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La depresión, la enfermedad más difundida de nuestra época, es el trastorno que genera mayor incapacidad del mundo –y al parecer empeorará en el futuro-, siendo también una causa relevante de mortandad. Las personas que presentan depresión tienen mayor riesgo de atentar contra sus vidas en una proporción 30 veces superior que la población general.
La mente emocional y la mente racional son dos formas básicamente diferentes de conocimiento que interactúan para construir nuestra vida mental. La mente racional es la manera de comprensión de la que somos típicamente conscientes, mas consciente, reflexiva, capaz de analizar y meditar. Los trastornos emocionales pueden interferir nuestra mente. Una señal de que los sentimientos han cambiado a lo patológico es que son inoportunos de tal modo que anulan cualquier otro pensamiento e interfieren continuamente los esfuerzos por prestar atención a cualquier otra tarea. Para las personas deprimidas los pensamiento de desesperanza, autocompasión, inquietud e impotencia ANULAN A TODOS LOS
El trauma específico que predispone a un individuo a la depresión es la pérdida de amor. Todos necesitamos algún vínculo afectivo para sostener la excitabilidad de nuestros cuerpos.
Existe el mito de que la depresión es el resultado de la debilidad de carácter, de que es algo de lo que uno puede liberarse con sólo intentarlo un poco. Todos recibimos con frecuencia golpes que afectan nuestra seguridad o autoestima y pueden deprimirnos. Algunas situaciones como la pérdidas afectivas pueden contribuir a generar depresión. Igualmente el duelo generado por una pérdida real o una pérdida simbólica; la pérdida puede ser actual o de larga data. Pero la depresión supone también la alteración de un estado químico del cerebro.
El duelo es una reacción normal ante una pérdida de un ser querido u objeto amado, es una experiencia que forma parte de la existencia. Freud plantea que el duelo es un proceso normal y tiende a evolucionar de manera favorable por sí solo, sin necesitar intervención terapéutica.
Cuando alguien presenta un estado depresivo mayor se puede identificar porque algo no funciona bien. Se identifica un estado de ánimo deprimido, pérdida de interés o placer por las actividades ordinarias durante un periodo mínimo de dos semanas. Existe evidencia para considerar que el desorden depresivo mayor tiene patrones genéticos y familiares.
En la inteligencia emocional se encuentran las habilidades que incluyen el autodominio, la persistencia y la capacidad de motivarse uno mismo. Goleman plantea que estas habilidades pueden enseñarse a los niños, dándoles mejores posibilidades de utilizar el potencial intelectual que la naturaleza le ha dado
El tratamiento nutricional es fundamental para optimizar la calidad de vida de las personas con SIDA. La desnutrición de la persona con SIDA, una de las principales causas de muerte, es una enfermedad agregada que empeora la evolución del SIDA al provocar una disminución importante de las defensas y aumentar el riesgo de mayores infecciones. El SIDA es la enfermedad de aparición no inmediata, presentándose en un período que varía entre los 2 y 10 años tras la infección por el VIH. El período de tiempo que transcurre entre la infección y la aparición de síntomas se denomina fase asintomática.
La depresión es un componente normal del repertorio de emociones del ser humano. Son experiencias emocionales valiosas, llorar profundamente, abrazarse a un ser querido en busca de consuelo y luchar con ese lado oscuro que se tiene dentro, Sin embargo, la depresión puede pasar de esta experiencia emocional y convertirse en una situación incapacitante para encontrar placer o felicidad con el que se vive
En esta ocasión, os voy a presentar una escala que os puede dar una idea de los diferentes aspectos que se tienen en consideración en el momento de determinar o medir la presencia de un estado depresivo.

