Este proyecto sobre la participación escolar ha de ser vivida como una experiencia concreta de participación y desarrollo de actitudes y relaciones democráticas. Profundizar en este valor de nuestra educación, por lo tanto, equivale a perseguir una educación de calidad para todos los ciudadanos y ciudadanas, en la que han de participar y comprometerse los distintos sujetos de la comunidad escolar.
El Derecho Educativo es el principal derecho humano, ya que sin su ejercicio no se puede acceder al ejercicio de los restantes derechos humanos; y también, es un derecho fundamental para la formación
El derecho en la escuela -considerada esta como laboratorio social-, debe lograr la legitimación del derecho y la transformación de las instituciones; lo que representa parafraseando las palabras del informe Delors: "Una Utopía necesaria".
Esto es así, porque frente a los numerosos desafíos del porvenir, el Derecho Educativo constituye un instrumento indispensable para que la humanidad pueda progresar hacia los ideales de paz, libertad y justicia social.
El Derecho cambia su paradigma social por medio de la educación.
Hay que cambiar la violencia que engendra la sanción; por la concientización del cumplimiento de la norma que otorga el poder de la educación.
La nueva escuela necesita imprescindiblemente del derecho y el derecho necesita de la escuela para poder legitimar las instituciones y transformar la sociedad.
En efecto, la escuela nueva, para formar en democracia y en la cultura de la paz, necesita introducir al derecho como una herramienta fundamental para la convivencia en la institución educativa de todos los sectores que integran la comunidad escolar.