Actividad Reciente
La concentración es el lastre que mucha gente tiene a la hora de conseguir aprender a leer rápido y de forma comprensiva. En artículos pasados se citaban aspectos mejorables de nuestro entorno para conseguir una mayor concentración, así como otros más interiores que, aunque serán un poco más difíciles de conseguir, supondrán un salto cuantitativo si somos capaces de adquirirlos como hábitos normales de lectura.
Existen personas que piensan que debido a sus excelentes dotes dialécticas y a su elocuencia están, si se lo proponen, en disposición de escribir con tanta habilidad como cuando hablan.
La sociedad necesita información y esta necesidad se satisface a través de la escritura o lenguaje periodístico. El periodista tendría que limitarse a difundir noticias, sin más ni más
Algunos artículos pasados ya tratan el tema de la inspiración y de cómo todo escritor busca materia prima para la escritura en la vida real; el autor busca formas de expresión, partiendo muchas de ellas del enriquecimiento interior; la escritura se debe crear en un proceso que, aún huyendo de divagaciones, va desde el interior hacia afuera.
Afortunada o desafortunadamente necesitamos hablar ante un público, más o menos exigente, de forma continua en nuestras vidas. Es cierto que todo aquel que lea frecuentemente o escriba tiene más recursos dialécticos a su alcance para desenvolverse bien en esta situación. Pero un gran porcentaje de veces, no es suficiente y la propia condición humana hace que en este tipo de situaciones nos sintamos incómodos y el nerviosismo nos invada;puedes ser una persona muy preparada culturalmente y no pode
Abrimos en artículos pasados un conjunto de apuntes que nos tratan de acercar a todos el arte de hablar en público, lo que es para muchos un problema debido a los nervios que inconscientemente nos entran

