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Si aceptan que el concepto hace parte integral del signo, ya saben que el concepto podría escribirse. Hay algo que ya les he propuesto, en el momento en el que empecé preguntándoles sobre el ideograma (el número) y el ideodrama (el ritual). Hoy quisiera completar rápidamente los análisis que les he propuesto, comenzado por decirles una palabra de lo que llamamos el “pictograma”.
Esta doble y recíproca proyección de una escala a la otra es propia de todas nuestras enunciaciones, cualquiera que sea el idioma que practiquemos. En el fondo siempre hay lo que en el análisis gramatical y en la lógica nos enseñaron, y no sin una buena razón, a saber, que los elementos de un enunciado tenían una “naturaleza” digamos una identidad (escala vertical)-, y una “ función” (escala horizontal), es decir que esas dos escalas contribuyen, cada una por su parte (y hay que añadir “juntas”)
¿Cuándo empezó el segundo movimiento que presidió al nacimiento de nuestras “ciencias humanas”? En el siglo XIX que fue la época de Balzac y, sobretodo, del Realismo. A partir del movimiento realista, las cosas comenzaron a evolucionar. La literatura se convirtió en una “Literatura de mensaje”. A partir de ese momento, ¿quién hizo, por ejemplo, la sociología? Zola. Es el mensaje tesis, me atrevo a decirlo: novela a tesis, teatro a tesis, escritos por los pensadores
The title of my speech should not lead you astray. It would suggest that I support the common opinion that would make freedom of expression to a side, for example, freedom of conscience, freedom of movement, information or something in other words, the word freedom is likely to be used in plural, depending on certain material that could be put behind the concept. This is an absolutely terrible misuse of language, since it confuses, then freedom with its practice, which as you know, is usually
I am going to start, by giving you a quick historical perspective, in so far as, in our world culture and writing link has begun to unravel, we cannot stop letters to continue. But they do like a progressive displacement.
Para elaborar una auténtica ciencia del hombre, conviene, no solamente librarse de las literaturas, sino también, del antagonismo del neuron (el nervio, que está a un lado del cuerpo) y de la psique: el espíritu, es decir todo el resto, que está no sabemos dónde. Dicho de otra manera, lo que quiero mostrarles hoy, es que esos dos colegios de pensadores, que son las neurociencias y el psicoanálisis, revelan un dualismo completamente obsoleto, en desilusión a los numerosos debates que se suceden i
Hoy comenzaré con una definición, de la lengua como lugar de contradicción dialéctica de la apropiación y del intercambio lingüístico, con el objetivo de marcar muy bien, como entrada de juego, el cambio completo de perspectiva que nos hace falta operar hablando de lo que les he dicho cuando traté de responder a la pregunta “¿Qué es pensar?”. Pasamos, en efecto, del análisis de lo que, en el lenguaje releva ciertos procesos cognitivos (totalmente implícitos) que hemos estudiado a lo que, en él
Para preparar este pequeño artículo, abrí el Pequeño Robert, y pude leer, en la primera página “estética” el principio de la definición era la siguiente: “ciencia de lo bello…”. Inmediatamente terminé mi lectura porque con esas tres palabras explicaban suficientemente claro la impostura de la Estética, que considero, por mi parte como la falsa ciencia de un falso objeto.
Teach children to count? You are joking! Any kid of two and a half years, when he says “sleep” or “am stram gram, peak and peak and gram, bourgeois and bourgeois and Ratata, etc.” Is higher in mathematics without even know the tables of multiplication. You will say perhaps: “Well, it seems that the child speaks as Broca’s aphasia?”And you are absolutely right. Some may wonder what it is Broca’s aphasia. Without going into details here, I will answer that Broca’s aphasia is a guy who pushes the
cette double et réciproque projection d’un axe sur l’autre est le propre de toutes nos énonciations, quelle que soit la langue que nous pratiquons. Il y a toujours, au fond, ce que l’analyse grammaticale et logique nous apprenait, non sans bon sens, à savoir que les éléments d’un énoncé avaient une « nature » - disons une identité (axe vertical) -, et une « fonction » (axe horizontal), c’est-à-dire que ces deux axes contribuent, chacun pour leur part (et il faut ajouter « ensemble »), au fonctio

