se oye hablar de las catástrofes que aquejan a este mundo y de cómo se comportan muchas personas con sus semejantes, viviendo en discordia con aquellos que no comparten su forma de pensar.
El pensamiento de muchas personas está marcado sólo por estructuras materiales. Muchos son del parecer de que todo se relaciona solamente con la materia y todo puede ser aplicado así a la misma. Para ellos la materia es la realidad, porque aceptan solamente lo que pueden ver, oír, oler, gustar, tocar y captar con los instrumentos de la ciencia. ¿Hemos reflexionado alguna vez sobre lo que nuestros ojos no pueden ver?

