Actividad Reciente
A lo que ahora asistimos es al amoldamiento de lo real a la forma. Estamos dándole la vuelta a la bolsa, esto es, el mundo se ha desrealizado, la ausencia es la norma, la única hipótesis del hombre pasa a ser la forma.
Las viejas ideologías totalizantes se derrumbaron. Las premisas de un espíritu religioso dominando el siglo XXI resultaron falsas. La triunfante "literatura" de la auto-ayuda procura dar lecciones para el éxito dentro del sistema injertado.
En las democracias se hacían dirigentes en los partidos, pero los partidos están moribundos.
El país vive uno de los peores momentos mentales de su historia. El país está tirado allí, dejado allí, sólo y a merced de supuestas ilusiones y de enrarecidos sueños.
No hay duda que el mundo está desquiciado. Y la literatura con él. El mundo anda muy mal y muy mal anda la literatura.
Si ese propósito político no hubiese existido obviamente no existiría la discusión jurídica sobre el marco legal para envolver lo que estamos viendo.
Ahora la indignación se ha globalizado. Asistimos al nacimiento de una sociedad civil global.
Dos liberianas y una yemenita han obtenido el Premio Nobel d ela Paz 2011, lo que se constituye en una buena oportunidad para mirar a la mujer africana.
Los grandes proyectos quedaron atrás y son mirados con una sonrisa picaresca que expresa aturdimiento, desolación y hasta burla por haberlos concebido.
El futuro del hombre está en el espacio exterior, en convertirse en habitante de otros mundos, pero para ello, para su supervivencia, deberá romper los límites de su actual conciencia

