Enrique Arias Vega
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Enrique Arias Vega (Bilbao) es un periodista y economista español. Diplomado en la Universidad de Stanford, lleva escribiendo casi cuarenta años. Sus artículos han aparecido en la mayor parte de los diarios españoles, en la revista italiana \\\"Terzo Mondo\\\" y en el periódico \\\"Noticias del Mundo\\\" de Nueva York. Entre otros cargos, ha sido director de \\\"El Periódico\\\" de Barcelona, \\\"El Adelanto\\\" de Salamanca, y la edición de \\\"ABC\\\" en la Comunidad Valenciana, así como director general de publicaciones del Grupo Zeta y asesor de varias empresas de comunicación. En los últimos años, ha alternado sus colaboraciones en prensa, radio y televisión con la literatura, habiendo obtenido varios premios en ambas labores, entre ellos el nacional de periodismo gastronómico \\\"Álvaro Cunqueiro\\\" (2004), el de Novela Corta \\\"Ategua\\\" (2005) y el de periodismo social de la Comunidad Valenciana, \\\"Convivir\\\" (2006). Sus últimos libros publicados han sido una compilación de artículos de prensa, \\\"España y otras impertinencias\\\" (2009), y otra de relatos cortos, \\\"Nada es lo que parece\\\" (2008). Es autor, también, entre otras obras, de la novela \\\"El ejecutivo\\\" (2006), de la que ya van publicadas tres ediciones, de \\\"Ir contra corriente\\\" (2007), \\\"Valencia, entre el cielo y el infierno\\\" (2008) y una antología de semblanzas bajo el título de \\\"Personajes de toda la vida\\\" (2007). Enlaces externos: Reseña en \\\"Red mundial de escritores en español\\\"
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"Los ciudadanos, muchas veces, no queremos que nos representen personas como nosotros, sino tipos inalcanzables que, vaya a saberse por qué, suponemos que son mejores que nosotros mismos".
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"Las formas muchas veces son tan importantes como el fondo de cualquier cuestión. Los que tuvimos la oportunidad de conocer al presidente catalán Josep Tarradellas, defensor a ultranza del protocolo institucional y de la cortesía parlamentaria, le oímos decir más de una vez: "En política, cuando se pierden la urbanidad y las buenas maneras también se pierde la razón".
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"Si se generalizase de forma arbitraria el referendo como medio directo de acción política, el caos acabaría imponiéndose sobre el sentido común".
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